sábado, 5 de septiembre de 2015

JUICIO ENTRE VELAS

Esa es la justa y verdadera vocación de los partidos, partirlo todo. Después de ver muchos pedazos esparramados a sus pies, lo consignan todo a la unidad de sus particulares intereses, que otros no son sino la opulencia de los cabecillas, adulados por los fieles seguidores bajo el lema de quien parte y reparte siempre se queda con el mejor chorizo.

El lema es fundamental en el mantenimiento de esos tan deseados deseos. Contiene la semilla falaz que pretende dar forma formal a ideas mentirosas en su intención. Conveniente al producto del reparto, esto es, a los humildes, cándidos e ingenuos repartidos, será desmenuzar el contenido de la mixórdia tematicamente bien organizada. Por ejemplo, del clásico lema "Por Dios, España y su Revolución Nacional Sindicalista" la historia nos ha enseñado que Dios era Él, España Una Grande y Unida también era Él y de Él y de nadie más era su respuesta sobre el sentido que había que dar a su particular revolución, que llamaba Nacional Sindicalista.
Mucho ha llovido y los tiempos son otros .Lo son?  Tal vez sí, quizás no, o mucho por lo contrario, como consecuencia de este juicio  puesto al viento y sacado de un obscuro entre velas. 

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