A esta altura del juego que dicen
llamarse democrático yo creo que ya se puede felicitar a los 13 futuros
concejales de la villa de Cée. Por el orden determinado por el método D’hondt,
expongo a seguir sus nombres:
1.Ramón Ramiro Vigo Sambade
2.Zaira Roidriguez Perez
3.Margarita Lamela Louzan
4. Juan Bautista Areas Leston
5.Pedro Loureiro Lema
6.Mariua Yolanda Garcia Leal
7.Serxio Dominguez Louro
8.Emilia Maria Trillo Lojo
9.Modesto Rivas Romero
10.Maria del Pilar Rivas Lema
11.Ruben Villar Agulleiro
12.Marias del Carmen Diaz Freire
13.Placido Garcia Insusa
Mas una vez ha imperado la fuerza de las
agrupaciones tradicionales, en clara demonstración de que las
organizaciones políticas son como clubes
de futbol. Dos bandos han quedado fuera de la liga porque no pertenecían a la
primera división. Un nuevo bando se incorpora al juego de la política gallega
como base para acciones futuras en la política de España.
La formula en este momento, prestes a
modelarse con combinaciones, es la siguiente:
5 I x Cee + 4PP +2 PSOE + 1 BNG + 1 C’s = 13
Una posible combinación sería (5 IxCee +
2 PSOE) = 7
El PP solo tiene el C’s como posibilidad
para asociarse, lo que dejaría a Zaira con cinco concejales, insuficientes para
tirar la alcaldía a Vigo.
Hoy se me ocurre una nueva visión para
las campañas electorales. Es una visión colorida por los más discursivos matices.
El tiempo no podía ser mejor, la primavera gallega es espectacular, la luz es
intensa, el cielo es más azul, las nubes son más blancas, los prados y montes
se cubren con velo verde, levemente ruborizadas por el amarillo del tojo que se
expone protegido por el espíritu espinoso; las imágenes se ofrecen en perfecta
perspectiva, duplicadas por espejos de lagoas cristalinas; el mar
ondula con serpentinas espumosas, coleándose entre canales de agua fria del
labrador y otras calientes oriundas del golfo.
Es
tiempo de fiestas por doquier y para todos los gustos, de santidad eclesiástica
o de irreverencia atea. Atados por tan lujosa visión, surge de las catacumbas
cuaternarias una centuria de aguerridos combatientes, todos en clara
disposición al pateo de trillas, corredoiras, calles, casas y plazas. Buscan
algo, es verdad, pero también dejan mucho en las tascas, bodegones y
restaurantes. Es el milagro despertado por el régimen electoral, origen de la
erupción de gastos a diestro y siniestro, volcán de pasiones, fuente de
esperanzas, algunas, benditas, otras, malditas en la fe de quienes tienen
opiniones opuestas y se excluyen reciprocamente por particular y personal razón.
Es tiempo de turismo práctico reservado a
la centuria de heroicos combatientes y cándidos postulantes a sinecuras
extraídas de la teta patria. Por el embalo de santas intenciones, no solo las
parroquias tomarán conocimiento de la existencia personal del ejército de la
salvación, también serán ungidos, por tan esplendoroso grupo, los nenos y nenas
de alejadas aldeas. Fadibón y Raso son
casi desconocidos para la mayoría de los postulantes. A Grixa es más visitada gracias
a su igrexa y a las fiestas que en su entorno se hacen. Xallas es una aldea
bien cuidada, merece hacerle una visita. En tierras fértiles de Codesos yacen
enterradas toneladas y mas toneldas de escoria retiradas del fondo que alberga
el supermercado Finisterrae. Salir de toba a pie y seguir hacia Lires, serpenteando
el monte hasta Sembra, continuar por a Carbaliza, pasar por Tedin, alcanzar los
campos da Canosa, todavía con residuos da cultura medieval, y desviarse un poquitín para observar la
grandeza infinita del Atlantico es una experiencia inolvidable. Finalmente, al
llegar a los pies de San Estevo y saber como fue torpemente acusado y juzgado
por el Sanedrin con falsos testimonios, el postulante cae en profunda reflexión
al imaginar que ellos, en el ejercicio de su fe salvadora también podrán ser
apedreados.
Hoy amanece con tiempo hermoso, cielo
azulado con intervalos nublados por la mañana. La temperatura está moderada, ligeramente fría por
efectos de la humedad típica de la comarca y vientos que soplan del norte.
Seguirá así, prolongándose por el 24,
para regocijo y felicidad de todos los villanos, parroquianos y aldeanos y un pellizco de envidia por
parte de los ciudadanos. Aleluya!
Como diría Aristóteles, referenciado
por Alvaro Fernandez, toleanme todos
estos tolos. Outros tolos non se mostran, as razón son diversas: unha xa había avisado
que non participaría ao debater; un vai a Barcelona para prestar contas ao seu
financiador; outro está estresado no hospital; outra, escorrediza coma as angulas no antigo rio Madriñan, di que non
se mostra por problemas persoais.
Con tantos problemas, que non lles
permiten discutir asuntos da vila en un momento que todo debe ser discutido,
parece moito difícil que lles reste tempo para discutilos nos momentos en que
apoderados da vila sexan autoridades impositivas.
Non significa que os debatentes, que no
caso do debater de hoxe non debateran cousa alguma, mostraran a menor
conocimiento das dicultades e facilidades na administración de unha entidade
dotada con seis millons e permanece continuamente deficitaria por gastos que non
se explican.
Se queren facer o que din que van facer,
que o fagan por conta e riesgo propio. Para montar unha cuadra con unha cabra,
un cabrón e unha ducia de cabritiños mordendo toxos pelos montes non fai falla
ser alcalde; nin para un criadouro de caracois, nin para facer cousas prácticas
como é natural nos cachorros que paseian pelas ruas ou beber unha taza de viño
acompañada de cayos para non calar a boca os que somos tímidos da fala . Para
ser alcalde é necesario saber moito de alcaldía, moito de finanzas, moito de
direito, moito de problemas sociales, moito de todo e mais un monte de outro
tanto e non esquecer a bondade para, sin ser burro, ser honesto consigo mesmo e
con todas persoas da vila, evitando salir salir contando mentiras a diestro e
siniestro. Temo que vivimos tempos oscuros e o cambio ben devaneando
a pasaxen da noite para o dia en plena estación ártica do verán antártico.
Xa moito choveu. Xa non se collen
anguilas no rio Madriñan, nin se matan becerros na desembocadura do Toba. Na
fonte Fial xa non nacen hortigas, nin lampreas buscan casa nas rocas da Fenya.
Todo foi contaminado e a descontaminación fai parte do guión de un programa que
o nominado sabe que non podera realizalo, pois non entra no cabildo das suas
competencias. Como ben di Alvaro, con a candidez de quen sirve pinchos de jamón
ben curtido, ¡hay que ser realistas!
Na
cartucheira levamos sete balas mezcladas, todas sin chumbo; seis ten polvora
mollada e unha é de festin. No derradeiro vintecatro, trabucados co’a col da
dixestiva berza, apuntaremos c’o ollo mirando as sete listas. Listo o trabuco,
disparatamos o orgullo de botar alguen en algún lugar. Gritaremos ¡fogo! tantas veces como nos imponga o silencio da polvora mollada,
observando con rigor que cada lista apuntada é carta descartada; cesaremos a
cazada ao escoitar o trueno da bala de festin. Nese momento gritaremos ¡Viva el
Rey, somos realistas!
Felizmente existen principios para un
buen gobierno, que deberán ser seguidos bajo riesgo de severas complicaciones.
Lo digo yo a mi modo y por copia de lo
que dice la ley.
Los ediles (el alcalde también es un
edil) en el ejercicio de sus funciones debe promover el respecto a los derechos
fundamentales y a las libertades públicas.
Los ediles deben actuar con transparencia
en la gestión de los asuntos públicos, de acuerdo con los principios de
eficacia, economía y eficiencia y con el objetivo de satisfacer el interés
general.
Los ediles ejercerán sus funciones con
dedicación al servicio público, absteniéndose de cualquier conducta que sea contraria a
estos principios.
Los ediles respetarán el principio de
imparcialidad, de modo que mantengan un criterio independiente y ajeno a todo
interés particular.
Los ediles asegurarán un trato igual y
sin discriminaciones de ningún tipo en el ejercicio de sus funciones.
Los ediles actuarán con la diligencia
debida en el cumplimiento de sus obligaciones y fomentarán la calidad en la
prestación de servicios públicos.
Los ediles mantendrán una conducta digna
y tratarán a los ciudadanos con esmerada corrección.
Los ediles asumirán la responsabilidad de
las decisiones y actuaciones propias y de los organismos que dirigen, sin
perjuicio de otras que fueran exigibles legalmente.
Los ediles desempeñarán su actividad con
plena dedicación y con pleno respeto a la normativa reguladora de las
incompatibilidades y los conflictos de intereses.
Los ediles guardarán la debida reserva
respecto a los hechos o informaciones conocidos con motivo u ocasión del
ejercicio de sus competencias.
Los ediles pondrán en conocimiento de los
órganos competentes cualquier actuación irregular de la cual tengan
conocimiento.
Los ediles ejercerán los poderes que les
atribuye la normativa vigente con la finalidad exclusiva para la que fueron
otorgados y evitarán toda acción que pueda poner en riesgo el interés público o
el patrimonio de las Administraciones.
Los ediles no se implicarán en
situaciones, actividades o intereses incompatibles con sus funciones y se
abstendrán de intervenir en los asuntos en que concurra alguna causa que pueda
afectar a su objetividad.
Los ediles no aceptarán para sí regalos
que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni favores o servicios
en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus
funciones. En el caso de obsequios de una mayor relevancia institucional se
procederá a su incorporación al patrimonio de la Administración Pública
correspondiente.
Los ediles desempeñarán sus funciones con
transparencia.
Los ediles gestionarán, protegerán y
conservarán adecuadamente los recursos públicos, que no podrán ser utilizados
para actividades que no sean las permitidas por la normativa que sea de
aplicación.
Los ediles no se valdrán de su posición
en la Administración para obtener ventajas personales o materiales.
Los principios establecidos en este
artículo informarán la interpretación y aplicación del régimen sancionador
regulado en este título.
Si los candidatos a ediles entienden lo arriba
expuesto, no tendrán gran problema en entender otros asuntos de administración
pública. Les bastará tomar conocimiento y tenerlos en cuenta en la hora de la
hora que ejerzan el poder. Les será tan fácil como rozar las cuerdas de un violín
con las cerdas presas a una vara y dejarse llevar por la fantasía de Carmen, tocado
al estilo de Pablo Sarasate.
Hoy, víspera del gran debate entre
fuerzas políticas que pretenden tomar de asalto los cofres de Cée Villa, es un
buen día para que hagamos correspondiente reflexión sobre los medios posibles y
capaces de reducir los estragos que estas fuerzas puedan causar.
Los estragos ya son bastante grandes,
muchos corazones pulsan agitadamente delante de expectativas adversas. Toda
tomada de poder, como lo fue Granada, exige grandes inversiones en tropas y
armas. Las inversiones deberán ser amortizadas en tiempo que suceda a la tomada
exitosa del trono que se desea ocupar.
Las coaliciones son medios que justifican un
fin. Fin este, que por sugerencia de Maquiavelo y las técnicas del arte de la
guerra, descrito con toda la simpatía del chino Sun Tzu, se fundamenta en
estrategias de engaño para someter el enemigo sin darle palo. Después del
asalto y para consolidar lo conquistado, Maquiavelo sugiere actuar contra la fe
del villano, contra la religión del parroquiano y contra la caridad y humanidad
del aldeano. De los consejos de estos dos grandes maestros del arte de la
guerra también se pueden destacar enseñanzas muy útiles para la paz y prosperidad
de la villa. Infelizmente constituyen conocimientos que se encajan en la
reflexión del humano sénior y no entran en el casco moldurado por el energizado
músculo de la fuerza.
Los enemigos son todos, pero el principal
enemigo al que habrá de dar combate es el pueblo. Contra él se dictarán normas
y leyes que se aplicarán a unos (los inútiles) y se ignorarán en otros (los útiles
al partido) Los inútiles podrán ser condecorados como útiles desde que
manifiesten fe ciega en los dogmas del cacique dominante. Y el principal dogma
de la dominación es la “contribución” en bienes y primicias a la gula del
señor.
Felizmente, bogamos por el segundo decenio
del segundo milenio en la era del Señor, donde nada ya es igual a como antes
era. Los cambios son evidentes y, para confirmar tan asertiva opinión, es
suficiente tirar una foto y compararla con la foto de cuatro años antes. Sin
embargo de lo que realmente sucede, para algunos el tiempo parece estático, pero
se engañan al pretendernos engañar con una foto que ponen sobre el espejo para
simular constancia de su esencia muscular, apta al ejercicio de su fuerza
popular. Pero nosotros, humanos inútiles para el ejerció del soberbio poder,
sabemos distinguir las diferencias entre lo gravado en la superficie plana de
un papel y la dimensión tridimensional de la vida real. Los cambios son
continuos y, aunque aparentemente se repitan en ciclos de tiempos semejantes,
el producto generado por el cambio es diferente al producto de ciclos
anteriores. No existe cambio estático. Todo cambio es fruto del movimiento, y
el movimiento es vida. Y la vida es la esencia más preciosa del ser humano.
Preciso es saber dar utilidad a esa vida, en beneficio de esa misma vida que es
lo que compone la esencia de la vida villana, que los trece ediles del
apocalipsis quieren gobernar en un nuevo ciclo de cambio continuo.
Los Presupuestos Generales del Estado, en
que se insiere el concello de Cée, estimulan objetivos para reducción del
déficit público, acordando que para las Corporaciones Locales el déficit sea
cero. Por otro lado, considerando la mala situación de la economía, se hace
necesario efectuar eficiente asignación de los recursos públicos, que, dicho de
otro modo, son los recursos que muchas personas necesitan para sostenerse y el
poder público se los tira para un supuesto beneficio que no consigue entender quien
padece hambre y no le dejan trabajar para obtener el sustento propio y de sus
hijos. Delante de situación tan grave ningún animal en la naturaleza consigue
ser tan pasivo como el hombre.
Entiendo que un candidato a un cargo de
concejal debe tener obligatoriamente un mínimo de conocimiento sobre el asunto
presupuestario, debe saber para qué sirve y que beneficios se puede obtener,
dada su aplicación, a la comunidad que ellos pretenden administrar.
No es lo que observo en ninguno de los 84
candidatos al concello de Cée. Talvez, sí, alguno tenga conocimiento de cómo se
elabora un presupuesto y conoce las técnicas de los elementos que lo componen.
No se trata de llenar un rollo de papel con valores al arbitrio del candidato,
quien usualmente, como argumento de su propuesta, vende y después se ve obligado a quemar el cajón
para demostrar el origen de la bocanada. El papel acepta todo que sobre él se
escriba, concuerdo con Zaira. Pero los lectores electores no obligatoriamente
serán impelidos a dar crédito a todo que en el papel se expone, ni tampoco a la
voz que lea lo que el papel dicta. Están lejos los tiempos en que el único
argumento para convencer el inteligente analfabeto era decir que lo dicho
estaba escrito. Cayendo sobre el papiro una o más gotas de tinta no inteligible,
el mata-borrón está ahí para ocultar el
deslice del matiz.
Vivimos momentos en que se pule el caño y
se afila la bayoneta para que de la luz que escupe la escopeta salgan rayos
seguidos de truenos, todos capaces de influir sobre el raciocinio reflexivo de
los que asistan esta magnífica farsa de la falsa democracia. Los actores son 91.
Todos postulan ser concejales de una agrupación cívica compuesta de 13 conselleiros. Lo curioso de esta obra, cuyo autor del guión sería interesante
descubrir para ofrecerle laureles, es que solamente a siete por cien (7,69%) de los
candidatos le es ofrecido el merito de exponer sus ideas (las suyas o las que
le dicte el guión). A los demás, que son amplia mayoría de los 92 %, les cabe
el honor de ser meros coadyuvantes de un bloco insípido y descolorado por la
tibiez de su participación.
Sabemos todos los villanos que el actual
estado de la nación no permite el ejercicio democrático para selección y escoja
del alcalde de nuestra corporación. Ese ejercicio es reservado a 13 de los 91 candidatos. Peor todavía, apenas uno de cada partido, que tenga representación,
estará capacitado a decidir quién será el alcalde de la Villa de Cée. Más peor,
si cabe, el líder representante de su partido estará condicionado a los
intereses de la dirección partidaria. Como vemos, la farsa democrática está
limitada por los intereses de la partitocrácia francamente generalizada y opera en claro
estilo del caudillismo tradicional y monocrático y, una vez levantada las
cortinas, muestra a los electores la rigidez de su textura facial, en clara
demostración de su fascismo ideológico.
Por la frecuencia en el tablado y por los
pasos que cada uno de los siete quiere dar, conocemos el estilo del baile y el
ritmo de la música que ellos quieren tocar. El instrumento es por todos conocido:
el bolsillo de los electores y no-electores del ayuntamiento de Cée, por acción
y devoción de la partitocracia, actuante en el remedio amargo del tributo
impuesto.
Profesionalmente tenemos oferta para
todos los gustos. Dos abogados, una licenciada en asuntos sociales, un
tabernero, un médico, un técnico en aguas residuales y un naviero jubilado. Estamos
bien representados. Si yo tuviera el derecho a siete votos, daría un voto a
cada uno de ellos. Como en el trono solo caben 13 coronados, suponiendo que
cada uno debe llevar un guardaespaldas, los siete deberán reunirse para anular
el resultado de un voto. La pregunta que mi buena lengua no quiere callar es:
¿a quién de los catorce los siete excluirían?
Dispara el tiro para LA CORRIDA hacia el
concello de Cee. Son SIETE los bandos que disputan tan concorrida reyerta del
régimen partitocrático. Por si las moscas, no hará mal frotar unas cabezas de
ajo y ponerlas en el bolsillo, pues solo así estaremos protegidos contra malas
sombras y visitas del diablo. Para espantar el mal agüero, quemar hoja de
incienso o tomar baño con sal gruesa puede resolver el problema. En fin,
tenemos remedio para todo, aunque para algunas cosas poco remedio hay.
Siete es el número cabalístico de bandos
en Cee con representación reconocida por el sistema electoral español, cuya ley
5/1985, en su título III, regula las disposiciones especiales para las
elecciones en nuestra querida Cee villa.
Un sistema electoral, en que a uno se le
antoje denominar democrático, presupone la existencia, en su núcleo de
capacitación formal, de libre expresión del sentimiento humano, manifestada en
todas sus posibles formas de comunicación, desde un sonoro y grave rugido animal
hasta el dulce, vibrante y agudo sonido de las cuerdas de un bien templado violín.
Cien es el menor número de firmas de
electores inscritos en el censo electoral del municipio para poder componer
agrupación y estar habilitada para la corrida del 24 mayo. No son muchas
firmas. Todas las parroquias del entorno villano poseen número suficiente para
componer agrupación y concurrir al ejercicio del poder supremo sin necesidad de
recurrir a partidos alienígenas, cuyo objetivo no es otro que el quitarnos del bolsillo
algunas perras chicas, que tiramos del mar, del campo y del sufrido trabajo por
cuenta propia o ajena.
En cada lista monolíticamente cerrada se
esconden trece candidatos a concejal en el concello de nuestra patria villana.
Multiplicando siete por trece, ya me diréis cuantos caciques están dispuestos a
gobernar tantos pocos indígenas. A cada uno le toca, en términos redondos, 14 %
de posibilidades. Nada mal, pero… Considerando la matraca seleccionadora de
D’Hont, cada uno de los primeros de la lista arcará, también en números gordos,
con 34 % de los beneficios de ser elegido. Siguiendo tan natural raciocinio,
después del segundo listiño no habrá posibilidad alguna para los 78 restantes
candidatos a ejercer su vocación al
sacerdocio político. A esa grande mayoría democrática de 78 entre 91 (
86 % ) le es negada el mismo beneficio que se otorga al cabeza del culebrón.
Podemos afirmar que en tales circunstancias a todos le es ofrecido la misma
oportunidad que la constitución prevé? Hombre, yo pienso que si nada pienso o
es porque no soy listo o es porque yo soy tonto. Siendo tonto iría en las
listas con una vela en las manos y una venda en los ojos; siendo listo, yo saldría
de esa lista para que el cabezón no me considere tonto. Oh, triste dilema! Y
todo por una cabeza!
Los cuentos margen por todas las
carreteras a espera que un par de ojos se fijen en él y, por el embalo de un
vehículo veloz, alcancen algún sentido en la voracidad del amigo lector. Muchos
son libros de manualidad vacilante, perfectos para los urbanitas en boga por
los tiempos presentes, tan ausentes de tiempo aunque el tiempo sea lo único que
nos ofrecen por la austeridad del momento. Los viejos educados leímos y leemos
el buen lenguaje de Jaimito, entre otros aquel en que Jaimito fue escogido para
argumentar el hecho de una pelota haber ido parar en el balcón de una noble
señora.
“Mire usted, mis compañeros y yo
estábamos practicando el noble deporte del balón pie cuando, en lance fortuito,
el esférico describió parábola tan mal afortunada que tuvo por destino el
perímetro de su balcón… “
Admirada por el bien hablar, la noble
señora reunió el pueblo y, delante de todos, solicito a Jaimito que repitiese su
excelente argumento.
“Yo venía a coger la puta pelota de los cojones, pero esa maldita vieja … (Censurado)”
MADURO
“Santo que vê muita esmola na sua sacola
desconfia e não faz milagres, não. Gosto de Maria Rosa e quem me da prosa é
Rosa Maria . Vejam só que confusão.” Así
cantaba el compositor Ataulfo Alves y en
su prosa de carismático estribillo reafirmaba:
“Laranja madura na beira da estrada tá bichada Zé, ou tem maribondo no
pé.”
Nuestro espasmo ya no debe ser atribuido
al estoico carpevetónico en momentos de reto a ultranza. Estamos en furiosa
caída y la gran corrida de los tiempos modernos encoleriza los pies y manos.
Amarrados como estamos, nobles en los hechos y marranos en los deshechos,
seguimos hacia el reto del abismo. Nos desplomamos, no sabemos donde y cuando, pero sabemos cómo lo haremos:
será de repente, con un instante separando el antes y el después, un ligero
viento seguido de un estático movimiento.
Confieso mi ansiedad delante de la
expectativa que antecede el descubrimiento de alguna cosa. Saber
de la utilidad de un peine no era cosa novedosa en mi fuero personal,
recuerdo esa utilidad desde los tiempos que mi madre utilizaba el peine para
revelar la presencia de algún piojo infiltrado en la cabellera selva, que
entonces dominaba la parte alta de mi joven cuerpo. La ansiedad deriva de la
posibilidad de poder abstraer valor de esa vieja herramienta, darle precio y,
con técnicas de marketing , estimular su procura partiendo del conocimiento
habido por la ley de Say. Toda oferta tiene su correspondiente efecto corrosivo
por el valor que representa el dogma de la unión de un partido compuesto por
piojos firmemente unidos. El peine tendría el don de dejar transparente ese
partido tan unido. Descubierto el insecto más gordo, la etapa siguiente, de
todos conocido, es untar la llama digital, copiar el phtirátero y, después de
colarla a la uña de un dedo zumbón, dejar que otro cuerpo ungueal practique,
con leve presión de la queratina que endurece células muertas, el
ártabro rock and roll.
Viviendo a la sombra de dos altos montes
en la Costa da Morte, no era de recibo leer cualquier manual distinto del
catecismo. Las reglas de caballería eran articuladas por el sabor de nuestras
consciencias en consonancia con el aquí y aurora momento. Tenía usted once años cuando, a la altura de mis quince, una señorita
madrileña, estudiante de ballet, me
solicitó el favor de conducirla al monte del son. La guié por la trilla que
trazaba el torrente que se desliaba sobre la pendiente en su corrida hacia el
mar. A medio camino, el patear sobre la trilla provocaba el rolar de gruesas
piedras. Vencer la gravedad del momento exigía prudencia. No tuve la menor
duda, puse la señorita a caminar un paso
delante de mí. Como un ángel ella deslizaba sobre las piedras menores. Para
subir al altar de piedras ancladas a la tierra yo la suspendía por el talle.
Alcanzamos la piedra de la Paz.
Eu pecador também
confesso vasto entretenimento nas artes de aprisionar as minhas rotineiras
impressões nas redes informáticas e também de fazer parte na arte de compor os
espetos que espetam troços de saborosos nacos da indústria churrasqueira à
beira das estradas. Folgo nas praticas de copia-cola e, aparentemente protegido
à sombra do guarda-chuva, atiço saraivada de generosas criticas ao alvedrio do
meu particular sentimento. É o que há, e do que há não falta nada.
Ignoro
os dejetos da ilustre professora, logo vivo baleiro da sua farta
pedagogia, o que impede promover financiamento de tão ilustre cultura nos
montes de Pindoschan. O que não impede, de jeito algum, ipsis litteris rato,
atitudes comportamentais orientadas para a crítica inepta e o pleno respeito ao
nexo que advêm das relações internecias.
Entendo que todos que usam e abusam da
fala pelos mais variados instrumentos estamos submetidos aos dardos da críptica
dourada ou dorida. O principio a reger tal entendimento é o da reciprocidade de
sentimentos.
En condición de temperatura y presión
estable, me permito hilar algunos pensamientos sobre el estado del sentimiento
melancólico que irradia la españolidad, hoy en estado de ebullición y transbordante,
con pérdida irremediable de su nata social.
Somos
una generación que se extingue por su propia naturaleza. En tesis, tal
extinción no tiene importancia. Somos, los mayores de 65 años, minoría política
interpuesta en una mayoría de menores de
65. De esa mayoría fuimos participantes
durante seis décadas y un lustro. Hicimos lo que hicimos y ahora nos enoja
conocer lo que hemos hecho. De lo alto de ese plató de los 65 se puede ver las
debilidades y fortalezas de los diferentes niveles que nos anteceden en altura.
Es una visión ligeramente turbada, pues a esta altura las cataratas muestras
sus vapores, las rodillas se hacen rebeldes y la proximidad a la cumbre nos
hace pensar lo que será mejor: el sillón a la izquierda o el que está a la
derecha. Ni pensar en el sillón del centro, pues conocemos que está ocupado
desde la eternidad y para la eternidad. Si la fe ya no ilumina nuestros pasos
por este mundo lagrimoso, porque tener fe cuesta un rabo en diezmos y
primicias, ¿qué podemos esperar de la vida austera de los mayores de edad? En
el extremo del ciclo del loro poca esperanza nos queda. A cada año que pasa, el
peso en carne y huesos muestra su tendencia a mostrarnos que vamos por el
camino de la edad de plomo. Sabemos que vendrán ángeles para asegurarnos que el
año que viene nuestro peso será menor;
con su ayuda y por lo que nos impongan estos ángeles, en tesis con penas bien
menores que las nuestras, el peso será aliviado en vida hasta que no sobre una
gota de agua y el polvo sobrante regrese al suelo. En este momento alcanzaremos
la paz. Sin revolución, guadañas, cañones y balas, no necesitaremos patrones
que nos salven de sus cabronadas; no habrá juegos partidarios, no habrá
político mal intencionado, ni gramática
para alabarlos.
Hay asuntos que se imponen sobre otros; hoy
el hecho imponible es el Impuesto, así con I imperial, mayúsculo como
corresponde a todo hecho que sabe imponerse. En este ejercicio literario
pretendemos calificar las modalidades en
las que podemos encuadrar el ilustre señor Impuesto, don por su particular
naturaleza.
Atraco es asalto para robar, y asalto es
un hecho repentino y violento que se hace con la intención de robar o de
apoderarse de algo. No creo que se pueda atribuir al señor Impuesto el condón
de ladrón, no en la primera fase de su evolución impositiva.
Hurto es un delito que consiste en tomar
bienes ajenos sin empleo de violencia o
intimidación. En su fase juvenil, el señor Impuesto no es adepto a hechos
violentos pero le gusta practicar bravatas con discursos intimidatorios.
En derecho, robo exige ánimo del ladrón
para beneficiarse de la cosa robada con uso de la intimidación. Intimidación es
instigación al miedo inspirado por un hecho imponible: ¡la bolsa o tu vida!
En nuestro estado de transfusión liquidataria,
armoniosamente “confuso, profuso difuso y delicuescente” vivimos momentos de
franco iluminismo, semejante a aquellos tiempos en que se pagaba tributo en función del tamaño de puertas y ventanas.
Eran tiempos en el que el sol no entraba en la cabeza de los ilustres dones, y
el ombligo era el centro sobre el que giraba todos los bienes del mundo. El
estado soy yo y todos vivís por la gracia del gratis estado.
Se hace necesario penalizar el el rey sol por su
tenaz resistencia a la idea de que el ombligo es el centro del mundo,
gestionado por las lumbreras de la unión por el desempleo, a favor de la
miseria, frio y hambre, que la austeridad, monolítica en inteligencia creativa, provoca en el alma humana. El castigo se
hará por la ofensa que hace a la gente que quiera hacer uso de su fuerza por la
alegría que un modesto villano tendrá por salir de la recesión y con su
inteligencia expansiva producir calor y brillo en los hogares de España. ! Ay,
qué tiempos!
Mis buenos días y filantrópicos
deuschopague a todos mis amigos y a todos los que tanto no lo son en la
misantrópica, por nublosa y hoy fría, tierra aldeana de contorno global. En
este otro trópico, también nublado y ligeramente frio en sus 22 grados de
tiempo otoñal, soy acordado por el canto de dos pajaritos que milagrosamente me
recuerda las mañanitas que cantaba el rey David. Ambos, con sus penas distintas,
pero igualmente hermosas en la soledad
de especies cativas, me miran con su bondad acrisolada por una mirada que se
pierde en las alturas de un dios que nos contempla. Nos esforzamos para el
entendimiento entre nosotros. Es de mi incumbencia prepararles la pila para su
esponjoso baño. No niego que soy uno de aquellos que estira la cabeza en
movimiento circular sobre los hombros para decirles que soy hombre; ellos me
responden picoteando sus penas para decirme que son pájaros. De este modo,
entre grillos y ladridos, vamos remando en este lujoso valle de lágrimas.
Son sentimientos que pueden producir
vanidad y desbocar en pecios de rancio altruismo o en el egoísmo de las
glicinias que se revientan en malvas desajustadas por los años de soleada vida.
Somos soldados desarmados a quien nos reclaman el ejercicio de la incontención
en tiempos propios de la incontinencia descontrolada. Oh! triste misión esta
nuestra de mantener la cabeza erguida en suelo fértil, arañado por el
desasosiego material de mucha cobra a cobrar de la cabra su mala leche en
tiempo de farta escasez. Nos cubrimos con divagaciones extrañas y, como Moisés,
subimos al monte para arrancar agua de la piedra y con ella labrar la tabla de
los mandamientos. Por el correo las enviamos a doquiera para quien quiera lo
mande, no en su nombre y si en nombre del sosiego espiritual. Poetas y
filósofos son lados opuestos de una misma moneda. Filósofo es la razón de lo
lógico estimulado por la transcendencia ilógica del mundo espiritual. Con calma
y firme disposición, el político traga a los dos.
Son
qual nave ch’agitata da piu scogli in mezzo all’onde si confonde, e spaventata,
va solcando in alto mar, va solcando, in alto mar.
Concuerdo con el amigo Lelo en su
definición de amigo: “amigo es amigo y punto”. El gran problema en tan supimba
definición radica en lo grueso del punto, cuando él nos aparece en el espacio o en el diámetro que
ocupa o por el radio de la atracción de su influencia. Consultando el
internecio, leo que la palabra amigo deriva del griego ‘aego”, esto es, “a” =
sin, “ego” = yo, lo que está en mi. Luego, ruego que el rego no me abandone en
presencia de mi nombre.
Vivimos tiempos de ábregos vientos,
prestes a traernos las mil lluvias de abril; conveniente es no olvidar la
intimidad de un paraguas e invocar su presencia en momentos de duro granizo. Es
en estos momentos que la construcción demuestra la solidez de su estructura. Hay
amigos que son convenientes y hay amigos que son muy inconvenientes. La
literatura, en su sagrada exposición, muestra la inconveniencia que para Pedro
era ser amigo de Jesús. En acto anterior, escribe la inconveniencia que fue
para Jesús el abrazo amigo de un fiel discípulo.
Por apofonía surge la presencia del
enemigo, por quien la oración ruega a Dios para que de ellos nos libre. En mi
particular caso, yo de él no consigo librarme, pues muestra su presencia en
críticos momentos. Cuando me lavo la cara, él muestra la suya. A veces me
agrada su dulce mirada, otras veces aparece para decirme que ya voy viejo y
pinta mi imagen con tintas que se me figuran decadentes. Replico en ton severo que él ahora es mi
enemigo y le digo que si no le quiebro la cara es por aquello de la súper
estación de los siete años raros.
Poco puede hacer un amigo que se calla,
pero el otro, que ofrece la cara del amigo al enemigo que le busca, poca gracia
le hace. Quizá, por eso, siempre que me
pregunto qué, cuándo, cómo y dónde, yo de cara al espejo me respondo: quizá,
quizá, quizá. Y así paso los días con morriña definida por la casiña pequeniña
donde meu amor naceu; tiña un amigo do lado, que coitado, xa morreu.
Renace la primavera y con ella vuelven
los amigos, aquellos amigos que lo fueron en la infancia y hoy se albergan en
los dulces recuerdos de un renglón que se aproxima de su punto final.
Eu, Genio Cándido Ingenuo, por alcuña
Imposible y otras cositas Mas, humildemente me boto a sus pies en asuntos de la
lengua.
Es
con extraordinario placer que recuerdo ledicias de la lengua mía, reportadas por el ollo de mi
infancia pueril. Jamás olvidaré la
satisfacción que provocaba coger una crostra de brona , apaciguarla en leche
fresca y remoerla en la boca dándole vueltas con la lengua y, así, hablandarla
antes de clavarle el diente. ¡Cosas de tierno chiquillo!
Nada era prohibido en mi huerto
geográfico ¿Nonsi? No todo era alegría, recuerdo cierta envidia que me causaba
Manolete cuando mis amigos se referían a su extraordinaria fama de buen torero.
Yo alegaba que mi fame a veces era más grande y nadie de mi falaba. La risa
irónica de mi amigo Ares revienta mis oídos al recordarla. Hay martirios
incansables y este fue un martillo de fuerte tonalidad, muy capaz
para amargar el sonido que “por flebe se esmodenga o deshace , como leña
floja, que es la rama”.
Eran
tiempos, mi buen amigo conde, del acó y acolá, de lo longo para
diferenciarlo del estrecho y monótono fungar, era un falar del sabio celta en
contraoposición del rudo godo de la mesonera planicie. Vivimos una desértica
cruzada por la hegemonía de cabellos sedientos, puestos al viento en desdeñable
ademan. Libres como la liebre, nos impedimos de escribir livre como ordenaba la
norma portuguesa y, por tan gramatical modo, evitamos chumbo grosso de la
cazada estéril. Por haber del dever luso nos ilusionamos con fartas palabras
de idiosincrasia portuguesa, y con el
enfado de un buen fado hicimos oposiciones al antónimo de Nebrija. No fue otro
el camino que se diseñaba para chegar a
san Cetano y tornar nuestro el palacio de Raxoi. Extraña ironía, pues como
clavijas puestas en la antesala de la lengua de quien mucho manda hoy, sometido
a un rigoroso examen de lingua e modos, jamás le sería permitida la entrada en
su palacio. Ao allo que non fede non se lle mira o dente.
Fue
la de ayer una pregunta pertinente a aquellos comprendidos entre los menos
de treinta. A los más poco puede interesar lo que venga a ocurrir a la vuelta
de cuarenta años. Bueno, es un decir, pues un cierto sentimiento de
preservación de la humanidad domina el humano de cualquier edad.
Pese a todas las dificultades, la empresa
de sociedad anónima española oscila en números como cualquier otra
sociedad del mundo. La pirámide
demográfica se ha debilitado en la base, pero se ensancha en la barriga como
consecuencia de los fértiles años pasados. Con más algunos años, toda esa grasa
de la gracia generacional se irá derritiendo para mostrar un tronco cilíndrico,
sin diferencias diametrales entre la base y la cumbre. La igualdad entre todos
los estamentos sociales quedará igualmente valuada y el mundo morirá de
envidia. Con todas las luces apagadas a nuestro alrededor, discutiremos la
rectitud del árbol genealógico por la
virtud de las perdices que se pendieren en los gallos.
Para conformar su forma al tamaño de los
pies podríamos recordar las labores de un buen zapatero. Si el árbol resulta en
la calidad de un fino palito, recordaremos con bastante obviedad el cincel y
martillo que le ha retirado todas las capas periféricas a golpe de rajatabla.
De momento, y al albur de futuras encuestas, vamos recordando el azar de un pasado que por muy infeliz se aproxima a
la infelicidad del momento presente. Lo hacemos con el gran salto el vacío que
nos separa de las desdichas de un rey avasallado por la lujuria de Versalles y
las locuras inventivas de Joseph Ignace Guillotin, nombre muy apto en la
competencia de producir grandes espectáculos con extrema economía en mano de
obra. Recordamos tiempos que precedían la gran industrialización, recordamos el romancista Chateaubriand, partidario de
Napoleón y de la monarquía constitucional, mentor de la Santa Alianza y
restaurador del absolutismo español tras el Trienio Liberal. Recordamos nuestra
devaluación social.
No sé de usted, pero sí sé de mí que he
tenido la honra de ser agraciado por los
correspondientes diplomas de buena conducta, emitidos por el párroco y el
excelentísimo teniente de la guardia civil. No fuera poco, el notario que todo
lo nota certificaba, para que el Mundo lo supiera, que yo había mostrado mis
dotes laborales durante más de tres años de duro trabajo. Hubo omisión de
dieciocho, pero lo que se restaba en aquel momento podría ser suma en la cuenta
de retornación. Alegre gloria, pues al jurar bandera en el Sanedrin de San
Pablo, vi como los del consulado disfrutaban, con agrado y risitas contenidas,
mi postura marcial de cara roja, quemada por el constreñimiento del momento, y amarilla por el color de bananas comidas.
Agobiaba la expectativa de quedar
irremediablemente soldado a la forja del acero cañón.
“Una nación no se cambia en dos días, se
necesita de una generación para promover el cambio”
Algo parecido lo escuché por la voz,
franca por la agudeza del tono e imperial en su postura marcial, de Paquito, el
mismo genio a quien usted se refiere en su misiva de hoy. Fue un
pronunciamiento hecho en Coruña, cuando Coruña se cantaba en La mayor y en
España brillaba un Sol sostenido por la fuerza de lo que ya no es necesario
explicar. Los padres de los nietos del
abuelo Paco poco pitamos en el juego de la nueva generación. Ahora nosotros son
ellos, y ellos, como es sabido, tiran de lo nuestro para un siniestro y modesto
requiescat in pace. Ora pro nobis fue el ruego que salió de mi pecho delante de
la amargura de un medio (por la mitad o
menos) mileurista, en tiempos que reinaba el negro chapapote en las arenas de
Pindoschan. Imagínese usted, iba todo en un único gasto corriente: habitación en
la Costa Morta como presagio para una
vida austera. Para el IVA, por alimentación, higiene y transporte, no quedaba
nada. Sobraba crédito de la naturaleza por cuenta de magostos, sardinadas y
algún pequeño ahorro habido en el pasado. Con crédito a cuenta de su doble
partido, el débito, la esperanza patinaba pero conseguía dar algunos pasos. Hoy, locamente parados ya no creemos en nada,
ni en la ristra de preguntas ni en la sarta de respuestas.
La propiedad es enemiga de la libertad.
Ambas, libertad y propiedad no se entienden, aún cuando se deseen mutuamente
uno al otro. La libertad inculca un sentimiento de poder muy capaz de dejarte
solo en presencia del peligro. La propiedad esclaviza su propietario, arrebatándole
toda libertad que creía tener al poseerla. Por el camino que idealiza la
libertad de ser propietarios de alguna cosa no se llega a lugar alguno.
“La mirada desbocada, el reflejo de los sueños,
vigilantes acechantes, de bajada a los
infiernos, más que sólo ante el peligro, gritando contra corriente, a todos
juntos nos será más fácil ser igual y diferentes”. Lo ha dicho Tioinkin, nacido
en estado propiedad de nadie y murió apropiado
por la libertad de exigir un duelo con
el sol.
No es necesario viajar a Cuba para ver
cosas que despierten sentimientos contrapuestos. Es suficiente ver el reflejo
del entorno sobre una cuba con agua parada. Y no hablo de lechugas, pienso en el
peligro que puede representar aprovechar el sol para asuntos privados. Habida
multa, pagarla será un infierno, y no habrá libertad al raciocinio que quiera
evitarla. Sabido es y claro está que el arte mejor desarrollado en el milenio
del desespero es el arte de querer cobrar lo que no debes, o debes por el arte
de quien te roba y da fe de que te ha dado crédito con todo que te ha robado.
El peligro nos deja solos a espera de la libertad.
Escribió, ayer, Xosé Neira Vilas para
fundamentar concepto de ignorancia y auto desprecio: “TODOS os que amamos a
lingua galega estamos preocupados porque
merma o uso da mesma”. Al analizar tal
periodo compuesto de tres oraciones, vemos que todas las palabras están
registradas en el diccionario de la Real Lengua Española y la Real Lengua
Gallega. Por licencia poética, el señor
Neira se ha permitido cometer algunos vicios de lenguaje. Sanados TODOS los vicios
del léxico español o galego, salvo engaño, el enunciado quedaría así: “Todos
los que amamos la lengua gallega estamos preocupados porque merma el uso de la
misma”. Observemos que la única diferencia entre los dos idiomas esta en los vocablos “os -los”, “a-la” ,
“lingua-lengua ‘y “galego-gallego” los cuales han sufrido vulgarismo por
omisión, substitución o adicción de fonemas.
Indicio de auto desprecio, data venia, lo
encuentro en la substitución de la” J “por la “X” en el nombre del autor, pero
eso es tema para otro cuento.
No creo probable que en los registros de
nacimiento y bautismo conste el nombre Xosé.
Manseniño , manseniño vamos beirando o
estado da beleza da alma. É un trunfo na manga, boa para arexar os pulmoes do
coelho e lhe dar asas para exhibir a vellez dos contos ensacados na chistera.
Hoje dame por recordar os vinte e un aniños
da minha primeira infancia, cando no solpor do mundo tropical depareime con a
vírgula picotando a primeira letra do abecedario portugués. Eu non era técnico
en análise sintática, entrementes eu sabia distinguir as preposicións e os
artigos como parte de un todo morfológico. Habia en min un problema de conexión
entre as palabras para lhe arrancar o verdadeiro significado na composición de
unha oración. Por eJemplo:
“El amor al saber es virtud”.
Sabia que “al” era un ayuntamiento de
preposición a con artículo el, con omisión de la e. En outro exemplo: en “ O amor “à” mae” aparecia un señal sobre
la “a” provocando en mi cierta disonancia cognitiva. Mi curiosidad aguzaba el
interés del saber por qué ocurría tal fenómeno. La normativa portuguesa lo
explicaba con sobeja razón: se trata de la CRASE.
Crase es un fenómeno gramatical que se
produce cuando dos vocales idénticas se juntan y se fusionan en una única
vocal. Caso típico es la fusión de la preposición “a” con el artículo definido femenino
portugués “a”. La normativa portuguesa reza que este tipo de fusión debe ser identificado
con acento grave (a+ a = à : amor à mae).
Por algún medio no explicado, el gallego adopta
la fusión acentuado dos vocales distintas con acento agudo y, así, la cualifica como función diacrÍtica que no existe,
ni en la fusión de la preposición “a” más articulo femenino “a”, ni mucho menos
cuando en la fusión (crase) interviene el masculino artículo.
Creo que estamos delante de un caso
gramatical a ser definido por el salomónico Megalofes con sus famosas cruzadas de afilados
cuchillos en forma de Xis, Equis o Xe.