viernes, 6 de noviembre de 2009
EL COCIDO
jueves, 5 de noviembre de 2009
FRANCISCO CAAMAÑO SENANDE
lunes, 2 de noviembre de 2009
POLICHINELA
POLICHINELA
En mis tiempos de niño había pocas autoridades bien preparadas al manejo de la justicia. Eran ellas el teniente de la guardia civil, el alcalde del pueblo y el párroco del lugar. Los tres constituían la base de los tres poderes y con sus prerrogativas extendían justicia a diestro y siniestro. Por detrás de ellos había un poderoso marketing vehiculado por las ondas de la radio nacional de España y radio Coruña, que daban garantía a los españoles de que el crimen no compensaba. De aquella no había muchos crímenes para darnos noticia. Una reyerta en Dumbria por razones de litigio entre vecinos, una colosal marcha de los protectores de la frontera entre Cee y Corcubión, acusando el inocente Piquero de haber borrado con tinta la marca de Corcubión y transferirla para el camino que entra en la comarca judicial por el monte del son (monte que recibía este nombre por el eco que en aquella época se producía como respuesta a cualquier ruido). Algo más triste en mi memoria fue la prisión de un vecino y la desgracia de toda su familia al ser acusado de haber robado la corona de una imagen en la capilla de Bujantes, decían que había sido denunciado a la guardia civil por un chatarrero de Corcubión. El caso Foucellas ya había pasado al olvido de las consecuencias de la guerra. Un aberrante caso de muerte de un joven por indigestión, desmayo y abandono, después de haber practicado relaciones carnales con una joven del lugar, atormentaba con incógnitas indescifrables mis relaciones con los tres poderes – dígase a todos los efectos muy próxima a sus tres autoridades.
El caso de Castro de Rei me incomoda por las características propias del caso. También me incomodó en su día el caso de un alcalde acusado de haber falsificado documentos y haber recibido de la falsificación beneficios de unos pocos euros, tan pocos que es de pensar que el esfuerzo divino de la autoridad ontológica parroquial fue patrocinada por la fe y el deber de la justicia celestial.
Castro de Rei es poco más que una espaciosa aldea en la comarca lucense de Terra Chá. Su alcalde es un joven – me imagino- de la quinta de nuestro juez de Corcubión. Como él, también es una autoridad de aquellas que todavía pueblan mi imaginario. Pero, a diferencia de aquel, no cursó ningún estudio específico que le dé dominio en el arte de la administración local ni mucho menos en el laberinto tortuoso de los códigos civiles y penales. Su única ciencia está en el poder comunicativo que hizo que sus paisanos lo eligieran por el contenido amorfo de un cesto, en una práctica poco democrática de adquisición por compra casada, alias estilo comercial proscrito en los anales del derecho comercial en países dichos democráticos.
Por orden judicial se ha prendido un alcalde y tres ediles. Se ha prendido la autoridad máxima civil de un pueblo. También han prendido tres magistrados que en el orden romano tenían la incumbencia de cuidar de las casas y cosas de Roma. Han sido presos y a seguir liberados por orden de la jueza titular del Juzgado de Instrucción n. 3 de Lugo.
La prisión y consecuente libertad no es lo que me impresiona, porque si borrascosa fue la detención, insidiosa sería la permanencia ad infinito de los imputados en un proceso cuya tesis no solo se prueba como, en la afirmación de los imputados, ni siquiera se declara.
Estamos delante de un caso de gravedad divertida. Amnistía prevaricatoria de la corrupción por encubrimiento de delito contra la administración pública o demencia de los actores de una comedia polichinela al buen estilo de la farsa napolitana.
sábado, 31 de octubre de 2009
DELITO DE LA INSANIDAD
DELITO DE LA INSANIDAD
Me gustaría haber sufrido el emocionante egoísmo de la subversión. Me gustaría haber vivido al lado de un agitado grupo de partidarios derechistas y vivir arropado por sibilantes y vibrantes cuerpos de la extrema izquierda. Si, me gustaría poder andar, correr, hablar, gritar, cantar cantos de amor y trovas de guerra, para, al final, con heroico valentismo y fiera bravura, posar en la tribuna de los justos, agraciado con pulposa pensión el merecido descanso.
No fue éste el mi destino, y no quiso la fatalidad encortar-me la vida. Y no lo quiso por un simple capricho de la suerte que ahora cobra su impositivo tributo con base imponible por los años corridos.
Si yo no fuese un jubilado inconsciente de las limitaciones de un cuerpo semi-impotente y dependiente de estructuras vigorosas, me iría al espejo y, girándolo 180 grados, me daría un colosal puntapié en el trasero y lo haría andar adelante, como Cristo ha hecho haciendo salir por sus piernas el paralítico que no quería andar.
La insalud no para. Corre, llega, pega, mata y come como el carcará del sertón nordestino. La insalud no expresa bravura ni cuenta ventaja. Llega de soslayo, con guadaña bien afilada, y penetra por donde puede y quiera. Y no le incomoda que sea por la boca o por el culo, que ella es democrática y nada discrimina, ni por género, ni por sexo; solo el oro lo intimida y la hace detener por corto tiempo.
Ah, el loro… Ese fiel aliado de la tertulia diaria del correo y profeta del futuro apocalíptico de Mugardos, en una parrafada con cinco docenas de palabras, todo lo dice y, en buena prosa, exalta el altruismo de la tarifa plana por cuenta de un seguro veterinario. De verdad que su bondad no me entusiasma, porque cuando yo era joven (y lo fui durante 69 años) he contribuido con mi esfuerzo tributario a los dogmas de la iglesia, a la virtud de la sanidad pública y al cajón privado de un grupo de sinvergüenzas, sin cuerpo ni cara, aprovechadores de la ilusión que nos hace pensar (y pagar) por la supuesta fuente de la salud.
Un pájaro en manos ajenas siempre escapa; mil pájaros, contaminados por el principio de la productividad, entusiasman mucho más. Y no entusiasman por ser mil enfermos mejor que uno, y sí porque la cualidad vinculada a la renta de mil desilusionados sanos, en compas de espera por capitalización de lo físico material y de lo transcendental, está protegida por la comprensión humana de que nuestro delito mayor ha sido el haber nacido.
viernes, 30 de octubre de 2009
ROCIÓN
Roción
Mirando el mar y soñando que está junto a mí, observo como se encrespa el salpicante cántabro-atlantico. Veo el bufar obsecuente de tufos candelarios y el adstrinjente desparpajo de filípicas reprimendas al avispado monseñor, gordolobo de fina estampa y talla corta con barba postrada entre labios y narices, siempre moi dispuesto a cargar las cabras al vecino desautonomizado de la bisbarra parroquial.
No importa saber quien es el perillán del engodo majestoso, no carece saber si lo nombran por Pero Vaz de Camariñas, Don Alvaro de las Cabras o Palomo de Génova. Son personas que han hecho de su especialidad marinera poderosa industria del atraco y le dieron consistencia al cambiar el motín de la actividad corsaria por títulos de honra financiera. Son los correveidile del amor púdico, aficionados a las caricias de un bastardo adinerado, notable por la contracción de sus hojas cuando tocadas o agitadas por la moral de la civilización.
¿“Son, por así decirlo, alcahuetas del poder” los que finalmente sacan partido para partir el macabro e insólito ciclo de la corrupción? No los estigmaticemos porque algunos visten bigote y otros se cubren de barba. Los hay de cara limpia, bien afeitados, de piel sedosa de buena urdimbre y mejor trama.
Quimera de falso altruismo es desear perfecta relación entre empresas que comen el empresado y, a falta de estos, se comen entre sí, como ya lo explicaba con máxima eficacia el Mar(x) oceánico de la filosofía de la márx valía. Si a todos les gusta la carne de cordero, porque la carne de cordero, ya lo explicaba Moisés, agrada al señor, y el lobo se aprecia por no ser buen asado, ¿será posible el flirt entre la loba y el cabrón?
Candeleros de buena fajina, sin bulla ni propuestas impertinentes, es lo que se deduce del exordio de celestinos (sulfato de estroncio, encontrado asociado al azufre en autonomías volcánicas), los acá listos, y melibeas (de entre Osos y Pelos mencionados por Estrabón de Amasia), sonados a la sorna de una gaitada y el roción de un perillán sin bigote.
- Señor, querría ir cumplir tu mandato, más, ¿Cómo iré que viéndote solo, dices desvaríos de hombre sin seso?
- ¡Calla, calla, perdido! Estoy yo penando y tú filosofando.
Por ser leal padezco mal. Mas esto me pondrá escarmiento de aquí en adelante con él, que si dijere comamos yo también, si quemar su hacienda, ir por fuego. Destruya, quiebre, dañe, dé a alcahuetas lo suyo, que mi parte me cabrá.
Melibea es hermosa, Calisto loco y franco; y ni a él penará gastar, ni a mi andar. Todo lo puede el dinero: las peñas quebranta, no hay un lugar tan alto que un asno cargado de oro no lo suba. Cosquillosicos somos todos, mas después, cautivados del primer abrazo, rogamos a quien rogó, penamos por el penado, dejamos el mando y somos mandados.
miércoles, 28 de octubre de 2009
TRES PODERES
El Enfoque Correcto es un conocido elemento de la estructura individual, capaz de prescribir a distancias macrométricas los más finos matices de la luz, del calor, de la transparencia, de los hechos y cohechos del deber por derecho, los crímenes por prevaricación e insulto a la moralidad del sujeto (aquel semejante que ha venido a este mundo por un acto transflorado de la pasión atractiva entre dos órganos opuestos). La Realidad Inventada es natural consecuencia de los errores a que está sometida el globo ocular y, por sus tempestivos efectos y defectos, nos hace ver la leche cuajada cuando le conviene prender un bulto láctico, o liberta un trozo de bronce en forma de lanza, decretando la inocencia de un metal noble y sumisión a la verdad del conocimiento por decreto de su valor,tamaño, finura, suavidad, ternura y adecuada rigidez por obra de la inteligencia. La Distorsión afectiva, como vemos, es hijo adoptivo del Enfoque Correcto y la Realidad Inventada. Los tres forman un trío imbatible, más poderoso que el trío de los cuatro mosqueteros de Alexandre Dumas.
martes, 27 de octubre de 2009
DISFUNCIÓN DA INTELIGENCIA
DISFUNCIÓN DA INTELIGENCIA
No solo en eso de disfunción eréctil andamos mancos los gallegos, parece que otras disfunciones todavía mucho más graves nos amenazan y vuelcan sombras de sutil indigencia y extremo agobio sobre las chainas de este santo y grandioso país, tierra de Jacob y pertenencia ad infinitum a sus discípulos celestinos.
Por un lado, los coruñeses, al aproximarnos al zenit donde el juicio final nos hará rever el juicio transitorio del sentidiño parroquiano, sentimos el poder por boca de verdades que la noción del deber impone a los que se anteponen a la ilegalidad escondida en el palio ortodoxo de una particular asociación de letras y su correspondiente sonido: CRUÑA. Así, mayúsculo y grande como un órgano envuelto por prepucio insolvente, que un día, soplando viento del norte, nos trajo el secreto misterioso, transportado en los cuernos de invasores vikingos, de una no menos misteriosa palabra llamada crûna, a quien el ignorante castizo, por influencia gráfica de doña Urraca, tradujo, en la sombra de los cabezales, por co-ruña, y hablaba, en cuchicheos de sentido impreciso, que se iba con toda ruña a la co-ruña inhóspita del cabo que iluminó el camino marinero del señor Breogán.
El empirismo sacado de tan impreciso origen muestra la imprecisión de nuestra sensibilidad al establecer correspondencia plena entre letras, palabras y sonidos. Si la lengua fuera una, santa y devota, no habría problema. Pero nuestra inteligencia viene soberbiada con la realidad de dos lenguas, que disputan el espacio oclusivo de un canal en el que se interrumpe sucesivamente, como un freno ABS, el fluir armonioso del aire, misturando en ruidos desconexos lo grave y agudo de una harmoniosa gaita.
Por otro lado, sabemos, los gallegos, que lo que nuestra inteligencia entiende es la pura verdad, nada más que la verdad y la absoluta verdad; porque la verdad del gallego es siempre un juicio hecho con fundamento y no nos conmueve la falsa apariencia del contrario, porque éste es pura ilusión, y nada más que ilusión; y lo contrario a la verdad es el error, error más o menos puro según el pensamiento más o menos falso del opositor. Nos dicen que en el presupuesto, supuesto para el año de la gloria jacobina, vendrá comido el gallego en un 20 por ciento de su tradicional tamaño. En mi educación, que sin ningún consello el tiempo va mordiendo, he aprendido a sentir las tres formas que dan contorno a la inteligencia. Son ellas: causa, excitación y motivo. Reducción de 20 por cien en la cosecha anual es una buena causa, capaz de producir colosal excitación y engendrar motivo suficiente para sublevar las olas y producir ondas de extraordinaria envergadura. A estas olas y ondas de carácter generalizado se unirán las ondas emergentes de la artificial pobreza de los desamparados y contenidos por el embrujo de las rentas no contributivas (esmoladas, desde a xunta que agora o nega, con douscentos pans de centeio) ofrecidas desde Madrid a todo gallego que se titule español.
Habilidosos son los gallegos que dan utilidad práctica a la percepción que los sentidos extraen del entorno. Cuando se utiliza el arte de la astucia, amaño sutilmente empleado en objetos frívolos y doblez asaz conveniente para prejuicio de los demás, estamos delante de una disfunción de la inteligencia.
martes, 20 de octubre de 2009
ABORTO DEL BILINGUISMO
Aborto del bilingüismo
Mi muy señor mío, muchos son los asesores que asesoran vuestra señoría y de tal modo, este vuestro gratuito consejero, a quien no le falta gallada de cabra macho ni vuela con pena de urubú, se las come verde para tergiversar en los elementos que sostienen vuestra serena majestad en el poder de la siempre eterna Galicia.
Son conocidas mis ideas a respecto de dos lenguas habladas en el seno de una pequeña comunidad. Si corremos hacia los orígenes prehistóricos de nuestra civilización, podemos observar, con mucha tristeza, la angustia de una familia viendo un hijo, perfectamente uniformizado, hablando una lengua que, por las características adventicias de su sonoridad e incomprensión del significado, atemoriza otro hijo que huye pavorido no de su hermano y sí del simbolismo agresivo de dos elementos combinados: el uniforme con sus correspondiente pertrechos de guerra y un ronco extraño en la voz, íntimamente asociado con el peligro que representa.
Ese debía ser el sentimiento de los visigodos de la meseta cuando se encontraron con la cultura moderadamente invasiva de los suevos del noroeste celtíbero. Un sentimiento extremamente perturbador, si lo analizamos al amparo de la monótona y desprotegida geografía del altiplano ibérico. Se desbocaba el latinismo romano a favor del empirismo fonético del sabio gallego, encontrando, en las corredoiras de regos trazados por la lluvia y el paso trashumante del bárbaro peregrino, la fe ciega por existencia de un paraíso, donde descansaba el sol en remansos de la fértil lluvia, formando el caudaloso mare nostrum tan admirado por griegos fenicios y romanos.
Política y cultura, mi señor, son conceptos mal adecuados a andanzas de manos dadas. Frecuentemente, puestas al lado una de la otra, se miran de reojo, de cabeza inclinada, en mutua sumisión de derechos y obligaciones, disputan falsa harmonía por la discordia heredada de Iris, las mentiras de pseudologos, las ambigüedades antilógicas, la disfonía corporativista a marcar graves problemas para la convivencia patricia.. und so weiter.
En Madrid, curas y políticos se han unido en majestoso abrazo para negar cura al martirio de una gravedad indeseada. Dicen que hay que preservar el derecho a la vida de quien no ha nacido en el sentimiento de su pobre madre. Son los mismos que nunca se interesaron por las vidas que claman justicia ante el azar del desempleo; los mismos que te arrancan el pez, rotan las espinas y te acusan de perezoso, porque no trabajas, y perdulario porque no contribuyes voluntariamente con lo que te imponen.
En Santiago, una estrella roja y solitaria se imputa sobre la lengua azul que nos atraviesa como hipotenusa en clara oposición al blanco rectángulo de la paz. Veo, mi señor, el simbolismo de una fraterna disputa, arbolada por sofismas que sostienen lo imposible de una falsa causa, a sostener los músculos milongueros de dos lenguas, sonadas en compas de dos por cuatro, en bocas alimentadas por un único idioma.
Señor, mi consejo de gurú inveterado es que vostede no se preocupe en demasía por los ruidos de la calle. Ellos, en su capacidad sonora, impresionan nuestro oídos, es verdad, pero no menos verdad es que el murmullo en los estadios, exordio del ánimo partidario, expresa, sin más causa que el natural regocijo de las partes, el deseo de haber participado en el brillo fulgurante de un singular juego, en un particular día dedicado a la supremacía de la vanidad, en grado mucho más elevado que al aborto y bilingüismo nacional.
sábado, 17 de octubre de 2009
IDEAS
Ideas activas y cativas
De un mundo con voluntad y expresión, y por la crítica de la razón pura, nace un nuevo concepto sobre ideas en general, ideas inferidas del puro concepto que sirve para concebir y comprender nuevas formas de gobierno en lo particular.
Es de uso común la voluntad de recurrir a una palabra o a determinada expresión para hacerse entender a si mismo, y para que también los otros nos entiendan correctamente. Y, así, por la lógica de la ilusión, yo quise entender, por los modelos de mi virtud, la virtud representada en el modelo del señor consejero del medio rural, al hablar de su particular interés por la preservación de la biodiversidad de los espacios protegidos por el sentimiento transcendental de la Red Natura.
Decía Emmanuel Kant que la idea es un concepto que parte de nociones que ultra tumban el realismo de la propia experiencia. También decía que la percepción interiorizada por medio de cualquier sentido se transforma en conocimiento cuando la conciencia permite su entrada en el portal iluminista de la razón y alcanza la categoría de concepto referente a trazos comunes a varios objetos, intuidos por el sujeto que les da esencia y existencia.
Por tan laberintico camino del pensamiento orensano alcanzamos la pureza del empírico turrón de Touriñan, a quien la ministra del también medio rural desea clavar en la espina dorsal del proyecto Red Natura 24 millones de euros. Será la derrama de muchos cartos repartidos durante el curso solar de catro anos. Durante el perigeo de la tan exacerbada cultura del pez robalo, cativo en odiosos pozos de agua salitre, no caerá un céntimo del aluvión avecinado a las huertas de los pacíficos trescientos fillos de Touriñan. Por otro lado, en la garganta estrecha de la península que conduce el peregrino a la idílica figura del faro, en el extremo noroeste, atascarán 120 millones de euros amontonados en morteros embrutecidos por el hidróxido de calcio, vio-adversado en disfraces de verde camarilla, en chulo contraste con el blanco cielo y azul del mar.
Es la idea cativa y activa, difusa y confusa, repicada en la batuta del regente comunero. Blande sobre las tierras del finisterrae ibérico la mortal cimitarra del grupo invasor. Y no llora respecto al porvenir del lugareño, cuando, en su lugar, gritaría el dolor que impone ver la naturaleza morir en su resignación silenciosa ante el avanzo desmesurado del agrimensor y su alto desprecio a la honorabilidad del campesino pescador.
jueves, 15 de octubre de 2009
HEREJE O TRANSFUGA
HEREJE O TRANSFUGA
“La afiliación a un partido político es libre y voluntaria. Nadie puede ser obligado a constituir un partido o a integrarse o a permanecer en el mismo”. (Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos)
Tránsfuga. Maravillosa palabra derivada del gallego que se fuga y un castizo que navega entre ideologías que cambian, y personas que no abandonan el recinto que se muda, y ambos resisten, como los saguntinos, a toda prueba del cerco elefantino. Y no solo han resistido a los elefantes como a seguir sobrevivieron a las hordas bárbaras de alanos, suevos, godos y bizantinos, antes de ser tomados por el esplendor árabe, y, en secuencia, sintieron perfecta adecuación al imperio de la Colada y Tizona, siglos antes de verse martirizada por dos coronas rivales en la guerra de Sucesión, seguida de los cambios provocados por la guerra de Independencia y las desastrosas y fratricidas guerras carlistas. Todo en capítulos bien delineados como en una buena novela de la TV gallega. El tránsfuga es un héroe que nunca abandona su plaza, ni el sillón de la pequeña Silleda, aunque desde Santiago les derramen bizarros títulos y sobre ellos viertan palabrerío virtual, arrojados por la boca de quien quiera que quiera dominar, con tozudez animal, el alma noble de la virtuosa libertad que alberga en las gentiles almas, que creen existir en la fuerza del pensamiento y opinión la esencia que motiva nuestros más nobles impulsos.
A veces, el tránsfuga político se parece a una estrella fugaz: aparece de súpito, brilla momentáneamente y desaparece cuajado en el cielo estrellado de una noche primaveral. Desaparece del escenario. Pero no se aleja del entorno en que fue desarrollado, muy sabedor de que no fue el habito que lo hizo monje, ni la chula corona afeitada en su cabeza lo hizo santo, ni el mando de un vasallo tributario le hacen doblegar sus rodillas cuando éstas rezan por el credo de la gota y son gestionadas por el martirio de la artrosis.
La política española y, como consecuencia, la política gallega vienen dominadas por un histórico geocentrismo muy al sabor del antiguo aristotelismo. Llega a nuestros días salpicada por tendencias inquisitorias, rebozadas por conceptos de herejía muy al gusto de los mandatarios tribunos, interpuestos bajo los poderes abracadabra de césares imperiales, quienes fundamentan, como el apóstol Saulo, toda su fe en el poder que tienen por obra de la divina visión de un ángel muy dogmático, poco democrático y extremamente selectivo en sus visitas a este mundano rincón. De este modo, son, los prófugos, combatidos por la sapiencia indiscutible de templarios, desobedientes de las razones papales en su busca por el santo Graal en poder de los cátaros, estos también hombres buenos y puros creyentes de la Santa Dualidad. Dualidad caracterizada por la creencia de que el mundo vive soberbiado por el dominio de dos poderosos espíritus: La Virtud, creada por Dios, y el Vicio a las órdenes de Satán. Cualquier pensamiento divergente de la santísima dualidad será severamente castigada por los demiurgos de la no menos santa inquisición y, a ejemplo del galileu galilei, el tránsfugo del pensamiento ombligoríano y geocentrista se verá obligado, por orden del inquisidor demiurgo, a permanecer bajo arresto político todo el resto de sus vidas y abandonar el proceso de pensar, por cuenta y riesgo proprio, sobre todos los actos que envuelve la cultura local.
De cierto modo, es un fin mucho más feliz que el impuesto a la carrera de nuestro prisciliano monje al ser declarado hereje por sus contubernios peninsulares, Higinus, Bispo de Córdoba, Hidatius, bispo de Mérida y el papa gallego Damasus. De otro modo, de hereje a mártir hay un corto rego por el que también desliza el agua que despliega adoración a las raíces que extraen sabor del entendimiento y lo conducen a la cumbre de una cabeza alba, por la que discurre reflexión difusa y herética de los cátaros prófugos del hereje transfuguismo.
miércoles, 14 de octubre de 2009
ABUCHEO A LA QUÍMICA PARTIDARIA
Química partidária
Me ha parecido que este video responde con bastante eficacia a los conceptos de soberanía e integración abordados por Luis Pousa en su crónica de opinión.
ABUCHEO
Este otro vídeo me parece apropiado al desarrollo intelectual sobre las necesidades galaicas, en confrontación con el aporte intencional, sin intenciones profundas, del mandatario regional y sus intenciones (estas sí, serias y profundas) sobre el dominio absoluto de la península de Touriñan y su republica separatista de Percebes.
. Ellos nos engañaron, Cobardes! Ellos nos arrancaron no solo lo nuestro y sí también lo de nuestros hijos.
. Y de los hijos de nuestros hijos
. Y de nuestros nietos y de los nietos de nuestros nietos y de los….
. Me avengo para inicio de conversa! Pero que es lo que Europa ha hecho por nosotros?
. Voos máis baratos?
. O que?
. Voos mais baratos.
. Oh sí, nos dieron vuelos más baratos…
. Y protección al consumidor
Oh yeah… protección al consumidor, vostede se acuerda cuan poca protección nosotros teníamos en el pasao?
. Todo ben... eu vou concordar ... voos máis baratos e a defensa do consumidor son dúas cousas que Europa ten feito por nos.
.E o mercado común!
. Carallo... obviamente, el mercado único... ni que decir. Pero, aparte de los vuelos más baratos, la protección del consumidor, un mercado común...
. Protección ambiental, programas de intercambio entre estudantes
. Protección de la propiedad intelectual.
. Fondos regionales
. Unha voz única no mundo de comercio
Carallo, carajo... Tudo bem, bastante xusto!
. Y no más fronteras dentro de Europa...
. Oh sí, certo, é verdade.
. Merda. Iso é algo que eu realmente sinto falta!
. Chamadas telefônicas mellores mais baratas!.
. E mais confianza na comida que compramos.
. Muy bien... moito ben... pero, aparte de más protección, más consumo, mejores teléfonos, negocios comerciales, fondos regionales, libre circulación, propiedad intelectual y seguridade alimentaria, qué es lo que Europa siempre ha hecho por nosotros?
. Nos trajo la paz!
. O que?
. A Paz
. Ti es parvo, cala esa boca, home.
martes, 6 de octubre de 2009
MUNICIÓN CONGRUENTE
MUNICIÓN CONGRUENTE
Es pena mía y de nadie más la severa penalidad impuesta por el correo al no permitir mi ingreso en esa deliciosa salada de críticos aficionados al arte de la disputa dialéctica. Son colaboradores xornalistas, con periodicidad casi diaria, remunerada por la satisfacción de ver plasmado, en tintas de sus ordenadores, algunos minutos de esfuerzo voluntario, para arrancar del fondo del pozo cerebral percepciones sensitivas, activadas por los gestores de opinión.
Como ocurre en cualquier arte, la pirotecnia también depende de cierta y congruente expectativa del artista. Si aplausos arranca del espectador, poco importa que los fuegos luminosos contaminen el aire y que los ruidos de la explosión de palenque revienten los tímpanos de algún ciudadano. Tratándose de talibanes, el pecado es eternamente mortal, no necesariamente porque sean talibanes y sí porque estos señores simbolizan credos que no son los nuestros o intereses que escarchan nuestros intereses y de alguna forma merman lucros esperados. Para destruirlos no fue suficiente el bombardeo de rocas plácidamente asentadas por el Criador en el primer día de su obra generacional. Taliban, en la pureza ética del pueblo pashtún, significa estudiante. Estudiante de un credo que ha dominado otros credos de la Península por setecientos años. Estudiantes exacerbados por políticas dominantes y muy interesadas en declarar recesivos los intereses de algunos pueblos de ancestral historia. Estudiantes que, como los cristianos de Covadonga, enfrentaron y expulsaron soviéticos de Kabul y cayeron bajo las armas de Busch después de haber afrontado la Humanidad; estudiantes absorbidos por banalidades, con disparos pirotécnicos, primero, y bombardeo explosivo de los inocentes budas, después, por la única razón de que dos de las más poderosas religiones consideran pecado mortal adorar ídolos de religiones en oposición, ignorando el budismo como filosofía de vida que no necesita carisma de organización piramidal.
No nos equivoquemos, todo en la vida comienza como una actividad artesanal, algo de interés personal, doméstico, de extrema utilidad sensitiva para el artista y su entorno. El arte mágico de los sabios tuvo origen en el interés caprichoso y repetitivo de algunos estudiantes, talibanes del aprendizado y fugitivos de las técnicas de condicionamiento animal (adiestramiento), tan en boga todavía en la Galia de este corriente milenio.
La piratería, en algún momento, fue consecuencia de la evolución de un arte personalísimo. Las galeras cartaginesas, copiadas con extraordinario éxito por los romanos, darían razones a Aníbal para promover reivindicaciones del tipo copy right ante la república latina. Por su vez, tan indigesta solicitación de derechos reales llevaría motivo a los artífices del imperio romano para que razones del derecho impositivo hiciesen valer la hegemonía del arte de la guerra sobre todas las demás artes y, en una sucesión alternada de castigos púnicos, Cartago fue finalmente banido del mapa mediterráneo, y de su cultura apenas sobró el arte estratégico del general Aníbal y la odisea de su famosa tropa elefantina.
Los grandes negocios regidos por filibusteros, corsarios y piratas de Juantiburcio tendrían su gran oportunidad después de los grandes descubrimientos en las falsas indias y su posterior independencia del regio poder insular, primero, y peninsular, después, para caer, finalmente, al pie de ideologías económicas muy mal digeridas.
Afirma Nero , en su triste y patética conclusión: “Nuestros peores enemigos son nuestros gobernantes Don Carlos” y continúa escribiendo que prefiere cuidar de madres solteras, condicionando sus hijos a la eterna miseria y luchar como pirata y corsario filibustero contra el derecho de que estos hijos también puedan ser un día herederos, en partes iguales socialmente y congruentemente administrables, de las peras y manzanas nacidas al boleo de la semiente divina.
lunes, 5 de octubre de 2009
EL CRIO EN CRISIS
El crio en crisis
“Nacieron y crecieron en un país libre, pero ese alguien los secuestró, los drogó con ideologías fanáticas e hizo de ellos autómatas de la violencia. Ese corruptor de menores les arruinó la vida, al sustituir la realidad por una fantasía llena de mitos alucinados en los que Galicia es un territorio ocupado, necesitado de resistentes” (Carlos Luis Rodriguez)
Nací y crecí en un país militarizado, oyendo por ondas cortas los discursos de Franco, entre coplas de la Violetera y Juanito Valderrama y con muchos ruidos emitidos en lengua Morse por buques costeros. Eran tiempos en que el dueño del pueblo admitía jóvenes oriundos de familias empobrecidas por la guerra, dándoles la ilusión de un futuro seguro, atragantándolos con humo de gases tóxicos y cegándolos por exceso de iluminismo en la ganga fundida, para, después, dimitirlos sin cualquier compensación cuando este mismo joven descubría que el falso sueldo no le permitiría alcanzar el próximo mes.
España necesitaba recomponer su población de hombres y mujeres, y los jóvenes, que se libraron de la mortalidad causada por la plaga de balas y cañones, en poco tiempo cumplirían su misión. Yo me siento un producto, en fase acelerada de extinción, de aquella triste pero suprema realidad. Veinte años después de la famosa victoria, drogado por la ilusión de querer vivir y ser feliz, me vi arrojado como tantos otros gallegos y españoles a los brazos de la emigración, teniendo la violetera y Joselito como únicos señales de identidad en el país receptor. El llanto de mi madre, al verme partir, era consolado por el llanto de mis otros hermanos, también en franco desarrollo y condimentados para seguir el fatal destino del exilio voluntario. Es un cuadro con fuerza indeleble, carente de un juicio pictórico por las manos del genio Goya.
La realidad delante del consumismo desenfrenado constituye un poder de consecuencia extremada para la ilusión del niño moderno, que, a semejanza de aquellos días, observan como la familia se desagrega en trozos destinados a la descomposición, con el agravante de que el mundo ya no ofrece más aquella válvula que en otros tiempos impedía que la bolla reventara dentro de su contenedor, fundiendo a todos con leña del propio entorno.
Algo habrá que hacer para evitar un estado de fusión descontrolado. A mi parecer, la ideología actual, de cualquier origen o color, no posee poder suficiente para conducir por buen sendero la ilusión natural del joven en edad de abandonar la crisálida. Será necesario invertir en nuevas ideologías con la fuerza que se invierte en tecnologías, para permitir que la humanidad que toma el relevo sea detentora en partes iguales, sin truque de partición, de todo lo que mi generación y la de mis padres, y la de los padres de mis padres y la de los abuelos y tatarabuelos y de todos que han perdidos sus almas en luchas fratricidas mucho antes que el Juicio Divino exigiera el tributo de sus vidas.
jueves, 1 de octubre de 2009
FIN DE MES
Fin de mes
No es un día típico del mes de primavera. No en la impresión que mi memoria registra estos últimos cincuenta años. El último invierno en mi particular franja de observaciones también no refleja el padrón de inviernos cálidos con pequeños intervalos de masas frías procedentes del antártico. Algo ha cambiado en el clima después de aquel catastrófico tsunami ocurrido en las paradisiacas islas del plácido Pacífico. O algo ha cambiado en mí para que mis reflexiones no reflejen la bondad de esta maravillosa tierra, patria cabal y nación finalmente reconocida en mis pasos finales hacia ese mundo desconocido.
A favor de mi integridad mental están las predicciones de Al Gore y sus tesis de calentamiento por nociones del efecto estufa. El mundo a mi alrededor está cambiando y yo voy cambiando con él. Algo inconveniente para los conservadores y sus tesis vigilantes del futuro por inmersión del pasado en presente rebozado de formol. Algo impropio del iluminismo racional y su tacaña miopía delante de su ciega hipermetropía lentada en el foco de poderosas máquinas, tan insensibles delante de las más sentidas necesidades fundamentales y tan arrogantes en el ejercicio de lo absurdo, grotesco e iluso porvenir.
Durante medio siglo he ingerido más de un millar de teorías académicas, todas ellas oriundas de las más variadas organizaciones sociales. He creído estar muy próximo del bienestar supremo de los ángeles en un reino gobernado por demonios militarizados. Preocupado por el futuro, no descuidé del presente, no obstante el presente me descuidaba y cambiaba a todo momento, engrosando el pasado con un caldo pastoso muy difícil de digerir. Y una digestión complicada afecta el páncreas, da mal humor a la bilis y desata el hígado en rebelión continua, pretendiendo, en nombre del futuro, regresar al pasado. Y así voy bogando, en pasadas de regreso hacia el horizonte de mi infancia, posicionado a muy pocos pasos de esta segunda infancia que llaman mayoridad, pórtico de la desconocida Eternidad.
Y voy remando por mi propio esfuerzo, bordeando escollos interpuestos por los gestores de la providencia y observando como esos gestores también son comidos por la gesta de quien los sustituyen, en un rozar continuo de engranajes lubrificados por el temor del poder que los corrompe.
Y así llego al fin de mes: con deudas que deberé pagar antes que mis créditos sean satisfechos; con una pensión en rebaja permanente, porque no consigue más caminar al paso de la inflación; con precios de bienes calculados al ritmo de lo imponible, por méritos de los que a cada momento se desencuadernan del mofado libro de la virtud; con tributos destinados al tribuno de otras tribus, que son para pagar deudas por la única razón que mi razón no entiende. Y así voy caminando de un lado al otro, estrechando las pasadas como el péndulo de un reloj cuando se le acaba la cuerda.
domingo, 27 de septiembre de 2009
MORATORIA DE UN DRUIDA
Moratoria de un druida
Alguien ha dicho a Rajoy que en España todos somos celtas del año 2000 (a.C), somos arrianos y tenemos pelotas suficientes para enfrentar desnudos, con palos y dientes, la bien disciplinada tropa del romano Zapatero. Somos una civilización regida por mentes de hierro, con edad bien avanzada y cuerpo extremamente encogido. Al paso de nuestros pies, no dejamos una hoja escrita, adrede, que es para que nadie reconozca la verdadera grandeza de los nuestros druidas, como aquella del milisiano don Militón, pariente de Breogan, que cuidaba tres gatos y los hacia bailar en un plato, y a la noche… Bueno, no se lo que ocurría en aquellas noches de frio invierno. Rajoy y Feijoo lo sabrán.
Claro que lo saben. Saben tanto que tanto monta el uno como el otro para contarnos lo que ignoramos y, lo que todos sabemos, no podremos conocer en función de nuestras limitadas limitaciones.
¿Pagar la deuda?
¡Non, señor Militón!
E logo, que faremos?
Sencillo, como en Silleda vos dixen: Crear empleo, mejorar lo que ya está bueno, revolucionar la política y subir al monte del Gozo con los impuestos en el saco, y de allí, en voz alta y mejor ton, incordiar el maestro Zapatero.
Para mejorar el sabor del caldo de piedra, algunos ingredientes serán solicitados a los celtas e íberos de estas bandas: eficacia, sentidiño de lo más común (cuesta poco y a veces no funciona), más fotos (como esa en que se abrazan efusivamente ambos los dous), más fiestas (que en un municipio con ocho mil habitantes, 15 mil festeiros han pecado por poca farra)
El arrianismo no creía en un dios siendo padre e hijo al mismo tiempo. En materia de deuda, ahora auguran que es el deudor quien puede echar pecho al creedor y gritarle desde el concilio de Santiago: Che debo, non negó, pagarei cando puder! Es la moratoria invertida, discriminatoriamente positiva, concedida por quien debe, porque ya decía mi padre: meu fillo, nunca che olvides, o deber diante de todo. Y así yo camine por el mundo debiendo a todos y creyendo que nadie cobraría mi santo Deber. Pero cobrar, cobrar cobraron. ¡Caramba, y como cobraron! Hasta que un día, habiendo retornado a Galicia, pedí trabajo, necesite recurrir a la Sanidad Publica para aliviar los malos olores del prestige, busqué los servicios sociales, exigí ayudas al Deber por mi santo oficio y la respuesta fue siempre la misma: Non señor, aquí nin solfa.
Descubrí el verdadero sentido del Deber. Hombre, no es que debamos mucho. Son casi dos billones de euros (los billones americanos tienen tres ceros a menos), pero me preocupan un bocado, porque como ciudadano, paisano, parroquiano y aldeano gallego, si Feijóo se esfuma como moroso, vendrán a por mí y, después de arrancar los huesos de mi valiente cuerpo, decretarán falencia.de todos mis órganos. Os lo aseguro como buen druida y celta gallego.
sábado, 26 de septiembre de 2009
MOCIÓN DE CENSURA
MOCIÓN DE CENSURA
Señorías, me parece que en Silleda estamos delante de un caso típico de transfuguismo, a las claras y transparente, de autoría de la jefatura suprema. No parece cuestionable que todos los elementos que componen el paradigma transfuguista de Silleda están presentes en la amenaza de Rajoy, seguida por Feijoo, de que ambos no podrán continuar en el mismo partido en que militan algunos concejales de Silleda. Es la deserción por la cabeza, alías muy semejante a aquella ocurrida en los albores del siglo XIX, cuando, por pura ignorancia del sentimiento albergado en el alma española, don Fernando entrega la corona al ilustre hermano de Napoleón, provocando el transfuguismo masivo y atabaleada de toda la tropa ibérica, muy ilegal ante el poder napoleónico.
Vamos ver, señores: los partidos políticos no fueron concebidos para substituir la organización militar, ni religiosa, ni comercial, ni mucho menos como alternativa a intereses mafiosos. Los partidos políticos son composiciones sociales, de fundamento democrático, con origen en la voluntad individual, que tienen la misión genérica de promover indefinidamente el bienestar social y, como medio, objetivan metas para alcanzar la paz y sostenerla por el mayor tiempo posible. Cuando un partido, por acción de alguno de sus partidarios, resuelve ignorar un colega o aislarlo en las más elementales tomada de decisiones, ¿que alternativas restan a este ilustre colega? Respóndanme, por favor, ¿que harán ustedes si por acción ordinaria de un filibustero os arrancan la fe que tenés? ¿Que otra cosa pudo hacer Galileo sino sostener la universal mentira geocentrista cuando el infierno de la hoguera era la otra salida? Y no hablemos de Lutero, el insurgente de las indulgencias, o Calvino en su esfuerzo por la segunda reforma protestante, ambos bajo la censura atónita de Francisco y Carlos, entretanto se degradaban por el dominio total de Europa.
Si ambos xefes se arbolan en la virtud de autoproclamarse tránsfugos de si mismos, vivé le liberté y escribámosla con letras de oro en los asientos de Silleda. No ignoremos que fue a partir de la provocación de una serpiente, seguida de una fatal y singular eyaculación al pie de las catarata do Toxa, que hoy vivimos transfugándonos de un lugar para otro lugar, de Santiago a Madrid, de Ourense a Pontevedra, sin que al final, después de tantas metafóricas luchas, consigamos retornar al Paraíso perdido.
Mañana, en Silleda, el buen tiempo estará propicio a la profunda reflexión de los jefes populares. El problema puntual que allí deberán solucionar no se refiere a la indisciplina o capricho personal de un par de concejales de un pequeño poblado. El problema en aprecio radica en la facilidad que la estructura política de los concellos presenta para que se echen la zancadilla unos a los otros, sin otro motivo que el poder por oposición a la supuesta voluntad del pueblo, a quien nunca le fue permitida libertad para escoger absolutamente nada. Será tiempo para pensar como elegir directamente un ciudadano sin la interposición de mirabolantes fórmulas, cerradas en titulares encadenados a fuerzas, algunas veces afónicas, otras, roncas y casi siempre ocultas y amorfas. Moción de censura es un instrumento de la política rastrera capaz de golpear, arrasar y sumergir en el pozo del olvido figuras de buen porte político.
jueves, 24 de septiembre de 2009
AUSTERIDAD
AUSTERIDAD
En su cualidad austérica, la señora en epígrafe también consigue relativo éxito cuando se propone elevar la pasión a un grado extremo de éxtasis y mortificar los sentidos de los humildes paisanos. Pensando con elegancia, el listillo también actúa elegantemente al creer que el parroquiano de estas costas sabe reconocer el líder que da facha genial a las cosas que son realmente estúpidas.
Al volar por encima de los problemas que afectan todos los españoles, y de un modo muy especial a todos los gallegos, el parlamento de la comunidad del extremo oeste cantábrico, establecida en la antigua casa veterinaria, resuelve hacer su parte en la contención de gastos y proclama a los cuatro vientos una economía de 1,7 millones de euros, no sé si en lo que va del año o en lo que falta para acabarlo.
Olvidándose lo que afirman los gurús palacianos de Londres y Washington, apostamos en el poder intuitivo de la meiga autóctona para repetir el suceso que en el pasado nos transportó al club de los llamados países ricos, de afluencia capitalista.
Ignoramos el aviso de la roja bandera y desde cualquier peñasco de la costa abrupta nos arrojamos al mar confiando en el ímpetu de nuestras musculosas brazadas. El percebes, percibido como el más jugoso entre los pollícipes, también es el que más peligro ofrece para ser alcanzado. Y por ahí vamos, conducidos y convencidos por media docena de reglas al buen estilo de Nightingale.
Ahorro de 1,7 millones de euros a cuenta de la Austeridad es algo que impresiona, y presiona la boca del pobre para que esta se mantenga callada y dejen que el cilio atornille la cintura y, en el aprieto, resista por más tiempo la patata caliente que nos quieren hacer engullir.
La estrategia parece clara y muy llana: Permanecer fieles y unidos entorno de un círculo con 1,7 milloncitos de los poderosos euros. Y no es una estrategia que se preocupe con el destino de los milloncetes, arrebañados de las obras del Horreo, prescindibles como el trabajo de un pintor, el de un carpintero, un electricista o cualquier persona del público poder en tiempo de crisis. La estrategia será mantener activas las lágrimas de cocodrilo y llorar el destino de esos sabrosos granos del maizal que se ahorra. Y luego buscaran consecuente aplicación financiera de largo plazo, bien largo, larguísimo para que su afecto se difumine por el bolso experto de gestores aguaciosos y el campesino lo observe a la luz de las trevas del juicio final.
Austeridad, esa modesta señora que ha resuelto vestir el hábito del monje austero, porque en su vida asceta solo ve Zeus. Y a Zeus, en su helénica omnipotencia, nada lo incomoda, nada le perturba y nada necesita para hacer frente a sus necesidades fundamentales, y quien, en su eterno egocentrismo, construyó del barro tan semejante imagen, infelizmente desprovista de tan consoladora virtud.
“Eliminar los gastos que no sexan estritamente necesarios para o exercio de nosas competencias” me suena a que quieren arrancarme la cuchara, el tenedor y la cazuela y devolverme al paraíso de la naja y manzana.
martes, 22 de septiembre de 2009
TRANSFUGA
TRANSFUGA
Es una palabra que me incomoda, sin duda. Al verla, en el artículo de Carlos Luis Rodriguez, utilizada como tema central de su columna diaria de opinión, me sentí airado por una especie de resorte y fui lanzado sobre el contenido con ansia de entender y reflexionar sobre tan incontenida molestia.
Varios son los significados que se pueden atribuir a este substantivo de género neutro, pero cuando es asociada con persona adquiere la potestad de adjetivo femenino y, por derivación del conceptuado articulista, puede ser entendida como sinónimo y pre vestíbulo del prostituta militar, que en tiempo de guerra abandona la tropa a la que se había incorporado e ingresa en la fila del enemigo.
La RAE.ES también entiende que el simple cambio de ideología caracteriza el (o la) tránsfuga y, por extensión, cualquier cambio en la vida de una persona puede ser entendida como situación tránsfuga de la condición anterior.
Fidelitas quae sera tamem. La fidelidad no es un concepto que ha penetrado en mi vida tardíamente. Me acompaña desde el albor de mi infancia, cuando pasé a entender que la voluntad integra el desarrollo humano y es algo superior al instinto animal que tan sabiamente nos orienta en los instantes en que sentimos presión de las necesidades básicas (la leche en el pecho de la madre, el abrigo que nos calienta en los rigores del invierno, el lar que nos protege del inclemente tiempo, etc.)
Aunque sepa que es por la vida que yo soy conducido al sueño eterno, no renuncio a ella, ni a la pecha de tránsfuga, que a semejanza de vieira quieran pendular sobre el aire que brota de mis narices. Sí, adrede me doy por aludido. Y me siento orgullosamente tránsfuga en algunas acepciones de tan galaica parola. Ideológicamente, el pensamiento me hace cambiar de sentido cuando habiendo llegado a algún lugar siento voluntad de volver y transfugo el punto alcanzado. La fidelidad a la profesión de carpintero no hizo dudar en ningún momento a mi padre cuando el miserable ordenado de su empleo no era suficiente para comprar el pan de brona nuestro de cada día. Mi madre, tradicional señora gallega, entró en la masa triguera y mi padre ingresó en el cuerpo público del orden local. Con el esfuerzo de mis músculos y el sudor de mi cuerpo, hidratado por el agua retirada de la magdalena en cántaros de hoja-lata, fui creciendo y creciendo fue mi fidelidad a la familia. Pero un día, todavía en mis infantes años, mi padre mostró el camino trillado por su padre, mi abuelo: ¡la emigración!. En quince días, de vulgar candidato a las desérticas arenas de la gloriosa legión española, me vi abanando los brazos desde el combés de un buque, que partía del puerto de Vigo conduciendo a la emigración un gran número de tránsfugas forzados.
Pero no se dejen engañar por mi airado desvelo. Sabemos que el proxeneta entiende de moral humano como cualquier experto de la comunicación y no por eso hacemos esfuerzo para estigmatizar el periodismo asociándolo con palabra poco estimada en la cultura provinciana. Su tema va de política y no de fidelitas a asuntos inmorales y en esta trama la musicalidad del gallo cantor será necesariamente por versos ritmados al loco calor de la pasión.