jueves, 22 de abril de 2010

CECA, SIP, FROG

Un tiempo atrás, yo leía que los gallegos de la diáspora no debían votar, porque ellos, a la distancia que nos une, nada sabían de lo que pasa por acá. Es verdad, ¿qué gallego de la emigración sabe conjugar las modernas verbas del CECA, SIG y FROG?
Ah, eses ingleses del reino de la libertad, como bien lo explican en el poema,

Humpty Dumpty sat on a wall./ Xente Crente cai da pedra
Humpty Dumpty had a great fall./ Xente Crente quebra perna,
All the king's horses and all the king's men/ todas mulas e homens da ley
Couldn't put Humpty together again./poucos foran pra cabar conel.

- CECA, Comisión Estadual de Control Ambiental es un órgano colegiado, fundado en 1975, con el objetivo de coordinar, supervisionar y controlar el uso racional del medio ambiente en Rio de Janeiro.
No, hombre, no. Te equivocas, CECA se refiere a la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, fundada en 1951 por Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Holanda y Luxemburgo.

- Ni uno ni otro de vos tenéis razón, CECA - yo lo confirmo porque es verdad y yo nunca miento-  es la Confederación Española de Cajas de Ahorros  (¡Caja con J y no con X!). Tiene sello de obra social y es capaz de proporcionar al mercado productos y servicios muy competitivos en ámbito tecnológico y financiero.

De esta vez ni los ingleses me salvan. Así que me doy un ligero paseo por el lejano oriente, donde el sol nace más temprano y el cuco alegra canta:
Hi ni! fu ni!/ Nin fu nin fa
Fundan Daruma ga/ ponteteso xá
Akai zukin kaburi sunmaita!/ caixa galiza non caerá

- SIP, para los que no entienden gallego, es un protocolo de aplicación para iniciantes en sesiones de interacción comunicativa que nuestros vecinos isleños traducen como Session Initiation Protocol – los pobrecitos sajones, ¡qué se yo!, no saben escribir en español.

- ¡Pero que majadero es este tipo! No sabe que SIP es un Sistema Institucional de Protección del capital y los capitalizados, constituido por el Grupo Cooperativo Cajamar, con negocios cuatro veces más que el presupuesto de la Xunta y es ligeramente superior a los cuarentena millonaria a que quieren someter la fe de todos los gallegos durante los próximos cuatro años.

A esta altura yo no resisto las delicias del debate entre Ponteteso y Alicia:
- No se lo que queréis decir con tanta gloria.
- Por supuesto, no, hasta que yo lo explique.
- Pero eso no supone que yo deba creeros.
- Cuando uso una palabra, ella significa lo que yo quiero que se entienda, ni más ni menos.
- Pero las palabras están compuestas de diferentes esencias y cada esencia huele diferente conforme la sensibilidad de las narices que la huelen.
- Si, pero la razón del olor cabrá a la nariz del maestro que manda.

El país de las delicias quedó absorto y no consiguió replicar más nada. Algunos minutos después, Ponteteso se puso a divagar: “Las palabras tienen temperamento, particularmente, los verbos son muy orgullosos; con los adjetivos se puede hacer muy poco, pero con los verbos, específicamente en su modo impenetrablemente imperativo, todos olerá como digo, y del FROG yo no hablo, para evitar que no entiendan lo que aquí explico.

martes, 20 de abril de 2010

VOTO EXTERIOR

En Galicia, como en cualquier otro lugar del mundo, se llame Cuba, Venezuela o Estados Unidos, no constituye anormalidad que un gran partido (gran por el tamaño) recoja 60 % de los votos libres y no condicionados. Es más, en algunos países con democracia avanzada como Brasil, Bolivia, Venezuela y Francia, se permite al pueblo que escojan libremente la persona por lo que la persona ofrece y las personas son capaces de distinguir, valorando lo que creen que es realmente bueno y recusando lo que, a ojos visto, a oídos escuchado y por narices impuesto, es patata podre en lista ensacada.
Ya está fácil identificar el perfil que empaña el pensamiento de algunos autodenominados gallegos o residentes en Galicia. En este perfil se encuadra mi buen amigo Luis Perez, asíduo cronista del Correo, pero con nula galleguidad en el sentimiento, nombre y apellido.
Luis se ajusta en el grupo de los que no tienen la más mínima idea del sentimiento que alberga el alma de sus primos, no sabe donde viven ni nunca lo sabrá y poco le importa si viven pobres o mueren de un tiro en Afganistan. Pero Luis entiende de comicios locales y autonómicos y él, como todos los aparejados de su grupo, conoce la ascendencia por nombre y apellido de todos  candidatos enrolados en una listilla que, muy vigilado, pondrá en urna cuando toquen las campanas del corral. A Luis duele saber que, por culpa (en su entender) de los gallegos residentes en el exterior, su lista pierda peso en el mercado. Mal sabe que a otro gallego le encantará haberlo ganado, aunque, por bien de la verdad y traducción de la realidad democrática en Galicia, todos los dos son instrumentos de la voluntad de fuerzas ocultas que ambos ignoran con abusado placer de su ignorancia democrática. Por eso, demostrando poca sensatez o absoluta ignorancia del proceso electoral o, peor, burlándose de todos los gallegos y el precepto constitucional que nos une en la condición de españoles, hay precedentes de haberse unido los tres grupos gallegos para, en preacuerdo,  eliminar el único sentimiento práctico que une todos los gallegos en la ilusión que les queda, en voto exterior, de algún día poder regresar a la patria tierra, que para nosotros es Galicia de España, aunque ahora también la llamen Galiza de Portugal.

lunes, 19 de abril de 2010

VOTO GALLEGO

Mar, mi reina, con semejante pensamiento, no consigo imaginar como tu admites que te gobierne desde Santiago un individuo que ha nacido en Ourense y fue seleccionado por Pontevedra.
Si malo es el reino que reniega sus nietos, peor es la comunidad que maldice sus abuelos por permitir que sus hijos marcharan a la emigración. Esto se deduce de algunos que quieren ocultar como fue mejor heredar el patrimonio asentado a la sombra del abuelo que sufrir los riesgos de desaparecer en la emigración.
Zaurac de Vilagarcia: si tú eres de los que se acomodan pagando tributos, en breve, cuando tengas una hija o nieta hermosa, alguien vendrá y la llevará como concubina de su harén. ¿Será que esto es lo que te falta para sentirte un español feliz?
Silvina Aguirre: ¿verdad que te consideras tan sabia que gracias a tu voto no hay cenizas cubriendo los montes de Europa y que eso de terremoto y desastre financiero es cosa de los nietos que viven en el extranjero? Como primo tuyo, te admiro.
De los justos poco se espera, a no ser la babel de sus sueños, preferentemente arrancada de la otra parte que parieron sus abuelos.
A José Temprano nunca le será tarde para soñar su ilusionado regreso a España (quise decir Galicia)
El cuerdo Pepe bien claro lo tiene: el paro y la inseguridad social os espera. No regreséis juntos como habéis marchado; hacedlo gradual y a modo. Mucho mal repartido entre pocos no hará tanto daño.
No, hombre, no. Amigo Pedro Roel: el acero que cubre el cuerpo del gallego en el destierro ha sido templado con sangre y lágrimas de nuestros padres y abuelos, saben resistir a los afagos de los futuribles demagogos y de aquellos que no han probado el sabor amargo de la emigración.

domingo, 18 de abril de 2010

EXTRAÑOS AFAGOS

No merecía usted tanta explicación por sus particulares valores de fe y creencia personal en los fundamentos de la dignidad humana, tan ignorada en las costumbres oligarcas de los que maniobraran la falsa democracia y se olvidaran de incluirnos en los beneficios que la idolatría ha producido en su proceso de falso progreso, y que ahora quieren descortinarla para mostrar sus reales colores y olores con sufrimientos que se reproducen como la cruz del calvario.
Felicidad y virtuosismo no reflejan conceptos de sinonimia, como suponía el estoico  griego, a quien usted se refiere en el escrito de esta semana. El virtuosismo de Cristo, decididamente, no transmite felicidad en los momentos que preceden al último suspiro de Dios en cuanto era hombre. Pero no cabe duda que la imagen de tan cruel sufrimiento hizo ponderar el sabio griego y pensar que era mejor vivir esclavo en la corte de Nero, aunque le partieran una pierna, que morir libre martirizado en la cruz.
Oh, Dios, hágase de mí tu voluntad. No quiero nada que a tus ojos parezca malo. Me comportaré en la vida como en un banquete; comeré lo que pongan en el plato y no pediré temerariamente los cuarenta millones que por mi fe de tesorero  y apóstol de galilea puedo obtener del sable romano.
El deseo es insaciable para quien todo lo posee le parece pequeño. Y no vale echar la culpa al gobierno central, pues es en Santiago que vibra la mano que suscita la opinión por sospecha de que apetecen obras que son nuestras: cuerpo, alma, trabajo, hacienda y reputación
Nada más resta al ánimo cuando no dejan nada para sentir, pues otra cosa no considera sino vanidad al hecho de comer, beber, vestir, haber familia y tener hogar.
La conciencia de Galicia ha nacido emigrando con mucho apego al riego que atrás iba quedando. Es una impresión que desvanece al leer la opinión de Juantiburcio, que da a entender que la tierra ha dejado de ser recta y plana para ser gorda y redonda por haber comido 200 millones de euros en 25 años. Con tamaña redondez, los mil ríos, que antes eran fértiles y bien poblados, hoy se ven sucios y asexuados, sin trucha ni harpa para resonar viejas canciones e historias de felices paisanos, como bien lo explica Juantiburcio, el estoico de Santiago: Hoy, esta tarde, no tenemos pan sobre la mesa, yo y mis hijos rezaremos un padre nuestro, y un padre de-los-otros, además de un ave María, y estoy seguro que nos iremos a la cama con la cabeza llena de ilusiones, pero con las tripas chillando y haciendo extraños afagos…”

GLORIA A LOS PAPELES

“Pues si tuviera un hijo y quisiera ser marinero, yo no le diría que lo fuere, aunque sea una profesión digna y nítidamente gallega”. He aquí una respuesta tipo a la rosa, repleta de jugo con pensamiento peyorativo y rebosante de huevo. ¿Y si el hijo quisiera ser percebero y exponer su vida en los acantilados de la muerte? ¿Y si fuera hijo de un obrero desempleado y no quisiera trabajar en el hórreo de Santiago? ¿Y si el hijo estuviera enfermo y quisiera entrar en la cola de la atención sanitaria? ¿Y si el hijo fuera un retornado y no pudiera vivir en Galicia con la pensión de América? Hombre, yo le diría que es un hijo como un hijo cualquiera pero, siendo hijo mío, yo le llamaría loco por haber escogido una profesión tan digna y típicamente gallega.
Dicen que es un gobierno austero y unido, muy concentrado en el desempleo que ronda el aeropuerto de Albedro. Por allí aterrizarán fuerzas leales para dar combate a una sociedad mendigante - no más a ingleses y franceses- compuesta por profesionales de la chatarra y furtivos obreros, esclavos de la necesidad mas antigua que fustiga la vida en cualquier rincón de la Tierra. Será un esfuerzo masivo con alta piromanía mediática, destinada a erradicar el hambre por inanición del músculo acostumbrado al trabajo. Habrá ofrenda floral en homenaje a los muertos del 36. En medio de fútiles discursos interpondrán arrotos de absoluto desprecio por los que sufren, en el 2010, sed, porque el agua les llega contaminada, y hambre porque el poder acecha desde el monumento a los fusilados  el intento de retirar de la naturaleza el sustento de familias pobres.
No fallece la ría porque 30 familias buscan en el fango lo que Dios ha querido que creciese para que el hombre comiese en momentos que aprieta el hambre. El hombre pobre, consciente de la sabiduría de la Naturaleza, su principal Dios, sabe cuidarla y lo hace en virtud de su propio interés. El hombre rico, postrado a la distancia con grandes binóculos, anfibios de la arrogancia, disimula el efecto contaminante de sus inversiones en la ría y les manda espinos encasquillados en el tambor de rosales trabucos, gardacostas armados para arrancar el aliento a hombres y mujeres gentiles, que otra cosa no tienen sino fe en la vida y hambre en el alma.
¡Como es poderoso el hambre cuando acosa el hombre! Un operativo especial, comandado por hilos entrelazados con lino de fuerte parafernalia y tecnología militar tuvo que huir de la rabia verbal de niños y mujeres, todos muy dispuestos a pagar con sus vidas el tributo exigido por lombrices intestinales.
El furtivismo es un poderoso aliado de la industria de la multa. En la contabilidad autonómica, las multas cuentan como ingresos potenciales que servirán de créditos para préstamos del gobierno. Que no se puedan pagar es un mero detalle. Si yo tuviera un hijo furtivo le daría papeles para que no lo fuere. Y si aun así tuviera hambre, de hinojos yo gritaría ¡Dios, perdonad a quien tanto tributo come y tato  impuesto bebe para vida y gloria de los papeles!

jueves, 15 de abril de 2010

SANIDAD PRIVADA

Futuro imperfecto para u pasado feliz. 
Morriñoso, por el mismo
Desde los cero años hasta el año en que se aproximaba la libertad jurídica y yo adquiría responsabilidad de pleno derecho, fui examinado una única vez por médico (don Augusto) a cuenta exclusiva del Estado. Él, de un lado, yo, del otro y una tremenda máquina de rayos X, por el medio.  Por diagnostico me soltó dos noticias, una mala –decía- y otra buena. La mala era consecuencia de un corazón enorme, dilatado, el más grande que había pasado por su consultorio. La buena noticia equilibraba la mala en la misma proporción: yo tenía pecho de toro cubierto con músculos de acero, enorme en su dimensionamiento pero adecuado al tamaño del motor que regaba con orujo de buena savia todos los órganos que se articulaban para el buen desempeño de mi estado físico y emocional.
Cuando en el espacio de seis meses repetí el otoño, ya en plena y absoluta libertad (fuera por emancipación otorgada o fuera por independencia adquirida), por cuenta del Estado de una nación tropical me desnudaban para buscar si llevaba escondido alguna enfermedad, de aquellas crueles y avarientas que  acompañaban el emigrante de cualquier lugar. No habiendo señal de nada oculto, el oficial galeno me certificaba apto para un puesto de trabajo.
Trabajando la vida entera fui sometido a exámenes regulares para evaluación de mi salud. Habiendo constituido familia, la empresa me distinguía con un plano de asistencia sanitaria diferente de la generalidad. A no ser por gastos puntuales en medicamentos comprados en farmacias, pasé por toda mi vida laboral sin preocupación alguna por gastos con la sanidad. Del fruto de mi trabajo extraía los beneficios que daban cobertura a la educación de mis hijos, una sana y buena alimentación diaria y algún que otro exceso de placer familiar por viajes en merecidas vacaciones. En circunstancias habidas por necesidad de curar una indisposición ligera, una gripe pasajera o un curativo por cualquier incidente en transcurso del viaje, la sanidad pública se mostraba tan eficiente y eficaz como la sanidad privada. 
Pero un día llegó lo que estaba escrito que había de llegar. Jubilación intempestiva por éxito de haber alcanzado la mayor edad. Como premio, una pensión que, sin apoyo del derecho constitucional del país tropical, ya  robaron la mitad. De todos los tributos que me han cobrado, todos justificados en beneficio de un estado social, ninguno esta disponible para atender necesidades que eran previsibles por vicisitudes que alcanza a quien no más puede trabajar. Pago luz, pago agua, pago impuesto para vivir en la casa que compré con mi trabajo, vivo en una calle  que se urbanizó con contribución equitativa de la parte que me tocaba. Hace quince años que el estado social pasa por un proceso que busca la privatización total. Para viajar, antes pagaba el combustible y un impuesto para construcción de nuevas carreteras y conservación de las antiguas. Ahora, viejo y cansado, pago lo mismo impuesto y más un peaje a una compañía particular.
¡No viajo más! Todo el dinero que podía gastar se va para un seguro particular que por corrección de gastos (que yo no gasto) aumenta muchísimo más que la corrección de mi pensión a efectos de la inflación.
Consecuencia final de una ilusión de estar seguro a la administración privada de sanidad es que, cuando uno la necesite, se desvanece, porque no hay previsión que consiga en la ancianidad sustentar la gula de lo nuevo, la angustia de lo viejo, la voracidad de lo privado y la corrosión de lo social.

lunes, 12 de abril de 2010

REGRESIÓN

No solamente nos niegan criterio para tener y buscar información, mi buen amigo Luis Tosar, también niegan a si mismos la capacidad de escoger y elegir candidatos del lugar. Cómodamente, a la sombra de un nogal de piedra, agua fresca si la hay, y una ración de chorizo, algunos esperan que el coach organice el equipo y el árbitro decida el partido. Son ciudadanos de primera que consiguen transformar sus mentes en cascos fieros y duros. Ajenos a los derechos naturales del gallego, están miopes o ciegos por la distancia que los separa del vecino al otro lado de la calle.
Para algunos aun no ha llegado el tiempo de información y mucho habrá de tardar si a ellos les es cómodo no pensar y se conforman con solo mirar lo que solo muestra la televisión, pues, a nuestro parecer, si ver es bueno, mejor es aprender con el deber de usar los cinco sentidos que dios nos dio: vista para ver donde está el gallego; oído para escuchar lo que dice y piensa; tato para sentir su presencia, aunque lejos esté; olfato en contribución asociativa con la memoria para que nos haga sentir y comprender, por el paladar, las delicias perfumadas de un caldo con grelos, cuando en ciertas circunstancias no haya otra cosa para comer.
Es curioso leer las razones del trabuquero Nero: Fidel Castro y sus hermanos, hijos de gallegos, ellos solitos desde Cuba pueden apoderarse de Santiago. Realmente es un motivo para ese incendiario romano viva asustado en Galicia.
Otro con trabas en los limites del raciocinio es aquel que nos espera fumando, algo que, como buen gallego, nunca debería fumar, y así le va el pensamiento por caminos de identidad extraña: es gallego quien paga impuestos. Naturalmente, el tabaco es el producto más tasado de todos consumidos en Galicia, luego, a quien espera fumando y deja la vida pasar debemos ponerlo en el equipo que decide por todos los gallegos como los gallegos debemos pensar y obrar.
El cyrano, por narigudo, sigue el mismo partido de los pagadores de impuestos. Admitido este principio, los millones de turistas que pasean por Galicia - todos pagan impuestos por todo lo que comen, beben, mean y cagan - tendrán a su disposición (si es que ya no la tienen) el destino de Galicia.
El Madera, hecho a imagen de palo duro, no sabe que Galicia es algo más que el terruño donde pisan sus pies. Lo extraño en él es que, con tal pensamiento, aun quiera decidir lo que pasa al otro lado de la rua, en otra parroquia, en otra provincia, en España, en Europa, cuando los tataratataranietos de emigrantes celtas, suevos, godos y vándalos, residentes en la Galilea ibérica, sean llamados a emitir opinión amorfa en forma de voto.
Tanta reyerta por un puñado de votos de los que vivimos en América, que sabemos que nada decidimos porque en Galicia no existe poder democrático del voto (sea emigrado o residente),  es algo preocupante que debería ser puesto como tema para análisis de la idiosincrasia del gallego residente. Haría pena regresar a la infancia para concluir que los nietos de nuestros padres revelarían su gene de loro, como tan sabiamente lo demuestra Foderico, el Robinhood de los desesperados de Mugardos.

sábado, 10 de abril de 2010

SUBLIME ESTADO

Tres son los estados posibles de la materia: sólido, líquido y gaseoso. Tres también son los estados en que se mueve el sistema financiero. Y tres son los estados que toman cuenta de las cajas gallegas: el autonómico, el estadual  y el comunitario.
En la solidez de dos cajas se buscan acuerdos para derretirlas y pasarlas a un estado de liquidez permanente con el auxilio de macizos empréstitos. Serán préstamos de naturaleza privada intermediados por el Fondo de Estructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Es obvio que, para una buena navegación financiera, la fluidez de un estado líquido es mejor que un sistema pastoso, plagado con algas en tiempos de bochorno, sin viento de ningún cuadrante. Pero, por otro lado, con grandes velas y poco peso en las galeras, al primer viento que lo alcance, por sotavento o barlovento, la nave se inclina a un lado, se engasga con mucha sed y, una vez aguado los pulmones, el buque se va a pique impulsado por la solidez remanente de su propio peso.
Es de suponer que la idea de pedir más de 2 mil millones emprestados (20 % del presupuesto gallego) irán destinados a proyectos de alta rentabilidad capaces de amortizar todo el valor recibido en siete años, cubrir todos los gastos de administración por la fusión y generar intereses a una entidad de cuño privado, agás sin particular interés por el bienestar de los gallegos.
Con tanto dinero en la caja, la presión del liquido hará cosquillas en la mano para que esta habrá el grifo. Y lo abrirá, sin duda, cualquier que sea la mano, derecha o izquierda. Los ojos del administrativo harán vista gorda, al mismo tiempo que vistas de lejos fiscalizan el retorno, muy seguros por el aval de todos los gallegos ofrecidos en contracto. Y aquí, bien camuflado, yace el peligro del tercer estado en que nadie muestra la cara y todos miran su forma, que varía en la constancia de la presión que oprime el volumen. Más presión, menos volumen. A menos volumen más presión, en un circulo vicioso que, regulado por la temperatura humana, aprieta la garganta hasta que se rompa el pescuezo, perfecto proceso de sublimación en que lo sólido se esfuma en ausencia de razonable liquidez.


Siamo la ciurma anémica/ Somos a turma anémica
D’una galera infame/ dunha galera infame
Sui cui ratta la morte/ qual ratos a morte
Miete per lenta fame./ mata por lenta fome.

Mai orzzonti limpidi/ No horizonte claro
Schiude la nostra aurora,/ vemos a nosa aurora
E sulla tolda squallida/ e sobre o teto oscuro
Urla la scolta ognora./ vixia o garda agora

I nostri d? si involano/ E as moscas todas voando
Fra fetide carene,/ entre fétidos dedos,
Siam magri, smunti, schiavi/ magros, estreitos, escravos
Stretti in ferro catene./ fixados em fios de ferro.

Sorge sul mar la luna/ surge sobre o mar a lua
Ruotan le estelle in cielo/ corre a estrela no cielo
Ma sulle nostre luci/ mas aos nosos ollos
Steso? Un funereo velo. Parecen un fúnebre velo

Torme di schiavi adusti
Chini a gemer sul remo
Spezziam queste catene
O chini a remar morremo!

Cos’? gementi schiavi
Questo remar remare?
Meglio morir tra i flutti
Sul biancheggiar del maré.

Remian finch? la nave
Si schianti sui frangenti,
Alte Le ressonare
Fra Il sibilar del venti!

E sia pietosa coltrice
L’onda spumosa e ria,
Ma sorga um d? sui martiri
Il sol dell’anarchia.

Su schiavi all’armi all’armi!
L’onda gorgoglia e sale,
Tuoni baleni e fulmini
Sul galeón fatale.

Su schiavi all’armi all’armi!
Pugnam col braccio forte!
Giuriam giuriam giustizia!
O libert? O morte!

Giuriam giuriam giustizia!
O libert? O morte!


viernes, 9 de abril de 2010

MARTIRIO DEL DEBER

Bienaventurados todos los deudores, porque con ellos se hicieron reinos en la Tierra.
Malaventurados los que lloran, para ellos no habrá salvación.
Malaventurados los mansos porque ellos serán expoliados.
Mal …
Vivimos una era de muchas y malas aventuras con muy poco espacio para los bienaventurados. El que escapó antes fue cogido ahora y el que huye ahora será alcanzado después. Pero ¿quien escapa de quien y quien alcanza a quien?
La Tierra es un global reino construido con enormes deudas. Todos deben. Debe el aldeano, debe el villano, deben todos los paisanos de cualquier nacionalidad. Deben los concellos, deben las provincias, deben los gobiernos de la comunidad. Debe España, debe Grecia y Portugal; deben los Estados unidos de América y deben todas las naciones de la Eurounión. Todos debemos más y más y más, y nadie con tanta deuda consigue trabajar. El rico que debe pide más al pobre que no paga. El banco que empresta ya no tiene lo que emprestar y lo que pertenece a todos ya no es de nadie del lugar. Y ¿para donde fue todo el dinero que debemos pagar si con nosotros no está? Yo no lo tengo, no lo tiene usted, mi buen vecino; no lo tiene Galicia y en España tampoco está.
El dinero falta, el dinero ha desaparecido. Tal vez lo hayan escondido como un tesoro de pirata. Que más da, si no hay dinero para trabajar, no habrá dinero para comer. Pero ¿para que necesitamos comer tanto dinero si el dinero hace tanto mal? Dicen que han abierto un agujeró en el cielo. Es un agujero negro, ¿será que es por ahí que se escapa el bendito y blanco animal? Miremos a la luna, por allí hay muchos montones, buenos para ladrones se esconder. Pero, para el dinero no da, que allá hay poca presión y sin prisión el dinero vuela. Pero, ¿si vuela, para donde el dinero va?
Bienaventurados los que sepan explicar tanto martirio por la virtud del deber, porque de ellos depende la paz en el suelo que pisamos.

MUERTE Y DESESPERO

Centenas de enterrados vivos. Las imágenes expresan todo el dolor posible, no es necesario entender ingles o portugués para conmoverse por tanta desgracia.

jueves, 8 de abril de 2010

JUSTICIA A DEDO

No quito ni pongo sal pero distingo con mi lengua el sabor de una ensalada. 
Me parece impropio del saber gallego atribuir a un músico exilado, por honrado que sea en un régimen popular, condón del mejor analista de la situación cubana. No sale de mi alma su voz, clorada con agua cándida, cuando le oí piratear respecto a los viejos gallegos exilados en los pueblos de América. Repetía usted un mal pensamiento que quería generalizar entre todos asentados en Galicia: los gallegos del exterior no podían saber  amar la familia y el pueblo que dejaron atrás cuando fueron obligados a emigrar.
Y ahora viene con esa del médico Hipócrates y jura burlón que don Javier Fernández del Castillo, que así se llama, es el verdadero apóstol de la ciudad de Santiago e incita a los que cree curros de la fe cristiana a revelarse contra Antonio y mejorar la calidad de los productos ofrecidos por doña Carmen. Urde usted la resurrección de secuaces históricos para, en buena cuba, conducirlos al saqueo de los beneficios tan duramente conservados en la isla del  fidel gallego, tan malo y tan bueno como el santo Fernando de Aragón.
Es curioso pensar como usted entiende de romerías paganas y desea fomentar el turismo construyendo coliseos en Habana e enviarles nuestro Espartaco gladiador y así reproducir supuesta rebelión de esclavos.
Su sagaz visión, disidente de la conducta social cubana, le hace pensar que, dentro del mismo saco, habiendo una pataca podre todas estarán contaminadas y, por el principio de la generalidad, nos pone a todos en el banquillo de la in-sanidad parar ser juzgados por el inquisidor de la santa hermandad, todo al gusto de un espíritu farsante y socarrón, ora paloma azul, ora rosa, ora estrella roja. Son  tres personas distintas y muy unidas, a su vez,  por el estilo corporativo de nuestro singular régimen democrático, nacido por la gracia de Dios, en seguidilla de una revolución nacional sindicalista que se opuso con hierro y fuego a la democracia republicana.
Fe es fe, ocurra en la Santiago guantanamera o en el Santiago jacobino. La fe remueve montañas y sostiene al fiel por más de un mes. Pero atrás de la fe siempre viene un deseo cultivado por caudillos locales, autonómicos y nacionales. Y como en la mentalidad artesanal de los siglos oscuros, la fe se sostiene en artículos de ley fundamentados al capricho racional de una pasión particular. Por expresión de la ley se ha ordenado prisión a Pinochet; por rasgos derechistas del juez Varela pretenden amputar la voz izquierda del juez Garzón. A los observadores del coliseo no resta duda: todos son culpados e inocentes y la sentencia será dada por voluntad del dedo gordo, orientado por gota de saliva y humedad del tiempo.

miércoles, 7 de abril de 2010

MISTERIOSO SUMARIO

No, hombre, no. A usted no hay gallego que quiera registrarlo. Usted ha superado el mito hebreo con sus más de cuarenta años cabalgando por el oasis cultural del desierto gallego. No merecía quedarse parado en el Jebel Musa bebiendo agua arrancada a porrazos en roca seca, cuando al otro lado del monte estaba la tan prometida tierra de Javé.

Faltó pulso y comprensión para administrar la capacidad y dedicación de un Arón, secretario de partido, al becerro de oro. No era prudente echar a patadas a quien, por imprudencia, se le otorgó la regia misión de lavar las partes sucias albergadas en las dos fases del dinero. No era su deber. La obligación del señor consiste en apacentar un rico rebaño de ovejas. Tirarles la leche, segar la lana y arrancar la piel es trabajo de artesanos incultos. Si lo hace bien, tendrán lo suyo; si lo hace mal por cualquier anormalidad sospechosa de la naturaleza, tal insuficiencia habrá de purgarse con registro de equívoco, o fracaso por poco peso y mala fragua del  cincel y punteros de  gradina aguda.

Toda roca es intachable en su moralidad externa. Ya lo sabían griegos y persas antes de  la batalla de Salamina. ¿De que se quejan los que se oponen al silencio que raja hoy por recuerdo del xerxes persa? ¿No merecen, los dos, sendas coronas de olivo?
Es deber de un tesorero tener y guardar el oro con mucho tesón. Nada más natural pues que Luis Bárcenas haya recibido un millón y trescientos mil euros por una comisión regular, aunque irregular fuera el dinero por un banal caso güirtel. Pues si el dinero que el pobre gana tiene destino incierto por tan regulado desde el cielo ¿por que debemos considerar negativamente regular el escaño de un senador popular en las cortes de España?

En Madrid suenan flautas de bajo sonido para la aguerrida esperanza. En Santiago ruge la retranca contra el ardid del brillante crespo, popular urbanista de cinco provincias españolas y eximio director de públicos eventos de un millón y medio, arrancados a las vacas locas en inteligente estratégica por fácil concepto de una cándida bobadilla.

Complot contra el equívoco hay que denunciarlo, pues no es ladrón quien roba un millón ni proxeneta quien tiene hábitos de santo. El castigo por pena de ser robado o prostituido es la cárcel para quien tenga la osadía de revelar tan impugne y misterioso sumario.

VESTÍBULO INFERNAL

Viendo como el tiempo nos castiga con azotes temporales, yo busco en los registros de casi 10 lustros memorias de haber visto cosa igual. No recuerdo haber observado el cielo tan inclemente como el de este año. En algunos lugares se muestra tan rabioso que ya no deja duda sobre el trauma que lo afecta. Parece un demonio vengador con ansia loca de arrasar todo y todos que, por querer dominarlo, lo molestaran.
En Rio de janeiro, el mar y cielo combinaron como inundar la ciudad maravillosa con agua y barro. Al mismo tiempo que el mar subía a su nivel más alto en muchos años, nubes concentradas en las montañas arrojaban sobre los morros y valles densamente poblados toneladas de agua, sorprendiendo a todos y provocando el caos urbano.
A esta altura, el noticiario ya confirma más de 80 muertos en Rio de Janeiro como consecuencia de las lluvias que caen sin parar. Mitad de ellos ocurrieron en la ciudad de Niterói después que montes encharcados con lama volcaron su furia sobre casas, calles y coches transitando por las avenidas. Prácticamente, toda la ciudad de Rio fue paralizada como consecuencia de las inundaciones.

martes, 6 de abril de 2010

SUSURRO LATINO

Política y religión se funden en las bases con cemento y arena para dar origen a un bloque monolítico, rígido y opaco. Sobrepuestos roca sobre roca, se construye un templo o un palacio que irá albergar un religioso o un político con amplios conocimientos de la base o del cemento y arena que la compone. En concreto, amparados por fuerza e espíritu de cohesión, estrechamente vigilados por el anatema a la excomunión, al perjurio, a la traición y a otras palabras de cognado ontológico altamente estigmatizado, algunas asociaciones se desarrollan alimentadas por el antojo de sus particulares pasiones, creyentes que podrán vivir ad eterno, libres del pecado original de la vergüenza y premiados por la osadía de comer la manzana, engullir la serpiente y acostarse a la sobra de un abanico… con Eva como premio.
Parece que hoy los católicos vivimos acusaciones mas incuestionables que muchos dogmas de fe. Y estas acusaciones son resultado de heridas causadas no por la corana de espinos ni por la lanza del soldado romano y sí por una administración omisa, negligente y corrupta en algunas circunstancias de no pocos países.
Como Cristo en la cruz, el papa ya ha pedido perdón por el mal que algunos curas han causado a la fe cristiana. Parece que no es suficiente, pues el escándalo ya cubre Roma con la misma virulencia que la cubrió en los tiempos de Cesar Borgia por palabras de Maquiavelo. Poca importancia tiene para los católicos saber que hay otras crisis peores, saber que en el Medio Oriente la violencia destroza y mata, principalmente en Irak, saber que muchos cristianos sufren persecución en Pakistán, o las indescriptibles desgracias vividas por fieles durante y después el terrible terremoto de Haití y el sismo de Chile.
Urbi et orbi, dirigida a la ciudad y al mundo, en susurro latino, dice que después de la resurrección la iglesia siempre cuenta historias repletas de alegría y esperanza y otras de angustia y dolor, todas  marcados por un pacto de lo nuevo con lo viejo en un viaje de éxodo por el difícil camino hacia la eternidad.

lunes, 5 de abril de 2010

PROXENETA

No debería extrañarme la inclinación del gallego hacia la generalidad. Más que generales, ya fuimos generalísimos en el grado más supremo de universalizar lo que, a rigor, no pasaría de un acto particular, minúsculo y local.
A veces, con dedo en ristre, sentimos los efectos de una ligera brisa y declaramos a los cuatro vientos que el soplo viene de  allá; otras veces, solemos ser más precisos y afirmamos tener el viento su origen aquí. De aquí y de allá, atravesando las tinieblas en su más absurdo trasfondo y para defensa del sentido incomún de la pera de un senador de la península romana, vemos erigirse sobre el arenal un defensor de pura estirpe gallega y hace sonar las alarmas sobre el peligro que significa tener conciencia de la capacidad del dominio psicológico que un cura puede ejercer sobre la mente en desarrollo e  indefensa de un niño.
Podíamos generalizar como exageración maníaca el intento de asociar conceptos estigmatizados por la opinión política y así defender lo de aquí por semejanza con el estupro ocurrido allá. Fue por esa trilla que quiso seguir el pensamiento de Cantalamessa al intentar asociar la resistencia contra el dogma pederasta con el antisemitismo germano-nazista. El tiro salió por el culo de la escopeta y el predicador de la casa pontificia fue amonestado para no repetir tal intento.
Si de allá, desde pueblos tan lejanos, vienen noticias tan profanas envolviendo padres de la archidiócesis de Boston (EU of América), no sería difícil generalizar lo que ocurre por aquí, por las parroquias aldeanas y villanas en que los padres reales se asocian a los padres virtuales para confiar en ellos las virtudes de la dependencia de conveniente confesión, por lo menos una vez al año, bajo condena y pena de vivir en pecado mortal. Pecado revocado por la gula de un pedófilo contumaz.
No generalicemos, mismo creyendo que escapa del dominio eclesial el sentimiento religioso. No desviemos el enfoque que se abate sobre tan terrible denuncia, que va dejando de ser denuncia vana para transformarse en acusación cabal por todos los foros del mundo. No confundamos, desde los arenales de Percebes, comunismo con nazismo ni pedofilia con capitalismo, que algún medio común tienen – destrucción de la moral humana- aunque con fines distintos.

“Señor, con frecuencia tu iglesia parece una barca que está por hundirse” (Ratzinguer, 2005). Sin generalizar ocurrencias tan generalizadas, bueno sería si desde los arenales no soplasen vientos cargados con arenas destinadas a cegar la visión de nuestros paisanos, contemporizando con falaces y crueles libertinos la libertad y destino del proxeneta religioso.

domingo, 4 de abril de 2010

ESPÍRITU PASCUAL

Inspirado en Remarks of President Barack Obama
Hoy rebasa, en más un año por toda nuestra querida costa viva, semana de profunda fe religiosa. Celebramos la pasión, muerte y resurrección de Cristo en una serie de actos que reproduce el camino bíblico desde Moisés hasta nuestros días.
Con Moisés, en su fuga de Egipto, renacía  la esperanza de ver crecer la justicia sobre la opresión y la perseverancia sobre la angustia ante la derrota y muerte. Con Cristo, a la bendición del día de ramos  le sigue infernal demostración del castigo a la bondad, al cariño por los semejantes, a la idea de que se puede salir del martirio de la pobreza con obstinada voluntad.
Hoy el mundo festeja la semana de diferentes maneras, para recordarnos siempre como es intolerante el espíritu humano habitado en los locales más obscuros del alma pasional, aquella pasión que nos hace creer que somos hermanos y demuestra que debemos odiarnos y repetir todos los años el simbolismo que condena constantemente la vida al sufrimiento terrible de la cruz.
Nos debatimos en pugnas públicas por el interés partidario de ofrecer por los medios de comunicación lo que antes se tira y nunca se dará. Y así nos consumimos en un ciclo, que se repite eternamente en un juego folclórico de la ilusión al conducirnos  por trillas hacia la incapacidad de poder vivir feliz después de haber sido fuertes en el bienestar de la mocedad senil.
Desde la fuga del paraíso, todos nosotros sabemos de la importancia que el trabajo tiene en la vida del hombre. Hombre en el concepto de generalidad exenta de género y sexualidad.  El hombre o mujer como cabeza de familia que ha de llevar el pan a la boca de sus hijos, que ha de brindar con el calor el hogar familiar en los duros días de invierno, que ha de estimular la vecindad en los pequeños núcleos aldeanos o en las gigantes aglomeraciones urbanas. Es en la ocupación de un trabajo que se puede alcanzar no solo seguridad como, también y principalmente, el sentido de la dignidad producida por la moral de ser socialmente útil y compartir los beneficios de la utilidad con nuestros entes queridos, sin tener que robar el sacrificio inútil de alguien clavado en la cruz. No es alentador oír hablar de fusiones cuando sabemos que, en momentos tan difíciles de la economía regional, es necesario crear empleos. No mejora el calvario del desempleado por saber que ya son muchos  y mucho más han de crecer para salvación del capital concentrado en cada vez menos manos; manos limpias de Pilatos, enrojecidas por fariseos caprichosos en imposturas de la voluntad mayor.
Todos nosotros valoramos la salud nuestra y de nuestros entes queridos. Todos en algún momento hemos experimentado el dolor por enfermedad, por amor, por ausencia o muerte de una persona amada o por cualquier tragedia de la vida. En el círculo de una persona todos conocen lo que se quiere, lo que se piensa y se hace de sus vidas. Si la salud o la vida de quien amamos es puesta en peligro, el resto nada importa, nos trasformamos en herramienta focalizada en el interés de resolver el problema, sea intencionalmente para mejor o fatalmente para peor.
Todos nosotros valoramos la educación. Creemos que, en una economía tan competitiva como la nuestra, la educación es base fundamental para el suceso. Infelizmente es una creencia maculada desde el empirismo político de nuestro desastrado régimen democrático. En nuestra comunidad, la educación por esmerada que sea no es suficiente para darnos asas y volar por encima de las barreras que se interponen en el camino hacia la vida social. Es suficiente ver el poder económico de algunos políticos carentes de educación formal.
Todos en nuestra comunidad, desde tiempos inmemoriales, nos hemos esforzado por dar sentido a nuestra peonada en la Tierra. En un tiempo tan fugaz, como el que sostiene la vida durante el viaje sideral, supimos hacernos dignos del futuro, amando el pasado en fugaces momentos, que se diluyen en el presente continuo que atraviesa la edad.
El rito pascual y el folclore de una santa semana acompañan nuestro ideario desde hace casi dos mil años, se renueva como estaciones del año, haga sol o  caiga lluvia, en tiempos de guerra o en  tiempos de paz tan agitados como los de ahora.
Finalmente, la semana llega al fin después de la resurrección de un espíritu que nos debería dar consciencia de un vínculo común por el propósito de amar a quien se ha sacrificado por darnos lo que tenemos, y recusar, sin odio, a quien nos lo quieran tirar, aunque con disculpa de ofrecerlo  a una entidad santa en la costa de la vida.

sábado, 3 de abril de 2010

HÓMINIDO CÉLIBE

Una nube proveniente del infierno ofusca la gloria del cielo, eclipsando la figura de un bendito santo en las ceremonias de la más importante Christian festividad.
Después que estalla un escándalo muy difícil es recomponer sus partes y darles la gloria que tenían antes de la explosión. Pero, por la fe todo es posible, y por mérito de ella no habrá mucha dificultad en recibir del cielo las palabras adecuadas que nos salven de tan funesta maldición.   
Hubo un tiempo en que la polilla resolvió subir a la cumbre del palio, y con mucha voracidad se instaló en la santa nobleza de sacerdotes inmaculados por la virtud de la castidad. Por sentimientos de la caridad corporativa, el guardián y jefe de la moral, antes arzobispo de Múnich, recusaba, por ciencia cierta de innobles y falsas, las confesiones de pedofilia  institucional. Era el sentido del deber que hacia creer que la moral de un cura se sobreponía al martirio de un niño sexualmente abusado.
El deber de hacer el bien es un deseo plasmado en las vocaciones que tienen como oficio cuidar de la instrucción y doctrina espiritual de feligreses, y en este sentido no hay pecador en la cumbre de la iglesia. Todos son santos en virtud y por orden del espíritu que los ilumina. La máxima autoridad, por consideración constitucional, también es absoluto irresponsable por los actos que deriven de los decretos y leyes tornados cúmplase al día siguiente de su publicación. No podemos dejar de considerarlos milagros por la perfecta asociación de la Omnisciencia que se conjuga con el Omnipoder fugado por la versatilidad de la Magnificencia irresponsable.
Estamos delante de un tribunal que juzga la homilía de un ofensor, en oposición al clamor universal de justicia a los afectados por abuso sexual. No hace mucho tiempo, por recomendaciones de la santa Inquisición y para que sirviera de ejemplo a la comunidad, a un ser con sed y hambre se le cortaba la mano por haber usurpado, de un poderoso señor, el culto a una gallina.
Arrogarse para sí la virtud y dignidad de un niño para ser utilizada como placer carnal no es propio de la santidad católica. Si en un pasado reciente poco se ha hecho en defensa de niños abusados, hagámoslo ahora con la penitencia sabia de vigilar a todo momento lo que pasa en el mundo oculto de un homínido célibe.

viernes, 2 de abril de 2010

TRABAJO FLEXIBLE

Orientador bibliográficoRemarks by the President at Workplace Flexibility Forum

Mis agradecimientos a todos (líderes sociales, pequeños empresarios, empleados y funcionarios del gobierno de Percebes) por haber comparecido a esta cita, compartir vuestros pensamientos y encontrar soluciones para lo que podemos hacer en busca  de trabajos modernos, capaces de atender las necesidades de nuestras familias.
Todos aquí sabemos como se ha disparado la diferencia entre trabajar y proveer el sustento, nuestro y el de quien depende de nosotros. Cambios de naturaleza económica y demográfica nos han dejado en una encrucijada. Al mismo tiempo que los sueldos son congelados, los gastos hierven con frenesí y el borbolleo exige que las familias busquen nueva fuente de receptas para sobrevivir.
Actualmente, dos tercios de las familias con hijos dependen del trabajo de sus padres y, en algunos casos, de una madre soltera. Hoy, a la denominación del oficio debemos acrecentar el sobrecargo de equilibrista, pues, para estas familias, la sobrevivencia constituye un acto de caminar sobre una cuerda bamba. No hay espacio para equívocos, si el coche sufre avería, alguien se pone enfermo o surge un problema en la escuela, como un rolo compresor la dificultad alcanza a todos y a todos oprime y angustia.
El mundo está cambiando y cambia para peor. Muchas personas necesitan más de un trabajo para igualar los gastos, y los que tienen  un único empleo necesitan trabajar horas extras  para pagar la hipoteca. En situación de aprieto y riesgo de desempleo, nadie ya pude darse al lujo de exigir flexibilidad en el horario ni ampliación de beneficios.
Por tal desconexión, entre la necesidad de una familia y la exigencia de estar lejos en un local de trabajo, nos complicamos la vida al dedicar muchas horas en nuestro trasporte. Y, todavía peor, algunos empresarios remuneran el trabajo de una mujer como siendo complemento provisorio a la economía de una familia, y también los hay que creen que, cuando un empleado solicita alejarse del trabajo para cuidar de un padre  enfermo o atender un pedido de comparecencia a la escuela de su hijo, el trabajador no es dedicado a su oficio y lo devalúa por ocasión de eventual promoción.
En una sociedad en permanente ebullición hay padres que les gustaría tener más tiempo para dedicarlo a sus hijos. A muchos hijos  les gustaría disponer de más tiempo y dedicarlo a sus padres mayores. A un número considerable de hombres y mujeres les gustaría volver al colegio para reciclarse en el contenido técnico, aumentar su conocimiento y progresar en la carrera escogida. Una sociedad en ebullición tiene desesperadamente muchas necesidades y todas ellas pueden ser atendidas creando puestos flexibles de trabajo.
La flexibilidad en local y horario de trabajo es asunto que afecta favorablemente el bienestar de las familias y también constituye excelente oportunidad de negocios. Refuerza la economía local dándole condiciones de competir en la economía globalizada. Pero más que todo esto, siendo reflejo de prioridad cultural, el trabajo flexibilizado, flexibilizado en el buen entendimiento de Obama, nos elevaría en el concepto social entre los pueblos del mundo, pues la mejor razón para vivir es vivir con y cuidando nuestro entes queridos en su unidad familiar.
DESVIOS DEL CONCEPTO:

jueves, 1 de abril de 2010

COISAS DE NENO

Histórias de Morriñoso. Por el mismo
Passaram muitos anos, meu bom amigo Conde, desde aquele momento astronômico em que eu me aproximei sozinho ao monte. Non era muito longe, se cadra, o pé do cume estava no beiral da casa dos meus pais, em frente ao quartel da guarda civil, muito distante das bombas que explodiam a favor e contra o avanzo das tropas aliadas com destino a Berlim. Era primavera, sei no hoje, ainda que daquela ti non o sabias, pois a primavera chega todos os anos sem se importar se alguém coñece o seu nome.  Eu era um menino, cachorro humano na voz meiga do sentimento galego, ávido por querer ver o cuco e outras vidas marcadas pela sombra no monte da armada.
Ainda na penumbra do amañecer, meu conde, no habitáculo da miña morada, eu ouvia os clarins esvoazando, desde o norte, pregoeiros sutis no despertar dos aromas e cores, unidos no languescido e velho espírito das flores, firme no ânimo, eufórico a desencadear um novo renascer. Em seu último suspiro, o inverno esvaia se em lágrimas de orvallo que a primavera soube transformar em gotas de esperanza. Gotas que refletem o momento mágico do circo da vida. A mesma vida que aló, ao longe dos 70 anos, há de ter invídia das primaveras, toleadas por tantos anos passados desde que uma semente de junho foi plantada na rua da flor e coñeceu a vida no confim do inverno. Hoje ouço as sirenas uivar a hora da partida. Os olhos não choram, pois não adianta eu chorar a dor de aquele dia. Por mim chorarão os nenos que, por forza do destino, os meus filhos me deram. Perderán um anaco da vida, como eu senti perder quando atrás do mar deixei a nai chorar a independência da minha adolescência. Foi o destino que assim o quis.
Non vi nem ouvi o cuco. Vi a lechuza e escoitei o seu cantar cando crucei a carretera em direção ao palomar. Non me puxo medo os olhos do buho, nem asustoume o seu pescozo torto, pois a minha nai dosara a minha valentia com leite da casa do caminho e broa de millo moído na lagarteira.
Por eiqui non escoito o silencio do monte. Ouço o murmuio da rua e o piar de pássaros civilizados, señoreando-se no quintal. À noite, agora outono, como as noites de primavera nos meus tempos de crianza, zumba o cielo com incesante brummm de motor de avión, e caravanas de helicoteros pasan ronronado por riba dos rascacielos. A lembranza, em estado de preguiza do sono que non chega, recordame a vaca do cabo Fisterra e o tronar dos cañons da armada em praticas de guerra. Cousas de neno cucado em um dia de primavera do outono austral.