jueves, 12 de noviembre de 2009

PECCATA MUNDI

PECCATA MUNDI
Estar en pecado público y no ser admitido en la comunión global es un pensamiento de difícil resolución en concepto de la razón difusa. Y no digamos cuando la mente se presta apta a divagaciones de reflexión confusa. Paranoia de todos los colores es la consecuencia inevitable por sentencia tan discriminatoria, inútil por su contenido y fútil en los resultados.

Los pecados son muchos y pueblan la tierra desde el día que la ira de dios fue desafiada por un pecado que no tuvo génesis en el deseo insaciable de Eva, al comer una manzana; ni en la  corrupta serpiente, por su interés en extremalizar la sensualidad, lascivia y sexualidad de una costilla barrenta, ni mucho menos en la acidia del poco espirituoso Adán.  La historia del pecado tuvo origen mucho antes, ¡pero que mucho antes!  Ocurrió en la tranquilidad del reino celestial. Dos ángeles disputaban la custodia del señor. Como es conocido, uno sentaba a la derecha y el otro ocupaba el sillón de la izquierda. Cupo al lucero, hijo del alba, el más ingenioso y poderoso ángel de la Tribuna Celestial,  el mérito de haber dado vida al pecado, tan excelentemente fructificado en la Leira del Edén por cuenta de la famosa inconfidencia del trío psicotécnicamente insuflado por Lucifer, a la sombra de un manzano. Sí; si el hombre fue la gran obra de dios, que lo modeló a su imagen y semejanza, el pecado fue la gran creación de Lucifer, quien prefirió cambiar su luminoso nombre para otro vulgar, Demo, y así, sin orden ni desconcierto,  pasó a repartir el pan a diestro y siniestro, amasado con el sudor de Adán, el perfume de Eva y una gota de saliva del ofidio milonguero.

La naturaleza pecaminosa del santo humano fue hecha a prueba de cualquier defección. Tuvo origen genética en los gestores libertos de la tutela de dios y sus ángeles, al recibir la extremaunción por el primer pecado de la humanidad. En un sigue y suma, el pecado fue navegando hasta nuestros días. Y aunque algunos digan que el pecado original fue redimido hace más de dos mil años, la verdad es que muchas copias  han sido labradas y otras tantas han sido producidas por enjertación y clonación, en suelo, vitro y hasta en barriga de alquiler.

La vida hay que protegerla para que ella se desarrolle. Pero antes que protección, la vida necesita amor, deseo de alguien que quiere verse reproducido, de alguien que tenga capacidad de amar mucho, muy por encima de una simple relación carnal, brutalmente animal; de alguien que sepa cuidar y quiera cuidar de su educación, de sus valores morales, políticos y, porque no, también religiosos. Venir al mundo por una simple combinación química entre un espermatozoide, competidor bien sucedido, y un óvulo involuntariamente a su espera no es de buena moral. En tales circunstancias, el aborto, como decisión psico-técnica capaz de impedir surgimiento de una vida, tachada de pecaminosa en los templos parroquiales y por todos los motivos indeseada, es una labor que debe tener la protección social del Estado, y también de la Iglesia por su natural misión de promover la paz y su facilidad en la comunicación con el gentío. Vox populi, vox dei. Comulgar con el pueblo es servir a Dios ad libitum, no hacerlo es peccata mundi.  

miércoles, 11 de noviembre de 2009

PAN DE PERCEBES

PAN DE PERCEBES
Es sorprendente constatar como nuestros paisanos en puestos presidenciales de alguna cosa se desarbolan por poco, o por nada. Un tordo anuncio de un cosmético vulgar desata la ira de vulgares actores en la industria del turismo y, contra cualquier otra mejor expectativa, acusan exactamente de lo opuesto que esa industria cosmética promueve.

España cuando era mucho menos opulenta e infinitamente menos arrogante consiguió un hecho aparentemente imposible después de su desastrada y fratricida guerra civil. El mundo pasó a ver en el español una clase laboriosa, aguerrida por el trato justo de dar precio justo a las cosas producto de su trabajo, arte y competencia.

La palabra barato expresa muchos conceptos en diferentes personas, y también en un único individuo conforme la tracalera intención del predicado. Barato es algo que se logra con bajo esfuerzo. El antónimo de barato, en tales circunstancias es el fraude o engaño. Pero hay situaciones ideológicas en que barato también es sinónimo de su antónimo engaño o fraude.

Por otro lado, tenemos la palabra caro que lleva en su alma la fuerza de expresar algo comprado o vendido por un esfuerzo más alto que lo que realmente le corresponde. Es del sentido común saber que lo caro grava y dificulta la vida tanto de quien compra como de quien vende. El objetivo final de Caro es siempre el desastre por aniquilación del esfuerzo de las personas sometidas a su imperio.

En algunos momentos empleamos la palabra caro como adjetivo calificativo de una persona querida; pero la verdad es que se trata de un automático e irracional  eufemismo, puesto que cuando un amigo, o persona querida, sale demasiado caro ya no se trata de amistad y sí de un caso patológico de aguda enfermedad cuyo destino sabemos ser el descalabro del comportamiento.

De cualquier modo, por intermedio del perfume jornalístico exaltado por las neuronas de mi amigo J.M. Ramos, dos elementos de la cultura mediática han visto que el merchandising periodístico les ha salido extremamente cheap; como infinitamente gratis les ha salido esta mi representación de lo que considero el martillo y yunque de parola modelada a frio.

Qué tipo de turista se entusiasmaría por viajar a uno de esos territorios emblemáticos bautizados con nombres tan bizarros como Costa del Terror, Paraíso da Locura, Val dos Morridos, Bode Vello, Garganta do Demo, Peixe da Agonia, Monte dos Matados, Pan que Apetece Comer y no es Pan.

¿Costa da Morte es nombre para turismo de calidad? Si lo es, y el turista asocia los hechos futuros de lo que prescribe el absurdo topónimo con una mínima referencia a la calidad ISO, ya sabe lo que le espera. Y en sana consciencia, al caro turista, engañado por los horres salitrados con lágrimas da morte, se irá descansar en parajes menos agresivos, a sabiendas que lo caro en temas de terror nunca compensa. Pan barato y bello cuerpo no son incompatibles en el vívido paraíso de la cuna de Percebes. Arrogancia y preconcepto son olores que destilan esencias que ahuyentan el turista de calidad, sea pobre, sea rico. ¿Nonsí?

lunes, 9 de noviembre de 2009

XEER, JUSTICIA INTERACTIVA

Xeer, justicia interactiva.
Ya sabemos lo que los marineros de Alakrana hacían en el mar Índico, tan alejados de la costa española. El Alakrana es un buque atunero y el oficio de un atunero es prender atunes, se encuentren donde se encuentren. Y ellos siempre se encuentran donde viven.

Consultando Vikipedia, descubro El Atum surgiendo como un dios del bajo Egipto, paraíso donde se cultuaba al dios solar Ra, allá por el tercer milenio que antecede la era cristiana. A los incrédulos hay que decirles que son soberanas las pruebas que atestiguan  la existencia de Atum como legítimo heredero de Ra-Amón, cuyo origen y estirpe fue reivindicada por los faraones de las pirámides.

Con sorpresa, un poco asustado y considerando el politeísmo reinante en la región  mesopotámica por los tiempos en que mis antepasados Adan y Eva vinieron a este mundo, me pregunto: ¿Habrá que castigar el Alakrana por el delito de haberse empeñado en la financiación de una jornada de caza a los dioses de otros pueblos?

- “¡Nonsí!”-  me respondéis vos, mortales ciudadanos de Galicia. Y no podríais ser más claros y precisos en vuestra respuesta,  porque a tierras de Galicia, ese principado del Cáucaso hecho independiente después de 1087 de la era cristiana, conquistado por los rusos en el siglo XII, propiedad de Polonia y a seguir de Austria, para retornar a Polonia después de la primera guerra mundial y ver su porción levante cedida a la URS al término de la segunda guerra global, se fueron los gálatas con las epístolas de Saulo bien armadas bajo los brazos.

Es interesante observar como cada gobierno utiliza el perejil al gusto de su conveniencia. El perejil de los reyes católicos fue la cruz y la espada bien fundamentada en tres galeras deseosas de acrecentar más especiarías a la salada de entonces. Irak fue el perejil que Busch  introdujo en la indigesta salada americana por las tres gargantas de las Azores. Un peñón estéril, a pocos metros de Marruecos y utilizado como campamento de fin de semana por un grupo de alegres gendarmes,  fue usada como herramienta-chispa (felizmente desproveído de calor) para una potencial cruzada contra los moros. Ahora, el cuento se repite en el cuerno de África por acción intempestiva de dos republicas. De entre las dos, la más poblada sabe de su existencia por el ronco de sus barrigas y la voracidad de las lombrigas que se nutren de cuerpos hambrientos. La menos poblada es feliz por la felicidad que otorga el arte de vivir rico,  despreocupado e ignorante de las necesidades que la vida exige y no satisface a los pobres.

Me temo que en el tema del atún Zapatero poco puede hacer. Apenas intermediar por el final feliz de marineros españoles atrapados con  manos rojas del sol Atúm.

La cuestión de fondo está en la disputa entre dos republicas africanas disputándose la soberanía de riquezas marinas en los límites de sus doscientas millas. De un lado están los más de seiscientos mil kilómetros cuadrados de una república llamada Somalia, y del otro, una republica artificialmente constituida por 155 islotes con superficie árida encumbrada por no más de 500 kilómetros cuadrados, supuestamente servidumbre de paraíso tropical para acciones comercialmente al abrigo de tributaciones sociales. Seychelles, ex colonia francesa y ex colonia inglesa, fundamenta su economía en el turismo (seriamente afectado por el Tsunami de 2004) y la pesca del atún.

Como la vida es una eterna caja de sorpresas y el Alakrana tiene bandera de Seycheles y acento católico, en oposición a la fe islámica de origen sunita de Somalia, será necesario esperar que el futuro se presente para esclarecer quien es fenicio y quien es pirata; quien vulnera el orden filipino y quien desafía el poli céntrico sistema legal Xeer, administrado por el sabio anciano, a la sombra de una acacia, en la dura arena del desierto.

sábado, 7 de noviembre de 2009

EL GRITO DE UN LOBO

No se reconstruye una nación en dos o tres años. Es necesario el sacrificio de una generación para que el sueño de una España mejor se concretice. O algo parecido es lo que rescato en fondos aislados de mi memoria, cuyos registros evocan un día festivo por la visita de Franco a La Coruña. De todos aquellos que arbolaban banderitas y gritaban Viva Franco, Arriba España pocos quedan, o quedamos, porque yo también, por ocasión de guardia 13 añero en el acampamento de Ganderio, repetí una frase de circulación obligatoria entre los doscientos acampados: “Por Dios España y su Revolución Nacional Sindicalista” … - ¡a tocar la gaita sin ser gaitero!

Muchos años después, en plena crisis del Prestige, se me presentó la oportunidad de viajar a Santiago y ver gratuitamente el gran espectáculo de las masas. Por razones de fuero íntimo, el tema de las masas me atrae al evocar nostálgicos recuerdos de momentos felices. En Santiago, queriendo o sin querer, me vi envuelto, sin tumulto ni peligro, por las masas que caminaban a la plaza del Obradoiro. Para percibir con más nitidez la consistencia y sabor de la masa, cuando posible, me alejaba de ella y desde un punto de observación veía la alegría y regocijo de los cien mil gallegos gritando consignas del tipo “Nunca Mais” y otras más que no vienen a cuento, hasta que el cansancio del folgorio acababa por dispersarnos.

¿A quien se destina la vacuna del prestigioso episodio? El Alakrana en nada se asemeja al desastrado  Prestige, a no ser, con bastante imaginación, en el tema de potencial delito contra los recursos naturales y desobediencia a las leyes corsarias, supuestamente avaladas  por la población faminta de Somalia.

Auto exculpación extemporánea, por hechos de razón transcendental , a sotavento de lo que podrá ocurrir, también no es prudente asumirla en el momento presente. El principio de responsabilidad, tan mal abordado en nuestra Constitución, debe considerar que lo peor siempre puede ocurrir y no deben las autoridades confiar a la suerte ni al azar el rumbo de las negociaciones. Contra el viento suicida de la negligencia guerrera, de la insolencia temeraria propuesta por subordinados acríticos, se interpone el desarme de la entelequia como previsora del imperialismo apático que todo lo puede y nada resuelve.

Que conste que el rugido de un león no impide el aullido de un lobo, ni la audacia de la hiena embarga el deseo de un raposo. Para conseguir su libertad, Magouras pagó 3,2 millones de dólares. ¿Cuanto se pretende cobrar por la fianza de esos dos infelices somalíes?

De momento, la crítica autonómica a la gestión de la Moncloa no se fundamenta en criterio técnico, ni en evaluación de la situación concreta, parece más un rumor envasado por cálculo político de incierta consistencia, como el grito de un lobo.

viernes, 6 de noviembre de 2009

EL COCIDO

O cocido
Un prosaico canto al cocido de Alfredo Conde,  un grave abordaje a lo que fue error de Carlos Luis Rodriguez, talvez por el  injusto y insolidario plus de Luis Perez y la exótica ignorancia de los que no creen en el I+D+i  de Luis Pousa, marca el día de hoy con marteladas de rojo ferro sobre el yunque de la vieja fragua.

Artículos como los cuatro parecen que pretenden arreglar el mundo, dándole vueltas para mostrar sus diferentes fases y dejar al desnudo la tremenda insensatez de un proyecto denominado alma humana. El 2 de octubre, en aguas internacionales de Somalia fue capturado el buque pesquero Alakrana. Al día siguiente, fuerzas especiales de España capturan dos supuestos piratas cuando estos se dirigían hacia la costa a bordo de  una minúscula embarcación. A partir de entonces se arma un colosal follón entre dos países supuestamente soberanos. Conmueve, sin duda, el drama vivido por las familias de los marineros amenazados de muerte por la “justicia” de los que creemos que son piratas. Y argumentos despreciativos de que los somalíes solo quieren dinero no ayudan absolutamente nada a los infortunados de ambos bandos. Imaginaros el dolor de las familias de esos dos muchachos encarcelados en España y sometidos a la razón de la justicia practicada por infieles del Corán. Si los dictámenes de la justicia son incuestionables y las personas cuerdas son obligadas a obedecerlas, la simetría de tal corolario nos hará pensar que la justicia del capitán corsario y su sequito pirata también está en lo cierto, por lo menos durante el tiempo que ambos dispongan de un trabuco armado sobre la cabeza cuerda del humilde ciudadano. Por otro lado, si lo que esta gente del mar Índico quiere es dinero, abramos la caja de Pandora y paguemos por lo que más preciamos: la vida de nuestros marineros gallegos. De continuo, libertemos esos dos chavales a sabiendas que serán más inútiles a su país de origen que útiles en las cárceles de España a cuesta del erario público.

Al millón de parados en España habrá que sumar esos dos asustados somalíes y acrecentar los marineros estresados por acción  del salitre mórbido del árido Índico, en la borda de la costa de Somalia. Tal estado nos hará pagar más impuestos, a la vez que nos retirará derechos de pensión merecida, sanidad deseada y aumentará el negro agujero del déficit causado por el plus intocable de los encumbrados en la cúspide de los sin cargo. No vale argumentos de equiparación con trabajadores comunes, pues esos, nosotros, llevamos el timbre de un colosal y abominable pecado, por el que fuimos retirados del paraíso de los recompensados ustos.

Ya no creemos ni en la I, ni en la D, ni siquiera en una jota de nada. Somos incrédulos de la razón y del brillantismo que iluminó la soberbia en los siglos de oro. Hablemos claro y en alto son: ¿para que sirve una minúscula i en el reparto de los presupuestos que ocupan comisiones lideradas por el ilustre Rego? Si antes íbamos a la plata del Potosi y con ella pagábamos las armas que el corsario inglés retiraba de nuestras galeras, ¿por qué no mandar los altos cargos atrás del atún, y con su precio en los mercados de Europa importamos la tecnología de las armas que enviamos a la pacífica desembocadura del Pacífico mar de los indios?

¿Pero de que coño estamos hablando? ¿Semejante rollo para llegar al prosaico canto de un buen cocido gallego? Bueno, es lo que realmente tiene valor si ese cocido lo repartimos entre todos y entre todos compartimos las delicias ofrecidas por anfitriones a una asistencia bien comportada de felices comilones, que, a la distancia, se nutren de la salsa rosa, el picante rojo y las azules necoriñas, todo precedidas por buena salada de grelos salpicada con huevos de todos los credos.

jueves, 5 de noviembre de 2009

FRANCISCO CAAMAÑO SENANDE

Pocas oportunidades tuve para charlar efusivamente con el carnotan Francisco Caamaño. Fui su vecino antes de haber emigrado al suroeste y, coincidentemente, también durante los tristes meses de mi retorno a España, a Galicia, al pueblo, a las estrechas calles que marcaron tan profundamente los años de mi infancia.

Cuando nacemos pobres, morir pobres es nuestro destino. Los pocos casos que muestran equivocado este pensamiento demuestran la veracidad de esta regla. Carnota, en mis tiempos de infancia, era una pequeña aldea, menor todavía que Cee. Y de Cee , lo que es el núcleo de Cee, yo me acuerdo de todas sus casas y del heroísmo que habitaba en el seno de sus familias por el esfuerzo, día tras día, de luchar sin tregua y conducir avante la difícil jornada de mantener vivos los hijos. Darles educación esmerada era todavía mucho más complicado, y para dar continuidad al estudio básico, desarrollado en el único colegio mínimamente fundamentalista  en Costa da Morte, era necesario costear estudios y pensión en Santiago o La Coruña.

De aquí a algunas horas, Cee verá toda su población volcada en el espacio tomado de la ría durante medio siglo. El símbolo de la Paz, marcado a escondidas en una roca del monte del son, será testigo envejecido de esta mancomunal manifestación  en el corazón de la bisbarra fisterrana.

Mis más sinceras condolencias a doña Consuelo, eterna compañera de Francisco, a sus hijos, en especial al ministro Francisco, a quien le tengo como referencia y modelo de una conquista social, tan difícil de alcanzar pero que lleva orgullo a todos que hemos nacido en Cee, y ofrece honra a los hijos de nuestros hijos que, sin haber nacido en Cee, sueñan en conocerlo.

Adiós, amigo Caamaño. En estos conturbados momentos, en que se desprecia el simbolismo de cultura milenar, pondrán sobre tu túmulo la cruz de una espada para dar a entender la colosal lucha contra el destino y la sumisión de nuestra flaqueza al designio celestial. En nombre del padre, del hijo y de todos aquellos que en breve poblaremos el monte santo, en la cumbre de Raíces, descansa en paz.


lunes, 2 de noviembre de 2009

POLICHINELA

POLICHINELA

En mis tiempos de niño había pocas autoridades bien preparadas al manejo de la justicia. Eran ellas el teniente de la guardia civil, el alcalde del pueblo y el párroco del lugar. Los tres constituían la base de los tres poderes y con sus prerrogativas extendían justicia a diestro y siniestro. Por detrás de ellos había un poderoso marketing vehiculado por las ondas de la radio nacional de España y radio Coruña, que daban garantía a los españoles de que el crimen no compensaba. De aquella no había muchos crímenes para darnos noticia. Una reyerta en Dumbria por razones de litigio entre vecinos, una colosal marcha de los protectores de la frontera entre Cee y Corcubión, acusando el inocente Piquero de haber borrado con tinta la marca de Corcubión y transferirla para el camino que entra en la comarca judicial por el monte del son (monte que recibía este nombre por el eco que en aquella época se producía como respuesta a cualquier ruido). Algo más triste en mi memoria fue la prisión de un vecino y la desgracia de toda su familia al ser acusado de haber robado la corona de una imagen en la capilla de Bujantes, decían que había sido denunciado a la guardia civil por un chatarrero de Corcubión. El caso Foucellas ya había pasado al olvido de las consecuencias de la guerra. Un aberrante caso de muerte de un joven por indigestión, desmayo y abandono, después de haber practicado relaciones carnales con una joven del lugar, atormentaba con incógnitas indescifrables mis relaciones con los tres poderes – dígase a todos los efectos muy próxima a sus tres autoridades.

El caso de Castro de Rei me incomoda por las características propias del caso. También me incomodó en su día el caso de un alcalde acusado de haber falsificado documentos y haber recibido de la falsificación beneficios de unos pocos euros, tan pocos que es de pensar que el esfuerzo divino de la autoridad ontológica parroquial fue patrocinada por la fe y el deber de la justicia celestial.

Castro de Rei es poco más que una espaciosa aldea en la comarca lucense de Terra Chá. Su alcalde es un joven – me imagino- de la quinta de nuestro juez de Corcubión. Como él, también es una autoridad de aquellas que todavía pueblan mi imaginario. Pero, a diferencia de aquel, no cursó ningún estudio específico que le dé dominio en el arte de la administración local ni mucho menos en el laberinto tortuoso de los códigos civiles y penales. Su única ciencia está en el poder comunicativo que hizo que sus paisanos lo eligieran por el contenido amorfo de un cesto, en una práctica poco democrática de adquisición por compra casada, alias estilo comercial proscrito en los anales del derecho comercial en países dichos democráticos.

Por orden judicial se ha prendido un alcalde y tres ediles. Se ha prendido la autoridad máxima civil de un pueblo. También han prendido tres magistrados que en el orden romano tenían la incumbencia de cuidar de las casas y cosas de Roma. Han sido presos y a seguir liberados por orden de la jueza titular del Juzgado de Instrucción n. 3 de Lugo.

La prisión y consecuente libertad no es lo que me impresiona, porque si borrascosa fue la detención, insidiosa sería la permanencia ad infinito de los imputados en un proceso cuya tesis no solo se prueba como, en la afirmación de los imputados, ni siquiera se declara.

Estamos delante de un caso de gravedad divertida. Amnistía prevaricatoria de la corrupción por encubrimiento de delito contra la administración pública o demencia de los actores de una comedia polichinela al buen estilo de la farsa napolitana.

sábado, 31 de octubre de 2009

DELITO DE LA INSANIDAD

DELITO DE LA INSANIDAD

Me gustaría haber sufrido el emocionante egoísmo de la subversión. Me gustaría haber vivido al lado de un agitado grupo de partidarios derechistas y vivir arropado por sibilantes y vibrantes cuerpos de la extrema izquierda. Si, me gustaría poder andar, correr, hablar, gritar, cantar cantos de amor y trovas de guerra, para, al final, con heroico valentismo y fiera bravura, posar en la tribuna de los justos, agraciado con pulposa pensión el merecido descanso.

No fue éste el mi destino, y no quiso la fatalidad encortar-me la vida. Y no lo quiso por un simple capricho de la suerte que ahora cobra su impositivo tributo con base imponible por los años corridos.

Si yo no fuese un jubilado inconsciente de las limitaciones de un cuerpo semi-impotente y dependiente de estructuras vigorosas, me iría al espejo y, girándolo 180 grados, me daría un colosal puntapié en el trasero y lo haría andar adelante, como Cristo ha hecho haciendo salir por sus piernas el paralítico que no quería andar.

La insalud no para. Corre, llega, pega, mata y come como el carcará del sertón nordestino. La insalud no expresa bravura ni cuenta ventaja. Llega de soslayo, con guadaña bien afilada, y penetra por donde puede y quiera. Y no le incomoda que sea por la boca o por el culo, que ella es democrática y nada discrimina, ni por género, ni por sexo; solo el oro lo intimida y la hace detener por corto tiempo.

Ah, el loro… Ese fiel aliado de la tertulia diaria del correo y profeta del futuro apocalíptico de Mugardos, en una parrafada con cinco docenas de palabras, todo lo dice y, en buena prosa, exalta el altruismo de la tarifa plana por cuenta de un seguro veterinario. De verdad que su bondad no me entusiasma, porque cuando yo era joven (y lo fui durante 69 años) he contribuido con mi esfuerzo tributario a los dogmas de la iglesia, a la virtud de la sanidad pública y al cajón privado de un grupo de sinvergüenzas, sin cuerpo ni cara, aprovechadores de la ilusión que nos hace pensar (y pagar) por la supuesta fuente de la salud.

Un pájaro en manos ajenas siempre escapa; mil pájaros, contaminados por el principio de la productividad, entusiasman mucho más. Y no entusiasman por ser mil enfermos mejor que uno, y sí porque la cualidad vinculada a la renta de mil desilusionados sanos, en compas de espera por capitalización de lo físico material y de lo transcendental, está protegida por la comprensión humana de que nuestro delito mayor ha sido el haber nacido.

viernes, 30 de octubre de 2009

ROCIÓN

Roción

Mirando el mar y soñando que está junto a mí, observo como se encrespa el salpicante cántabro-atlantico. Veo el bufar obsecuente de tufos candelarios y el adstrinjente desparpajo de filípicas reprimendas al avispado monseñor, gordolobo de fina estampa y talla corta con barba postrada entre labios y narices, siempre moi dispuesto a cargar las cabras al vecino desautonomizado de la bisbarra parroquial.

No importa saber quien es el perillán del engodo majestoso, no carece saber si lo nombran por Pero Vaz de Camariñas, Don Alvaro de las Cabras o Palomo de Génova. Son personas que han hecho de su especialidad marinera poderosa industria del atraco y le dieron consistencia al cambiar el motín de la actividad corsaria por títulos de honra financiera. Son los correveidile del amor púdico, aficionados a las caricias de un bastardo adinerado, notable por la contracción de sus hojas cuando tocadas o agitadas por la moral de la civilización.

¿“Son, por así decirlo, alcahuetas del poder” los que finalmente sacan partido para partir el macabro e insólito ciclo de la corrupción? No los estigmaticemos porque algunos visten bigote y otros se cubren de barba. Los hay de cara limpia, bien afeitados, de piel sedosa de buena urdimbre y mejor trama.

Quimera de falso altruismo es desear perfecta relación entre empresas que comen el empresado y, a falta de estos, se comen entre sí, como ya lo explicaba con máxima eficacia el Mar(x) oceánico de la filosofía de la márx valía. Si a todos les gusta la carne de cordero, porque la carne de cordero, ya lo explicaba Moisés, agrada al señor, y el lobo se aprecia por no ser buen asado, ¿será posible el flirt entre la loba y el cabrón?

Candeleros de buena fajina, sin bulla ni propuestas impertinentes, es lo que se deduce del exordio de celestinos (sulfato de estroncio, encontrado asociado al azufre en autonomías volcánicas), los acá listos, y melibeas (de entre Osos y Pelos mencionados por Estrabón de Amasia), sonados a la sorna de una gaitada y el roción de un perillán sin bigote.

- Señor, querría ir cumplir tu mandato, más, ¿Cómo iré que viéndote solo, dices desvaríos de hombre sin seso?

- ¡Calla, calla, perdido! Estoy yo penando y tú filosofando.

Por ser leal padezco mal. Mas esto me pondrá escarmiento de aquí en adelante con él, que si dijere comamos yo también, si quemar su hacienda, ir por fuego. Destruya, quiebre, dañe, dé a alcahuetas lo suyo, que mi parte me cabrá.

Melibea es hermosa, Calisto loco y franco; y ni a él penará gastar, ni a mi andar. Todo lo puede el dinero: las peñas quebranta, no hay un lugar tan alto que un asno cargado de oro no lo suba. Cosquillosicos somos todos, mas después, cautivados del primer abrazo, rogamos a quien rogó, penamos por el penado, dejamos el mando y somos mandados.

miércoles, 28 de octubre de 2009

TRES PODERES

Busco tenazmente por descubrir la verdad atrás de los poderes que rigen la humanidad desde que ésta ha decidido organizarse bajo el manto protector de algunas divinidades. Son poderes que llevan combinado elementos de éxito y felicidad, con fuerza extraordinariamente atractiva y, a la vez, paradoxalmente y potencialmente repulsiva. El odontólogo chileno, Rod Fuentes, describe estos poderes como resultado de conveniente combinación de psicología cuántica, hipnosis encubierta y programación neurolingüística. Al pasar los tres cuerpos por la pía bautismal, el DR. Fuentes ofrece identidad nominal a los sujetos objeto de su tesis, denominándolos algo así como Enfoque Correcto, Realidad Inventada y Distorsión Afectiva.

El Enfoque Correcto es un conocido elemento de la estructura individual, capaz de prescribir a distancias macrométricas los más finos matices de la luz, del calor, de la transparencia, de los hechos y cohechos del deber por derecho, los crímenes por prevaricación e insulto a la moralidad del sujeto (aquel semejante que ha venido a este mundo por un acto transflorado de la pasión atractiva entre dos órganos opuestos). La Realidad Inventada es natural consecuencia de los errores a que está sometida el globo ocular y, por sus tempestivos efectos y defectos, nos hace ver la leche cuajada cuando le conviene prender un bulto láctico, o liberta un trozo de bronce en forma de lanza, decretando la inocencia de un metal noble y sumisión a la verdad del conocimiento por decreto de su valor,tamaño, finura, suavidad, ternura y adecuada rigidez por obra de la inteligencia. La Distorsión afectiva, como vemos, es hijo adoptivo del Enfoque Correcto y la Realidad Inventada. Los tres forman un trío imbatible, más poderoso que el trío de los cuatro mosqueteros de Alexandre Dumas.

Todo concepto transporta en su cierne la dualidad de los conceptos que les dan fundamento. Sabemos que el ovulo fecundado se parte en dos mitades y cada una de éstas se divide en otras tantas, hasta que finalmente se produce un ser cuya finalidad de su existencia permanece ignorada, pese al enorme esfuerzo de los filósofos que precedieron los artífices de los tres poderes. Algo parecido ocurre en el caso Gürtel y, más recientemente, en el caso borrascoso del concello lucense Castro Rey, donde, con secreto de justicia, se prende ciudadanos de dos de los tres poderes, sin que el poder de la fama D’Artgnan sea suficiente para protegerlos de eventuales “irregularidades” cometidas ao carón de sus funciones ejecutivas y legislativas.

martes, 27 de octubre de 2009

DISFUNCIÓN DA INTELIGENCIA

DISFUNCIÓN DA INTELIGENCIA

No solo en eso de disfunción eréctil andamos mancos los gallegos, parece que otras disfunciones todavía mucho más graves nos amenazan y vuelcan sombras de sutil indigencia y extremo agobio sobre las chainas de este santo y grandioso país, tierra de Jacob y pertenencia ad infinitum a sus discípulos celestinos.

Por un lado, los coruñeses, al aproximarnos al zenit donde el juicio final nos hará rever el juicio transitorio del sentidiño parroquiano, sentimos el poder por boca de verdades que la noción del deber impone a los que se anteponen a la ilegalidad escondida en el palio ortodoxo de una particular asociación de letras y su correspondiente sonido: CRUÑA. Así, mayúsculo y grande como un órgano envuelto por prepucio insolvente, que un día, soplando viento del norte, nos trajo el secreto misterioso, transportado en los cuernos de invasores vikingos, de una no menos misteriosa palabra llamada crûna, a quien el ignorante castizo, por influencia gráfica de doña Urraca, tradujo, en la sombra de los cabezales, por co-ruña, y hablaba, en cuchicheos de sentido impreciso, que se iba con toda ruña a la co-ruña inhóspita del cabo que iluminó el camino marinero del señor Breogán.

El empirismo sacado de tan impreciso origen muestra la imprecisión de nuestra sensibilidad al establecer correspondencia plena entre letras, palabras y sonidos. Si la lengua fuera una, santa y devota, no habría problema. Pero nuestra inteligencia viene soberbiada con la realidad de dos lenguas, que disputan el espacio oclusivo de un canal en el que se interrumpe sucesivamente, como un freno ABS, el fluir armonioso del aire, misturando en ruidos desconexos lo grave y agudo de una harmoniosa gaita.

Por otro lado, sabemos, los gallegos, que lo que nuestra inteligencia entiende es la pura verdad, nada más que la verdad y la absoluta verdad; porque la verdad del gallego es siempre un juicio hecho con fundamento y no nos conmueve la falsa apariencia del contrario, porque éste es pura ilusión, y nada más que ilusión; y lo contrario a la verdad es el error, error más o menos puro según el pensamiento más o menos falso del opositor. Nos dicen que en el presupuesto, supuesto para el año de la gloria jacobina, vendrá comido el gallego en un 20 por ciento de su tradicional tamaño. En mi educación, que sin ningún consello el tiempo va mordiendo, he aprendido a sentir las tres formas que dan contorno a la inteligencia. Son ellas: causa, excitación y motivo. Reducción de 20 por cien en la cosecha anual es una buena causa, capaz de producir colosal excitación y engendrar motivo suficiente para sublevar las olas y producir ondas de extraordinaria envergadura. A estas olas y ondas de carácter generalizado se unirán las ondas emergentes de la artificial pobreza de los desamparados y contenidos por el embrujo de las rentas no contributivas (esmoladas, desde a xunta que agora o nega, con douscentos pans de centeio) ofrecidas desde Madrid a todo gallego que se titule español.

Habilidosos son los gallegos que dan utilidad práctica a la percepción que los sentidos extraen del entorno. Cuando se utiliza el arte de la astucia, amaño sutilmente empleado en objetos frívolos y doblez asaz conveniente para prejuicio de los demás, estamos delante de una disfunción de la inteligencia.

martes, 20 de octubre de 2009

ABORTO DEL BILINGUISMO

Aborto del bilingüismo

Mi muy señor mío, muchos son los asesores que asesoran vuestra señoría y de tal modo, este vuestro gratuito consejero, a quien no le falta gallada de cabra macho ni vuela con pena de urubú, se las come verde para tergiversar en los elementos que sostienen vuestra serena majestad en el poder de la siempre eterna Galicia.

Son conocidas mis ideas a respecto de dos lenguas habladas en el seno de una pequeña comunidad. Si corremos hacia los orígenes prehistóricos de nuestra civilización, podemos observar, con mucha tristeza, la angustia de una familia viendo un hijo, perfectamente uniformizado, hablando una lengua que, por las características adventicias de su sonoridad e incomprensión del significado, atemoriza otro hijo que huye pavorido no de su hermano y sí del simbolismo agresivo de dos elementos combinados: el uniforme con sus correspondiente pertrechos de guerra y un ronco extraño en la voz, íntimamente asociado con el peligro que representa.

Ese debía ser el sentimiento de los visigodos de la meseta cuando se encontraron con la cultura moderadamente invasiva de los suevos del noroeste celtíbero. Un sentimiento extremamente perturbador, si lo analizamos al amparo de la monótona y desprotegida geografía del altiplano ibérico. Se desbocaba el latinismo romano a favor del empirismo fonético del sabio gallego, encontrando, en las corredoiras de regos trazados por la lluvia y el paso trashumante del bárbaro peregrino, la fe ciega por existencia de un paraíso, donde descansaba el sol en remansos de la fértil lluvia, formando el caudaloso mare nostrum tan admirado por griegos fenicios y romanos.

Política y cultura, mi señor, son conceptos mal adecuados a andanzas de manos dadas. Frecuentemente, puestas al lado una de la otra, se miran de reojo, de cabeza inclinada, en mutua sumisión de derechos y obligaciones, disputan falsa harmonía por la discordia heredada de Iris, las mentiras de pseudologos, las ambigüedades antilógicas, la disfonía corporativista a marcar graves problemas para la convivencia patricia.. und so weiter.

En Madrid, curas y políticos se han unido en majestoso abrazo para negar cura al martirio de una gravedad indeseada. Dicen que hay que preservar el derecho a la vida de quien no ha nacido en el sentimiento de su pobre madre. Son los mismos que nunca se interesaron por las vidas que claman justicia ante el azar del desempleo; los mismos que te arrancan el pez, rotan las espinas y te acusan de perezoso, porque no trabajas, y perdulario porque no contribuyes voluntariamente con lo que te imponen.

En Santiago, una estrella roja y solitaria se imputa sobre la lengua azul que nos atraviesa como hipotenusa en clara oposición al blanco rectángulo de la paz. Veo, mi señor, el simbolismo de una fraterna disputa, arbolada por sofismas que sostienen lo imposible de una falsa causa, a sostener los músculos milongueros de dos lenguas, sonadas en compas de dos por cuatro, en bocas alimentadas por un único idioma.

Señor, mi consejo de gurú inveterado es que vostede no se preocupe en demasía por los ruidos de la calle. Ellos, en su capacidad sonora, impresionan nuestro oídos, es verdad, pero no menos verdad es que el murmullo en los estadios, exordio del ánimo partidario, expresa, sin más causa que el natural regocijo de las partes, el deseo de haber participado en el brillo fulgurante de un singular juego, en un particular día dedicado a la supremacía de la vanidad, en grado mucho más elevado que al aborto y bilingüismo nacional.

sábado, 17 de octubre de 2009

IDEAS

Ideas activas y cativas

De un mundo con voluntad y expresión, y por la crítica de la razón pura, nace un nuevo concepto sobre ideas en general, ideas inferidas del puro concepto que sirve para concebir y comprender nuevas formas de gobierno en lo particular.

Es de uso común la voluntad de recurrir a una palabra o a determinada expresión para hacerse entender a si mismo, y para que también los otros nos entiendan correctamente. Y, así, por la lógica de la ilusión, yo quise entender, por los modelos de mi virtud, la virtud representada en el modelo del señor consejero del medio rural, al hablar de su particular interés por la preservación de la biodiversidad de los espacios protegidos por el sentimiento transcendental de la Red Natura.

Decía Emmanuel Kant que la idea es un concepto que parte de nociones que ultra tumban el realismo de la propia experiencia. También decía que la percepción interiorizada por medio de cualquier sentido se transforma en conocimiento cuando la conciencia permite su entrada en el portal iluminista de la razón y alcanza la categoría de concepto referente a trazos comunes a varios objetos, intuidos por el sujeto que les da esencia y existencia.

Por tan laberintico camino del pensamiento orensano alcanzamos la pureza del empírico turrón de Touriñan, a quien la ministra del también medio rural desea clavar en la espina dorsal del proyecto Red Natura 24 millones de euros. Será la derrama de muchos cartos repartidos durante el curso solar de catro anos. Durante el perigeo de la tan exacerbada cultura del pez robalo, cativo en odiosos pozos de agua salitre, no caerá un céntimo del aluvión avecinado a las huertas de los pacíficos trescientos fillos de Touriñan. Por otro lado, en la garganta estrecha de la península que conduce el peregrino a la idílica figura del faro, en el extremo noroeste, atascarán 120 millones de euros amontonados en morteros embrutecidos por el hidróxido de calcio, vio-adversado en disfraces de verde camarilla, en chulo contraste con el blanco cielo y azul del mar.

Es la idea cativa y activa, difusa y confusa, repicada en la batuta del regente comunero. Blande sobre las tierras del finisterrae ibérico la mortal cimitarra del grupo invasor. Y no llora respecto al porvenir del lugareño, cuando, en su lugar, gritaría el dolor que impone ver la naturaleza morir en su resignación silenciosa ante el avanzo desmesurado del agrimensor y su alto desprecio a la honorabilidad del campesino pescador.

jueves, 15 de octubre de 2009

HEREJE O TRANSFUGA

HEREJE O TRANSFUGA

“La afiliación a un partido político es libre y voluntaria. Nadie puede ser obligado a constituir un partido o a integrarse o a permanecer en el mismo”. (Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos)

Tránsfuga. Maravillosa palabra derivada del gallego que se fuga y un castizo que navega entre ideologías que cambian, y personas que no abandonan el recinto que se muda, y ambos resisten, como los saguntinos, a toda prueba del cerco elefantino. Y no solo han resistido a los elefantes como a seguir sobrevivieron a las hordas bárbaras de alanos, suevos, godos y bizantinos, antes de ser tomados por el esplendor árabe, y, en secuencia, sintieron perfecta adecuación al imperio de la Colada y Tizona, siglos antes de verse martirizada por dos coronas rivales en la guerra de Sucesión, seguida de los cambios provocados por la guerra de Independencia y las desastrosas y fratricidas guerras carlistas. Todo en capítulos bien delineados como en una buena novela de la TV gallega. El tránsfuga es un héroe que nunca abandona su plaza, ni el sillón de la pequeña Silleda, aunque desde Santiago les derramen bizarros títulos y sobre ellos viertan palabrerío virtual, arrojados por la boca de quien quiera que quiera dominar, con tozudez animal, el alma noble de la virtuosa libertad que alberga en las gentiles almas, que creen existir en la fuerza del pensamiento y opinión la esencia que motiva nuestros más nobles impulsos.

A veces, el tránsfuga político se parece a una estrella fugaz: aparece de súpito, brilla momentáneamente y desaparece cuajado en el cielo estrellado de una noche primaveral. Desaparece del escenario. Pero no se aleja del entorno en que fue desarrollado, muy sabedor de que no fue el habito que lo hizo monje, ni la chula corona afeitada en su cabeza lo hizo santo, ni el mando de un vasallo tributario le hacen doblegar sus rodillas cuando éstas rezan por el credo de la gota y son gestionadas por el martirio de la artrosis.

La política española y, como consecuencia, la política gallega vienen dominadas por un histórico geocentrismo muy al sabor del antiguo aristotelismo. Llega a nuestros días salpicada por tendencias inquisitorias, rebozadas por conceptos de herejía muy al gusto de los mandatarios tribunos, interpuestos bajo los poderes abracadabra de césares imperiales, quienes fundamentan, como el apóstol Saulo, toda su fe en el poder que tienen por obra de la divina visión de un ángel muy dogmático, poco democrático y extremamente selectivo en sus visitas a este mundano rincón. De este modo, son, los prófugos, combatidos por la sapiencia indiscutible de templarios, desobedientes de las razones papales en su busca por el santo Graal en poder de los cátaros, estos también hombres buenos y puros creyentes de la Santa Dualidad. Dualidad caracterizada por la creencia de que el mundo vive soberbiado por el dominio de dos poderosos espíritus: La Virtud, creada por Dios, y el Vicio a las órdenes de Satán. Cualquier pensamiento divergente de la santísima dualidad será severamente castigada por los demiurgos de la no menos santa inquisición y, a ejemplo del galileu galilei, el tránsfugo del pensamiento ombligoríano y geocentrista se verá obligado, por orden del inquisidor demiurgo, a permanecer bajo arresto político todo el resto de sus vidas y abandonar el proceso de pensar, por cuenta y riesgo proprio, sobre todos los actos que envuelve la cultura local.

De cierto modo, es un fin mucho más feliz que el impuesto a la carrera de nuestro prisciliano monje al ser declarado hereje por sus contubernios peninsulares, Higinus, Bispo de Córdoba, Hidatius, bispo de Mérida y el papa gallego Damasus. De otro modo, de hereje a mártir hay un corto rego por el que también desliza el agua que despliega adoración a las raíces que extraen sabor del entendimiento y lo conducen a la cumbre de una cabeza alba, por la que discurre reflexión difusa y herética de los cátaros prófugos del hereje transfuguismo.

miércoles, 14 de octubre de 2009

ABUCHEO A LA QUÍMICA PARTIDARIA

Química partidária

Me ha parecido que este video responde con bastante eficacia a los conceptos de soberanía e integración abordados por Luis Pousa en su crónica de opinión.

ABUCHEO

Este otro vídeo me parece apropiado al desarrollo intelectual sobre las necesidades galaicas, en confrontación con el aporte intencional, sin intenciones profundas, del mandatario regional y sus intenciones (estas sí, serias y profundas) sobre el dominio absoluto de la península de Touriñan y su republica separatista de Percebes.

. Ellos nos engañaron, Cobardes! Ellos nos arrancaron no solo lo nuestro y sí también lo de nuestros hijos.

. Y de los hijos de nuestros hijos

. Y de nuestros nietos y de los nietos de nuestros nietos y de los….

. Me avengo para inicio de conversa! Pero que es lo que Europa ha hecho por nosotros?

. Voos máis baratos?

. O que?

. Voos mais baratos.

. Oh sí, nos dieron vuelos más baratos…

. Y protección al consumidor

Oh yeah… protección al consumidor, vostede se acuerda cuan poca protección nosotros teníamos en el pasao?

. Todo ben... eu vou concordar ... voos máis baratos e a defensa do consumidor son dúas cousas que Europa ten feito por nos.

.E o mercado común!

. Carallo... obviamente, el mercado único... ni que decir. Pero, aparte de los vuelos más baratos, la protección del consumidor, un mercado común...

. Protección ambiental, programas de intercambio entre estudantes

. Protección de la propiedad intelectual.

. Fondos regionales

. Unha voz única no mundo de comercio

Carallo, carajo... Tudo bem, bastante xusto!

. Y no más fronteras dentro de Europa...

. Oh sí, certo, é verdade.

. Merda. Iso é algo que eu realmente sinto falta!

. Chamadas telefônicas mellores mais baratas!.

. E mais confianza na comida que compramos.

. Muy bien... moito ben... pero, aparte de más protección, más consumo, mejores teléfonos, negocios comerciales, fondos regionales, libre circulación, propiedad intelectual y seguridade alimentaria, qué es lo que Europa siempre ha hecho por nosotros?

. Nos trajo la paz!

. O que?

. A Paz

. Ti es parvo, cala esa boca, home.

martes, 6 de octubre de 2009

MUNICIÓN CONGRUENTE

MUNICIÓN CONGRUENTE

Es pena mía y de nadie más la severa penalidad impuesta por el correo al no permitir mi ingreso en esa deliciosa salada de críticos aficionados al arte de la disputa dialéctica. Son colaboradores xornalistas, con periodicidad casi diaria, remunerada por la satisfacción de ver plasmado, en tintas de sus ordenadores, algunos minutos de esfuerzo voluntario, para arrancar del fondo del pozo cerebral percepciones sensitivas, activadas por los gestores de opinión.

Como ocurre en cualquier arte, la pirotecnia también depende de cierta y congruente expectativa del artista. Si aplausos arranca del espectador, poco importa que los fuegos luminosos contaminen el aire y que los ruidos de la explosión de palenque revienten los tímpanos de algún ciudadano. Tratándose de talibanes, el pecado es eternamente mortal, no necesariamente porque sean talibanes y sí porque estos señores simbolizan credos que no son los nuestros o intereses que escarchan nuestros intereses y de alguna forma merman lucros esperados. Para destruirlos no fue suficiente el bombardeo de rocas plácidamente asentadas por el Criador en el primer día de su obra generacional. Taliban, en la pureza ética del pueblo pashtún, significa estudiante. Estudiante de un credo que ha dominado otros credos de la Península por setecientos años. Estudiantes exacerbados por políticas dominantes y muy interesadas en declarar recesivos los intereses de algunos pueblos de ancestral historia. Estudiantes que, como los cristianos de Covadonga, enfrentaron y expulsaron soviéticos de Kabul y cayeron bajo las armas de Busch después de haber afrontado la Humanidad; estudiantes absorbidos por banalidades, con disparos pirotécnicos, primero, y bombardeo explosivo de los inocentes budas, después, por la única razón de que dos de las más poderosas religiones consideran pecado mortal adorar ídolos de religiones en oposición, ignorando el budismo como filosofía de vida que no necesita carisma de organización piramidal.

No nos equivoquemos, todo en la vida comienza como una actividad artesanal, algo de interés personal, doméstico, de extrema utilidad sensitiva para el artista y su entorno. El arte mágico de los sabios tuvo origen en el interés caprichoso y repetitivo de algunos estudiantes, talibanes del aprendizado y fugitivos de las técnicas de condicionamiento animal (adiestramiento), tan en boga todavía en la Galia de este corriente milenio.

La piratería, en algún momento, fue consecuencia de la evolución de un arte personalísimo. Las galeras cartaginesas, copiadas con extraordinario éxito por los romanos, darían razones a Aníbal para promover reivindicaciones del tipo copy right ante la república latina. Por su vez, tan indigesta solicitación de derechos reales llevaría motivo a los artífices del imperio romano para que razones del derecho impositivo hiciesen valer la hegemonía del arte de la guerra sobre todas las demás artes y, en una sucesión alternada de castigos púnicos, Cartago fue finalmente banido del mapa mediterráneo, y de su cultura apenas sobró el arte estratégico del general Aníbal y la odisea de su famosa tropa elefantina.

Los grandes negocios regidos por filibusteros, corsarios y piratas de Juantiburcio tendrían su gran oportunidad después de los grandes descubrimientos en las falsas indias y su posterior independencia del regio poder insular, primero, y peninsular, después, para caer, finalmente, al pie de ideologías económicas muy mal digeridas.

Afirma Nero , en su triste y patética conclusión: Nuestros peores enemigos son nuestros gobernantes Don Carlos” y continúa escribiendo que prefiere cuidar de madres solteras, condicionando sus hijos a la eterna miseria y luchar como pirata y corsario filibustero contra el derecho de que estos hijos también puedan ser un día herederos, en partes iguales socialmente y congruentemente administrables, de las peras y manzanas nacidas al boleo de la semiente divina.

lunes, 5 de octubre de 2009

EL CRIO EN CRISIS

El crio en crisis

“Nacieron y crecieron en un país libre, pero ese alguien los secuestró, los drogó con ideologías fanáticas e hizo de ellos autómatas de la violencia. Ese corruptor de menores les arruinó la vida, al sustituir la realidad por una fantasía llena de mitos alucinados en los que Galicia es un territorio ocupado, necesitado de resistentes” (Carlos Luis Rodriguez)

Nací y crecí en un país militarizado, oyendo por ondas cortas los discursos de Franco, entre coplas de la Violetera y Juanito Valderrama y con muchos ruidos emitidos en lengua Morse por buques costeros. Eran tiempos en que el dueño del pueblo admitía jóvenes oriundos de familias empobrecidas por la guerra, dándoles la ilusión de un futuro seguro, atragantándolos con humo de gases tóxicos y cegándolos por exceso de iluminismo en la ganga fundida, para, después, dimitirlos sin cualquier compensación cuando este mismo joven descubría que el falso sueldo no le permitiría alcanzar el próximo mes.

España necesitaba recomponer su población de hombres y mujeres, y los jóvenes, que se libraron de la mortalidad causada por la plaga de balas y cañones, en poco tiempo cumplirían su misión. Yo me siento un producto, en fase acelerada de extinción, de aquella triste pero suprema realidad. Veinte años después de la famosa victoria, drogado por la ilusión de querer vivir y ser feliz, me vi arrojado como tantos otros gallegos y españoles a los brazos de la emigración, teniendo la violetera y Joselito como únicos señales de identidad en el país receptor. El llanto de mi madre, al verme partir, era consolado por el llanto de mis otros hermanos, también en franco desarrollo y condimentados para seguir el fatal destino del exilio voluntario. Es un cuadro con fuerza indeleble, carente de un juicio pictórico por las manos del genio Goya.

La realidad delante del consumismo desenfrenado constituye un poder de consecuencia extremada para la ilusión del niño moderno, que, a semejanza de aquellos días, observan como la familia se desagrega en trozos destinados a la descomposición, con el agravante de que el mundo ya no ofrece más aquella válvula que en otros tiempos impedía que la bolla reventara dentro de su contenedor, fundiendo a todos con leña del propio entorno.

Algo habrá que hacer para evitar un estado de fusión descontrolado. A mi parecer, la ideología actual, de cualquier origen o color, no posee poder suficiente para conducir por buen sendero la ilusión natural del joven en edad de abandonar la crisálida. Será necesario invertir en nuevas ideologías con la fuerza que se invierte en tecnologías, para permitir que la humanidad que toma el relevo sea detentora en partes iguales, sin truque de partición, de todo lo que mi generación y la de mis padres, y la de los padres de mis padres y la de los abuelos y tatarabuelos y de todos que han perdidos sus almas en luchas fratricidas mucho antes que el Juicio Divino exigiera el tributo de sus vidas.

jueves, 1 de octubre de 2009

FIN DE MES

Fin de mes

No es un día típico del mes de primavera. No en la impresión que mi memoria registra estos últimos cincuenta años. El último invierno en mi particular franja de observaciones también no refleja el padrón de inviernos cálidos con pequeños intervalos de masas frías procedentes del antártico. Algo ha cambiado en el clima después de aquel catastrófico tsunami ocurrido en las paradisiacas islas del plácido Pacífico. O algo ha cambiado en mí para que mis reflexiones no reflejen la bondad de esta maravillosa tierra, patria cabal y nación finalmente reconocida en mis pasos finales hacia ese mundo desconocido.

A favor de mi integridad mental están las predicciones de Al Gore y sus tesis de calentamiento por nociones del efecto estufa. El mundo a mi alrededor está cambiando y yo voy cambiando con él. Algo inconveniente para los conservadores y sus tesis vigilantes del futuro por inmersión del pasado en presente rebozado de formol. Algo impropio del iluminismo racional y su tacaña miopía delante de su ciega hipermetropía lentada en el foco de poderosas máquinas, tan insensibles delante de las más sentidas necesidades fundamentales y tan arrogantes en el ejercicio de lo absurdo, grotesco e iluso porvenir.

Durante medio siglo he ingerido más de un millar de teorías académicas, todas ellas oriundas de las más variadas organizaciones sociales. He creído estar muy próximo del bienestar supremo de los ángeles en un reino gobernado por demonios militarizados. Preocupado por el futuro, no descuidé del presente, no obstante el presente me descuidaba y cambiaba a todo momento, engrosando el pasado con un caldo pastoso muy difícil de digerir. Y una digestión complicada afecta el páncreas, da mal humor a la bilis y desata el hígado en rebelión continua, pretendiendo, en nombre del futuro, regresar al pasado. Y así voy bogando, en pasadas de regreso hacia el horizonte de mi infancia, posicionado a muy pocos pasos de esta segunda infancia que llaman mayoridad, pórtico de la desconocida Eternidad.

Y voy remando por mi propio esfuerzo, bordeando escollos interpuestos por los gestores de la providencia y observando como esos gestores también son comidos por la gesta de quien los sustituyen, en un rozar continuo de engranajes lubrificados por el temor del poder que los corrompe.

Y así llego al fin de mes: con deudas que deberé pagar antes que mis créditos sean satisfechos; con una pensión en rebaja permanente, porque no consigue más caminar al paso de la inflación; con precios de bienes calculados al ritmo de lo imponible, por méritos de los que a cada momento se desencuadernan del mofado libro de la virtud; con tributos destinados al tribuno de otras tribus, que son para pagar deudas por la única razón que mi razón no entiende. Y así voy caminando de un lado al otro, estrechando las pasadas como el péndulo de un reloj cuando se le acaba la cuerda.