lunes, 28 de junio de 2010

NO ME ABANDONEN

Adaptarse a la salvaje realidad de las nuevas ilusiones es un difícil propósito de quien ya ha vivido tantos años en perfecta sincronía con el joven y eterno pensamiento de un día poder vivir libre de miedo, de angustia, de dolor. Somos generación que ha conseguido ultrapasar la edad del delirio juvenil. Sin mucha sorpresa hemos ido avanzando por la dehesa del saber, del sentir, del criticar, del juzgar, del vivir independientes y soberanos. En todo este repliegue de labirintos fugaces fuimos caminando a los flujos de la historia, muy insensatos por los reflujos del amor, muy creyentes de que nuestra condición de humano animal seria suficiente para explicar cualquier situación de dioses animados por la gracia de la eternidad.
Más que humanos, somos dioses. Dioses sin distinción de raza, credo o cultura. Dioses embutidos en la dualidad maya que acompaña toda existencia. Dioses, aunque el manto y la tiara adornen nuestra figura desnuda. Dioses, sobretodo delante de la creencia de que el hacha de la hache mayor se antepone a la humanidad menor, dejando libres sus manos para que a su arbitrio manejen guadaña que, por cualquier corte, a todos acorta. Todavía, más dioses, cuando por la retórica conseguimos convencer a los que por si mismos son persuadidos y nos hacen creer que todo nuestro poder tiene causa en nuestra sabiduría. Fue el caso del  pedagógico discurso deL señor Fénelon en su tratado sobre la educación de los hijos (“Traité de l'Education des Filles") por el que insiste en una obra de transmisión de conocimientos concretos, de modo agradable, prudente y sensible ante la necesidad de estímulos a la capacidad natural.
Ya por aquellos tiempos de conquistas, no dejó de ser una bergonza cuando su teoría fue testada en la testa del arrogante y violento alumno, duque de Borgoña, presunto futuro rey de Francia.
-¿Quien eres tú, mortal o Dios? ¿Quien es el padre que procuras, Caín o Abel?
¡Que se yo! Me creo un  humilde villano buscado en el escabroso cabo de Camariñas el camino del viento que erizara las ondas para que un buque emigrante me alejase de la costa donde, en un feliz rego, vivía con buena presenta el padre de mi madre segunda. Jamás tuve un vello de oro, ni adornos de plata, no obstante tengo en mi caverna suelo de mármol, arena gruesa de Biarritz y conchas de Estorde rodeando la virgen del Carmen. La brisa suave en estos días de invierno austral me recuerdan el soplo cálido del prado y el dulce fungar de los mares, la fragancia de sus algas y el dibujo de las ondas concéntricas del rio grande, agitado por una minúscula piedra arrojada desde mi infante mano.
La triste necesidad, que por prólogo ha de tenerse este absurdo exordio, me obliga a repicar las campanas de mi garganta y considerar como justo castigo los días de favor concedidos a los que exceden la juventud y se atreven penetrar por los dolores de la vejez. Lo hago con la altivez de un gallardo que en vida prefiere aplacar la voz de la ira y declina permisión a las sombras que en mi tumba, habiendo diálogo entre muertos, no me abandonen y derramen saliva para cantar las glorias de mi vida.
No me dejes subtítulos en español.
Não me deixes: subtítulos en portugués.

domingo, 27 de junio de 2010

!VIVA LA PEPA!

Ah, meu amigo! Pero que moi seguro habemos de telo que, se nos estan afogando, antes de baixar o nariz pra estancar o ultimo sorbo de aire que abraia os pulmoes, abremos de empurrar pra baixo a cabeza dos viciños e aplicarlle cosquillas na planta dos pes, a modos de lles subir os fumos coas tasas que xa existen.  Ah, eso sí,  se algumha seguridade ha en nosas vidas, é o crecimento endemoniado das tasas, encentivadas a pau de leña e con látigo feito con couro ben esticado e arrancado das costas do tributado.
Se as diputacións son o consello dos concellos, que mellor ocasión podemos ensejar para simplificar as relacións e mandar ao paro todos os concelleiros locais, incluido o conselleiro principal, o cura das almas perdidas e, se cadra, tamén o outro cura, aquele que nos ensinou a rezar o pan noso de cada dia, o que os curandeiros conselleiros  agora querenos arrancar.
Imponse a realidade pelo comando do trabuco moito bem postado no trono desde donde truenan os raios que parten en resposta segura aos que chaman desmandos cidadans.   Pois todos sabemos como son tolos aqueles que um dia xá foran cidadans coma nos. Hoje, a capacidade de dar resposta e a meritocracia de poder pensar como facelo é o que os distingue na repartición dos cartos que ninguen meior ca eles  conseguen repartir. Eu xá sufrin de tal morféia em outro lugar. E em outro lugar pago as consecuencias de tan insosa elegía, escrita ajora em puntámetros do moi placentero verso libre.
Piden valentia no traquejo da boa abordaxe ao bolso alleio. Pedir, por pedir de gracia, é algo que para honor da xusticia ninguen roga. Pedir , no xogo da xabulana, significa soprar na boca da fufucela pra que a bola, bem direcionada ao longo do trabuco, marque gol. A eso poderíamos chamar exemonia da psicolocoloxia no trato acadêmico das pelotas. Tal modernismo, bem aplicado desde a teoria administrativa de um galeno popular, evitaria redimensionar a traxetoria calibrada pólo chute da ponteira dos zocos, madeira abestada na xestoria que pretende viver independente da stella do seu señor. Conformes o rufar do vento, a independência pode asobiar em rumba diferente, com vento na popa e auga na proa, pra que todos saiban que, se os narizes afundan, todos habemos flotar c’o  inchazo da bunda.
Non me asusta, non, a falta de cré-dito, pois xa sei que o mal-dito foi inventado para forjar o deber-dito. E xá decia o meu santo cura que é o comprimento do deber a principal virtude a forjaire a alma do santo. Asín, eu conclamo a todos da costa norte e aos meus viciños da costa sur a bebeire das tazas do deber, antes que suban as tasas do crédito, aquecidas ao toque do rufian bandeón e brindes co popular grito !Viva la Pepa!

martes, 22 de junio de 2010

EMPEÑADOS POR PIEDAD

Es agradable observar como el iluminismo se asienta en la comunidad gallega por acción intempestiva de un grupo de mixóticos autores, instigados por el activismo empírico de la sátira obscurantista de un ilustre escritor, prosélito fisiócrata en permanente lucha contra el ostracismo histórico.
Es evidente en el mundo de la ciencia que a todo momento nuevos descubrimientos, muchos ya viejos, pero olvidados en las telas de araña petrificadas por el tiempo, pueden emerger  del profundo foso filosófico de nuestra sensible conciencia gallega.
A ninguno de los autores del mixótico consistorio, soberbiados por la facilidad insospechada de la tecnología digital, cabe la más insignificante duda sobre el heroísmo del esfuerzo matinal realizado en el minxitorio caudal de específicos temas.
Cosas tan naturales como el relámpago durante una tempestad no pasaba desapercibida a las torrenciales reflexiones oculares de Lichtenberg. Consecuencias perpetuadas de tales observaciones, refractadas por la conciencia de la reflexión, conducirían a un tratado sobre la derivación de un  relámpago. Un eclipse lunar previsto para el 23 de octubre de 1971 desencadenaría un tumulto de explicaciones. Una faja blanca, observada en el cielo del 14 de marzo de 1974, despertaría el poder retórico por la ciencia de la explicación.  
Pero fue la colecta sistemática de cortas sentencias el gran mérito por el que nuestro amado conde lo cita en tres misarios ecuménicos, para deleite de los adagiados en su paremia refranera.
Difícilmente – observara Lichtenberg – puede haber algo más absurdo que un libro impreso por personas que no quieren entenderlo o, todavía peor, escritos por autores que no saben explicarlos y resumen su creación por las consecuencias de una orgánica erección.
La vida política necesita tanto de cambios como nuestros pulmones necesitan del aire que respiramos. ¿A alguien le ocurriría pensar en la necesidad de un decretazo para mejorar el empujo del pecho al ritmo que marcan las batidas del corazón? Es en las leyes que se escuda la cobardía electorera y es por la ley del absurdo que todos, patatas podres y sanas, cohabitamos el mismo saco, donde el olor pútrido del espantajo contaminado se esparrama por los brotes enraizados entre tubérculos de la corrupción.
Luego, si algo habrá que cambiar, mi caro conde, será nuestra actitud crítica ante los hechos y cohechos del político vulgar y no permitir que sus leyes (son ellos quien las hacen y ejecutan) no atraganten nuestras gargantas, impidiendo que suene la voz sensiblemente amargada por los empeños de la piedad.

domingo, 20 de junio de 2010

DESPIDO

Soy hombre con cara suficiente para responder las cinco preguntas de la Voz y darles argumento desde las diferentes posiciones que un trabajador puede tener habiendo vivido situaciones tan distintas como las atribuidas al sexteto profesional, representativo de la economía gallega.
El DESPIDO ¿fomenta la contratación?
Allá por los años de mil novecientos setenta y tantos yo era economista ejerciendo coordinación entre todas las divisiones técnicas de una gran multinacional europea del ramo de la automoción. Mismo siendo asociado al sindicato de mi profesión académica, resolví también asociarme a un gran sindicato del metal, con el intuito de mejor conocer el alma y sentimiento de las relaciones que unen y separan obreros de una empresa. Yo entendía que, de algún modo, todos éramos obreros realizando algún tipo de trabajo, formalizado por las necesidades de un emprendimiento destinado a producir automóviles de alta calidad y moderado precio. Con esa ilusión, charlaba con el ingeniero-presidente de la empresa y futuro presidente de la matriz en Alemania. Con la misma humildad, aceptaba la tarjeta de socio firmada por un joven sindicalista y futuro presidente de la antigua Tierra de Santa Cruz.  Alguna cosa, que podemos llamar intuición, me avisaba que no debía dar conocimiento de mi registro sindical a mis jefes e informé al sindicato que yo haría personalmente depósito de mi contribución mensual en la caja de la organización. Más tarde, me harían saber que había un acuerdo entre el sindicato y la empresa  y todas mensualidades eran descontadas del sueldo y repasadas al sindicato.
Sin problema – pensé yo. Pero el problema surgió de inmediato y, sin ninguna razón aparente, junto con la nómina que acogía el primer descuento, fui informado que estaba demitido y que la empresa honraría con suficiente magnanimidad todos los derechos de un obrero sindicalizado.
El impacto de un desempleo involuntario en pleno apogeo de la ascensión profesional fue demoledor. El valor monetario de las indemnizaciones permitiría mantener el mismo padrón de gastos durante 20 meses de desempleo. Ocurre que vivíamos tiempos de descalabro financiero e inflación descontrolada. Si no obtuviese rápidamente un nuevo empleo, en menos de diez meses mi familia (esposa y tres hijos en edad escolar) se vería azotada por las consecuencias de la miseria económica que el desempleo provoca en todo obrero que no tiene trabajo.
Para mi suerte y consuelo de mi familia, durante el segundo mes en que experimentaba el terror psicológico de mi condición de desempleado por primera vez en la vida, la misma empresa que me dimitiera, después de una docena de años de plena dedicación a sus objetivos empresariales, me ofrecía un puesto de gerencia en departamento a ser creado con base en mi experiencia y conocimiento profesional. Me daban rango de director, con asiento en el comité directivo de la ingeniería recién creada   en el país tropical  con sede en la capital más industrial de la América latina, área de un sindicato menos belicoso que el del futuro presidente de la federación de habla lusitana.
No, de manera alguna el despido fomenta el empleo. El desempleo involuntario humilla el trabajador y provoca su desespero, ocasionándole serios disturbios emocionales, muy capaces de provocar consecuencias irreversibles.
2 ¿Qué opina de la huelga general?

sábado, 19 de junio de 2010

JOSE SARAMAGO



Hoy la muerte lo sorprendió viviendo como deseaba vivir la vida. En algún lugar, en otro lugar, la vida renacerá para hacernos sentir a todo momento, sin pecado, lo que no sentimos cuando vivimos la primera vida.

viernes, 18 de junio de 2010

REFORMA LABORAL

Cuando el ilusionismo se muestra poco habilitado en las técnicas de obtener convencimiento por parte de la masa sometida a sus efectos, habrá que preguntar sobre las causas de tan extraña mutación.
Leyendo las propuestas del grupo de los 100 para reactivación laboral en España, uno -en el presente caso, yo- concluye que la ilusión por una posible solución viene de la mano emérita de cien economistas y no exactamente del contenido de las propuestas de salvación que su manifestación colectivamente endosada publicita.
Lo malo del envejecimiento es que a medida que se debilita el músculo y afloja el nervio surgen con impresionante vigor registros del pasado que, por insistente repetición, constituyen media y moda para conformación de los hechos reales de la historia.
Y la historia real muestra como se va debilitando la institución Trabajo como instrumento acumulador de capital. Antes de la entidad Trabajo ser entendida y reconocida con eufemismos de valor nacional, la esclavatura a que se sometía el hombre pobre era alabada por el clero y la sociedad noble. Funciones típicas agrupadas en las sociedades burguesas harían surgir una nueva clase de artífices, económicamente independientes y políticamente descreyentes de la retórica divina y de la baja moral del noble administrador. El Capital, endiosado por economistas seguidores de Adam Smith, se convertiría en  la unidad fundamental de los valores de la humanidad emergida de las tinieblas catastrofistas de la monarquía francesa. Time is Money, afirmaron por más de doscientos años  los lumbreras de la religión capital. Money es preocupación, Money es angustia, Money es causa de frustración que se transforma en apatía y odio, el cual se va acumulando en la sociedad y presiona las amarras que sujetan los lazos que unen las familias, hasta que finalmente un éter explosivo se enfada, expande, congela su entorno y revienta en la reforma laboral augurada por el loro Foderico.

lunes, 14 de junio de 2010

AUREOLA DIVINA

A mí también parece excelente la idea de construir un Ave que nos lleve de Santiago a Fisterra, y un eurotúnel  que, partiendo de Fisterra, permita atravesar cómodamente el Atlántico en nuestros paseos a New York. ¿Habría mejor motivo en el mundo para resucitar  la costa morta y llenarla con obreros oriundos de la galaxia viva? ¿Y entonces? ¿Qué es lo que estamos esperando? No me digan que es imposible. A los escépticos de lo imposible pediré que se espejen en el circo del sol y manden nuestros mayores a columpiarse en las barras de la eternidad. Yo me apunto a tan magnífico empleo. El médico me avisa que deberé hacer algunos ejercicios de extensión y contracción muscular, comer mucho ajo para eliminar la gota y subir todos los días un peldaño hacia la eternidad. Una vez alcanzada la cumbre de la torre donde yace la CdC, estaremos en condiciones de personificar los titanes de la madre Tierra. El mundo todo nos mirará con expresión de ternura y admiración. Hexíodo, en su teogonía, ya nos advertía que después del caos vendría Gaia y con ella se establecería la fundación pro dioses del Olimpo. Alunas preocupaciones debemos tener y administrarlas con relativo cuidado. Por ejemplo, contener el impulso bélico del dios Ares y alejarlo de la diva de la discordia, Eris. Recomendable también sería solicitar a Pousanias descrición correcta de la ubicación estelar de los astros que iluminan el camino de Tiago en las noches de plenilunio, así como descifrar la fonética del fox autentico y  distinguirlo del hombre lobo o de la saña dentusca del vampiro fiero que degolló el cuello del ignorado Prisciliano.
Todo es posible cuando todos queremos más y más y mucho más. Pues ya dice la copla que con su suerte nadie se quiere conformar. Elva Otero Santiago no necesita explicarlo, es suficiente que lo escriba y ya aparecerán sabios en el consistorio político con ánimo de registrar la paternidad de la idea del circo solar como aureola en la cabeza apostólica de Gaiás. Ah, me olvidaba, vigilen el apóstol Santiago para que nadie lo arranque de su placentera tumba y lo eleven en asas de Ícaro a la eterna soledad.

domingo, 13 de junio de 2010

DESESPERANZADA NENA

Un fértil huerto con oliveiras plantadas, negación de Pedro y traición de un judas amigo son los elementos esenciales para la prosificación de una persona, ya sea en Zaragoza, Zamora o en Iztapalapa. En Alcalá de Henares encolleuseme o corazón cando entrei no recinto construido con man esclava a mando do cardeal Zisneiros. Polo tapiz rochoso do solo pisaran moitos homens, algún, santos , outros, demos que marcharan a Nova España e alí construiran un novo imperio por riba do vello. Ah, sor Juana, la niña mestiza de Mecameca, capaz de arrebatar con su hechizo el corazón de mi gran conde y hacerle comprender  como es buena la oración que eleva la potencia del alma. Apremia que el cervantes vai vello y se certifica, por el esbozo plano de una boca con dulce sonriso, que el hombre viejo pierde valor en la teología del varón obispo. Oh, que triste ventana refleja el interno Baudelaire a espejar los sombríos poemas de un hombre embrutecido por la condena a la sexualidad indigna y de mortal dolencia.
Flores del mal también crecen en el huerto de los olivares. Y sus pétalas, rojas de poesía, cuentan muchas cosas ocurridas intraventana. Luego no es necesario ir a la baja california  y allí sentir como son ricos los latinos que vienen a verbenear desde las opulentas ciudades del estado de la alta California, antiguo noroeste del fidalgo mejicano. Por acá, en los arrabales también  cantan las ritas de guerra con su vello fuel de cuero y buena membrana, carmesí en la boca y pechuda entre el vientre y cuello; patas bien torneadas la sostienen como piernas salidas del culote para flotar en el suelo. Luego, ¿de que os quejás, mi amado conde? ¿Que necedad tenés para salir del cordel y entrar en la maleza de la infortunada y desesperanzada nena?

jueves, 10 de junio de 2010

REBUZNANDO NA LEIRA

Din que a lonxura esquece, pero eu non comprendo tanta lamuria, pois sou eterno testigo de tan sutil suspiro. Dende un dos vértices do triangulo que separan as tres galegas entidades (Eu, Vostedes e Ele, o divino conde) discorremos con moita satisfación sobre asuntos que nos distraen do curriqueiro azar que asovalla os montes e fertiliza as leiras do noso embruxamento.
As palabras, meu conde, son reflexo do pensamento em um determinado momento, que non é necesario eternizalo (o momento) pois muda (a palabra) como o vento e, a cotio, sopla em calquer direción, dende o norte, oeste ou sur.
Decididamente, meu conde,  non lle fai ben esta viaxen ao entramado da civilización azteca. Pois a letra, que da corpo a alma do seu pensamento e exhala sua voz condensada em palabras, o traiciona, revelando a impudicia de alguns sentimentos. Antónimos como o fogo e a neve temperan o corazón galego e, como um xeroglifo da mixótica retórica, emerxen das profundezas do oceano pra fincarse no subúrbio de uma rocha roncuda. E na nevoa fronteriza, vixiada pólo rodaballo do plano celestino, lexión de mexillóns incrustados em pontas de lanza e as navallas enterradas na praia de Estorde,  colea a lamprea, simulando dar combate à voz dos mortais. Aqueles com dois corazóns como os sois de Fisterra no mes de maio, a iluminar a baía dos nerios dende a lobeira dos ártabros, saparanse como os pés ao andar pra atrás ou pra adiante, revelando como metade do corpo desexa odiarche mentras que a outra metada clama por che querer adorar. Do noxo brotan fúrias a rendirche templanzas con nabos da carballeira santa. Do desdén granizan raios infrutuosos de loucura niña a bordear as costas do pacífico mar. Volta e media devem dar pra pasar ao carón dos meus oios rubios no atlantico sur. Pero eso non importa non, pois o que mais dói é o silencio das gaivotas na lembranza dos meus idos de rapaz. Gaivotas que ao carón de um temporal voavan graciosas marcha atrás, imitando os cangrexos hoxe extintos na ria que virou plano urbano.
Tras a escala na cidade do Cortés fidalgo, como bo conde, planexa vostede uma andanza pólo rabo do que se lle figura, a modos de oxímoron, Q de América. Tome moito coidado, meu bo amigo conde, non vaia ser que como vermejo do reino da España o confundan com um badexo do val do porto e moito salado o vendan os aztecas como rabadilla da supina O (la cu sin rabo del alfabeto español).
A vulgaridade do bendicir tamén pode ser considerada maldade do mal falar, e na leria que rebuznan os minxitorios de tan tosca leira tamén cabocamos os excluídos do patrimonio hidalgo.

sábado, 5 de junio de 2010

ETERNA DESIGUALDAD

Después de hechas, las cosas siempre podrían ser hechas mejor. Es lo que se deduce de las declaraciones de Arye Shalicar, capitán de las fuerzas que tomaron parte de la operación  de abordaje a la flotilla con ayuda humanitaria al pueblo de Ga (li) za. Infelizmente, después de hechas, no cabe reparo, porque lo que fue mal hecho, mal hecho se queda. Cabe a las víctimas echar boca en el trombón y soplar con toda la fuerza que puede emerger de sus pulmones, dando aviso de que el mal no se tolera y sus promotores habrán de celar para que no se repita semejante caída en idéntica trampa. A este proceso se llama conocimiento por la experiencia.
La experiencia depende de actos vividos, sentidos y con sus consecuencias reflexionadas hasta la exhaustión. En la experiencia intervienen infinidad de variables que la modifican constantemente. Los fenómenos que ocurren en la Naturaleza son percibidos -cuando son percibidos- de modos muy diferentes  según las facultades mentales del perceptor. Por ejemplo, lo que describe fluentemente nuestro querido compatriota Alfredo Conde, en su inserso viaje por la laguna de México, es muy diferente de lo que podrá sentir un azteca hidalgo ilusionado por la muchedumbre que habita la región metropolitana, de las más ricas del mundo  y con perspectivas de duplicar en los próximos diez años los 315 mil millones de dólares que integran el PIB de los mejicanos indígenas.
Los espíritus son muy hábiles en hablar la lengua que hablan sus descendientes. Luego no es de extrañar que en lo oídos de Conde zumbe el fantasma canónico del cortés Hernando para llevarlo al monumento donde se reza el padre nuestro y se pueda santificar su nombre en beneficio de la eterna desigualdad, algo obtenido y siempre conservado por el imperio del poder que, como cualquier experiencia, depende de la naturaleza del hombre en las etapas que configuran las tierras estercadas, en su momento como principio, medio o fin.



martes, 1 de junio de 2010

FOCO HERUPTIVO

En el espejo, el circulo vicioso adquiere fuero de circulo virtuoso, luego, al destruir el espejo, habrá que tener cuidado con lo que se haga a su imagen y semejanza. Desde 1967, el Fondo monetario internacional ha maniobrado continuamente en las arcas del país territorialmente más rico del mundo. Su éxito ha sido total en la capitalización de pequeños bancos que se estructuraban en el gigantismo de los bancos actuales, al mismo tiempo que crecía la masa de los miserables al impulso de creced y multiplicaros. En 1967, ese gran país tenía alrededor de 65 millones de habitantes; hoy se aproxima a los 200 millones.
El virtuosismo que simetriza el círculo vicioso se posiciona en la tribuna de un gran estadio,  con el cesar y un grande sequito observando el juego de gladiadores, deleitándose al ver como se destruyen esos luchadores en competiciones sucesivas, fieles a la sutil esperanza de que, al final, no sobre héroe sano capaz de enfrentar el soberano.

El círculo vicioso puede ser descrito como una pelota andando de lado y a paso marcado por puntos equidistantes de un eje posicionado en un plano cualquiera del espacio en que se desarrolla. Al círculo virtuoso lo definimos de la misma forma. La gran y sutil diferencia radica en que el círculo virtuoso produce bienestar progresivo a algunos; en tanto, el ciclo vicioso es causa de mortal acomodación para la gran mayoría. Ninguno de los dos círculos, uno virtual y el otro real, conforme el enfoque de quien lo mire, contribuye a un adecuado equilibrio de los valores que componen un agregado social. Ambos círculos en junción con sus efectos constituyen la indisociable trinidad que acosa la humanidad desde el momento que se creyó rey del universo.
La inflación era relente que aportaba frescura a la propia inflación. La seta que determina el sentido del andar del ciclo va impregnada del rojo interés por la acumulación del capital. Es ciclo virtuoso por la expectativa de beneficios que se alojan en la ilusión del capitalista. Es círculo vicioso porque lo acomodan a pensar únicamente en el  valor  virtual que tiene algo que absolutamente no tiene cualquier valor real. Esta es la esencia del capitalismo desde tiempos inmemorables. Y tal es el gene que compone la espiral biológica en la unidad fundamental que heredan los gestores del capital.
El crecimiento económico de España durante estos últimos 25 años fue considerado círculo virtuoso de la economía española. El espejo mostraba como era bueno endeudarse, pues con la deuda se compraba máquinas que aumentaba la producción y reducía el trabajo. Agotada la deuda, le inyectaban valor por el artilugio de aumentar el crédito por medio de cantidades crecientes de papel moneda y aumento de la tasa usurera. Este fue un ciclo del círculo virtuoso del vicio, interrumpido temporalmente en el año 2001 con el surgimiento del euro en el seno de la comunidad del euro. En menos de una década, el ciclo vicioso del virtuoso euro mostraba su cansancio y necesidad de oxigenación con masivas aportaciones de papel moneda sobre las arterias que llevan savia renovada al mercado europeo. El ciclo que se avecina es más un foco eruptivo de la espiral evolutiva del circulo capitalista por la senda del nada, muy difícil de romper.

lunes, 31 de mayo de 2010

TRAGEDIA A BORDO

Se aproxima a una veintena los muertos habidos como consecuencia de la masacre ocasionado por tropas de Israel a una flotilla de pacifistas transportando ayuda a la sufrida población de la Faja de Gaza.
Como ángeles del cielo con sus flamantes espadas de fuego, los soldados bajaron en la obscuridad de la noche sobre la nave capitana, con la única finalidad de llevar luz a los infieles demonios y acidiosos habitantes de la nave Mavi Marmara.
No se puede prever la reacción del demonio, lo tenían bien claro los humildes y santos militares que se dispusieron a un  pacífico abordaje con animo de conducir la flotilla al puerto de Ashdod y desde allí providenciar distribución de ayuda a los sitiados en Gaza.
Daniel Ayalon, vice ministro de relaciones exteriores de Israel informa a los condolidos tripudiantes de la flotilla vociferante que los soldados de la paz hicieron el máximo de esfuerzo para evitar el derroche de vidas por causa de una provocación descausada y habitada de odio.
El pueblo elegido por Dios no puede permitir provocación premeditada y ultrajante a los escogidos por la voluntad del señor. Será que por la cabeza de aquellos tripudiantes pasajeros de la flotilla con ayudas a Gaza no pasaban las preocupaciones bíblicas de Moises para conducir su pueblo a la tierra prometida? Y ahora que la alcanzaron y en ella están bien posicionados a la diestra del todo poderoso y con bombas nucleares ¿a quien se le ocurre desafiar la autoridad suprema de quien es hijo del señor?

Ave María Purísima, meu filliño, com tantos problemas e sem cartos para resolvelos, agora se encendeia outra crisis mundial. Se à miña costa non chamasen Costa da Morte, eu diria que é o lugar mais indicado para sofrer, com  caldo de grelos, as ironias da vida, e vivila com mais outra tragédia a bordo.

UNO GANA, MUCHOS PIERDEN

Los países industrializados del llamado primer mundo han caído en el mismo hueco en que se hallaban los países en vía de industrialización del llamado tercer mundo. Para caer en el hueco no fue necesario mucho esfuerzo. Muy a lo contrario, bastaba empinar la nariz, exhibir cierta dosis de arrogancia con pitadas de fuerte esnobismo y … a soltar papaventos a los cuatro vientos.  
El desempleo en los países industrializados era previsible como consecuencia de que la principal virtud de la teología mecanicista es eliminar trabajo humano y producir bienes y servicios por medio de maquinas. Trabajar, lo que se dice trabajar, nadie quiere, pero los recursos indispensables a la vida, obtenidos con el esfuerzo del trabajo económicamente organizado,  habrán de ser conseguidos de algún modo, con trabajo o sin trabajo, con orden o por el camino del desorden.
Las medidas extraordinarias adoptadas para evitar lo peor son medidas que vienen para reforzar el sentimiento de que lo peor está para ocurrir y que los niveles alcanzados de desarrollo y bienestar deberán ser rebajados a una altura sostenible.
La reducción del déficit para el conjunto de las administraciones publicas de España hasta un 3 por ciento del producto interno bruto, previsto en el Plan de Estabilidad y Crecimiento 2010-2013, es una meta con poca probabilidad de suceso si todos los agentes del sistema económico no se unen y entran en campo con disposición de marcar gol y defendernos de los embates de otros equipos que vienen a juego con la misma disposición. No olvidemos que en la liga del capitalismo los juegos son contienda de un único ganador y un gran número de perdedores.

sábado, 29 de mayo de 2010

REACCIÓN

Yo, ídem.
Pero ¿que digo? Mi fe  en el buen arbitrio de los mercados nunca ha sido ciega. Se que el mercado en algunas cosas funciona bien, en otras, no. De la misma forma, cuando el mercado funciona bien para algunas personas, siempre aparecen otras, que también componen el mercado, reclamando que les va muy mal.
Por ejemplo, en el Brasil, cuando la tasa de cambio  de su moneda favorece el poder de compra de bienes y servicios en el exterior, todo el sector exportador viene a público y, muy irado, reclama del gobierno la formulación de políticas que conduzcan a la devaluación de su moneda. Bajo argumentos algunos correctos y otros falaciosos, desde el Planalto se ordena que el real baile al ritmo del bombo que toca a los oídos del gobierno. Pero, en el timbrar de la percusión, muchos otros instrumentos componen la batería que marca el ritmo, que puede ser en paso doble, rumba alegre, samba do crioulo louco y muchos otros más.
El mercado no es sabio. Si el mercado fuese una fuerza natural capaz de producir justicia y equilibrio de las relaciones económicas ya lo hubiera hecho durante los más de doscientos años en que reina la filosofía de la mano invisible. Lo que si se puede asegurar del mercado es que, delante de situaciones extremas, sabe reaccionar. Y generalmente reacciona de modo violento, sin mucha justicia y con muy poco tino.

jueves, 27 de mayo de 2010

SABUGO

Señoria! Señorias! Señorias!
En que país estamos, señorías! Vamos,  que ya podrían ustedes ser un poquitin más titiriteros en asuntos que tratan del pan ajeno. Hagan y digan lo mismo que hacen y dicen a cotio, pero con más salero y gracia, que para eso se les paga por la plaza que ocupan.
Cuando yo era niño, Señorias, y vos todavía no habíais entrado en el presupuesto de los padres de España, alcanzaba mi pueblo, en la lejana Finisterre, una que otra caravana de gitanos. Esas caravanas estaban compuestas por familias desposorios de Moisés. Su principal actividad en la lucha por ganar el pan de cada día era divertir a los villanos, y nosotros, los niños de España, sentíamos ampliar la frontera de nuestro mundo cultural por medio de las representaciones teatrales, de cantorias y bailados en plaza pública. Una dramática representación titiritera por su profundo contenido filosófico fue la voz profética  que anunciaba haber acabado la peseta después que daban muerte al toro.
- Morreu o touro, acabouse a peseta – decía el titiritero.
-Ohhh! – era nuestra exclamación de desagrado por tan fatídico e infeliz final.
No se decir si nuestra infantil tristeza se refería  a la muerte del animal clavado por una in justa espada o al disgusto de haber perdido una peseta en una tola comedia. De aquella no había dialogo posible y mucho menos reclamación que fuera plausible. Quien no tenía peseta corría fingiendo ser llamado por su madre. Quien disponía de aquel papel sucio y desgastado, muchas veces descolado de la otra mitad para doblar su valor,  lo entregaba mostrando la lengua de los dos rotos bolsillos, como prueba que no escondían cualquier patacón del fugado vecino.
De Lope de Rueda extraigo el siguiente mixordio.
¡Valame Dios, y qué tempestd ha hecho desd’el resquebrajo del monte acá, que no parescia sino qu’el cielo se quería hundir y las nubes venir abajo.
-Vengo hecho una sopa d’agua. Muger, por vida vuestra que me deis algo de cenar.
- Y yo que diablo os tengo de dar si no tengo cosa ninguna. Marido, ¿no sabeis lo que he pensado? Que aquel renuevo de aceitunas  que plantestes hoy, que de aquí a seis años llevará cuatro o cinco hanegas de aceitunas y que poniendo plantas acullá de aquí a veinticinco o treita años ternéis un olivar hecho y drecho. Mira, marido, ¿ sabeis qué he pensado? Que yo cogeré el aceituna , y vos la acarreareis con el asnillo , y Mencigüela la venderá en la plaza ; y mira, mochacha , que te mando que no las des menos el clemin de a dos reales castellanos.
-Hora, andad, vecino, entraos allá dentro, y tené paz con vuestra muger. Hora por cierto, que cosas vemos en esta vida, que ponen espanto. Las aceitunas no están plantadas y ya las habemos visto reñidas.
Peor, digo yo, que, después de tantos años ver crecer el olivar, venga el anillo de una rueda infame traerme el sabugo de una aceituna y quieran ponerla en la güela  en diaforético y resolutivo intento para que este viejo trasno muera de tedio.

martes, 25 de mayo de 2010

HORRENDA SUGESTIÓN

Aplicando el mismo principio de vecindad que se pretende aprobar en las cortes españolas para suspender el derecho al voto en las elecciones locales, sugiero a Suiza, Francia, Alemania y a cualquier otro país, con acuerdos de pagar jubilados españoles, suspendan tales obligaciones si el jubilado español no justifica residencia continuada en los países origen del derecho. La base jurídica que justifica esta sugerencia es el principio  universal de reciprocidad de relaciones entre Estados soberanos.
Por antecipado, declino pedido de perdón y clemencia a todos los jubilados que puedan ser afectados por tan horrenda sugestión.

lunes, 24 de mayo de 2010

GERRA DE ESTRELLAS



A mi querido mixote don Luis Foderico del Loro.
Estoy impresionado con la multitudinaria y masiva participación del pueblo en las buenas vindas a los seres galácticos. Con muchísimo menos esfuerzo y una fracción insignificante de la inversión a fondo perdido hecho en la adquisición de máscaras representativas de la marabunta humana, quedaría yo satisfecho por haber nacido gallego y haber retornado a Galicia después de cuarenta años perdido en las galaxias.
Intuía yo haber algo extraño y diferente en el clima de Galicia. Todo había cambiado desde aquel cinco centenario año del Descubrimiento. Los dioses venían del espacio, de una otra Galicia, de una otra galaxia, aunque igualmente armados y disfrazados embusteros de siempre.  
En 25 de mayo de 1977 explotaba la granada de la Century Fox para dar a conocer al mundo un nuevo fenómeno cultural. Este fenómeno y sus hordas alienígenas deben haber entrado por el camino de Santiago, que por el mar tiene origen en Noya, sube a los montes de Barbanza y, después de algunos años escondidos en los dólmenes heráldicos de la era de la piedra y el ferrol fundido, deciden aterrar bien en el centro de la plaza do Obradoiro para un confronto secular con el apóstol Santiago.
-Loro! Reúne todos los hombres y mujeres de Mugardos y ordénales que tomen refugio en la Stela da Morte.
-Mi Gran cacique y señor Foderico, no hay en la isla gallega lugar imposible a esos seres malvados de cuerpo obscuro, impregnados de odio y discípulos del mal, homínidos que llegan al campo de la Stela  con ánimo de asumir el control de Santiago y apagar con cien millolitros de aguas negras del Barallobre el lumen que alumea as noites de Galiza.
De hecho, aquellas cabezas negras, con ojos de hormiga, encascadas con capuza de berberecho y por miolo lo que tiene un gusano, infundían terror en mi pensamiento, haciéndome creer que había llegado la hora del juicio final.
-Es una desengonzada fiesta- me advierte un paisano vestido de peregrino y con voz extraña. A estas alturas ya no confío en nadie. Desesperado, corrí alucinado queriendo escapar de estos horrendos invasores. Subí la escalinata comiendo los peldaños de tres a tres. Entré en la catedral y, como llave que abre la puerta de entrada, puse mis cinco dedos de la mano derecha en cinco huecos labrados  sobre una de las columnas del portal.
Conocía la catacumba de Jacob por haber sido escudero de mi vecino y paisano Antonio de Andrade, arquitecto en tiempos pasados de la torre del reloj. Corrí por la nave central en dirección al sepulcro. Me sentía seguro al lado del matamoros. Bajo los cascos de su caballo, empuñando la espada de fuego y conmigo bien abrazado a las crines del rabo, juntos daríamos combate a los infieles alienígenos vestidos de negro.
Mientras tanto mis triunfos, pobres triunfos pasajeros, eran una larga cita  de angustia y de pasión, al correr muerto de miedo no vi como un grupo de obreros estiraba una gruesa cuerda en la que colgaba enorme copa, humeante por incienso ardido y que muy indolente flotaba al embrujo de un impresionante vaivén.
La fatalidad se encuentra en el cruce de dos destinos. Un segundo antes y seria yo quien hubiera atropellado el botafumeiro. Un segundo después y fue el salero del botafuego quien colidió conmigo. El impacto fue tan insignificante que nadie percibió  como yo volaba batiendo asas por las alas del templo.
Cantaba Machin que los angelitos negros también se van al cielo. Pero yo era un ángel blanco, blanco, viejo y sin pelo. Condenado a volar por las tinieblas de este mundo insano, ahora me llaman Galorego, el que reúne toda la fuerza que mueve el botafumeiro.
-El tiempo urge, mi querido Loro, por las puertas de Ferrol avanza el gran gasero. Galicia Spirit lo llaman. Será como la Santa Maria, la Gallega del palomo quien armará la saga a una sombría guerra  para la conquista de Galaxia.
-Una guerra sin fin, mi amo querido.
- Tranquilo, Loro. Cuando te haga gobernador de esta magnífica tierra, gobernarás con sable de fuego y lo harás como nunca hubo alguien que lo hiciera.
- Observe, mi noble señor, que por tal aventura no pagarán un centavo. Si algo he de ganar será un enorme dolor de cabeza y, tal vez, la perdida de una oreja y una nariz más hinchada de tanto este marinero mixote  tropezar con torres eólicas esparramadas por la trilogía del cuento sobre los montes donde se estrella el viento.

viernes, 21 de mayo de 2010

HOMBRES O DIOSES?

Presiona dentro de los límites de mi estrecho raciocinio la gran tecnicidad que consiguen alcanzar algunos ramos del conocimiento humano, principalmente su aplicabilidad en el tronco de lo absurdo. Desde muy niño entendía yo la Iglesia, el Estado y la Justicia como instituciones indispensables al buen funcionamiento de la vida en grupo. La Iglesia se encargaría de modelar nuestras vidas, preparándolas para el ingreso en  el maravilloso mundo de la eternidad. El gobierno estaría encargado de ofrecer materialidad económica y recursos suficientes para trillar el difícil camino que conduce a la celestialidad. Al sistema penal de la justicia cabrían dos misiones fundamentales: brindarnos justicia y seguridad a través de la justa  restauración del bien furtado por el ofensor.
El mar del milenio en que nos toca navegar ofrece teorías accesibles a cualquier bolsillo. Los genetistas del mal comportamiento han identificado la mala conducta del criminoso en su tierna edad, atribuyéndoles capacidad agresiva para el resto de sus vidas. Eran niños problemáticos que ahora se transforman en rebeldes adolescentes y de seguido, conforme circunstancias, devienen adultos antisociales y desviados. Otra línea teórica de enfoque disuasorio advierten que las personas siempre procuran la maximización de sus beneficios y la minimización del coste de sus penas. Conforme el resultado, aprendemos a convivir con el déficit o superávit del saldo, muchas veces sin darnos cuenta que existe una legión al acecho para condenarnos al fuego eterno por penas que por estructuración de la base social también son de ellos.
El fracaso social es un fuerte elemento de la frustración que acomete un individuo. Y la frustración, como consecuencia de la privación de algo intensamente deseado, hace despertar dos tipos de actitudes: indolencia y ferocidad. Los resortes que mueven los activistas radicales, ya sean críticos pensadores, políticos, humanistas, feministas, etc., tienen apoyo en bases de la frustración promovida por desequilibrios en la distribución de la riqueza, en la miseria, en el absolutismo del poder, en el desempleo, insolidaridad coterránea y tantos otros vicios del capitalismo moderno.
Informa el Correo sobre el deseo de la fiscalía atribuir 1.120 años de cárcel a cada uno de los imputados como autores del atentado en el aeropuerto de Barajas en el año 2006. A lo que yo iba, por las causas de la presión que martiriza algunos sentidos que dan meta a la reflexión, no atino saber si la sentencia atiende un deseo de castigo o a una oferta de premio. Pensándolo bien  y considerando la sapiencia de un ilustre magistrado, la pena consiste en reducción de 80 años a los premiados a vivir  por más 1.040 años. Además, allá por el año 3050 de la era cristiana, los condenados a una vida que ni Matusalén consiguió vivir, saldrán de la cárcel con un millón y doscientos mil euros para indemnización a las familias de las víctimas del atentado. Todavía choca mucho más la precisión de la indemnización al Estado y al Consorcio de compensación de Seguros, respectivamente, 1.169.002 euros y cuarenta y ocho centavos y 41.675.745 euros y noventa y cinco centavos. Vamos, que esto es una sentencia para dioses y no para humanos.

jueves, 20 de mayo de 2010

VOTO, EN GUERRA

¿En quien votamos los españoles residentes en el Exterior? Votamos en una lista extraída de un monte de listas, seleccionadas e enviadas desde España, conteniendo sendos montes de candidatos a alguna cosa que ni ellos saben que cosa será.
Los perdedores, esto es, aquellos excluidos por la magia de D’Hont, nos atribuyen poder de decisión y pasan a combatirnos con toda la propaganda posible, confundiendo nuestros hermanos  por hacerlos pensar que 1.300.000 españoles emigrantes somos más poderosos que los 43 millones sedentarios. Nada más impropio y absurdo. Nuestra capacidad de decisión es exactamente igual a la de cualquier español Residente y puede ser medida por la grandeza determinada por la unidad dividida por el número de electores con derecho a voto. Este número es un CERO antes de la coma, a quien le sigue un monte de CEROS hasta alcanzar su relativo valor. El perfil que muestra la cara de los residentes en el Exterior es técnicamente parecido con el perfil que expresa la cara de los residentes internos. Luego, ¿cual serán los reales motivos de esta guerra estúpida?

NACIONALIDAD PERDIDA

Señor José Manuel Lage, pestila usted muy malos pensamientos sobre la personalidad de los gallegos residentes en el Exterior. ¿Como se le ocurre decir que quien quiera que sea y diciendo asnerías vende argumentos para que nos manifestemos contra la reforma de la ley electoral? Pare usted de ser arrogante y pre conceptuoso. Somos a favor de la reforma electoral, sin duda, pero una reforma que acabe con eses listones electoralistas por la que os perpetuáis en la política sin necesidad de que el pueblo manifieste su deseo, a favor o contra la persona escondida en un escaño cualquier de la lista. Haga las acusaciones que desee contra el señor Gambá pero no nos apriete dentro de las fronteras de vuestros limitados e ingenuos argumentos. La única razón para que no votemos en las elecciones municipales estaría en una declaración pública de pérdida de nacionalidad. Decreten lo y no nos hablen más.