sábado, 1 de marzo de 2014

CASO PENAL XXXI


Reflexiones sobre un caso penal.
Capítulo XXXI (de no se cuantos )
ABSURDO

Nota: Este capítulo fue originalmente escrito en gallego normativo tropical. Yo sé que los entendidos en la lengua universal Google no tendrían dificultad en traducirlo a su particular lengua.  Confieso, como un buen pecador, que mi intento vía lengua Google no me ha dejado satisfecho. Consecuentemente, lo interpretado en este capítulo se integra en el fuero de mi absoluta responsabilidad y refleja fielmente lo que de mi opinión  puede ser retirado.

ABSURDO

Señorías: observen la cantidad de tonterías que se pueden unir en un solo proceso gobernado por la ley 9099/95

Comenzamos este ligero escrito con el documento inicial, el mismo que dio lugar a la denuncia penal y tenía curso legal bajo el número  01 / 2012.

La primera página de la denuncia penal contiene datos de identificación del denunciante y el demandado. Entre los datos de identificación del querellado son verdad: su nombre, dirección, estado civil y número de contribuyente fiscal. Todas las demás informaciones son falsas.

En el párrafo siguiente, el demandante hace mención del proceso 1036-99 en el que tenía la intención de recibir un adicional de  $ 2,892.50 para los implantes dentales, que ya entonces demostraban haber acometimiento de fraude (fraude: acción y/o comportamiento que es deshonesto y astuto, tiene la intención de inducir a alguien a error o engaño).

El éxito de la queja parecía seguro a sabiendas de que el acusado no tenía el recibo que acreditase el pago.

Se incorporó al proceso la propaganda sobre la "activación instantánea" (Fl. 34-19 ) que en ningún caso coincide con el diseño del implante mostrado en el momento del presupuesto. Por otra parte, los implantes, con menos recursos y menor valor del que fue  presupuestado, fueron aplicados  con impericia absoluta, de donde surge la desafortunada consecuencia que afecta la salud  del demandado.

Durante el andamiento del proceso, el demandado hizo prueba del pago del servicio en valor superior al importe que el demandante pretendía. Los medios de prueba fueran cheques al portador que el demandante recibía del demandado y los repasaba al protético, el cual los descontaba en su cuenta, constituyendo este hecho indicio de fraude fiscal en escenario típico de  economía sumergida. De cualquier  modo, en el comercio era una práctica vigente en aquel momento y que hoy va desapareciendo por acción de controles fiscales más eficientes. 

Fue suerte mía la prudencia del protético en escribir en el reverso el nombre de la persona que le ofreció  el cheque para pago de sus servicios. Sin cualquier posibilidad de continuar negando el hecho de haber recibido lo pactado, el demandante  perdió el juicio y fue condenado a pagar todo el gasto judicial.

El proceso se dio indebidamente por terminado después de la ejecución del título ordenado por el juez, cuyo valor fue de $ 637, 07 a nombre del demandado, fl. 131, siendo que  el valor fue retirado por la abogada del demandado (fl 136 ). En este proceso, el demandado no  recibió cualquier valor y los problemas de una prótesis realizada con impericia absoluta siguieron empeorando con el tiempo. La acción de cobranza indebida, frustrada por carecer de fundamento, fl. 22-136, ocupa, sin ningún sentido de la supuesta legalidad de la queja, 116 hojas. ! Un verdadero absurdo!

En fl. 139, Elaine Maria Tiritan Caravellas Muller escribe:
"MM Juez, primero requiero que el demandante modifique la queja  inicial con la finalidad de especificar las ofensas recibidas y que  pueda configurar cada uno de los delitos que se imputan al demandado (injuria,  difamación y calumnia), sin lo que no es posible determinar si hubo, de  hecho, la configuración  de de los delitos contra el honor."

Enjuiciamiento

Enjuiciamiento es un conjunto de acciones con reglas fijadas por la ley para la iniciación, trámite y terminación de toda clase de asuntos judiciales. Es un derecho que toda persona dispone para pleitear, a pedir del Estado un servicio jurisdiccional, esto es, es el derecho  justo que cada uno tiene de poder suplicar ante las puertas del Estado para pedirle algo.

Antes del principio era la palabra. Sólo después de eso vino el deleite del verbo. La ilusión del verbo estaba en el principio, allí donde el niño dice: Escucho el color de las aves. El niño no sabe que el verbo escuchar no funciona para el color, pero sí para el sonido. Así que si el niño cambia la función de un verbo, el niño delira. (Manoel de Barros)

Fue en el delirio que la enmienda  cayó. En ausencia del inicio, apenas podía vislumbrar el acometimiento de delitos. Una queja inepta de crimen desconfigura cualquier indicio de delito, pero el espíritu de la queja venia cargada de veneno.
Era el veneno que impulsa el sentimiento de venganza. Era el veneno que se aloja en el odio. Era  la toxina que erosiona los órganos, adormece el pensamiento, aniquila las virtudes.

Y el delirio sucedió a la inepcia de la queja inicial, la cual carecía de los elementos básicos, descripción detallada de los hechos, no obstante se presentaba con simulada  calificación del presunto agresor, definiéndolo como sexo desconocido e incluía en el rol de  tres testigos dos con nombres falsos, lo que ciertamente debía dificultar una defensa adecuada.

Por su ineptitud, por ausencia de presupuestos procesuales, justa causa y ausencia de pruebas reales,  la denuncia debía ser desestimada por el juez, luego de cara. 

Sin embargo, el delito de denuncia calumniosa promovida por la víctima ya estaba en marcha. Era necesario tener una sobredosis de veneno para tratar de salir de las normas del artículo 339 del Código Penal: " Comete el delito de denuncia calumniosa quien mueve o acciona indebidamente la máquina estatal de persecución penal (policía, fiscalía pública, juez, etc.) haciendo surgir contra alguien inquisición o enjuiciamiento inmerecido.

La falsa  víctima, de forma maliciosa y astucia descomedida, incursionaba contra el demandado  una querella sobre hecho absolutamente opuesto al que él relata en la queja-crime. Lo temperaba al diente  con pinceladas grotescas y así construyó la emenda  para evitar lo inevitable.

Absolutamente nada fue confirmado por los falsos testimonios, increíblemente arrollados con nombres falsos. Ni siquiera fueron indagados de la existencia de los crímenes imputados en la emenda. Pero mucho más increíble es el hecho de que ese ridículo nada sirvió de fundamento para justificar la sentencia, en la que se destaca, con sutil curiosidad, trazos de estilo argumental extrañamente coincidentes en los argumentos de la acusación, de la fiscalía y del juez, quien, también muy extrañamente y sin estar presente en el juicio, adosó la pena siete semanas después de la audiencia para debate y juicio presidida por otro juez.

Lo inevitable engendra absurdos como efecto colateral. Y lo absurdo busca producir elementos inconexos en un escenario de lógica previsible al público distraído, pero incompatible con la observación atenta  de un experto observador.

Según Camus, para hacer frente a lo absurdo, debemos  admitir la idea de reconocerlo sin resignación. Sólo así podremos salir de la perturbadora acomodación y entrar en el análisis de los elementos que identifican lo absurdo.

Y lo absurdo es una trama que Beckett expuso en dos actos, pero que en el presente cuento se multiplican sin cualquier rumbo o esperanza de conclusión.

Vladimir y Estragón, sobre un camino pedregoso y limitado por corto horizonte, esperan por Godot. En cada acto aparece el cruel Pozzo, su esclavo Lucky y un niño que informa: “Godot no vendrá hoy, pero mañana seguro que sí”.

Y hoy, teniendo en vista la determinación del egregio tribunal de recursos, determina, para los fines del artículo 89 de la ley 9099/95, que Godot deberá estar presente en 28 de marzo de 2014, casi quince años después de haber dado luz al obscuro proceso de acción de cobranza por rito ordinario.

¡Válgame Dios! Cuelgo sobre un gallo del árbol seco la película Waiting for Godot, esperando que al día 28 de marzo nadie le llame Hoy. De otro modo, advierto que la película puede ser impropia para   los niños y, por consecuencia, también para los mayores de edad protegidos por ley,  puesto que en nuestra estulticia los viejos somos dos veces niños. Así es.


domingo, 2 de febrero de 2014

CASO PENAL XXX

Reflexiones sobre un caso penal
Capítulo XXX (de no sé cuantos)
Quadro de valores da Justiça Restaurativa Van Ness & Strong
Eduardo Resende Melo

Já passaram mais de seis anos desde aqueles encontros sobre JR ministrados toda semana sob a orientação do meu ilustre amigo e juiz Dr. Eduardo.

Refiro-me ao ilustre orientador como meu amigo porque era de esta forma  que informalmente ele preferia ser considerado nas reuniões, seminários e círculos restaurativos.

A minha intenção, ao inscrever-me neste curso, era conhecer os difíceis caminhos do meandro tortuoso por onde vítimas e ofensores são juntos conduzidos para finalmente alcançar o delta da sua dramática e inconciliável separação.

Possuo vários papeis, anotações e artigos sobre o tema de uma justiça conciliatória, justa e reparadora do mal que um estado concreto tenha provocado à vitima e ao próprio ofensor, quem, de certa forma, junto com a sua família e entorno social, também acaba sendo vitima dos atos por ele praticados contra o ofendido.

A seguir, exponho o Quadro de Valores que eu guardo entre outros muitos papeis, e passo a exteriorizar algumas reflexões sobre o assunto na minha condição de querelado, situação incomoda e muito estranha por estar envolvido numa hipotética denuncia de crime contra a honra efetuada por um dentista de quem eu era seu cliente.

Quadro de valores da Justiça Restaurativa Van Ness & Strong
Eduardo Resende Melo
“Por essas caracterizações, têm-se colocado os seguintes requisitos fundamentais na caracterização da justiça restaurativa, conforme a visão de Van Ness & Strong[1], complementada, já a nosso ver, por uma visão dos direitos sociais em jogo:

  • Encontro entre todos os afetados pela situação de conflito, tanto direta como indiretamente; mas também encontro de instituições co-responsáveis pelo encaminhamento das situações de conflito;

- No presente caso, o primeiro encontro deu-se em condições extremamente tensas para o querelado, angustiado pela surpresa de se ver intimado a comparecer em juízo para, em ambiente muito constrangedor, receber a proposta de “nunca pronunciar o nome do profissional que destruíra a sua boca e de se manter distanciado de este em três quilômetros”. Cualquer estudante do primeiro ano diria que esta proposta é um atentado ao direito de Ir e Vir. O querelante estava bem assessorado por duas advogadas, e o juiz, nem a representante do MP, nem o defensor público escolhido para atender mera formalidade processual fizeram a menor objeção à proposta juridicamente indecente.

  • Participação de todos na resolução do conflito e na construção de condições de convivência no porvir; mas também construção coletiva pelas redes secundárias de atendimento das estratégias de promoção de maior participação e responsabilidade compartilhada por todos os afetados;

- Havia evidencias de um conflito e o conflito passou a ser mais evidente sob a administração da justiça comum. O conflito é determinado por duas ou mais situações hipotéticas e mutuamente excludentes. Cabia, pois, a necessidade de alguma investigação inteligente para determinar o fato hipotético a ser excluído. E a “investigação” foi excluída por assunção da hipótese que parecia mais conveniente: se o querelante querela o querelado é o culpado.

  • Reintegração na comunidade daqueles que criaram uma situação de ruptura e dos outros que, afetados por um conflito, se sentiram oprimidos na fluidez de suas relações sociais, evitando-se revitimizações; mas também a reintegração preventiva, vale dizer, a prevenção contra processos de exclusão e de marginalização, através de políticas inclusivas, que evitem estigmatizações e permitame a tomada das pessoas em sua inteireza, não pelos atos cometidos ou por determinada característica de comportamento, de raça etc.;

- A partir de esse momento parecia se estar engendrando a regra de desintegração da sociedade médico-paciente, acentuando uma situação de ruptura ao soprar lascas com poder latente para elevar a temperatura e introduzir combinações que acentuaria o conflito, agora entre o presunto acusador, o presunto acusado e o  presunto sistema conciliatório. A vitimização pela opressão econômica, dado que o querelado é juridicamente pobre, mostrava as suas teias para engolfar a vitima em uma sentença processualmente incorreta, fundamentação equivocada e apoiada em falso testemunho, fraude documental e fe publica certificando a existencia de pessoas que não existem.

  • Reparação dos danos e atendimento das necessidades de todos os JR afetados, numa preocupação concomitante de restauração da relação antes dos danos a serem causados, mas, também, de equacionamento projetivo desta relação para evitar nova emergência do conflito.

- Diante de um estado tão esdrúxulo cabia reparação. E a reparação foi exigida, primeiro, por meio de Hábeas Corpus, depois, por recurso de apelação. A apelação foi transformada em Diligencia. Habia omissão declaratória ao recurso de apelação e os embargos declaratórios pretendiam sanar a omissão. Indeferidos os embargos declaratórios o Recurso Extraordinário foi protocolado no prazo processualmente determinado. Por um estranho capricho do azar, o Recurso Extraordinário foi extraviado e o processo foi “equivocadamente” devolvido ao cartório de origem para “proposta de transação penal” sem anulação previa da sentença proferida em primeiro grado e por juiz que não esteve presente ao juízo.

  • Transformação das pessoas envolvidas na situação de conflito pelo confronto de perspectivas e de referências culturais, como também das instituições que, entre si, participam da implementação de um novo paradigma de ação, articulado e comprometido com o envolvimento participativo de todos os usuários dos serviços no apontamento das melhores soluções para os problemas por eles enfrentados; por fim, transformação cultural da comunidade, com reflexão e de revisão de seus valores, e de papéis governamentais na sua relação com a comunidade.

- Nas aulas ministradas sob supervisão do meu amigo Eduardo, a palavra PARADIGMA teve um enfoque especial. Havia necessidade de mudar muitos paradigmas no hiper texto da construção processual para poder recorrer o estuário até o delta, fazendo que o clima turbulento do conflito se dissipe e, por reconhecimento do ecossistema, as partes em perfeito acordo decidam sair ao mar azul entre as alternativas de saída que o delta oferece.

  • Inclusão e respeito à diversidade cultural e de problemáticas afetando diferentes grupos populacionais, tomando-os não apenas pelas questões individuais suscitadas, mas também naquilo que apresentam coletivamente.”

- No presente caso, a diversidade cultural é mais do que evidente. Todos os atores do conflito possuem nível universitário e profunda experiência nas ciências que escolheram como profissão, todos estão aptos a querer e poder saber quais depoimentos na relação de conflito devem se excluídos e quais devem ser mantidos pela robustez dos fatos reais e inquestionáveis na sua essência. É só numeralos e lhes buscar uma explicação capaz de esgotar o contraditório.




[1] Van Ness, Daniel & Strong, Karen H. Restoring Justice.

jueves, 2 de enero de 2014

CARTA AUTONÓMICA


El referéndum, aprobado por el parlamento catalán por 65 %, se presentará dividido en dos partes “Do you want Catalonia to become a State?” And if so, “Do you want the state to be independent?”. El referéndum deberá ocurrir en 9 de noviembre de 1914.

En una traducción libre, al antojo del libre pensamiento de la comunidad celta de Pindoschan, podemos, si queremos, entender la más carta autonómica por esta otra y tan mínimamente sencilla formula:

"Usted  quiere mas dimitido?"

 Si responde sí, “Lo mandamos al Tibet o a Siberia?”

I am confidente that I can rely on you to encourage the paceful, democratic, transparent, and European process to which I can a vast majority on the Catalan people are fully commited.

Como español, con los mismos derechos de los españoles que habitan en Cataluña, exijo se  considere esta libre traducción. 

Por “exijo” entiendo “por favor, por el amor que todos españoles tenemos a España DÉJENNOS en paz para no PENSAR MAS en tonterias.”


lunes, 16 de diciembre de 2013

CASO PENAL XXIX

ALTERNATIVAS
Reflexiones sobre un caso penal
Capítulo XXIX de no sé cuantos)

- Caramba, amigo relator, ayer has escrito un rollo que me ha dejado el día entero con un tremendo dolor de cabeza. Ni en los días más críticos, en los que el chapapote teñía de negro toda la hermosura de la bahía fisterranea, yo me sentí más atribulado. Si cuando escribes en la lengua ibera que reinaba en tiempos de Felipe II, por cierto una buena mezcla de todo que se hablaba en todas las regiones del estado-imperio peninsular, resulta complicado el entendimiento entre personas que desean entender y buscar significado a tú cuento, ¿qué podemos pensar  cuando tú decides escribir en la lengua de mi amigo Megalofes?

- Salve,” mister Y”, folgo por verte hoy más animado que en otros días.

- Hombre, tú también devias estarlo. Temperatura amena, cielo azul, aguas cristalinas, ¿qué más podemos desear?

- ¿Dices devias? El dever no se aplica en España, amigo “mister Y”. Aquí debemos porque queremos deber y por libre arbitrio no nos da la gana de ser livres, como los portugueses lo son desde la batalla de Alxubarrota, en la cual los gallegos perdimos la nota “j” y ahora sufrimos la denuncia-crime del querellante Megalofes, en sus pequeñas discordancias con nuestro noble conde, (Xeografia, Xunta, Xinzo, Xelmirez, etc.) que deberán ser analizadas por el tribunal nacional en las altas torre de la ciudad culta, ubicada en los dominios de la diosa Gaia, nacida del dios Caos y que en el caos permanece.

- Uf, me admira tanta verborragia emanada de tus labios. En estos tiempos austeros, la elocuencia puede ser un lujo peligroso. Mejor será no abrir la boca, por aquello de que en boca cerrada no entra mosquito.

- ¡Ni salen las puntas corroídas clavadas en tu boca por el ilustre sacadientes y amado evangelista! ¡No te xode…!!!

- Ah, tienes razón. A eso es a lo que yo voy. Ok, pongo mis orejas de elefante para poderte oírte mejor.

- En el cuento anterior quise demostrar el gran equivoco del juez por firmar un documento que no cabía a él firmar, por estar ausente. Al simular  presencia le da todo aire de  legalidad necesario y alguien, ahora, tiene poder de imperio para imponer su capricho por los caminos de la ley.

- Bien, lo sé pero como quedo yo ahora?

- Existen tres posibilidades para que un hecho semejante a ese ocurra. Uno es que el sistema que te juzga actué totalmente ignorante de la ley. Una segunda hipótesis es que el juez actúe por plena confianza en la lisura y competencia depositada en sus asesores. Una tercera posibilidad es que el sistema padezca de algún mal que lo quema por dentro y, así, la firma fue fraudada, no corresponde a la autoridad de que presume ser.

- El sistema está  enfermo y quien va morir soy yo. ¡Valla cuento que tú me cuentas!. Prefiero arcar con todas las consecuencias de la súmula del árbitro Resende a tener que pensar que todo a mi alrededor está podrido y que yo soy la única patata sana que han puesto en la olla donde se cuece el rico pacú criado en el rio Cuiabá.

- Por favor, no digas esas palabras, que son de mal agüero en nuestro caso. Ellos están con castañas asadas en la mano. El calor de sus ascuas hará que las suelten y ellas irán para algún lugar. Hay que estar atento a su destino y denunciar a todo instante el menor desvío del objetivo justo y legal que deberá alcanzar.

- De acuerdo, voy llamar el doctor Sherlock Holmes para qué tome cuenta del cuento.

¿Y yo? ¿Me vas incluir en un ERE?

- Jamás yo haría eso contigo. Lo que tú a mi me cuestas ya lo he pagado y continuaré pagando por el resto de mi vida. Es la naturaleza de la imposición tributaria que manda que yo cumpla ese deber. A esta altura de mi vida, lo cumplo por satisfacción del deber cumplido.



domingo, 15 de diciembre de 2013

CASO PENAL XXVIII

ARBÍTRIO TERCEIRIZADO
Reflexiones sobre un caso penal
Capítulo XXVIII (de no sé cuantos)

O mundo cada vez roda mais sofisticado. A tecnologia muito contribui para toda essa sofisticação,  e não cabe fazer qualquer crítica apenas fundamentada no antes era muito melhor, embora, agora muitas coisas causam-me profunda estranheza. Talvez eu já vá ficando estrábico e, por tal virtude, vejo as coisas sob prisma diferente da maioria dos mortais; a dupla visão faz convergir o antes e o depois no exatamente agora.

Certos árbitros, para chegar ao estado de administrar o conflito entre dois times que se encontram para mostrar as razões que os levaram a correr atrás de um bem insignificantemente material que rola sobre a grama, ou até imaterial como pode ser o conceito de honra por pontos perdidos, ganham um bom dinheirão, alias muito merecidamente em função do profundo conhecimento que precisam demonstrar para impedir que alguns milhares de concorrentes ocupem a vaga disponível no concurso. Eu diria que a disputa também ocorre em qualquer atividade animal, pois a  taxonomia mostra a pertencia a um único reino, com idênticos diretos naturais emanados da criação.

A lei do menor esforço é prevalente em muitos ramos da atividade, na economia, na lingüística, na engenharia e, por suposto também na moderna tecnologia.
A Idea do menor esforço pode elucidar a causa de muitos fenômenos ou, de certo modo, pode indicar a direção na qual deverá operar a investigação.

 Pela lei do menor esforço duas articulações podem ser substituídas por uma única articulação, que necessariamente irá produzir um resultado diferente do  desejado por cada um dos diferentes articuladores.

De fato, não se pode determinar para cada pessoa o que para ela é mais difícil de fazer ou dizer. Para cada quem a lei de menor esforço opera de um modo ligeiramente diferente. Havendo predisposições diferentes, os fatos narrados também podem ser diferentes e até descrever visões opostas para um único fenômeno observado. Surge, pois, um basto mundo no qual atuam simultaneamente o ponto de vista fisiológico, pela articulação dos fatos narrados, e a vontade manifesta pelo ponto de vista da atenção que se pode focar na análise psicológica do problema em disputa.

A palavra disputa estremece minhas articulações corporais depois que em um processo em que inicialmente, pela lei do menor esforço, se mostrou inepto por  imputar um mero dissabor, foi prosperando em estranhas articulações até alcançar o primeiro grau de solução em estagio recorrível. O que de certa forma contesta que a lei do menor esforço seja sinônima de um trabalho físico ou intelectual menor. A trampa pode ser um exemplo claro da lei do menor esforço. O caçador a usa para caçar a pressa sem ter que corre atrás dela. Pero também é sabido que há relatos em que o caçador foi tolhido pela própria trampa, e é aí que o bicho pega.

Que dizer de um árbitro que não estando presente numa disputa entre Corinthians e Palmeiras decidisse firmar a sumula na que o bandeirinha narra que alguém de muito respeito chamou outro alguém, também de muito respeito, de filho de alguma coisa e que vai tomar algo em algum lugar. O resultado da disputa seria nulo. Tal não ocorreu entre o Atletico–MG e São Paulo porque o juiz Resende estava lá e firmou com toda autoridade o que tinha ouvido e visto no campo da disputa.

Pode ser legal e tecnologicamente genial a firma digital, porem firmar o que os olhos não viram e os ouvidos no ouviram não me parece nem ético nem moral. É um cunho (eis aqui outra palavra com núcleo comprometedor) em favor da ilegalidade, da imoralidade, do arbítrio da autoridade imperial.


viernes, 13 de diciembre de 2013

IBERIA NACIÓN

Dicen que la distancia es el olvido y yo puedo comprender esa razón, pero seguiré siendo cautivo de los extraños caprichos de lo que siempre creí ser nación.
Bueno, ¿y qué es lo que yo entiendo por nación?

Una barca que sepa esclarecer mis pensamientos, que ahuyente de mi los sufrimientos, que me lleve a una playa limpia de locura, que tenga una cama firme y segura para las noches de amor; que tenga un timón para que yo pueda dirigirla cuando las velas al viento la lleven a mares de amargura; para cuando yo me sienta cansado de trabajar y el sol se valla apagando, tenga en su palo mayor un rastro de amor y que diga: cuando quieras regresar, por ti estaré esperando.
Nación puede ser muchas cosas, todas diferentes e integradas en una comunidad con sentimiento cultural y político, que hace que esa comunidad viva consciente de su unidad, grande o pequeña pero coherente con los intereses de las familias y personas que componen las familias.

Hablar de Cataluña es hablar del imperio de Barcelona. Barcelona, fundada por Hércules fue acogida por el cartaginés Amílcar Barca que, después, la cedió a los romanos, que allí llegaron con sus espadas floreadas con espinas de rosales.

Cuando una aldea crece, su destino es convertirse en capital de las aldeas que no crecen, y Barcelona fue la capital del condado de si misma. La Hispania Citerior, provincia romana seria cedida a Servius Sulpicius Galba por Nero. Desde la Hispania, después del suicidio de Nero, Galba aceptaba el título de Cesar y se fue a Roma, dejando Hispania dividida en dos provincias.

Después que los visigodos vandalizaran Roma en 410, los germanos entraron en la península ibérica por la Hispania tarraconensis y tomaran para si todo que les daba la gana, incluyendo los ártabros, gallos y lusitanos. Más tarde, en el reino de Aragón, Barcelona continuó siendo una ciudad próspera y las aldeas a su alrededor continuaban colonias vasallas. Durante el reinado del general franco, que procedía del la Gallia más occidental del reino romano, Barcelona y, por consecuencia, Cataluña recibían hordas procedentes de todo espacio ibérico, del que Cataluña es parte indivisible y las familias que allí viven, quiera mas o quieran menos, serán dependientes de lo malo o de lo bueno que ocurra en toda la geografía peninsular.

 Colaboremos todos los iberos de esta generación peninsular para que lo malo que ya hemos vivido no se repita en las generaciones de la nación de los iberos que nos sucedan. Unir, siempre. Romper, nunca.


jueves, 12 de diciembre de 2013

CASO PENAL XXVII

PERJURIO
Reflexiones sobre un caso penal
Capítulo XXVII (de no sé cuantos)
                                                                                 
- Hola, amigo Relator. Hace tiempo que no te veo. Tu cuento parece encallado en el capítulo XXVI. ¿Qué ocurre? ¿Se acabó tu inspiración?

- Hola, “mister Y”, yo también sentí tu ausencia. Me incomoda mucho el hecho de que el “mister X” retire de tu cuerpo la carne que él quiere retirar. Temo que tú no consigas resistir al esfuerzo de entregar la libra del músculo cardiaco que él exige por la denuncia que de ti ha hecho.

- Hombre, ¿qué te hace pensar que ese señor sea merecedor del gusto que él pueda sentir en la degustación de tapas de albóndigas hechas con materia prima retirada de mi corazón?

- La clareza del ”testigo A”. Ha dejado muy claro que tú has  dicho que el “mister X” es un hijo de puta. Infelizmente para ti, ese testigo ha retirado el chorizo de la recta y lo ha puesto derecho en tu  rego.

- ¿También tú, Bruto?

- No, yo no. El “testigo A” te ha jodido a las claras en su testimonio.

- Caramba, este mundo parece hecho para ojos que no quieren  ver y oídos que no quieren oír. Los nobles sentidos ya no son usados para ver y oír como las cosas son realmente. Escuchan un sonido triste de campanas y concluyen que suenan a muerto. Ven una luciérnaga y salen gritando que el campo está pegando fuego. Si Breogan se descuida, Pindoschan le tira el reino.

- Hombre yo entiendo como lo ha entendido la fiscalía y como lo ha entendido el juez

- Y, evidentemente, como bien le ha interesado entender al acusador, sacadientes y religioso asumido. Todo bien temperado para practicar canibalismo sin un pizco de arrepentimiento que remuerda su conciencia.

- Puedes tener razón, pero las cosas son como son. Qué razón tendría el “testigo A” para mentir bajo pena de cometer crimen de perjurio?

- Hay razones que se esconden atrás de razones que la propia razón desconoce. Así me lo explicaba el profesor Bilbao cuando yo cursaba el tercer año de bachiller laboral.

- Puede ser. Pero, ahora dime “mister Y”, aquí entre nosotros, sin que nadie nos escuche, ¿no es verdad que tu mandaste ese hijo de puta tomar en el culo?

- No, no es verdad. Ninguna de las dos frases yo he pronunciado.

- Como que no? El testigo dice que tú las has dicho bien alto y con gestos para que todos escuchasen.

- Es verdad que él ha dicho eso, y también es verdad que yo hablo con gestos. Muevo las manos, muevo los ojos, muevo la boca, muevo el cuerpo entero si estoy de pie. No son gestos obscenos como alguien puede deducir de lo que él ha dicho. Son gestos propios de un estilo particular de comunicación. No tengo hábito de practicar insultos. No ignoro determinadas frases de uso popular, ni la fuerza agresiva que en determinadas ocasiones esas frases conllevan. Nunca practiqué esa técnica guerrera. Últimamente, debido a mi ceguera parcial, yo dirijo con extremo cuidado. Quien va atrás de mi no perdona y, al momento que sabe que yo puedo escucharlo, me manda tomar alguna cosa en algún lugar y me hace recordar que por mi origen coruñés yo también soy hijo de Pita.

- Valla por dios mi buen amigo! Me gustaría ayudarte pero ¿como yo puede explicar al juez que lo que ese testigo ha dicho no es verdad, si hasta tú dices que es verdad lo que él  ha dicho?.

- Claro, y lo que es verdad no es mentira. De la misma forma, lo que es mentira no puede ser verdad. - La verdad y la mentira no ocupan un mismo lugar, ambos son competitivos pero excluyentes.

- Explícate mejor para que yo pueda entenderte.

- Mira, no puedo probar que esas dos frase que él ha dicho que yo he dicho él no ha oído. Pero ahora vallamos a los detalles que él ha detallado para confirmar la  verdad de lo que él ha dicho que yo he dicho.

- Sí, estoy atento a lo que tú digas.

- El juez le preguntó si alguien también escuchó lo que yo le había dicho, o los dos estábamos solos. El testigo respondió que estaba cerca de mí y que había personas al lado.

- Como puede haber mentido el testigo si él dice que había personas al lado?

- Había personas al lado, es verdad. Pero ninguna ha escuchado esas palabras saliendo de mi boca. Ni siquiera el acusador, ni siquiera los otros testigos que figuran con nombre falso. Nadie, absolutamente  nadie que no sea ese testigo ha oído esas dos frases que, mismo siendo extremamente ingenuas y de uso común entre la población del lugar, han sido usadas como principal argumento para fundamentación de sentencia por un juez que ni siquiera estuvo presente en el juicio.

·      -   ¡Dios mio, ayudame! Si antes yo pensaba que el “mister Y” estaba chalao, ahora yo pienso que el loco soy yo.

- ¡No te pongas loco, hombre!, que en ti eso puede ser maña para dejarme solo en un peñón cualquiera de las lobeiras.

- Perdona. Sigue y suma lo que quieras a tu relato.

- En qué quedamos, ¿no eres tú el relator de este cuento?

- Si, por supuesto, pero en este capítulo yo paso de largo.

- Bien, como tú quieras. Para recobrar tu cordura, diré que yo no puedo probar por el recto camino que él ha mentido, pero sí podré hacerlo por el tuerto, del tipo: si hay otras mentiras que pueden ser demostradas como tales, existe una probabilidad enorme de que la mentira que no pueda ser demostrada como tal también es mentira.

- Te escucho con todas mis dos orejas en abanico.

- Vallamos pues al pico. Mismo sin nadie dispuesto a declarar que yo he dicho las dos frases, o porque realmente nadie las ha escuchado o porque no les da la gana declararlas, puede ser verdad que el testigo las haya escuchado, por el simple hecho de que yo las hubiera pronunciado. En este caso el testigo estaría diciendo una verdad que no precisaba decirla y nadie se la exigía. Sería un ingenuo honesto, pasible de ser encuadrado en crimen de difamación. No fue este el caso. Él mintió deliberadamente y dio destaque  a este mentira y no a las otras.

- Y cual fueron las otras mentiras? Yo no vislumbro ninguna en la transcripción del video
- Recordemos el relato del testigo,
- Yo estaba en la silla del dentista. Estaba tratando los dientes cuando llegó el “mister Y”.  Sonó el timbre de la puerta, el señor “mister X” acudió para ver quién era y hubo un ton…un aumento de ton, el ton de las voces, ¿no?  Enseguida yo salí de  la silla y bajé las escaleras. Allí estaba el “mister Y” y el “mister X”. El “mister X” se retiró, subió al consultorio y yo quedé allí, allí abajo, aquietando, vamos decirlo así, el “mister Y” En ese momento ofendió el “mister X” de algunas palabras de bajo calón. Después de algunos…
El estaba en la silla del dentista con el chupa-saliva en la boca, parcialmente anestesiado cuando escucho un aumento de ton de las voces. En seguida, como si hubiese ocurrido un terremoto, saltó de la silla y bajó las escaleras. Allí, en las escaleras, estaban los dos. El” mister X”, muy prudente, se retiró, y el testigo, muy valiente, allí se quedó, aquietando, “vamos decirlo así” el mister Y”. En ese momento ofendió el “mister X” de algunas palabras de bajo calón. Reparen que el “mister X” no podía sentirse ofendido por palabras que no escuchó, o porque no fueron dichas o porque no podía oírlas desde el consultorio.

- Es verdad, pero eso  no prueba que tú no hayas dicho tales palabras.

- También es verdad, pero también nada prueba que yo las haya dicho.

- ¡En que difícil laberinto me has metido!

- Como en todo laberinto, entrar es muy fácil, la salida resulta más difícil.

- Antes de salir, las telarañas van cubrir mi cuerpo y el sacadientes va comer tu músculo.

- Es un riesgo que yo pretendo extirpar.

- Por favor, continua.

- En otro momento de su declaración él afirma una mentira que se puede probar como tal fácilmente. Textualmente ha dicho:
- No, yo volví al consultorio, el “mister Y” quedó en la redondeza, allá, tal vez hablando con otras personas la misma cosa que habló conmigo. Retorné al tratamiento. Cuando yo bajé, ya no lo encontré más. Mas, yo sé que debo haber quedado por lo menos unos treinta minutos en la silla, o más. La gente oía hablar algunas cosas allí abajo, mas no se sabía lo que era. Cuando yo bajé, ya no estaba más.
Volvió al consultorio y tranquilamente continuó el tratamiento que dice haber durado por lo menos unos treinta minutos. !Mentira! porque cuando hablo conmigo el tratamiento ya había finalizado, me mostro el trabajo que había sido realizado y decía estar satisfecho. Yo he descrito el molar que él había tratado y las condiciones en que había quedado. Más la mentira más cabal es cuando afirma que “la gente oía hablar algunas cosas allí abajo mas no se sabía lo que era”.

- Bien, si no sabía lo que era no estaba diciendo nada.

- ¡Pero quería decirlo todo! Quería decir que yo continuaba insultando, que yo continuaba llamándolo de ladrón, que continuaba diciendo que era un hijo de alguna cosa y que iba tomar en algún lugar. Y él (la gente) oía hablar desde una pequeña sala, a unos 4 metros de altura, con una pequeña ventana, cerrada, con aire acondicionado funcionando, anestesiado y ruido de motor con brocas burilando sus dientes. ¿Oía hablar a quien? Oía a mí que supuestamente estaba en la avenida en medio de ruidos intensos de gente caminando en dos calzadas; coches y ómnibus, algunos rodando, otros parados ronroneando decibeles  en alto número. Imposible querer creer que diga la verdad, como imposible querer distinguir, por cualquier medio, la voz de quien, mismo gritando, estaba en la avenida más movimentada de la ciudad. Desafío a quien quiera intentarlo.

Perjurio es falsedad, testimonio falso hecho bajo advertencia de que estaba cometiendo crimen. ¿Qué razones tenía el testigo para cometer ese crimen? Yo no sé decir. Como yo no sé decir que razones tenia para testimoniar exigiendo mi ausencia. Así como también no se decir porque las autoridades judiciales pidieron que yo no estuviera presente, mismo sabiendo que mi ausencia sería causa legal para anulación de sentencia, cualquier que fuera, contra el querellante o contra el querellado. Mi profesor Bilbao tenía la razón que la propia razón desconoce.


martes, 19 de noviembre de 2013

CASO PENAL XXVI

Reflexiones sobre un caso penal
Capítulo XXVI (de no sé cuantos)
TRISTEZA CON FOCO EN LA HERIDA JURÍDICA
    
Observación preliminar: Para efectos de este cuento, el testimonio proferido en ausencia del acusado vulnera el derecho constitucional  a la amplia defensa y contradictorio que pueda ofrecer el acusado. Por principio de  amplia defensa y contradictorio entiende este humilde narrador  la seguridad que se ofrece al acusado para que él pueda traer al proceso todos los elementos permitidos en ley que puedan esclarecer la verdad. Caso sea comprobado que el acusado fue inhibido de ejercer ese derecho por algún mecanismo cualquiera, el proceso puede y debe ser anulado.

Absolutamente, ningún argumento fue ofrecido al querellado para impedirle acción anulatoria, lo que nos hace pensar en algún tipo de vicio que se procesa con relativa naturalidad en casos semejantes.

 El vicio es algo que se opone a la virtud y tiene el condón de un defecto o mal hábito que, por su repetición, provoca algún prejuicio al sistema y a los que de él dependen. Dados viciados corrompen el resultado y despiertan un complejo real o imaginario de que todo, que está gobernado por esos dados, está enfermo, o es malo, incorrecto, peligrosamente arriesgado y antinatural.

 Descubierto el vicio, mismo atrincherado en un rincón, socráticamente se desencadena un proceso dialéctico, que consiste en eliminar particularidades personales y ofrecen al todo, por un proceso inductor, los mismos defectos del vicio. Creo que no es el caso, pero está muy difícil ver en un saco que huele mal las patatas que son buenas. En lo mínimo, uno debe estar muy hambriento para querer seleccionarlas.

Transcripción del vídeo que recoge el primer testigo.
Interlocutores: Juez substituto; Testigo A, voz feminina.
Juez – Buenas tardes. ¿Como se llama usted?
- Testigo A.
- Señor “Testigo A” ¿es usted pariente del  ”mister Y”? ¿Tiene con él algún parentesco?
-  ¿ El “mister Y”? No!
- Con el “ mister X”?
-También, no!
- Yo voy escuchar usted como testigo. Usted tiene el deber de decir la verdad bajo pena de responder por un crimen. Usted  está aquí hoy como testigo de una queja crimen que el ” mister X” presentó contra el “mister Y” por supuesta injuria, calumnia y difamación. ¿Tiene usted  conocimiento de algún hecho?
- Sí, estuve presente el día que hubo esa...
- ¿Que ocurrió? ¿Que fué lo que usted presencio?

- Yo estaba en la silla del dentista. Estaba tratando los dientes cuando llegó el “mister Y”.  Sonó el timbre de la puerta, el señor “mister X” acudió para ver quién era y hubo un ton…un aumento de ton, el ton de las voces, ¿no?  Enseguida yo salí de  la silla y bajé las escaleras. Allí estaba el “mister Y” y el “mister X”. El “mister X” se retiró, subió al consultorio y yo quedé allí, allí abajo, aquietando, vamos decirlo así, el “mister Y” En ese momento ofendió el “mister X” de algunas palabras de bajo calón. Después de algunos…
- Que fue lo que él ha dicho a usted sobre el “mister X?
- Puedo  decir el palabrón?
- Sí.
- Hijo de puta, va tomar en el culo. Sí, son las palabras más comunes que él usó. Usaba algunas palabras en otro idioma que yo no reconocí, no entendí.
- ¿Cuando él dijo eso para usted alguien escuchó o estaba solo usted con él?.
- Mira, yo estaba bien cerca de él, no? Había personas al lado.
- ¿El dijo eso conversando con usted?
 - Sí. Gesticulando con gesto y... además, él estaba hablando para quien quisiera oírlo, ¿no?
-  Y de ahí, ¿que ocurrió a seguir?
- No, yo volví al consultorio, el “mister Y” quedó en la redondeza, allá, tal vez hablando con otras personas la misma cosa que habló conmigo. Retorné al tratamiento. Cuando yo bajé, ya no lo encontré más. Mas, yo sé que debo haber quedado por lo menos unos treinta minutos en la silla, o más. La gente oía hablar algunas cosas allí abajo, más no se sabía lo que era. Cuando yo bajé, ya no estaba más.
- Entonces, para usted lo que él dijo fueron esos palabrones que usted cito contra el “mister X”
- Exacto!
- Estos palabrones aquí, ok. Doctores, doctoras?
Voz femenina - Me gustaría saber si el testigo llegó a oír el “mister Y” hablar alguna cosa sobre el trabajo profesional del mister... del doctor X.
Juiz – Usted recuerda si el “mister Y” habló alguna cosa sobre el trabajo de “mister X?
- Mira, a todo momento él lo criticaba ¿no? Pero, así en términos técnicos no sabía explicar lo que, más algunas veces llamaba el ”mister X” de ladrón y criticaba el trabajo que fue hecho.
Voz femenina – Me gustaría saber también, excelencia, porque, si el testigo sabe decir porque el “mister Y” llamó el doctor “mister X” de ladrón. Que motivo, excelencia.

- Por cual motivo el “mister Y” llamó el doctor X de ladrón?

No lo sé. Yo...como cogí la discusión en andamiento yo quedé sabiendo  del caso aparte, através del  señor, señor “mister X” ¿no? Sí, la cuestión de ladrón es que talvez el señor “mister X” no quisiera hacer otra reparación, creo yo, de la prótesis que él tenía.
Voz femenina – Excelencia, me gustaría saber también si el testigo sabe si existe alguna cajá económica próximo al consultorio del doctor  “ mister X”
- Mira, existe, mas no es bien próximo, por lo menos a diez o doce minutos del consultorio del señor, del doctor “mister X”
- Diez minutos a pié o de coche? – insiste la voz feminina
- Yo creo que a pié porque de coche tarda más.
Voz femenina- Gracias, sin más preguntas.
Fin del vídeo (duración +/- 5 min.).

“En las viejas telarañas de la tristeza suelen caer las moscas de Sartre pero nunca las avispas de Aristófanes. Uno puede entristecerse por muchas razones y sinrazones y la mayoría de las veces sin motivo aparente, sólo porque el corazón se achica un poco, no por cobardía sino por piedad. La tristeza puede hacerse presente con palabras claves o silencios porfiados, de todas maneras va a llegar y hay que aprontarse a recibir-la. La tristeza, sobreviene a veces ante el hambre millonaria del mundo o frente al pozo de alma de los desalmados. El dolor por el dolor ajeno es una constancia de estar vivo después de todo. Pese a todo, hay una alegría extraña, desbloqueada en saber que aún podemos estar tristes.” (Mario Benedette)


CASO PENAL XXV

 Reflexiones sobre un caso penal
Capítulo XXV(de no sé cuantos)
MUY ALEGRE CON FOCO
No había la menor necesidad para la fuga sugerida por Mendelshonn, el cuerpo del crimen yacía muerto en la boca del acusado. A la moda de  la tradicional novela de Agatha, el criminoso había sido el propio acusador. Un misterio, impropio para la saga del inteligente Sherlok Holmes, debía ser fácilmente desmistificado por cualquier agente operador del derecho y certificado con la  batida de un bruto martillo sobre la mesa hecha de noble madera. Pero eso es cosa de película americana. En el caso del opus 25, la pianista Yuja Wang, bajo la batuta invisible del maestro Kurt Masur, desliza sus manos sobre el teclado dispuesto en dos filas de blancas y negras sobre una complicada caja, a la que llaman piano. En el temblor de las manos la yema de los dedos transmiten saber, conocimiento, a la superficie de las teclas, las cuales entienden la preocupación del acusado y transmiten su sentimiento a través de mecanismo que hacen batir el martillo sobre cuerdas previamente estiradas y, así, reproducen la melodía bella y armoniosa deseada por el derecho de quien sabia componer justicia, sin crueldad ni equívocos de un mal aprendizado.Todo andamento del proceso transcurre alegre y con foco hasta alcanzar el veredicto final, con aplauso de todos, el maestro, la pianista sentada en el banquillo, el macizo testimonio de personas deseando dar cuerda al rollo majestoso del tribunal y la audiencia haciendo su función de juicio popular. Con un tribunal como estos, Maria Antonieta guardaría en sus oídos toda tesitura musical para que en el momento en que la sentencia determinase la separación del opus por una línea en el cuello, capaz de separar la cabeza del resto que no interesa, ella se acordase que, mismo siendo inocente, una persona puede morir feliz.

El preludio había iniciado sin la presencia del acusado. Un testimonio a quien el acusado creía honesto, sale de la audiencia visiblemente nervioso. Evita mirar el acusado. Ni un sonriso, ningún gesto para identificar la persona que había calumniado. ¿Sabía él que la prueba de su crimen había sido grabada?
Una voz femenina llama: ” Mister , entre usted!”

El “Mister Y” entró en audiencia. Era un palco con dos mesas. En una, suspendida por un estrado, sentaba el juez y, a su lado, la secretaria que teclaba el ordenador. Delante del juez había una mesa larga, dispuesta en plano inferior, sentaban de un lado el acusador y su abogada, del otro, el acusado y su respectiva abogada. En el extremo opuesto sentaba la representante del Ministerio Público. La sala tenía  buena iluminación y el ruido de los coches que circulaban alrededor del palacio no alcanzaban los oídos de los presentes. Para quien se refiere a los países bananeros, el palacio de justicia en aprecio no deja a desear los palacios del mundo desarrollado, como de hecho corresponde a una ciudad con el mejor IDH de un país continental (0,862). Como sabéis, los lectores de este cuento, el Índice de Desarrollo Humano es un indicador de padrón de vida que recoge elementos como: expectativa de vida al nacer, nivel de educación y el PIB en su modalidad de producto interno bruto, repartido por cabeza antes que el juicio final la separe del cuerpo. Como referencia comparativa, Galicia tiene un valor de 0,948, considerado muy alto. España 0,885.

En el próximo capítulo haré exposición de la transcripción del video que recoge el primer testimonio, encerrando el presente opus 25  en el banquillo en que sienta y toca la maravillosa Yuja Wang.