viernes, 30 de julio de 2010

FORO OU DESAFORO

Non che poido deixar a oportunidade de botar meu graociño de areia dentro da combuca literária do Alfredo. Entro na tertúlia do seu hoxe moito concurrido minxitorio para diagnosticar a natureza de tan profundo disque-disque. Inicialmente, o desconforto que preocupaba o paciente era a sua impaciência diante dos resultados a favor ou contra, que os propios críticos sentenciaban a si mesmos por dor de barrigada e o cheiro do metano exaurido no proceso recreatorio de um bocado de tertulianos. O destello metafórico do correspondete eufemismo canaliza a opinión de Alfredo de cara ao resplandor dunha chispa que mengua tan instantanea como efímera foi a sua ráfaga de luz.
Primeiro sintoma do transtorno mixótico aparece cando compara foro com faro e busca a sua comprensión outorgandolle o sentido peiorativo de coisa oculta que o destello non alumbra:”Lo digo así porque prefiero tertulianos a foreros”
Non anda moito descamiñado na sua preferência, pois é sabido que forero, entre outros significados, se refere a fuero, outra palabra de orixen galaico e que os romanos derivaron para fórum, unha aldeia onde a tribo  mangonea as razóns que sostienen a sinrazón.
Um forero eiqui, outro forero allá e xurden os foros por todo lugar pra bicar o millo, como o tico tico do fubá, e nesta altura do horário español xá van 32 bicadas pra o orguio do conde.
Nen sempre a tertúlia se distingue póla tolerância e comprensión. Na tertúlia o tertuleiro escoita, concorda ou discorda, forma opinión e fala. Nos foros eletrônicos o forero le, concorda ou discorda, forma opinión e digita. O poder irreverente dos dígitos alumea a arrogância  da masa e esta fermenta ao calorciño da malvada arruada.
O tertuleiro di que ‘el comentario no se muestra por Haber recibido demasiados votos negativos”
¡Zas! - Destella o faro para mostralo de todos os modos.
Ainda bem que era um foro e non unha tertúlia, pois, do contrario, o quien se atrevera a destampar o roncudo recebia unha lambanza no meio da bufunfa e saía de finiño, muxindo o pintiño pra deixar o galo cacarexar sosiño no puleiro.  
En Internet, un foro, también conocido como foro de mensajes, foro de opinión o foro de discusión, es una aplicación web que da soporte a discusiones u opiniones en línea. (Wikipedia)
Desaforo, ato contrario aos princípios de boa educação. Imprudência, pouca vergonha. Atrevimento insolência.

miércoles, 28 de julio de 2010

VINTEMPERIO

Señor Santiago, Apostol y Patron de España…
Así empezaba su corto discurso  el señor Juan Carlos Alfonso Victor Maria de Borbón y Borbon-Dos Sicilias. Se refería nuestro amado Rey, evidentemente, a James, nickname que daba a conocer a los ingleses algunas historias del apodado Diego, uno de los doce apóstoles seguidores de la fe de Jesús.
Muchos años después de muerto y sepultado, el señor Lacobus, ya en proceso acelerado de latinización de su lengua, sería transformado en Jacob, a quien los portugueses cortaron la “b” labial y lo dejaron en un gutural y desnudo Jacó. Pero el patronímico sustantivo, que identificaría Lacobus en la sanguinaria persecución hecha por Herodes (primer hombre acometido y muerto por a gripa) al humilde pescador de Galilea, iría sufrir diversos apodos con el fin de evitar la correcta identificación  por sicarios de Roma. Infelizmente la lex Cornelia de siccariis et veneficis, en vigor desde el 81 a.C., daba inteligencia a los  persecutores para cazar una persona especifica, y a este llegaban identificándolo perfectamente por el color de la piel, los ojos, la forma de hablar, su pensamiento y, de un modo muy sutil, por la personal opinión, reforzada por la fe nacida de sus creencias adquiridas en un pequeño lago de Cananea. Por Thiago el Grande, los cristianos lo diferenciaban de Santiago, el menor, pero Justo. Marcos lo conocía como Hijo del Trueno, asociándolo por la índole a su hermano Juan cuando ambos pidieran a Cristo permisión para descargar todo el fuego del cielo sobre la tierra de los samaritanos. Pero la cosa no se queda por ahí. Para dar consigna a los rebeldes de la cultura islámica y reforzar la moral del abatido campesino ibero-cristiano, James, san Thiago, el Iacob de España, recibía el nickename de Mata Moros, y con tan aberrante apodo consiguió constituir la Orden Militar de Santiago, siendo registrado por el Mixote de la Mancha como el mejor y más valeroso marinero montado a caballo que el mundo  ha conocido, muy disputado por las cortes de Lisboa y Madrid y venerado en el campus stellae, donde, ahora pacíficamente, reposan para nuestro regocijo sus restos memoriales.
La palabra pseudónimo  podemos derivarlo del gallego seu nome. Se utiliza para dar al nombre de pila otro nombre ficticio  en substitución del nombre legal. Normalmente es inventado al gusto de un escritor, un poeta, un periodista o cualquier otro artista que no quiere o puede firmar sus obras con el nombre registrado en sus documentos de identificación.
 La fuerza del nombre ficticio muchas veces es más poderosa y más identificable que el nombre propio. Un ejemplo lo tenemos en Bento XVI, quién a muy pocos se le ocurriría pensar en tratarlo por Joseph Ratzinger, ni mucho menos por su probable traducción al gallego como Xosé el encantador de ratos. Por consiguiente, con nombre y apellidos, apodos, nickes, alias, seudos o cualquier otra sutileza creada para identificar el origen de algo y atribuirlo a alguien, todos nos sometemos a la intemperancia de los vintemperios, palabra que seguramente no disponía de veinte acepciones conceptuales en el diccionario galego-castelá de Leandro Carré Alvarellos, muy relleno, aliás, de cultismos portugueses, muchos muy mal adaptados por un franco comodismo de la época vintemperista do rexurdimento. 

sábado, 24 de julio de 2010

EMULANDO OBAMA

Aló a todos. Hoxe vou falar do progreso em tres frentes feito esta semana a fin de reparar os danos da economia e, partindo da recesión, construir uma base sólida pra o futuro.
Primeiro, eu pensei um proxeto de reforma financeira com o intuito de protexer a nossa economia e os consumidores da irresponsabilidade que nos enverga póla pior recesión desde a Grande depresión dos anos 30. É unha reforma que pretende acabar com as praticas abusivas dos financistas de hipotecas e as empresas geradoras de cartón de crédito, asegurando que as persoas teñan a devida información antes de tomar um empréstimo ou adquiurir unha tarxeta de crédito. As ofertas sombrias que causaron a crise financeira virán a tona. E eso vai acabar c’o pagamento das taxas podres, dando ao pobo unha palabra de conforto em relación a abusiva remuneración dos altos cargos.
A necesidade de esta reforma vem subliñada na necesidade de impoñer limites, no auxe da crisis financeira, ao gasto fastuoso da xunta de Percebes, asin como nos gastos infindos da construción na vila de unha casiña grande e cultura pequeniña, ou um trenvia veloz de escape cara à meseta.
Em segundo lugar, busco unha lei que vai repremir os pagamentos indevidos. Todos os anos o goberno desperdiza unha penca de euros, diñeiro dos contribuintes, em asignacións por conta de subsídios a empresas que non pagan impostos, a asociacións políticas sem calquer entendimento dos asuntos da administración política ou ainda pra persoas que xacen mortiñas há um monte de anos. As ferramentas tecnológicas nos dan os meios para identificalos. A economia a ser alcanzada é de moitos euros. Nos dias de hoxe, cando non se tem diñeiro para gastar, calquer euro economizado representa unha boa economia.  
Em terceiro lugar, será necesario desbloquear as intencións de unha minoria parlamentaria que pensa em baratear as regras que facilitan o desempleo involuntário dos trabaiadores de Percebes. Sem traballadores non se fomenta a produción, sem produción non crece a riqueza e sem riqueza todos os ricos fan-se probes.
A limpeza de unha casa comenza arrancando a poeira escondida embaixo do carpete. Xuntos, a família inteira fará caso pra eliminar os abusos fraternos do irman escollido pra gevernar a casa. Todos xuntos, com boa comandância, chamaremos os irmans para facer aqui dentro o trabaio que os homes e muieres buscan lá fora.

viernes, 23 de julio de 2010

CRÓNICA COMÚN


Las palabras, mi buen amigo Alfredo, tienen la dupla virtud del que todo lo puede hacer cuando poca fuerza le sobra para hacerlo. Sirven para moldurar todo lo que nuestros ojos ven y otros sentidos también sienten, pero con otro y, no pocas veces, en opuesto sentido. Septuagenario, confieso abordar los temas que a diario y matinalmente alcanzan mis pupilas o martillan profundo en la bigornia de mis oídos. La tecnología virtual se encarga de procesar las condiciones de palco para que una legión de autores y actores hagan su colectiva representación, para mi particular regocijo en el cómodo sillón de mi derradeira existencia.
Abrí el primer acto de hoy al son pungente de las cuerdas de mi eterno amigo Francisco, viendo y escuchando, con el interés de un teenager aprendiz, su famoso capricho árabe. Por la ventana escancaradamente abierta por la temperatura matinal extremamente agradable del tropical invierno, observo, entre otros seres plantados por mi en la solera de un patio de luces, una higuera indiana de alto porte y delgado talle, con sus raíces limitadas por el angosto espacio de un vaso plástico y sus ramas confinadas a la altura de una red de tramo pulgado, que yo le puse para evitar su fuga al infinito cielo. Sus hojas, de reluciente verde abrillantado por los primeros rayos del sol, me observan balanceados al impulso de una suave brisa, como que queriendo de algún modo bailar al ritmo de mi vida vegetal.  Ambos, higuera y yo, compartimos algunos gustos aparentemente indispensables a nuestra particular existencia. Del café que yo preparo todas las mañanas, Figueira (llamémosle así para darle un apodo humano) agradece las cuatro cucharas de borra, al mismo tiempo que yo agradezco la energía de la infusión caliente extraída de dos colleres, reservadas las otras dos para la esposa que me amarra en las delicias del hogar extranjero.
En un frio día de marzo del año 2002, la voz patria del regreso me invitaba volver a casa, porque, decía, no había sentido en el gesto vacio de la emigración. Seria recibido al canto del himno gallego, con banderillas blanquiazules  y al toque solemne del himno nacional, envuelto por los dulces colores de triguera bandera de rojo sangre.  En tales momentos de lujuria visual era muy incómodo sentir un enorme océano separándome de tan bucólico paraíso.
Mis ojos mejoran naturalmente después de haber recibido sentencia de ablación por acción de nefasta cataratas. En algún momento sentí que no me harían falta  para cultivar los felices recuerdos de mi infancia. Eran recuerdos que me animaran volver cuando todos mis hermanos estaban vivos y la saudade de mis padres afloraba mi cariño por las cosas del lugar, los montes, la ría, as fontiñas...
A veces me siento muy cansado, me cuesta subir las escaleras de casa y rotula el dolor en mis piernas cuando las bajo sin apoyo del bastón. Me siento un equilibrista inexperto andando en cuerda bamba.  Ya no soy más quien era, porque veinte años de mi vida los dejé en Galicia y cincuenta los quemé en el extranjero y de lo pocos que ya sobran están en proceso de desintegración y no es alivio alguno ver como la madre de mis hijos sigue mis pasos. Así que, como pensaba Sándor Márai, asunto de nuestra común crónica, vivo tranquilo acechado por la muerte, aunque mucho me inquiete el acto de morir.

jueves, 22 de julio de 2010

CARCO LITERARIO

No, hombre, no, qué no lo se. Se lo digo yo, alguien que sabiendo nada lo dice todo. Me cae el curriculum de chulo delante de su desprecio a la leña, ¡ough¡ sapientísimo loro de hijab vestido. Alego en mi defensa lo que usted cree que muy malo será para la suya, pues es de mi albarda que saco el trapo para cubrir mi rostro y no el suyo.
-Tun, tun, tun.
-¿Quien llama?
-Es la sombra en las tinieblas para reprocharle de la ausencia de luz.
 Puede ser que la tiniebla tenga razón por las brumas que ensalza el buen espíritu de los iluminados censureros, pues fue comiendo brona que hemos crecido hasta alcanzar el tamaño que nos empertiga y envuelve con sus caricias, caprichos y bromas.
No se más lo que decirles, porque se que escribiendo sartas de sin razón creerán mejor en las mal trazadas líneas que en la bien modulada voz, ahora titubeante por la vergüenza de haber sido y ya no ser y que en mi es lo que causa mayor atracción, aun sabiendo que en tal dicho no cabe la menor traición.
Allá en el rancho de los sesenta, cuando fuerte yo era para correr a pie, fui adjuntado por la normativa bien desarrollada en un país tropical. Escribían y hablaban trator como nosotros no escribimos, pero hablábamos como ellos continúan hablando. A nadie le ocurría justificar el orden fonético transvaso por el orden etimológico, del cual se intuía claramente que arrastrar acentos deriva de tractos y trahere. Tiraban de la voz a lo fino, sin complicación semántica ni embrujo filosófico. Sin gas para campear en el hoyo que da esencia al caldo gallego, y sin mucha leña para palear el loro, hemos decidido dar fundamento a la criteriología de hablar y escribir exquisito para ser diferentes de nosotros por nosotros mismos. Aplicamos nuestro conocimiento en cosas raras e investimos en la pronunciación con acento paleontológico de la ó que no supimos diferenciar convenientemente  como artículo y preposición, y lo asexoamos arrancándole el don de la interjección por la clareza expresiva de un O puro, sin predominio de la i ni la u.
La mexirica crece rojiza sobre el gallo espinando que la protege. De ella se extrae un zumo cítrico y naturalmente tan azucarado que ni el diablo entiende que de algo que pincha pueda crecer algo que sabe. ¿Sería la tangerina un producto típico del peso mixótico adulterado por el carcomano literario?
  

miércoles, 21 de julio de 2010

DESFEITA

Bueno, hombre, bueno. Desfeita, eso que se llama desfeita en buen gallego es lo que promueven, en soportable castellano, esos dos nuestros amigos, sus críticos contumaces (ya lo fueron míos, con otros celtas apodos), el señor Lelo y el señor Nero.
Empecemos por su modelo bucólico de una Comunidad Perceebiana al estilo de una Galicia moderna, asentada en trípode inteligentemente estable por los fundamentos de una buena educación para su gente, y por su gente para el medio ambiente, con paisaje armonizado por tecnologías autóctonas, aquellas que no pagan royalties a ningún rey extranjero, e impulsado por economías de ahorro a servicio de la financiación de investimentos para futuras rentas de los ahorrantes. Este es el modelo que yo esperaba encontrar, mis amados amigos, criticones y criticado.
Lo que yo encontré fue una caterva de politiquillos y usureros promotores, tramando por los rincones de las corredoiras como aumentar su imagen de hombres poderosos a costa de ofrecer al fuego madera y resiga de su propia hacienda, la hacienda de todos los comuneros de Perceebes.
Incomprensiblemente, una abeja de Perceebes, ensacado y paramentado con anchas sayas, hacia prueba de su saber te(cn)ológico contratando una grúa gigante para instalación de una antena chica en la torre derecha del campanario santo. El obrero, en un acto de revuelta contra su dios humano, saltó del cajón de la grúa y caminó por sus pies descalzos sobre el tejado, con la antena en la mano, e hizo el trabajo que debería hacer si no hubiese grúa sustentada por lo que usted llama liquidez abundante y barata.
La gran depresión del 2009 ya era prudentemente previsible en el año 2002, cuando yo me atrevía a analizar las cuentas de gastos de todos los estados federados a la Comunidad de Perceebes. Indistintamente del color de las banderas y filiación política, todo ente económico danzaba al son de un único tambor, tamborileado a palo de un viejo regente y su tecnología de obsoletos ordenadores, amontonados y pudriéndose en la asociación de empresarios o en la de ancianos recogidos en el fallido imperio castro.
No consigo atinar lo que significa a favor o contra lo que escribe el genioso Lelo desde su altura de un metro y ochenta (más o menos). De cualquier modo, entiendo que Pousa no hace pausa para escribir para la gracia de Lelo, a quien no sirve de chiste la desgracia de cuatro millones de desempleados que, por el tema obscuro del ladrillo cementado, se creen artífices de su original desdicha.
Nero, cuando habla, deja un resultado de tres a cero, ya descontado lo no se que a favor y lo no se cuanto en contra. Es un resultado muy sólido para romper la testa de quien se atreva a contradecirlo, porque, claro está, Nero es perceebero, vive en Perceebes y se mueve a sus costas. Su opinión no es favorable al abismo que sus ojos ven ante la exponencial realidad que nos conduce al foso en que prevalece el hechizo de la locura inmediatista, aquella que erige templos al comercio foráneo y entierra la cuna de la fauna marina. 
¡Oh, Perceebes querida! Que mal han hecho a mis ojos para no verte como eras? ¿Que pecado he cometido para vivir errante en el mundo y, aún queriendo sentirte y amarte, no puedo tenerte, porque ya no eres quien yo creía,  aunque seas, para mi desfeita, un gran pedazo de lo que yo más amo? .

lunes, 19 de julio de 2010

HOMBRE DE MORAL

Eu o vi chorar em toda a miña vida três veces, meu conde. Cando da primeira, uma fria noite desos obscuros dias do inverno antigo, miña nai teimaba em erradicar a intención do meu pai marchar a America e de lá remeter o sustento dos catro filhos: uma nena, dous rapazes e um rebento a camiño da nación poderosa que jamás dejó de vencer.
Da segunda, meu conde, eu espreitava meu pai atrás de um arbol de madeira dura, daqueles enfileirados no corredor da antesala ao átrio do colégio Fernando Blanco. Meu pai chorava como um neno, feliz de ter contribuído com seu empeño e teimosia à recuperación do colégio com cartos da diputación, em substitución da renda que já não viña de Cuba ou que os albaceas e o cura de Toba papabamna antes de chegar às mans dos profesores, alguns em total debandada por absoluta incompatibilidade da arte de ensinar e a tristura de uma barriga faminta.
Na terceira, meu conde, eu já era um homem vello, com direito ao descanso, retornado da América rica, pero pobre de cartos. Meu pai estava doente, derrubara-o a insolência psicosomática do pitillo de hebra. Com metade do corpo paralizado e o pulmón tosindo a todo momento para expulsar a pleura, meu pai ansiava desfrutar a vida. Casi cego, recoñecia pólas sombras, pólo cheiro, pólas curvas da carretera o lugar exacto  onde se encontrava. Na ponta do cabo Fisterra me alarmara diante da vinda de um furioso temporal em momento que todo estava calmo e eu me extasiava com a beleza do lugar. Meu pai non chorava, non, pero ficava triste ao sentir que dos meus ollos brotavam lágrimas, inda que eu, dandolle as costas, as secava para que non as visse. Meu pai chorou no momento da miña última despedida. Eu non lle dixen que marchava. Meus ollos castaños, avermellados póla tensión do momento da separación para nunca mais em vida nos ver, denunciavam meu propósito de partir na condición de retornado de um retorno inglório. Os ollos azuis do meu pai, absortos no espacio que non veia, exigian a miña aproximación para que os seus brazos poideran me dar o último aperto, um aperto regado com lágrimas salgadas, sentidas por meus lábios cando lle din o meu último bico.
Meu pai chorou três veces e três veces eu vi chorar meu pai.

lunes, 12 de julio de 2010

MUSITANDO PALABRAS DE ADIÓS

¿Os acordáis cuando nuestro buen amigo Malthus nos contaba que la disponibilidad de alimentos crecía en razón aritmética al mismo tiempo que la población humana se expandía en progresión exponencial? Pues es de admirar que Galicia, en los albores del siglo XXI, venga tergiversar la teoría del polpudo inglés, desmintiendo, con el fenómeno de la transición demográfica y la teoría tentacular, las predicciones del cefalópodo essay on the principle of population. Evidentemente, mucha teoría ha sido forjada desde el preocupante manifiesto del señor Marx y los beneficios productivos de la especialización puntera del señor Smith. Todo, por más de dos cientos años, ha contribuido al acerrado debate alrededor de buenas mesas, redondas, cuadradas o tubulares, con pan, vino y el cefalópodo gallego de buena cepa, bien cultivado en nuestras rías y majestuosamente temperado a la moda gallega. 
España y, por supuesto, Galicia siguen a la cabeza de los países que se aprovechan de la rebaja de la tasa de natalidad. Los indicadores demográficos indican (no podría ser dicho de otro modo) que en los próximos 15 años la población de España aumentará lo equivalente al doble de la población actual residente en Galicia. No es una buena perspectiva para las relaciones del futuro. Lo ideal sería crecer en tasas proporcionadas por la capacidad de retirar sustento en el área geográfica delimitada por el territorio que conforma nuestra nacionalidad y consecuente cultura: evitaríamos la funesta consecuencia de una emigración masiva. En la proyección para los próximos 15 anos la expectativa de vida crecerá de los actuales 81 años para 82 años y esto me hace creer que, si el Estado no me roba derechos naturales, deberé ornamentar la caixa, caja, cajón o ataúd, y habré de pulirla con el esfuerzo de mi trabajo e inversiones cortejadas por la seguridad social con un sonoro epitafio a la moda de un cariñoso prólogo en 2022 para un diario entre muertos nacidos en marzo del año 1940.
Dicen que a la ocasión la pintan calva. Viviremos cuatro años colmados de alegría pelotera. Aprovechémoslos como excelente ocasión para dar un cuarto al pregonero y olvidarnos de las flacas actitudes para resolver los casi tres años de ira opositora por cuenta de las viñas acedas. España merece esta tregua, Galicia la desea, y yo, humilde gallo en corral extranjero, la necesito a la luz del principio de precaución y buena práctica como medio de preservar la fauna de jubilados que, muy diferentemente de lo que por ahí pregonan, corre serio riesgo de extinción, pues por los acantilados de la nación perceebera ya truenan voces deseando transformarnos en sombras silenciosas de un ejército aguerrido por la retórica bulliciosa de entrepenedos burburajos musitando palabras de adiós.


domingo, 4 de julio de 2010

AMARGA INFUSIÓN

No sería necesario recurrir al TC para saber si era, o no (que no lo era), constitucional la ley de cajas promulgada por el gobierno Feijoo. Lo que sí era problemático, y será motivo para ingestas controversias y mortales posturas entre socios emprendedores, el socio depositante y el socio solidario patrimonial Galicia, es la pretendida ayuda del FROB a la nueva entidad bancaria resultante de la fusión.
Van andados casi dos años desde que los americanos descubrieran la existencia explosiva de los llamados activos tóxicos. En reacción  inmediata, como resultado del alarme y pitos de aviso de la proximidad de la quiebra generalizada, todo el sistema económico de los países endeudados entró en convulsivo estado de enrojecimiento, lo que, a su vez,  endurecía el acceso a la financiación de la liquidez bancaria.
El estado ficcional de Breogán, integrado en la comunidad de los países dichos del primer mundo, no podría mantenerse al margen de las dolencias de un Estado mayor. La divinidad dual maya, como principio filosófico de la cultura india, perdía sentido en la cultura de un dios, único, omnipresente y omnipotente, celta de origen, romano de estirpe e irlandés por vocación. Nada de Dos que se parezca a un dios, que lo hicieron Tres  y trina como el Huno, zapateando con ferraduras forjadas de ferro sobre la dehesa salada de una meseta estéril. Nada de dos cuando uno abaste, fue el roncar que anunciaba, con palleta de gaita gallega, el grave sonido reseco en aire de fuelle revestido de austeridad.
En tesis troyana, el FROB viene para ofrecer garantía a los depósitos en entidades de crédito y reestructurar la solvencia y consecuente funcionamiento de entidades de crédito que padecen de severa congestión pulmonar. La fusión ha sido pensada para eliminar competencia entre los fusionados. El caballo de oro fue introducido con la misma finalidad, a sabiendas que mezclando soldados vendría la confusión física entre activos podridos y atractivos sanos. La estrategia seguida por los estrategas de la confusión se adaptaría a los principios establecidos en la proposición no de ley aprobada el 17 de marzo de 2009 por el Congreso de los Diputados. Estrategia seguida no a pie de letra, pero sí a chute de xabolana y berro de fufucela en la inconclusa lei de caixas de Galiza, todos, chute y berro, muy ignorantes de que en la fase del tercio final podrá advenir intervención del FROB en los ahorros gallegos. Intervención supuestamente para el bien de Galicia, tan claro como para el bien del Brasil ha sido la intervención del FMI y que, durante  todo el tiempo de su administración, ha dejado en la más absoluta penuria a toda una generación de contribuyentes y hoy viven de una jubilación in-gloria por el pecado de haber sorbido brebaje de tan amarga infusión.
En las alas del pícaro no podemos posar la disimulada postura de nuestro querido Pindoschan, pues el gran héroe de la nación de Percebes no se preocupa por la fusión de las penas de un galliforme faisán, ni mucho menos por la pluma que describe la ficción confusa de una fisión infusa con función de amargo jarabe de palo originada en las fraguas de una determinada fundición.