domingo, 1 de marzo de 2015

LO SIENTO

DERECHOS
A partir del característico grito de libertad, momento en que el pecho inhala por cuenta, riesgo y particular cuita su cuota de aire, todos pasamos a formar la unidad social llamada familia. A partir de ese momento, derechos y deberes caminan juntos en mutua dependencia. Nadie es independiente de nada. Toda  dependencia tiene sus propias reglas de convivencia, que pueden ser pacíficas o torrenciales.  Hogar, lar o fogar es la primera unidad del espacio geográfico que nos pertenece después de que nuestros padres hubieran sido unidos por el condón matrimonial. En ella se hace presente el aire, el agua y el alimento  como requisitos metabólicos indispensables a la supervivencia humana. El siguiente paso en nuestra caminada hacia un absurdo fin viene regido por actitudes de seguridad. En ausencia de seguridad física (guerra, violencia de género, injusticias etc.)  nos vemos envuelto en una serie de tensiones, que la ansiedad provoca y reacciones emergenciales  no consiguen resolver.

Y OBLIGACIONES
Caminando hacia la cumbre y estacionados en este plano como si fuera el purgatorio de Dante, sentimos cuan poderosa puede ser la seguridad personal, la seguridad financiera, la salud, el bienestar social, los institutos de seguridad social y el abracada etc. que todo lo abarca. Esta seguridad en el mundo civilizado nos lo ofrece la Patria, que las buenas lenguas definen como “tierra natal o adoptiva ordenada como nación a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos”.

Salimos de casa para invocar protección de la aldea, después de la parroquia, de la villa poblada, de la diputación, de la comunidad, dicha autónoma o patria de segunda clase; del reino de España, de la Europa de nadie; de las asociaciones comerciales, de los sindicatos laborales, de las mafias criminales. Si ninguna resuelve las necesidades personales del primer plano ni los sociales del segundo piso, como podemos creer en los sentimientos de los ciudadanos? Como paisano, lo siento.

A MI AMIGO LEIRA
Yo he conocido un Leira con las principales características humanas que usted describe en este espacio dominical. No era doctor en el sentido de haber hecho estudios formales, pero fue el compañero a quien yo debo mi supervivencia en un lejano mundo tropical. No hesitó en compartir conmigo la única reserva de bananas cuando ya no había más reserva de dinero. Fue leal hasta que regreso del destierro. Yo continuo fiel a la memoria de aquel buen compañero..


sábado, 28 de febrero de 2015

RECUERDOS

Hola Lolita:

Antes de nada, mis sinceras condolencias por el fallecimiento de tu padre, mi inolvidable amigo Juan, ocurrido el 19 de octubre. Fueron dos meses y medio de profundo sufrimiento para él y para los entes queridos, en especial sus hijos y nietos. Me imagino el opaco verano que debéis haber pasado, observándolo inerte y sin fuerza física para enfrentar su última prueba en este mundo tan complicado. Sé que Juan supo administrar sus últimos momentos con fe y resignación. Durante toda su vida, las vicisitudes de su existencia, muy tercas en la exigencia de esfuerzos, muchas veces despropositadas, fueron modelando su peculiar modo de vida. Durante los casi dos años que he convivido con él me transmitía un ejemplo que yo deseaba imitar si la vida me concediese el premio de alcanzar la edad que él tenia.

Mas de una vez, regresando desde el Pindo, paré mi coche en la bajada de la Ameixenda para sumergir en lo más profundo de mi pensamiento al observar una luz bogando por la ría de Corcubión. En determinados momentos, reflejos de nocturnas luces del pueblo hacían destacar la silueta solitaria de un viejo espíritu, muy determinado en su intención de preescrutar los recodos marinos y extraer savia  para el sustento del alma materializada. Yo sabía que aquel espíritu remador conducía el cuerpo de mi amigo Juan, y esto me dejaba extasiado por largos momentos en un paisaje que yo conocía íntimamente desde los años de mi infancia.

El cuerpo de Juan ya no existe, pero su recuerdo perdura en mi propia existencia y su imagen dará aliento a la mía, hasta que ella desplome en un fatal aliento.

Lolita, este año, que ahora  dirige la proa para su fin, fue un año que marcará profundamente los recuerdos de mi vida. La pesadumbre puso mancha indeleble en mi historia. Renato, mi hijo, está sin trabajo y vive un periodo muy complicado en su existencia. Junior, mi hijo mayor, al regresar de una pescaría en el Pantanal, territorio central del Brasil, cayó enfermo por una aparente fuerte gripe. Desconfiaran primero que era dengue, después pulmonía, a seguir tuberculosis, y como la fiebre no cedía con ningún antibiótico, un examen detallado descubriría que estaba con cáncer en el pulmón. Internado en uno de los mejores hospitales de São Paulo, experimentó la suerte de encontrar un excelente cirujano, que lo sometió a una delicada operación para extirpar toda la parte dañada del pulmón. Perdió un tercio de su pulmón. Tuvo alta después de un mes hospitalizado y vive con mucha esperanza de que está definitivamente curado.

Margarita sufre el peso de la edad que avanza sobre nosotros. A veces parece deprimida. En casa no nos falta nada, pero vivimos un momento de cansancio por la monotonía de los días que se suceden. Ya no hacemos planes para el futuro. Él está ahí, presente de cuerpo y alma. Es cómo es. Después del futuro nada más existe, aunque a mí alimenta la fe de estar equivocado.

De cualquier modo, cuando se avecina la navidad todos vivimos un momento de júbilo, y este momento debemos aprovecharlo para reforzar los colores y sabores de la vida. Yo no quiero perder tan magnífica oportunidad y aprovecho para desear a todos vosotros, mi querida familia gallega, un feliz Nadal y un nuevo año, muy próspero en la amistad, en el cariño, en la unidad familiar y en la solidariedad de todos los vecinos.

Bicos a todos, míos y de Margarida.

OPINACIÓN

TEIMOSIA
Recíprocamente, a usted debía importarle un pepino nuestras reflexiones, algunas y no otras, todas ellas revestidas con fuego fatuo, pingues pitadas de soda caustica y algún que otro casuístico razonamiento de la austera razón. Se pregunta a que debemos esta inclinación, introspectiva a nuestra realidad que nos hace interactuar entre los actores que ondean sus hojas entre ramas del mismo gallo. La respuesta usted mismo no las ofrece al  evitar el trabajo y el mareo que pudiera causarnos el subir a un gallo más elevado del sentimiento político que tanto nos angustia: La trueca de un espacio vacío por otro lleno de divertido entretenimiento. No es opinión, es constatación de la percepción de algo externo que alcanzan ojos y orejas y se revierten, por sensaciones táctiles, en palpites de fuerte corazonada. Palpite también no es opinión.   Insistir en la fuerza que el palpite ofrece al argumento exento de razones  es teimosia, palabra portuguesa para calificar la tozudez española.

TOZUDEZ
Puesto y expuesto lo dicho, podemos resbalar por el cuento que cuenta nuestras impresiones y ensacarlas en la teimosa tozudez. A esto podemos llamar arte de la transformación cosmética, cuyo objetivo otro no es que el ofrecer apariencia de algo diferente de aquello que es. Llegamos pues al núcleo de la razón de nuestra opinión fundamentada en la percepción de información primaria. Me explico? Yo no sé, pero sé que Séneca explicaba con razonables razones sus opiniones sobre la brevedad de la vida y  la felicidad que puede causarnos vivirla en pleno gozo del tiempo gasto.
Si vos vais a Madrid, amigo mío, os haré operatriz del mafies, alfombrarás con claveles el tranvía y tomarás baño con vinillo Leganés. Solo así y no de otro modo se explica que las lanzas con clavos clavados en el corazón marchito se hayan transformado en clavelitos  que el señorito luce en el ojal. Debemos desenvainar nuestras opiniones si ninguno de nosotros tiene espada para que la razón nos proteja? Pesada es la risa floja.


viernes, 27 de febrero de 2015

BAILANDO CON LA VIDA

PASTILLAS
No, señor Conde! No, no y no! No fue usted atacado por la carcoma de la melancolía. Yo se lo aseguro, aunque seguro de nada ya soy. Puede ser usted carrancudo, un serio bien humorado al desear la Soledad por compañera. Le sobran razones, la soledad es mujer.

Algo más de la mitad de mi vida diurna yo pase en el interior de un albergue industrial revolviendo los miolos en busca de soluciones para el bienestar de lo que hoy en las grandes ciudades representa un necio malestar: el carro, el coche, el automóvil, ese animal tecnológico que ya camina desanimado y absorto en su mecánica melancolía. Ayer supe de su triste dolencia al oírlo cantar “un cocherito, leré, me dijo a noche, leré, que el quería, leré, montar en coche leré”. Y yo le dije, leré, con gran salero, leré: “al boticario, leré, que el boticario, leré, dará pastillas, leré” Ay de mí, hoy temprano, con el sol mostrando un dulce amarillo a mi despertar, yo pensé: para qué dar pastillas a la calma tartaruga?

El Gran Grifón

A los periodistas que periódicamente intervenimos en los servicios ecléticos de un dedicado informador de asuntos sociales también nos ocurre vivir exentos de sentimientos impropios a nuestra próvida inclinación.  Cuando decidimos hacer un comentario calcado en el comentario de un periodista, que a nosotros alcanza por la gracia del correo, lo hacemos desprovistos de armas letales. Pero puede haber excepciones, por ejemplo: los hay quien aman la jota y bailan el rock and roll; los hay quien ama la Xis, pero prueban un deseo mórbido por decapitar la Xeografia gallega para poner a sus pies la equis del imperio romano. Los hay que también son apasionados por el Griffon y los hay quienes se enteran de la historia por palabras que poco cuentan de nuestra historia. Por ejemplo: buscando Griffon, la tela de mis ojos se inundan con imágenes del Gran Grifón. Sabemos mucho del Serpent de la playa Trece, pero muy poco de aquel galeón, tripulantes y soldados del Gran Grifón. Conde les da vida.

domingo, 8 de febrero de 2015

TRIBUTO

Se me arruga la piel como arrugada se muestra la de una gallina desplumada, solo de oír usted hablar de tributos. Ay cosas de más que nos aferran a actos impositivos y no son nada agradables para que podamos llamarlas de cosas favoritas.  Pendiente de otras clasificaciones, no me consta que el tributo posea cualquier valor intrínseco, pero cabalga con armadura metálica sobre  mulas y, blandiendo afilada espada, refleja poderoso  valor extrínseco, lo que es retumbante y suficientemente tajante para transformar en cuero la más subserviente piel de gallina, o mismo la piel de gallo por moi machiño que se crea. El derroche de quien mama y solapa el abrigo de los  abuelos, de quien los hijos heredan como puente para albergar los nietos, respinga con mucho empeño y sin ninguna piedad en manos ajenas. Ni la caracola albergada en la recogida playa de Lourido, protegida por la unidad autonómica de Muxía, escapa de la voracidad  de lo imponible por la única razón de una autoridad desrazonable.
El Carretas, insuflado por sus querencias, me recuerda un cierto cuñado que entre tapas y vasos festejaba como un enclítico tribuno mi retorno a la patria de abastados plebeyos.  El local, en la calle de Albarellos Berrocal, era apacible para el flujo y reflujo de vinos y sabores aromáticos del cayo y tortilla, antepasto de la viciosa gula. En contribución amistosa por la hermandad que nos unía, yo retribuía pagando el mejor vino con un cariñoso tapa. Creamos una onda con su particular flujo y reflujo: una vez pagaba él, otra vez pagaba yo. Ocurre que… Sin vocación para el arte enófilo ni siquiera conocedor de vagos conocimientos atribuidos a un sommelier, fui aprendiendo por la fuerza del consumo a reparar en el sabor, olor y textura del vino que el tabernero servía. Cuando pagaba yo, el brebaje sabía a un mencia reservado, a un viejo rioja o a un caro albariño. La vez del adorado cuñado, el sabor valía a un ribero vulgar. Mi contribución afectiva era un tributo abusivo.

viernes, 6 de febrero de 2015

JUBILACIÓN

Hola, María Jesús:

Hoy es un día muy especial en tu vida. Sé que otros muchos días jubilosos han ocurrido en el transcurso de más de medio siglo de la vida que enjaula nuestra existencia. De algún modo, talvez infinitamente minúsculo, me siento responsable por tu suceso. Fue un suceso que yo, aunque queriendo, no conseguí imitar por circunstancias del entorno que nos vio crecer.

Hoy es miércoles, 12 de diciembre de 2007, un día de entonación majestuosa para los mil cánticos de gloria a los  153 Colegiados de Honor por el Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras de la Comunidad de Madrid.

Otras presencias determinarán tu interés en la capital española. No obstante, mi espíritu fluirá, sin que lo sepas, en el burbujeo de una copa de champán, en el sabor morriñoso de deliciosos tapas gallegos, en el rumor de la ruña fisterrana, en el candor de una etapa nueva de regocijo, en la embarcación de un proceso tenebroso que llaman retiro, alejamiento, separación o, eufemísticamente, JUBILACIÓN de los que tanto se esforzaran por los corredores silenciosos de un abandonado castillo en Las Navas del Marqués, cuando las balas tronaban en la África española.

Un fuerte y silencioso abrazo desde lo más hondo de mi corazón a ti y a tu familia.

Moncho.



TEMPOS EN AGONÍA

Orientado pelo amigo Conde, andei na rabeira da Internet e encontrei no diario da liberdade, curiosamente descrito como portal anticapitalista da Galiza e os países lusofanos, o texto premiado no IV concurso  polo territorio de ADEGA.

 Arrecoño coa insurgencia nestes tempos do frio norte!

Non fago crítica, non; dígolovos tamen do xeito que se me antolla, no estilo críptico da escrita cuneiforme ou, para non descomplicar o dito,  nos moldes  daquela que aos bancos lle ocurre ser muy segura para arrebatar os nosos cartiños. Pola contra do tempo que me instiga a continuar na cama remoendo o sono para poder soñar mellor, namais empezar o dia, con pingos de chuva a tamborilar as tellas murchas do tellado que cubre a miña particular cova de boa e alta mira, agoriña mesmo, antes que lelo desperté e se antecipe ao meu cotiá labor de ciscar as parrochas ben apimentadas pelo padrón da nosa cultura, dou cabo do conto que a conde se le antoja rotozón y enredador.

O texto trisca coma e sen vírgula o facia o pan de cada dia,  forneado coa masa sobada ao sudor das miñas mans en auxilio ao esforzo que a miña nai facia para empurrar adiante os fillos, a esta altura correndo serio perigo de extición.
As cotovias do destino pian no” monte mesto de carballos e sobreiras, piñeiros e castaños, monte arriba, monte abaixo” Lavan as penas “à beira do rio”. A “espesura de salgueiros e freixos, abelairas e bidueiros” esconden as maguas. 

Cara onde vamos bogando no rio paspallán, emporcado con extrume químicamente modificado por elaborado trato dixestivo? Retornalo ao carreiriño indolente, abrillantado por ” regueiros de auga cantareira”  fría no verán e morna no inverno, clara e saborosa no seu sabor a fonte de vida, é tarefa que no presente continuo se amosa pertinente. Impertinentes son os “croios esbaradizos postos aquí e alí para ir saltitando sin espetarse na lama”, ben do xeito que o fazia Ali baba e os moitos amigos das corte e do curral.



jueves, 5 de febrero de 2015

DESCONOCIDO?

Es mejor bueno desconocido  que malo para descoser. Y por ahí seguimos cociendo nuestro matinal caldo de piedra, bien temperado con las piedrecitas que le escapan a Sisifo en su diario subir y bajar de la bolsa, llena de sabe dios que cosas lleva.

Asusta ver la bolsa bajar cuando mucho más debía asustar ver la bolsa subir. La correa  aprieta la barriga queriendo promover su vacio, y, audaciosa, ya sube al cuello donde le cuesta alcanzar el morro que exhibe El País. Inspiramos el perfume de la flatulencia emitida en la privada de la buena fortuna y ya nos vamos preparando para sorber la caca y lamber el culo del cojonudo as no de palos y si de la cosecha deshecha.  En este ano no hay aceitunas que se atasquen. Si las olivas se ajasen como flores, las ramas mostrarían espinas de las rosas y los clavelitos vendrían vestidos con mantón de Manila y calzón chinés.
Al lado del cronista bien humorado había unas morenitas que observaban el desconocido brebaje que este sorbía.

En la esquina de quien se va es derecha y de quien viene es extremo izquierda, una gitana leía en mi mano que con el tiempo me salvariaaaá. No creo que esa gitana este en lo cierto porque para mantenerme en pie, el café perora a destajo, el aire llega pesado, la rótula no se doblega y el curandero me llama de impío.
Desde el diván de mi portal observo gente que va y viene por fuerza de su diario quehacer. Todas muestran su particular toque de color. Ligeras de ropa para soportar el calor, algunas con perritos falderos, es verdad, pero ninguna vestida de astrocán. Son gente normal, ocupadas en caminar con leveza sobre este enorme lodazal, salpicado de verdes primaveras y viejos otoñales.

El acero refleja en su brillo la sonrisa de quien maneja interés por la décima potencia. Porque no vivir alegres ahora que el trabajo se esfuma en la bruma de un caballero temporal? El trabajo fue instituido como castigo de Dios, eso es desconocido?

miércoles, 4 de febrero de 2015

DESARROLLO

Vamos ganando para vivir el momento en que trabajamos. Si no trabajamos, el momento siguiente se hará lúgubre como al animal que depende de su esfuerzo continuo para llevar adelante su vida. En el mundo de harta diversidad, el trabajo animal consistía en la caza de otros seres para componer la carta de consumo, indispensable al esfuerzo realizado por el acto de cazar. No había el concepto de más valía desarrollado por Carlitos. Más, el interés por algo diferente existía latente en la cabeza de todo vertebrado erecto y ligero de manos. Y, así, por tan retorcido camino alcanzamos la era  de la capitalización plena y desaguisada. Cazamos el trabajo!
Los chinos trabajan como chinos, tienen paciencia de chinos y viven en un país que a ciencia cierta posee un índice de desarrollo humano considerado elevado. Será, entonces, interesante conocer la fuerza del verbo desarrollar para entender a cuantas andamos intramuros de la vida acosada a vista del ojo no oblicuo y piel clara.
Desarrollo ocurre cuando algo se agranda, se incrementa, se extiende, se amplía o aumenta. No, no es aquello que por impulso os viene a la cabeza. Creo que en el presente cuento se trata del capullo desarrollado por los amigos orientales Mahbub ul Haq y Amartya Sen. Ambos buscaron conceptuar el progreso en el sentido social, económico, político y cultural.
El IDH español tiene un valor alto, muy abajo del IDH de los países bajos, para poner un ejemplo. Es un índice que popularmente, con auxilio de Bruselas y la dama suprema del mercado común europeo, se quiere desarrollar en la misma dirección y sentido opuesto al índice de Noruega.   Es un desarrollo justificado por la tercera ley de Newton, quien, con la retranca  típica del conocimiento teológico, explicaba que todo cuerpo A (leman) que ejerza una fuerza sobre un cuerpo E(spañol) experimenta una fuerza de igual intensidad en la misma dirección y sentido contrario. Ley muy a propósito para explicar el estado de la nación.

martes, 3 de febrero de 2015

DESIDERATUM

Tal como están las cosas, es imposible pagar la deuda nacional. Para que el desiderátum aventado por Conde se consuma, es necesario que el sistema monetario  se estructure en algo diferente de lo que es ahora. En el horizonte cercano e incluso algo más allá, no vemos, no oímos ni sentimos que haya gente trabajando en tal intento.
La deuda es una trampa como otra cualquiera. El ser humano es muy habilidoso en la idealización y construcción de trampas, simultáneamente es necio suficiente para caer en todas ellas.
Debemos una pasta enorme. Nos asusta tener que pagarla pero no pagarla nos asusta mucho más. Lo curioso en este cuento es que debemos algo que no vale nada; como ser propio no tiene substancia alguna, se deteriora con facilidad y se esfuma como la espuma del mar o como el humo de quien fumando por él espera. Por qué, entonces, toda esa algazara de Podemos sobre lo que no podemos? La respuesta está contenida en la misma idea que da vida a la ficción: la moneda fiduciaria.
Mismo que se cuente lo que en apariencia es verdad, una ligera reflexión nos dice que los principios que rigen la existencia de la deuda no es una promesa de pagar valor desproveído de cualquier valor. No tendría el  menor sentido. La fe en creencias se altera todos los días por conveniencia del momento. La conveniencia que nos obliga a no ser morosos con la deuda viene íntimamente asociada a la moral que sostiene el impuesto: palo largo y mano dura.
Cuando dos caras duras se enfrentan, el lio queda armado. Y cabe al pueblo llano y meridiano la labor de desliar el ovillo con sus manos.
En estilo hip hop de la canción jamaicana, en la puerta del sol, con la iglesia por nombre y la historia como referencia, arengas despiertan la morosa esperanza de soñar algo mejor  con riesgo de algo peor.  Sí, se puede tener un país mejor porque querer es poder. Tener fe en el querer de otros puede ser bueno para nuestros sueños, lo malo es que a la ligera se transforma en crueles pesadillas.
Desidia
Difícil es atender ruego para explicar renegociación de la deuda pública.
Un cara dura ha subido al monte para poner trampa al lobo y a la raposa. El lobo perdió una pierna y la raposa quedó sin rabo. Ambos viven felices porque sabían que podía perder mucho más. El lobo se puso a cortejar los corderos y la raposa vio crecer su amor por las gallinas. Al estilo macroeconómico, editaron ley que exigía prima por el riesgo de vivir libres. El interés fue de 7% del rebaño al año. Ahora soy yo quien le ruego acuda a la matemática para entender el contenido filosófico albergado en el módico interés.
La pierna y el rabo fueron suficientes para sostener el cara dura. En su bohemia, visa ocupar el tiempo contabilizando su capital inicial (7% del rebaño).
Rebaño final = 1,07 a la enésima potencia
Por convención, fijemos la enésima potencia en 10 años. Haga usted los cálculos y vera que el capital que se puede exigir por fuerza de palo largo y mano dura es superior al rebaño. Imposible pagarlo!

viernes, 30 de enero de 2015

LIMITES

Lloroso pero que con muy requetelloroso humor, le pido copiosos perdones por la salada recepta: salpicón  de ajos, ortigas, cebollas y el picante Hebrón. 
Ponga usted en una cazuela a Xann Xaquin, un poco de juta (con dos jotas, claro), otro tanto de papa (no confunda con mingaus), torradas de Torquemada y una pitada de ahumada Cepeda. Mezcle bien, cole y guarde por algunos minutos para sentir sus efectos. Con ligeros goles, la marabunta empieza a exhalar sudores, que salen por todos los poros para acosar entre los límites de la venerada conciencia a nuestra adorada opinión.
Lelo si quieres, como te dé la gana, Enfoca la X como yugo de lujo o como flor de guerra; tira sosa de la poza, ilusiónate como groba en el monte de su nombre, enróllate en el rock and rol de ártabro, depúralo como Johanes, evita el martirio de Katuxa, refuerza la feminidad de Miranda y sube a las torres de Mugardos para emular el loro Foderico. Hay max, mas y mars pero yo me callo para no salir de los limites.

jueves, 29 de enero de 2015

REFORMA

Son tiempos de reforma. Ayer terminé la reforma iniciada la semana pasada y que la contra reforma destruyó el sábado próximo pasado por medio de una potente granizada caída del cielo. La calzada de mi calle fue reformada con adoquines graníticos, todos dispuestos en formaciones cuadradas. Una belleza estética del arte de maquillaje.
La semana anterior a la semana pasada, ¡qué pasada!, una cirujana, cuyos antepasados se vieron obligados a abandonar su patria por cuestiones religiosas, me retiró del brazo derecho un trozo de carne, grande lo suficiente para dejar un hueco con más de un centímetro de profundidad después de haber costurado la boca del hoyo. Sometida a biopsia, la substanciosa carne reveló contenido cancerígeno; se había instalado muy dispuesto a destruir la propiedad que no era suya. La vida es así, nos exige reformas puntuales y contra reformas resolutivas de algo que el tiempo se encarga de resolver. Del polvo vengo, en polvo acabaré, diría Lelo.
Volvemos a las comparaciones generalistas, pretenciosamente racionales pero sin el menor sentido de valor comparativo. Comparar Grecia, cuna de la cultura europea, con Catar, país árabe impregnado por aguas de otros golfos, es una contravención al pensamiento racional. Catar es un país rico, con elevada renta per cápita y magnifico IDH. Grecia es consecuencia de la moderna cultura financiera, desempleo y miseria generalizada. Tal comparación no es guagua, fue hecha para contra restar pretensas reformas baladíes.
No me convence la tesis de que somos hechos por el molde del concilio de Trento. Pienso que el molde geográfico abraza con mayor fuerza nuestra cultura. Plácidamente sentados en regio sillón, nos acostumbramos a vivir de las dádivas caídas del cielo de América. Fuimos positivistas, creyentes en la merced del cielo, mar y tierra. Pensamos que el granizo llega para amainar el calor, y la lluvia viene para regar la tierra. Si la lluvia nos alaga, la cosecha se pierde. El capricho es aleatorio. Hay reformas para corregirlo?


martes, 13 de enero de 2015

MANOLITO FELINO

Estoy triste, muy triste me veo hoy. Tomo conocimiento de pasamiento a vida mejor de Manolito Felino. Manolito fue un gato feliz, esguio de piernas y elegante en sus caminadas por el condado. No tenía rabo preso a la autoridad de su dueño. Era soberbio, maullaba taciturno con el pensamiento puesto en la lejana infancia de la escuela de Atenas. Manolito era dueño de siete vidas y cada una tenía la solidez de un lustro. Combinado el lustro con el cabalístico siete, Manolito exhibía con desparpajo los treinta y cinco años bajo la regencia de Teofrasto, hombre libre dedicado al platonismo de la escuela peripatética. 

Manolito era vegetariano. Sus razonamientos  abogaban la causa de las plantas de las cuales retiraba un extracto de la moralidad habida en las marquesinas del tiempo presente. Había abandonado el calor del agua ardiente y en el conforto de la calefacción sorbía chocolate caliente para mostrarse  caballero. Manolito fue solvente y en un ratillo echaba de lado los ratones de turno.

Algunas manías tenia don Manolito Felino, entre ellas cierta aversión a doña Urraca y birra marcada por la toponimia local, sin excluir en su relacionamiento  un privado miado al gusto de su particular lengua. Era parrandero y amaba las pantorrillas, un auténtico don Juan en tejado caliente, en ciclo de oro.

Por lo descrito en la gaita que toca mazurca para los muertos, un choque ideológico sobre su cabeza pensante le arrancó la razón. Y sabemos que sin razón las siete vidas pierden concatenación y el sentimiento de cada una de ellas deriva para la abstracción, de donde se deduce la respuesta oncológica y consecuente parada del músculo cardiaco.

Sin los colores blanco y negro de Manolito Felino, el invierno pierde gracia, pues sin el gris que sostiene la mirada en el horizonte lejano y sin otros sabores para sostener la vida humana, la mala sombra deja huella para asombrar nuestra dulce morada.

Descanse en paz el felino MANOLITO.

domingo, 11 de enero de 2015

RESBALO

Resbalar por la desgracia  de la masacre que objetivaba el exterminio de los componentes de una empresa dedicada al humor mórbido puede parecer una gran imprudencia del marcador de paso que rige la convivencia entre personas maduras. Sin embargo, el resbalo es un incidente en el que el más previdente prudente puede, sin desearlo, ser acometido por las consecuencias imprevisibles del resbalo.

El latido de un perro puede asustar una persona y esta, al correr, provoca el deseo de que el perro corra atrás de la persona que manifiesta miedo. Un perro bien educado no ladra sin motivo. Una persona juiciosa no provoca el perro que no ladra.

Ocurre que hay perros con los más variados comportamientos y con actitudes que varían entre la dulzura del perro que amamos y nos aman y aquellos que guardan en el ordenador cerebral sentimientos impíos de venganza, que emergen en circunstancias poco o nada previsible, incluso para el considerado mejor amigo del hombre.

 Quiero decir que considerar desparpajo el palabreo de un hombre que habla con desenvoltura puede ser considerado como algo chulo, desahogado, descocado o cualquiera otro atributo calificativo que se albergue en el diccionario del decodificador.

Los meandros de la lengua son confusos, embarazosos, sinuosos y muy capacitados a la producción de alarmas, que en muchas circunstancias conducen al pánico. Léase, el interés que tenia Shylock para tirar un trocito de carne del mercador de Venecia a cambio de saldar unas deuda.

Querámoslo o no, las palabras calman, pero también encrespan y son como la navaja que en manos de un cirujano es apta  a salvar vidas, del mismo modo que en manos de un loco es instrumento de muerte. El simbolismo, por su poder concentrador de potencialidades sinérgicas, es una bandera permanentemente ondeada por el viento del momento, y es muy capaz de provocar los sentimientos  más antagónicos entre las personas que contemplan sus colores.
Cristo es un símbolo de supremo valor para los cristianos. Hay cristianos que consideran “desparpajo” la adoración de imágenes de barro. Mahoma condena la imagen cristiana, pero en las mezquitas se presentan arabescos bellísimos que encantan el mundo. Por los libros sagrados Dios revela su existencia y escogió a Moises para entregarle el Torá. No debió quedar contento y poco después buscó a David para entregarle los Salmos. Como en toda obra humana, Dios fue perfeccionando la suya y no tardó en poner sobre la mano de Jesús los Evangelios. Seiscientos años después, la obra de Dios culminaría en las manos de Mahoma en forma de versos.

 Las tres religiones tienen todo para convergir en la pureza de los sentimientos, pero conflictuan en la unidad  que quiera unirlas. Y es este conflicto de intereses lo que hace mover el topo de la humanidad. En cada cumbre hay un engranaje motriz que hace mover y articular todo que está en niveles inferiores. Si uno resbala, todos patinamos. Los satélites no  viven sin la existencia de un astro mayor. Si el rei Sol es amenazado por cualquier medio, los satélites que orbitan a su alrededor se sentirán alarmados.


EXPOSICIÓN DE UN CAOS

Hay de todo para todos.
¡Ay, de todos para pocos mucho hay!
¡Eh, tú de ahí, despierta!
!Alerta, non des a esquecemento da inxuria o rudo encono!

Hola, hoy tenemos la exposición de más un caso de los muchos casos que nos abominan a diario. En nuestro banco mental de dados los hay a estajo, luego, sería de suponer que más uno, por efecto adicional del desinterés marginal, ningún sabor añadiese al caldo de berzas y nabizas sorbidas a diario.

Los bancos… Ah, aquellos bancos de arena que tanto miedo imponía a la Grande y Felicísima Armada de Alvaro de Bazan, marques de la Santa Cruz. Hay bancos para todo: bancos para asiento con espaldas o sin espaldas, banco de datos, banco de esperma y bancos que todo lo aglutinan para dejar a su merced y hechos una mierda aquellos que necesitan los favores del banco, no los otros. El cuento de hoy, escrito con pluma de drama, es de echar miedo por las balas que lleva en su cartuchera.

 Don Carlos de Lesmes, según la afirmación a él atribuida por el escritor premio Nadal de Literatura, en el sentido parece haber plagiado a mi madre, quien seguramente la copió de alguna otra sufrida madre: “Quen fai a lei tamén fai a trampa”

Alá polo ano 2002, yo encerré mi cuenta en el HSBC. Lo hice por la rabia que imponía que yo realizase el hecho. No exigieron ni admitieron documentar el registro de encerramiento. Seria automático, decían, sin movimiento y sin saldo mi cuenta sería automáticamente encerrada. Sin otro remedio que la resignación yo fui convencido por la gerente a quien conocía por más de cinco años. En aquel entonces yo vivía el drama de encontrar trabajo y, con el resultado, pagar las cuentas indispensable al suporte de la vida. Un año después de mi retorno redoblaron las campanas en señal de alerta: el HSBC perturbaba mi familia con amenazas de embargo de mi propiedad y de enlamar mi nombre en el instituto que protege el crédito.

Así justificaron mi deuda:

No había documento que probase  mi cuenta encerrada. Era derecho del banco (que no lo era en mi caso) cobrar tasas de manutención. Para reponer el saldo negativo, el banco hacia un deposito por igual valor y pasaba a cobrar intereses. Todo fin de mes, en mi nombre, la cuenta se agigantaba de un modo muy simple y a intereses compuestos: nueva tasa de manutención + nuevo crédito para cubrir el crédito del mes anterior acrecido de sus respectivos intereses. Después de dos años y sin el menor esfuerzo de mi parte, mi deuda se había hecho colosalmente rica. Si yo había permitido que el vientre creciese por el hecho de no poner sobre la i su debido punto, la lógica del banco mandaba que yo pagase el parto. No pagué por dos motivos: En la apertura de mi cuenta el contrato rezaba exención de tasas; la muy horrada gerente testimonió que yo le había pedido pechamento da conta y ella había transmitido  ese pedido al responsable por los registros.


martes, 23 de diciembre de 2014

TIEMPO, ADELANTE!

Tiempos atrás, cuando yo era algo más joven de lo que usted es hoy, en pleno apogeo del corralito, decidí juntar mis trapos y volver a la patria querida. Como es sabido, las queridas dejan de serlo cuando no se las tienen al uso. Mi caso con ella era diferente, al cruzar la mar serena yo me daba cuenta de lo que atrás quedaba, y pensaba “Ay, ay, ay, voy a morirme de pena viviendo tan lejos de ti”. El tiempo transcurrió y percibí que mis sentidos continuaban vivos lejos de ella. Pero había dejado una huella indeleble timbrando en mis oídos el deseo de regresar. Y regresé con todo el estilo de un emigrante al revés. En mi bagaje no había trapos planchados para la misa del domingo, ni viejos libros corroídos por el antiguo bachiller. Las maletas cargaban  el pesado fardo de la experiencia vivida en empresas multinacionales, todas ellas con más gente de las que yo había dejado en el pueblo. Diplomas y certificaciones de todo lo que había aprendido y sabia no faltaban.

A mi llegada tocaron las trompetas de bienvenida sopladas con la firma de Aznar. Sentí el calor de los amigos y las autoridades a mí se aproximaban. Volví a rezar misa y a depositar un euro por cuenta de mi futuro ingreso en la cofradía del paraíso. Un amigo se lamentaba “Coño, el año pasado yo daba un duro y el cura me lo agradecía, ahora exige un euro y dice que es poco”. Es el precio del bienestar - pensé yo en las tres mis lenguas de uso.

La peseta, en su último suspiro, mostrara que tenía valor y por la alcurnia de sus blasones fue gratificada con una súper valorización en el mercado (20 % por la cuenta de los mínimos). Eran tiempos del milagro económico. Y lo celebramos con abundante perejil y mucha disposición para trabajar en Afganistán.


Poco a poco empezaron a aparecer las cuentas y el cuento del bienestar pasó a mostrar la ruña y su maleza. Hoy tengo el sombrero puesto y una razón para vivir. La vida es hermosa y ofrece todo lo que necesito; ella es atractiva para mí; en este nadal calienta mi corazón con alegría y felicidad. ¿Que esperanza tienen los más decididos y más preparados? Dejad que el tiempo siga adelante y tendrán la misma esperanza  que tengo yo: fe inquebrantable, que la vida irá a mejor por el año que viene  ahí.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

TEMPERANDO EL SAPO

Por razones de Estado, el estado particular de mi salud, dejé ayer de copiar y colar mis contra-razones  a las razones del mestre Conde.  Pido, pues, sinceras disculpas por el atraso en la emisión de estas inflarías epístolas, y ruego que me las publiquen hoy, para entera satisfacción de la vanidad y pleno regocijo  de este artero plumero que, en baño maría, se pone  a disposición de ustedes para que  comprueben el estado febril de su insana figura.

Cuando a uno el otro le tira lo que tiene,  el huno subirá al tablado para zapatear todo cuanto pueda y, en el compás que le convenga, hará exposición de arengas y milongas. Montado en airoso caballo, cabeza bien puesta, crinas al vuelo y cola rabeando libremente por la izquierda o por la derecha, no habrá mala hierba que resista a su paso. El pizzicato estimula el paso y, sin tercios para vigilarlo, el pisar fluye armonioso, en paso medio, por contacto del jinete con la boca del caballo; otras veces estira el cuello y empina la cabeza para dar riendas sueltas al paso medio; en paso reunido, la doma es necesaria para que el caballo no pierda el ritmo. En galope entroncado, el caballo sabe que debe cambiar a la derecha cuando va en mano izquierda, y viceversa, debe aplastar el brote verde cuando lo crea conveniente. No extrañemos el hechizo que nos brinda el caballo: tiene cabeza grande, cuatro patas ligeras  y muestra cascos de acero.

Después de gran esfuerzo y mucho sudor de quien zapatea en el tablado, lavarse no es malo. Con aguamanil en una mano, vertimos algunas gotas del rancio sudor en la otra, de tal modo que las dos queden igualmente temperadas.  Previamente disponemos sobre el palanganero una bacía llena con agua caliente y a su lado una aljofaina vacía de agua caliente pero llena con agua fría. Ahora lo tenemos todo preparado para una prueba de suceso: el teste de la rana. Calma, señores! No deseo  crearos el menor embarazo al flujo de vuestro pensamiento. Este teste es otro, y no tiene  como objetivo inocular la rana como método de diagnóstico precoz. Aquí se trata del experimento de física elemental.  Me refiero al teste descrito por conde, el cual nos deja tontos y perplejos por no saber en qué lado está la razón. El sapo calentado en baño maría no se quema ni se tuesta, muere feliz, calentito y sin sentir los cambios a su alrededor, que habelos ailos.

ESPÉCIE PROTEGIDA

Penso eu, pois pensar não custa nada, que se conselho fosse bom, bom preço teria. Conseqüentemente vejo com algumas reticências que andar ao Ferlos, aqui ao lado de Bertamirans, e comer dois churros acompanhados  de uma taça com café e leite é um conselho como os de outro santo qualquer, de aqueles milagreiros com os quais  já estamos  acostumados.  Esso sim, os churros são importantíssimos e predispõem o corpo para assistir uma boa missa. O café anima a alma e o leite deixa todo branco.
   
Se a cousa vai de preferências para atingir o emagrecimento abdominal, eu prefiro ir acompanhado do meu pastor belga, que é mais peludo do que a rana do Luis, é mais negra que o café colombiano, e tem a alma mais branca que o leite de cabra. Ingredientes perfeitos para uma boa saúde e ajudam a reduzir o peso que, na minha condição de herói galego, por ter ultrapassado o cabo da boa esperança, já  subiu ao monte dos cem e continua subindo.

Quando um servidor dos senhores vai a um restaurante, café, bar ou outra pocilga qualquer, e lê um letreiro “Proibido a entrada de cans” viro a cara na direção e sentido que apontam as nádegas, e pico mula. Eu sou muito comedido, evito constranger o ânimo do pastor belga, não vai ser o demo e se lhe enervem os pelos e me passe pelo sermão da montanha na moral de Mateus. As vem-aventuranças som conselhos de peso, muito boas para subir ao monte e, na andada, reduzir peso. Pero ao baixar ao val do Tamega, aqui por Lazo, vendo as vigas que o sísifo transporta às costas, o ânimo baixa a moral e, sem moral, o peso sobe. São as condições do cachorro humano as que determinam a perda de peso. Em vez de churros experimente você comer um sabugo, que é gostoso e salgadinho. Como o mundo já vai muito atravessado, não recomendo espinhas de  peixe para proteger o homem sabido, pois este acostuma se atravessar na goela empurrada  pela língua. É sabido que o homem é osso duro de roer. Carece de conselho para o tornar espécie protegida.


martes, 16 de diciembre de 2014

SAL MORA

En mis quehaceres matutinos, volitivamente escogidos a dedo, tuve hoy  la gran satisfacción de encontrar el señor Morales, ese señor discreto que andaba algo escondido. Como sabemos, el señor Morales es casado con doña Ética y ambos siguen muy unidos en su intimidad ideológica. Ella trabaja duramente la tierra tentando sachar hoyos y descubrir raíces que puedan ser ofertados al público en la escuela fundamental de los valores humanos, aquellos que orientan nuestro comportamiento en la aldea global. El señor Morales, plácidamente albergado en su estudio hortifruticultural, promueve ataque a las costumbres, reglas, tabús y convenciones establecidas en nuestra aldea. El recuerdo que hace referencia a distancias longevas en tiempo y en espacio es prueba de los beneficios  de la edad. Como ejemplo expongo el valor relativo que separa un señor de 70 años con la edad de un niño con uno (70/1=70); el mismo con otro que tiene 35 años  (70/35 = 2); con otro que tiene 70 años (70/70 = 1).

 Haciendo atavismo, no será difícil concluir que al hacer regresión temporal el valor relativo que nos separa se estrecha  en una serie de números 70, 2,1. Esto es, si nos comparamos con un humano que ha vivido siete mil años atrás, por teoría del tiempo relativo, los hechos y costumbres nos separan por un insignificante istmo de proporción  70/7000 =  0,01.  En otras palabras, entramos en el dominio de la calderilla, la cual no deja de ser deliciosa estulticia para los mayores de la buena edad. 

Expuesto lo dicho no será difícil entender la pasada por Sodoma y Gomorra y ver cómo han sido calcinados aquellos cuerpos cuya moral Moisés no consideraba libada. Poco a decir de la caída de la moral mosaica delante de la estatua de sal de la Ética, su esposa. Querrá esto decir que la moral del dichoso Moises era más moral que la de sus menesteres seguidores, todos calcinados y conservados en sal mora?

No diría yo que pudiera ser así, pero la distancia del hecho se encorta y a cambio de algunos céntimos el cuento podrá venir a flote. Y así reflota hoy la escuela de los abastados en tiempos de profundo desabasto para  recordar la deuda que por no muy grande la han dejado de pagar las clases dichosas en otros tiempos. Y no habrá más que ver la tele o navegar por las redes sociales para saber quien son los señores y colectivos presentes en la desdicha que nos guían hacia el descalabro de la moral nacional.

Asoma en el firmamento la estrella que habrá de guiar nuestros pasos por el  belén de los pobres. No parece doado llevar nuestras plegarias al señor Morales. Él, de la mano de Proust y en su dolor prostático, seguirá buscando el tiempo perdido por los anales de la historia.

domingo, 14 de diciembre de 2014

VELADAS MARIPOSAS

Buen tema parece este de hoy, combinatorio de estresados autores que han vivido la patria en diferentes épocas de evolución histórica. Servirá de salsa para el condimento de nuestro santo domingo. Pero, advierto, algún cuidado habrá que tomar en la cosecha del cuento para que por la garganta no deslice una mala hierba disfrazada de la que mucho nos gusta. Conocemos el perejil, Petroselinum crispum la llamamos los que metemos hocico en la culinaria y chafurdamos  en la corte. Mi señora, dueña de quien ella dice que es el dueño de su particular propiedad, la llama “cheiro verde” y yo, rebuscándolo entre los aromas, la encuentro como noble planta en acta legislativa del emperador Carlomagno. Observado por su raíz, es fácil confundirla con la chirivía. Observada por las ramas, un cansado de ojos podrá confundirlas con hojas inconvenientes y al posar sobre ellas un fatal cortocircuito lo desploma, y otro remedio no queda sino pasar  rastillo sobre el vientre y retirar las mariposas que han caído.

La prosa va aceitada con Juan Goytisolo, a quien tengo  el gusto de conocer en esta ensalada de aromas raros. La otra especie es el mojo lírico  de un monje de la contra reforma, el mejor compositor de música sacra en los estertores del renacimiento. De Mozart ya había oído tocar y por la prosa de Voltaire más de una vez fui encantado. Toca hablar pues de los tontos, mejor dicho, de los parvos pues a los tontos se asocia la venganza de las mariposas muertas. En el atlántico, años antes que una famosa película naciera, yo alaba mis brazos en la proa del barco. Respiraba el aire cálido que surgía con la velocidad que el buque llevaba.  En un inmenso mar, finito en el roce con el cielo, cardumes de ángeles voladores celebraban mi paso. De pecho ufano, que por mi modesta edad la vanidad  ensanchaba, las  veía como velas mariposadas en un mundo infinito. Lamento el rastillo que las tiró del mar y en tierra untó con veneno las ahora veladas mariposas.

CALIBRANDO EL PASO

De una serie de ideas que una palabra puede sugerir, Schopenhauer ha destacado dos para la palabra Vorstelung, y con ellas pasó a desarrollar un lio bajo el título Die Welt als Wille und Vorstellung. Con Wille, intencionaba imaginar el show que podría representar en tiempos de escasez la austera Vorstellung. Con Vorstelung, sabia como la percepción de los lectores alcanzaría el paroxismo de lo imaginable. Lo que da ocasión a nuestras parergas y sus respectivos suplementos, que por nuestro buen sentido venimos aquí para-li-ponelas (disculpen el trocadillo tocado a modo de calambur para que la coja que sepa andar).

Puesto lo expuesto vallamos al cesto para  ver lo que allí alberga  y saber si por allí pasa algo. ¡Pues sí que pasa! Un caballo chacoloteando ferradura. Y pasa con la gallardía permitida al delicioso frescor que pasa por la monótona pradera  en tiempos de primavera, que, habemos fe, son brisas para aflojar la brida del caballo que fue el frescor general en tiempos  del lejano oeste.

 A lo que a mis ojos parecía imposible a otros le fue facil. Parangonando  el camello que pasa por el ojo de una aguja, los (g)ermanos inventaron el “pasa, no pasa” y, con tal dispositivo, pasaron a regular la invisible tolerancia. Con tal herramienta hasta un tonto, como este bórego servidor de ustedes, medio ciego de un ojo y muy obtuso del otro, es capaz de calibrar el montante de lo grueso que se lleva o deja de llevar el autor de la obra. Si la mano pasa por el agujero grande, es aprobada para pasar por el aquí no debe pasar. Si pasa por el pequeño, la mano es descartada por insignificante, aunque sepamos que también, en sumatorio, contribuye en el montante del significado.  Si de cara observamos que no pasa por el agujero grande, los alarmes del dispositivo calibrador son accionados y la mano del objeto en análisis es presa y sometida a un proceso de corrección de la ambición dimensional. Identificado el desvío, el rumbo puede ser corregido sin alarma de los pasajeros, y los caballeros vera sus beneficios restaurados.

sábado, 13 de diciembre de 2014

DESTINO CIEGO

DESTINO CIEGO
Nada cambia, si usando la misma ropa la vestimos al revés. La porcaria que se había colado por fuera pasamos a llevarla por dentro y, viceversa, los calzoncillos que protegía el rego ahora lo dejan  expuesto al ataque de ajenos guerreros y, por el corrido ano, que  agora toca no seu fundo, se produce la virosis de cuño imperial y estirpe muy generalizada.

 Lavar la ropa es bueno, higieniza la vida y renueva el ambiente. Pongamos los pantalones sobre la cuba, exhibamos la camisa de once varas hurgadas al viento y expongamos el culo para abrillantarlo al sol, que no hará mal, pero dejemos Braga en su sitio y con sus sueños de libertad al albedrio de su respetuoso género. Pasemos pues a oler el perfume de las rosas que  exhalan aromas subiendo el abismo a hombros de los ábregos vientos.

En una olla de presión, las burbujas que bailan en la superficie vienen del fondo y dejan de bailar cuando el humo que les daba alegría se esfuma en el espacio.

Mal no iba la doña católica cuando buscaba la unidad de Europa casando sus hijas con hijos de otras casas que deseaban casa igual. El supremo que nunca se engaña la amparaba con bulas y burlas a todo derecho. Y así fuimos andando de hecho en cohecho para caer en la corrupción, que otra cosa no es sino una herida abierta por donde entran los de afuera para comer lo que tenemos dentro.

Yo también soy un resentido. Fue sentimiento reiterado siempre que veía un colega japonés o un colega alemán recibir carta del gobierno de su país, muy interesado en la situación de su vida. Algunas sugerían el uso de créditos a su disposición. Eran créditos de países derrotados para mostrar a los súbditos que se podía vivir como vencedores.

Nosotros también tenemos la Commonwealth de comunidades regidas bajo el cetro de la casa que ha dado origen a las castas que hoy reinan en los reinos de Europa en las diversas ramas de la original raíz cosechada en la Casa de los Capetos.

 Somos diecisiete comunidades autónomas, independientes, con fuero y lengua propia, cuerpo legislativo, policial y presupuestos monumentales al gusto comunista de los presidentes comunales. ¿De qué cojones nos quejamos, entonces? Nuestro queixume por el rozar de los pinos será llorar unha noite na eira do trigo ó refrexo do branco luar y dejar o megalofes chorando sen trégolas o desdén do ingrato conde. Unha por uma no son dos y, con más una, son lastres que se ahogan en el cubo.


A lo mejor existe una Iberia haciendo parte de la España ahogada por muchas, pequeñas, desunidas y  repartida por diestro y siniestro. A lo peor el gobierno será concentrado en un pequeño principado de Bruselas. A lo mejor deseamos ampliar su dividida grandeza y llamar Sanmartín, Bolivar y ¿porque no? los hermanos Castro, el brasileño Lula y el bolivariano Chaves para reorganizar los destinos ciegos de una gran nación, que es, fue y será IBERIA. 

jueves, 11 de diciembre de 2014

ABISMO DE ROSAS

Entre un honrado ladrón y un licenciado en derecho también puede armarse un enorme follón. Y es que el honrado ladrón no quiere  entender como el que aboga el derecho no consigue tirarlo de la terrible aflicción en que lo han puesto los “biennacidos” por la ley, que a todos nos hace igual. Media docena de meses enredado en reja de grueso calibre a cambio de haber desosado una gallina suelta en el pasto de lujosa propiedad jamás podrá parecer al buen samaritano derecho de un cambio justo y perfecto.  Los levitas y sacerdotes no van por el mismo camino. Un samaritano, cuentan, cuidaría del buen ladrón, lavaría las heridas provocadas por el hambre, le daría hogar y algunas monedas para emprender la dura jornada que representa el paso por esta vida. En otras palabras, la Constitución no reza la cartilla del buen samaritano.  Y llamamos buen samaritano porque la doctrina lo explica  como excepción y la regla es ley dictaminada por el código de Hamurabi: hambre, prisión y muerte  por una gallina.

Por el hueso de una gallina querían arrancar  del corazón del pobre ladrón una libra de su ya muy sufrido corazón. Y el licenciado, que representa el abastado Shylock en el mercado ibérico, en defensa del derecho a que el pobre no tenga derecho alguno, afirma, al tribunal de justicia, la justa correspondencia entre crimen y castigo. Y por los nuevos vientos que el alba nos trae y la fuerza que el poder nos otorga, queremos nosotros que los otros se callen y se dobleguen a nuestro fuero de justicia callejera. Triste dilema es el tema entre un mal licenciado y la licenciatura  de un buen ladrón. Desosada la gallina no hay remedio que la salve y es de buen samaritano permitir que la disfrute el buen ladrón y que su estómago bendiga los santos despojos.

Al borde del abismo estamos. El borde es escabroso y el abismo es profundo, obscuro y tenebroso como el infierno dantesco de Alighieri. Si por él tenemos que andar, hagámoslo acompañados de Virgilio, con rosas en las manos.  

.

martes, 9 de diciembre de 2014

TORMENTA

Con criterios éticos, estéticos y otros entre tantos otros reactivamente maléficos, llegamos al tercio del último mes del año, que fue  extraordinariamente extraordinario en hechos de suceso ampliamente generalizado. Fuimos al hondo del pozo y encontramos mucha lama en fondo confuso, todo revuelto con lama pantanosa gasificada con sulfhídricos sabores, entremezclados con el explosivo y caprichoso mono-oxidado-carbono. Invocamos los doscientos mil ojos de San Luis para revelar lo que en el fondo había. Y no revelaron nada que no fuese del vano interés de la heroica capital. De allí vienen los tercios bien ornados con hoja de flandres y sus famosas tostaderas para mejor, y a su gusto, asarnos.

No fuese poco lo que tanto nos abala, viene usted con su estímulo a incurrir en el devaneo de su particular lectura para alejarnos de otro desaguisado entretenimiento, aquel que envuelve todos los sentidos y por todos los lados: surfismo sobre las ondas internadas. Esto es, nos recomienda alejarnos de la falacia para aproximarnos al sofisma de la retórica romana.

Vivimos tiempos en que no es prudente perder el control de la mano. La mía es presta en sus obligaciones. Cuando en la obscuridad soy alcanzado por la proyección de mi sombra, las mías dos  manos, al unísono, se dirigen a sus respectivos bolsillos para sentir si han sido saqueados. Me han enseñado a saber que no hay brujas, pero en Bruxelas habelas ainas. La prudencia ordena invocar las meigas nuestras para protegernos de las otras,  que son de ellos. Y no os será difícil entender que el canto de sus serenas, al toque de su flamenco sonar, nos hace bailar con agrado sentimiento, aquel sentimiento previo a la inconsciente borrachera.

 Vamos bien gobernados a camino de las fiestas saturnales. No serian diferentes si fuesen fiestas marciales, nos hiciesen creer que el año entero es diciembre y el futuro fuese programado para un presente nunca alcanzado. Dos fuerzas nos abordan por lados opuestos  y no dejan otra alternativa sino picar mula y enfilar  proa a todo que a ella se oponga.

Internados por las luces de la internet, ese supremo sabio, omnipresente, veloz como el rayo y rugiente como el trueno, transforma la base de nuestras creencias y la hace estremecer con su fundamento virtual.

Por otro flanco recomiendan serenidad para hacernos entender que la tragedia seguida a la abordaje podrá ser más llevadera, si conseguimos entender que ella fue, es y será consecuencia de nuestra sumisa naturaleza.

Ah! ¿qué hacer para enfrentar las vicisitudes que nos rodean? - Pregunta usted. Si concluimos que las ovejas tienen juicio, lo será porque ellas temen el lobo y el lobo protege su rebaño del ataque de otras matillas.

Inexplicablemente acabamos varados en la misma arena y, convulsionados, sentimos  la agonía del boto, aquel de la familia de los delfines, cuando lo vemos ahogarse en la playa para nuestra tristeza.

Es diciembre. Dejemos que el reno alegre nuestros sentimientos. Vendrá enero y ahí será la vez de compartir ilusión con los reyes magos, a espera de que otra estrella ilumine el cielo  y  que otras tormentas volverán  a formar nuevos pantanos cubiertos con lama de tragedia romana.


jueves, 4 de diciembre de 2014

CLARO COMO EL CAFÉ CON LECHE

Ha tocado usted hoy el fuero íntimo de este bórego, su ilustre servidor y colaborador inspirado en sus diarios jornales. Dicho esto, y para dejar lo otro bien claro, pasaré a decir lo que a mí parecer hoy yo me siento: una persona que ya ha ultrapasado la expectativa de vida media determinada por los certificados oficiales.

Me responderá usted, con el auxilio del amigo celta sin filtro, que, en conformidad con las estadísticas del INE español, me queda una larga carrera de cinco años antes de responder ”presente!” a la voz potente del divino proveedor.

Con el alma en la mano  y corazón palpitando entre las rejas   de un ufano pecho, yo le respondo en tréplica  que, sin usted estar equivocado,  yo no cuento mentira. Nonsí?

Dirá el coro: “Oh, como puede ser esto posible? Como dos afirmaciones mutuamente excluyentes pueden armonizarse para constituir  afirmación consecuente?” 

La respuesta está en la condición espacial en que dos cuerpos se encuentran en un determinado instante de la evolución celestial. “De difícil comprensión”, dirán aquellos que muestran puño con el gordón hacia abajo, en claro respecto al trasero asiento de los ilustres viejos.

Entre vuestros ojos y el impulso de mis dedos sobre el borrego ordenador median tres horas. Tres horas que pueden transformarse en 24 horas si quien me lee lo hace plácidamente sentado en las antípodas. Fue así que lo ha determinado nuestro señor, por orden del rey Sol.

Ayer leí dos noticias que mucho constriñen el fuero interno de los ya algo cansados por tanto castigo de la naturaleza. Uno hablaba de la corrupción encanceradamente expuesta en los territorios que yo tengo asiento. El otro se refería a la tensión provocada por ajuste a la baja de las pensiones futuras como consecuencia a un aumento en la esperanza de vida.

Y, aquí, como en breve lo será por ahí, la orden corresponde a ley de soberanos señores, dueños de política nacional y de todo lo demás que a sus particulares intereses convenga.

Cuando la dura dictadura parecía aplacarse y después de sufrir las inclemencias del tiempo por necesidad perentoria desde los zero a los veinte, este bórego fue arrastrado por la emigración a una gran república federativa. Allí ondeaba bandera de liberación de opresión capitalista. Allí, juró bandera de dos colores con yugo en el escudo. Allí supo que no había vuelta al lar de origen sin antes pasar por las armas legionarias. Allí conoció la democracia comunista del centro gallego e hizo coro con la casa de Galicia, allí conoció a quien más tarde haría oposición a la dictadura que se engendraba.

De repente, sin transacción ni transición advino el imperio de la dictadura. El centro democrático de la casa de Galicia se fue al carajo y la gran libertad que nos era posible disfrutar fue dormir y trabajar.

Más tarde surgieron otras libertades, como poder estudiar en tiempo reservado al sueño. Veinte y un años fue ciclo de régimen militar en el país acogedor. Sumados a los 20 del régimen militar del país de origen, este cándido e ingenuo luchador paso cuarenta y un años sometido a la vigilancia del imperio dictador. Retornado al País, sintió en la piel como era falso el bienestar de la política nacional, muy empeñada en distraernos con perejil y bombones lanzados por los cuentos de Bagdad. Fueron dos años de busca loca por adaptación a la esperanza de vida. Vana ilusión de un viejo, con reconocido saber y sabia experiencia, el querer competir  con sueldos reservados al joven sin experiencia y abundancia de letrado conocimiento. En una acerrada disputa, éramos uno, mayor de sesenta, contra doscientos, de veinte, por un empleo de absoluta carencia de conocimiento previo.

Es hora de mostrar lo blanco en café mezclado con leche y ver lo que puede ser peor: la mala leche o un café sin sabor.

martes, 2 de diciembre de 2014

LOUVA-A-DEUS

Loubado sexa.
Oxe vamos de tortas entre os uns e os outros. Vivimos en uma isla con auga ata o cuello e falamos o que pete o peito para sentir si desafoga a garganta.
Era uma vez, en un longinguo reino de farwest europeo, uma terra fértil donde se producía de todo: touros, cavalos, ouro e prata. A terra era tan rica que só de mirala xa se via o que era. E todos quedaban felices, con urugallos e con perdices; se cadra tamén con un veado daqueles con revirada gallada na testa para ser abatida en día de cazada.

Sem duda eramos a terra prometida aos santos africananos, e a estas bandas chegaron os fenicios, os cartagineses, os celtas, judeos, árabes, romanos e gregos. Festejamos a armonía comunitaria co’a loucura do príncipe archi-formoso, herdeiro do sacro imperio romano, quen amava Luis, que odiaba Fernando que amava Isabel, que odiaba Juana y casó Catarina con el hijo mayor de Enrique VII, el duque de Cornualles y príncipe de Gales.

Que mais podíamos querer? Querer es poder! E botamos fora os judíos, os árabes, os… Os galegos marcharon con sacho a America, e sen bois pasamolo mais neghras que o Cabeza de Vaca. Finalmente, para poder mostrar riqueza, excancaramos a porta à casa dos austrias e à casa dos borbóns. O ciclo terminara cando de roma chegou o rey, e grecia nos brindou co’a nosa raiña.

Loubado sexa o louva-deus, ese bichiño formoso, de longas patas e corpo esguio, peito estreito, abdomen contido e cabeza triangular para mellorar o equilibrio. A sua voracidade é ben quista polos amantes da naturaleza. Non ten veneno na lingua e a sua fala mostra o mel de un conto de fadas.

Para qué provocar a rudeza carlista e chamar os liberais para despertar a codicia da germandade e traer de volta o Torquemada da inquisición?
A unidade nacional foi conquistada por Felipe II unido ao reino de Portugal. Felipe VI, principe de Asturias, de Girona y de Viana, el primer rey constitucional, é rei genuino da nova España.


ENTRE RETOS

De los Urales al Gozo, desafía el intelecto el encuentro de un buen gallo que nos sostenga  en lo alto de un viejo tronco, donde con cuello de coruja y ojo de águila podamos, a la distancia del olvido, percibir lo que el ojo no ve, el oído no oye, el nariz no huele y la mano no alcanza. Difícil reto en la atribulada recta de un angosto paso por el valle de las sorpresas.

En el delirio de voz que treme por las acrimonias de tiempos idos y el poder estrepitoso del sueño que hace burbujear el sentido, de trabuco en mano seguimos la huella de uno de los pocos símbolos de la libertad. Ella nos lleva a los Ancares, donde hay huellas de indeleble fragua con bafo de vino y sangre, consecuencia de una malfadada cruzada contra el urogallo feliz.
Ganó la libertad, dirán los santos por sentir que viven en los sabores de sarro recuerdo. No es cuerdo ni prudente recordarlo en la biblia culinaria. Es mal agüero reavivar el reto entre devoción y pasión. En el encuentro, la razón se encoje y no hay bastón que la sostenga y en la fragua no queme. Caminando en línea recta y por sentidos contrarios, el embate de fuerzas desiguales es desafío de buen agrado para el diente comilón. De la moldada explosión ni el gato montañés escapa. Será cardapio o menú asumido en la dieta combinada del listón habituado al fast food de los ya habidos o de los por haber.

Reto difícil, repito, es el posicionarse entre retos. De los Urales montes a los ancares altos ha sido empleado un número cabal de euros para resurrección del urogallo. No sobrevivieron en la difícil recta del encuentro de dos retos. Y entre-retos se ahogaron.


PAROLAS

Falamos palavras, palabras hablamos. Parole, parole, parole. No se lo que hoy pasa, más palabras, sempre palavras, las mismas palabras, palavras frágeis de frágiles palabras. Palabras, todas son lindas, nada alem do que meras palavras. Foram ditas ontem y yo las leeré mañana. Son desde siempre la única verdad y, como nunca, ya son olvidadas. Los sueños borran el recuerdo y toca el violin con perfume de gaita. Dulces como el caramelo y alegres como el bombón de chocolate, llegan momentos en que uno no las entiende porque son palabras, palavras, apenas parolas.