Pois é. É por
aí que os tiros vão, hoje, por indicação do presente, pois ontem o indicador
pretérito mais que perfeito (eles irão) afirmava que os disparos foram cara a um futuro
subjuntivo condicionado (quando eles forem )
Non
podemos dizer que todos somos apapanados porque todos somos diferentes. Se
cadra, moitos estamos pero todos non son. Auga de borralla e caldo de pedra
producen o mesmo milagro cando a fe é Una, Grande e Libre ao arbitrio do santo.
Santo santeiro que si é da casa todos sabemos que non e milagreiro, inda que
tenha casca do carvalho ou lenha do Pinheiro.
Un cuarto de
sécúlo não é suficiente para esfumar o fumo de uma boa canteira. Carbón de boa
qualidade é duro de queimar e, cando queima, não deixa borralla.
Falar de uma
Galicia distinta não é de bom agüero, moito menos de um buen paraguero por moi
claro e preciso que sexa o colector de impuestos, pois (ora, sempre pois, pois)
o humilde profissional não se contenta com pouca auga. Melhor é ouvir o que
todos pensamos, e se todos pensamos pouco, pouco será capaz a señora Patria de
pensar por nós. Em tais circunstancias “ Uma limosnita por el amor de Dios”
poderá acalmar la tensión que ahora llamamos estres.
Y Francisco con toda su franqueza decía
que una nación no se cambia en un año, necesita toda una generación para
procesar el cambio. Pues bien, esa generación ha pasado. Todos sentimos la
transformación, no podemos negarlo. Ahora, la generación es otra y lleva cuatro
años curtiendo la metamorfosis kafkiana, con muy poca luz en el túnel que nos
haga pensar que vamos salir de esta monstruosa pesadilla en los próximos cuatro
años.
Aguas fertilizaron el rojo sangre de un pasado glorioso. Las ranas llegaron y se
fueron por los fueros autonómicos. Los
piojos posaron sobre ilustres cabezas para activar el registro del tiempo. Las moscas volaron y sobre sus asas volamos por toda la soberanía nacional. Vacas y
bueyes se quedaron locos. Hombres y mujeres sufrieron el chicote del temido
Sida. Vimos el granizo rolar desesperado. Langostas nos inundan oriundas de
Francia y su mala leche nos deja cabreados. Vuelven las sombras. ¿Qué otra
plaga todavía no vemos?
Estamos en agosto de 1961. Es domingo, un
día caliente y seco. Estamos en invierno, para mí es el segundo invierno en un
mismo año. El clima se parece bastante con el clima de las rías altas y bajas
de Galicia en el verano, pero sin la humedad típica gallega. Hoy es un día
agradablemente seco. Estoy albergado en una pensión italiana, en la rua Dr.
Almeida Lima, en el Bras, un barrio tradicional de origen italiano. Me han ofrecido un pequeño
dormitorio en el que hace algún tiempo vive un emigrante romano. El espacio es
pequeño, caben apenas dos camas con un corredor en el medio y un minúsculo
guardarropa en el que acomodamos nuestras
modestas ropas. No tiene ventana, la ventilación es por la puerta que se abre a
un estrecho pasillo, que se comunica con
las otras divisiones del térreo, entre ellas: el comedor, la cocina, el
dormitorio de los dueños y su hija y un pequeño cuarto de baño con ducha. En la planta alta hay tres o cuatro
dormitorios, cada uno con cuatro o hasta seis camas, todos ocupados por
emigrantes europeos. Mi colega orensano, Alfonso Leira Gira, vive en uno de
esos dormitorios con otros cinco emigrantes, todos italianos.
Alfonso, mi buen amigo samaritano, ha
conseguido trabajo en una rectificadora
de motor de coche en el barrio del Buen Retiro. Trabaja de noche y, a los
domingos, hace horas extras de día, de modo que mal nos vemos ya hace más de
dos meses.
El romano es artesano de joyas formado en
Roma, tiene más de treinta años y
trabaja en una famosa joyería, en una avenida céntrica de São Paulo. Es un
hombre muy educado, extremamente serio, un poco agobiado por los recuerdos de
la guerra. Hoy se levantó muy temprano y me dijo que iba comer en el centro de
la ciudad y volvería a la noche, tal vez muy tarde.
Yo voy en el tercer mes de trabajo. Luego
pasaré el periodo experimental y me
convertiré en un trabajador estable, con todos los derechos previstos en la
Consolidación de la Leyes del Trabajo del Brasil desde el año de su
promulgación en 1943. Mi sueldo pasa de los 22.000 cruceiros, es suficiente
para devolver a mis padres las 10.125
pesetas del pasaje y las otras cinco mil que puso en mi bolsillo para poder
vivir los primeros tres meses (este dinero acabó en menos de dos meses). Aún me
sobra bastante para comprar ropa, comer, alguna modesta diversión en bailes
domingueros y el soñado ahorro para volver a España y tocar mi vida con quien
creía que sería mi compañera por el resto de mi existencia.
Fui contratado por una fábrica de origen
sueco, especializada en fundición de acero y mecánica pesada de alta precisión.
Éramos aproximadamente mil empleados, distribuidos en tres divisiones:
Proyecto, Fundición y Mecánica Pesada de Precisión. Fui examinado por el
ingeniero jefe Lincoln Palaya y, después de aprobado, me colocaron a las órdenes
de un señor portugués, el señor José, jefe de la oficina mecánica. El título profesional que me dieron era
pomposo y me dejaba orgulloso, algo vanidoso junto a mis amigos de pensión. A
sus ojos, la diferencia de mi sueldo con el de ellos los dejaba algo inferiorizados;
algunos eran pintores de arte abstracta
que no conseguían ganar un duro tirado de sus ingeniosos cuadros. El contrato con
la empresa Acero Paulista registraba las obligaciones y responsabilidades del
Inspector de Control de Calidad, en su equivalente español, algo parecido con Aparejador o Perito
Industrial. Yo debía comprobar correspondencia de las piezas con las
determinaciones del diseño, con la responsabilidad de aprobarlas o reprobar las
en consecuencia de su calidad o desvío de la tolerancia prevista en el
proyecto. En estos dos meses y medio que ocupo el cargo me siento seguro y
tengo el respecto de mis jefes y compañeros, ajustadores, matriceros, torneros,
mandriladores, afiladores de herramientas, todos especialistas en fabricación
de ejes, balancines, trituradores de piedra, máquinas de alto coste y fabricadas bajo encomienda.
Hoy es domingo, 13 de Agosto de 1961, son
las cinco de la tarde, en pocos minutos se hará noche. Sé que todo el pueblo ya
está en fiestas organizadas por mi padre. Pienso en mi madre, pienso en mi
hermana que va cumplir los diecisiete años, ella tendrá que sustituirme en las
labores de la panadería. Pienso en mis
dos hermanos menores, Daniel y Fernando. Pienso en todo que he dejado para
atrás, pienso en mi novia, pienso en mis amigos, pienso en mi futuro y… lloro. Lloro
a los borbotones, con sollozo incontenido; el pecho me aprieta, la boca se me
seca y los labios se inundan con lágrimas. Descanso en la cama que pertenece a
mi amigo Alfonso, en todas las demás descansan cinco emigrantes que cuentan
unos a los otros sus problemas y dificultades para construir futuro en el
Brasil. Siento vergüenza, cubro mi cabeza con la almohada pretendiendo ahogar mi lamento. Nada se
mueve, escucho un silencio ensordecedor. Nadie habla, todos comprenden y
respectan mi sufrimiento; sufren también, son emigrantes como yo.
Allá, al otro lado del atlántico, ondeada por ligera brisa del mar, suenan
alegres melodías que se repiten al
viento por el eco gracioso del monte del Son. La música me consuela, respiro
fondo y recupero mis fuerzas; la vida continua y mañana será otro día. Muchos
otros pasarán y deberé ser fuerte, templado
por la esperanza de volver al lar donde crecí y allí vivir hasta morir rodeado
de dulces recuerdos.
Aflojar la cuerda
es el estilo clásico del sistema partitocrático en año de elecciones. Funciona
en cualquier hipótesis. Si el partido de turno gana el juego, la victoria
permitirá un mayor aprieto del cuello ajeno para restaurar lo consumido en año
electoral. Si pierde, saldrán felices con el bolso lleno y las arcas vacías, en
clara demostración de política de tierra arrasada a la que deberá enfrentarse
el partido entrante (seria demagogia decir que el pueblo fue el vencedor, pero
lo dirán)
El BCE hace sonar
la sinfónica banda de su imprenta. Parece capitular delante de un papel que no
hace milagros, pero sabe que espejismo brillo estimula el sediento a arrastrarse en busca de
agua. Ahí reposa el milagro del santo fiduciario y también la razón para que la
economía fluya en cíclicos borbotones.
A nivel nacional,
si el estado da más de lo que recibe, tendrá su cuenta equilibrada por el
Déficit (no olvidemos que por el método de doble partida Haber y Deber son
democráticamente iguales).
Como se paga el
Déficit?
Pues recibiendo más
de lo que damos. En otras palabras, debemos vender más de lo que compramos. Y
aquí el negocio se hace hartamente complejo porque, entre naciones, solo se
compra y vende papel con la simple promesa electrónica de ser cambiada por
bienes y/o servicios reales. Habrá que destacar que es un papel muy especial
cuyo origen semántico radica en el caldo “do lar” gallego y es producido con
moderna tecnología americana.
Vivimos en régimen
forzado por obligación de vender más y comer menos. Con hambre nos hacemos
menos productivos, menos competitivo. El resultado de un aprieto de gargantas
lo vemos en el caso del metro de São Paulo. El gobierno de este rico estado
brasileño ha rescindido el contrato con consorcio español y aún le van cobrar
la multa de R$ 23 millones prevista en el contrato.
Mal agüero para el vecino 2016. Gane quien
gane, el pueblo llano tendrá que apretar el cinturón delante de un prieta las
filas, recias marciales y un caro mañana.
Por mi tardío raciocinio pienso que mi descompasado
pensamiento pueda mostrarse algo atrasado; retardado en el tiempo, dirían
algunos, otros algo viejo dirían. En fin, en este valle de lágrimas existen
sabores para todos los gustos; dulce, salado, agrio, triste, risueño, todo
cocido en papel aluminio para ser expuesto es escenario de tragicomedia.
En el artículo del señor Pousa veo radiografía
propria de un buen examen, apta a establecer diagnóstico de la grave enfermedad
que acomete a los gallegos, en especial a aquellos que sufren de algún tipo de
morbidez asalariada.
Destaco la buena posición en la baja inversión
extranjera, pues la alta seria causa de muchos agobios para los paisanos que
tendrían que devolver en plazos relativamente cortos el montante de las
inversiones con interés y lucro.
El chocolate de Pitufito deberá ser mejorado con
adicción de cacao algo más puro en su interpretación del PIB.
Y podríamos serlo, si por aquí nos permitieran
trabajar empleando nuestra competencia en hacer lo que hemos hecho en otros
países.
El gran problema está en la constatación de que
nadie hace milagros en su propia aldea. Necesitamos milagreros de afuera para
aquí adentro aproveche recursos capitalizados y diga al lugareño como habrá de
hacer para aportar ideas que hagan colosal el milagro.
El milagro contado por ellos parece más rico que la
realidad que nosotros vemos. Creo que es una cuestión de fe. Hemos puesto fe en
el papel que los milagreros decían que era mejor. Lo fue cuando, esparcidos
como plumas al viento, lo recogimos para hacer un sillón y, plácidamente
sentados con manos lavadas, vimos como trabajadores sangraban por los puntales
de la gloriosa corona.
Parecíamos ricos cuando fumábamos el habano
importado, el Audi de lujo con sus muchos caballos para realizar el trabajo de
una sola mula. Sí, ricos vanidosos cuando con nariz empinada despreciábamos el
emigrante retornado.
Me esfuerzo en
entender lo que quieren decir los ilustres críticos de pena arbolada en los
asientos del correo matinal. Que yo me esfuerce, no quiere decir que voy tener
éxito en mis jornadas de vuelo. Soy Pipoca que estalla encima de una sartén,
tengo vuelo firme y reto a la tapa que se pone para evitar que la pipoca salga
del dominio del aceite que lo frita.
Me parece harto difícil
hacer frente a las enormes diferencias que existen entre Luis y sus críticos opositores.
Luis expresa su opinión sobre asuntos que rolan en nuestra geografía, y pauta
por reforzarlas con múltiples referencias. Los sus contumaces críticos manifiestan con
vigor creciente el dolor de codos que tienen por ver contrariadas sus
preferencias político-económicas.
Un crítico
miembro que no colabore no puede poner en peligro la existencia de ese gran
milagro que acreditamos sea ese enorme becerro hecho de papel y registra
promesa del DEUDOR de materializarla en la forma de bienes y servicios.
Observemos que el
ACREEDOR no promete cosa alguna, CUMPLE!
Los sabios de la Eurozona reforzaban la línea del
ministro de hacienda alemán, en el sentido de forjar una salida temporal de
Grecia para darles competitividad por el camino de la devaluación de la moneda nacional
en substitución del euro. Ese era el juego de matamuero al que se enfrentaba
Tsipras en plaza de toros y Luis declama como juego de cartas desveladas.
Desde la caída de
Roma, el trípode del ideal europeo es sostenido por los pies de Inglaterra,
Francia yAlemania, con cobertura de los países bajos fluctuando por el medio. A
Inglaterra no le interesa el euro, pero está dentro de Europa y por el túnel de
Calais se comunica con Francia. Dos pies sostienen un cuerpo, pero si dos
cuerpos tienen que ser sostenidos por piernas distintas y tradicionalmente
inconciliables, el pie que a uno acaricia, a otros suena como patada en el
trasero o, lo que es peor, en el delantero entrepiernas.
Portugal, España,
Italia y Grecia están en situación de pateados. Creo que es eso que quiere
explicar Luis y contra eso los de la pena brava se manifiestan.
To Professor Manolo
and Arthur Nogueira, aos cuidados da Radio Bandeirantes:
Não consigo entender o
raciocínio que leva a considerar que os juros são fator de contenção da
inflação. Muito pelo contrario, o aumento de juros tem uma relação direta com a
expansão monetária. Não ha milagre nessa
relação conspícua na que o dinheiro é expressão contábil da riqueza de um país.
Consideremos que essa riqueza é representada
por um baú lotado com 100 quilos de papel. Essa expressão de riqueza foi
empapada pelo BC e foi ungida pelo dogma da confiança. Pelo método da partida
dobrada, a sociedade deverá registrar todo
esse papelão na conta do DEBE ao BC. O BC adquire, como todo bom credor, a razão
de dono legítimo de todos os bens da sociedade. Os bens reais da sociedade
estão sujeitos a variações em função de muitos fatores, incluindo entre eles os
juros. O conteúdo do baú é inelástico, não estica, porque o espaço está
saturado com a correspondência ao valor médio real, e não encolhe nem estica por
muito que flutue o preço das berinjelas, das batatas, do tomate ou dos ovos.
Conhecemos a boa disposição do credor a nunca rebaixar o conteúdo do baú que
com tanto esmero guarda ao lado da tabla da lei.
Por uma explicação
simplista e conveniente da arquitetura política econômica, os juros embaraçam o
consumo de bens e serviços, logo, um aperto na garganta dos consumidores
provocará um desequilíbrio entre a oferta e a demanda, fazendo que a economia
retorne aos trilhos. Esta é a explicação formal para o aumento dos juros. Ocorre
que a GUARDA do baú não está no depósito do consumidor. Ela é guardada a sete
chaves no bunker do BC, o qual, por sua vez, está amarrado com grilhões ao BM.
Do lado do débito não há
o que fazer, só apertar o cinto e evitar que o atraco entre pela goela. A
GUARDA do baú não está no depósito do consumidor. Ele é guardado a sete chaves
no bunker do BC, o qual, por sua vez, está amarrado com grilhões ao BM. Os
credores, voluntariamente, jamais queimariam quantidade de papel guardado no
baú para retornar a condição de equilíbrio.
Na condição de
Equilíbrio estável, partindo do mesmo raciocínio, os juros deveriam estar
contidos na taxa zero. É adotando essa condição de equilíbrio estável que este
humilde colega tece suas modestas considerações.
Pelo poder arbitrário
de quem crê que pode sacar vantagem na conta do credor, os juros para os
devedores são fixados em 15% da massa albergada no baú (não esqueçamos que a
media CELIC dos últimos 20 anos ultrapassa essa media).
Houve uma época em que
o professor Delfin ficava contente ao ver como um famoso dirigente sindical
determinava a inflação anual pela soma aritmética da inflação mensal. Mesmo assim,
no mês de maio lhe aplicava um corretivo aos salários para deixá-los bem aquém da
inflação equivocada do futuro presidente.
O BC é muito mais preciso
no cálculo do seu crédito. Á taxa anual de 15% (não esqueçamos que essa taxa é mensal nos
cartões de crédito rotativo), em cinco anos o consumidor tem na conta do DÉBITO
o baú inicial (principal), mais OUTRO BAÚ (ainda mais pesado) pelo conto dos
juros calculados exponencialmente com base nos 15%.
Cálculos são cálculos,
e se os juízes determinam que a dívida tenha que ser paga, a decisão tem que
ser exercida, com acordo ou sem acordo.
O problema, que
ninguém quer considerar, está no fato de que se toda a riqueza do país tem, no
seu equivalente papel contábil, todo o conteúdo albergado em um baú, de donde
os devedores van sacar papel para encher o segundo baú?
Com minha atrevida insolência
me atrevo a adiantar a resposta do querido professor Manolo e a do não menos
querido jornalista econômico Artur Nogueira. O BC tem o dom de, em um chispar
de dedos e da noite para o dia, imprimir papel suficiente para encher o segundo baú e mais outros
que forem necessários para justificar a duplicação da contrapartida do DÉBITO,
isto é, O CRÉDITO.
Os produtores da
riqueza do país não são bobos. Logo percebem que todos seus bens (agora, depois
de cinco anos) são representados pelo dobro de papel. Com o dobro do papel só
podem comprar, em condições de estabilidade real, o mesmo que antes compravam
no baú da economia real: necessariamente, o preço determinado em unidades de
papel será o DOBRO. A este fenômeno da
economia fiduciária chamamos inflação.
Depois do exposto,
chego a conclusão que eu queria rebater: “os juros são ferramenta eficaz no
controle da inflação”. Se o BC deseja maior inflação, aumenta os juros; se
deseja zerar a inflação, zera os juros. Juros negativos tirariam dinheiro da
arca e isso a ninguém interessa. E não falo dos agiotas que eram presos nos anos pós 64 por cobrar juros de 5% ao ano.
Saudações à equipe da
radio dos ouvintes que tem opinião. O Pipoca agradece a atenção e o bom gosto
do cafezinho.
Hoy me siento algo más contento que ayer.
Tenemos temperatura de invierno rozando los 15 Celsius y con nubes procedentes
de la llanera pampa gaucha. Soy feliz y tengo muchos motivos para ser feliz en
esta quimera de vivir en el fértil valle de colérica locura.
Hoy es un día típico de los días de mis
afortunados infortunios. Sin extrapolar lo que pueda ocurrir mañana, alabo la
memoria por la virtud de recordar lo que fue ayer y poder expresar lo que ya
fue una parte del hoy, que dicen que es presente, pero que yo lo entiendo como
un pretérito sentido partiendo del instante para huir frenéticamente del futuro
acondicionado por la aspereza del tiempo.
De que me quejo cuando veo que mis ojos
no lloran? Será la fatiga que cansa el musculo la razón para que no brote gotas
en el manantial de la ternura? Y de que se quejan las lágrimas escondidas atrás
del parpadeo que de lejos van marcando mi retorno?
Vivo sentado a la diestra de lo que puede
ser siniestro. Eso me preocupa, pues razón no tengo para distinguir cual de los
dos lados uno es más o menos virtuoso que el otro. Por el tabloide, que responde
a la tenue presión de la yema de los dedos, me llegan noticias del lugar que yo
quiera recibirlas, sea del cielo, del infierno o del purgatorio tan bien
descritos por el señor Alighieri en su divina comedia. La BBC pone a mis cuidados
lo que ella cree que hace sentido a mis oídos. Por el correo me entero de la
opinión de los otros y discurro a mi manera por la propia mía. La voz me
respeta y deja ver lo que en la villa pasa, entrepuertas abiertas, con sabor de
cocido exhalando sabores de coles, lechugas y tortilla a la moda gallega.
Hoy soy feliz. Un poco más que ayer.
Mañana tal vez será mejor. Si lo es, daré gracias. Si no lo es, adiós diré para
que sepáis que sigo el camino del viacrucis marcado en el certificado de
validad temporal.
En la clase de gramática medoña, que
hoy me toca regentar, deseo hablar de fonografía estética, rebozada por pelos
que debemos poner sobre la cabeza de algunas vocales, todas ellas exigente de
extrema obediencia a los cánones de un excelente huerto, bien planchado con coles gráficas de
un colérico nebrija.
Como técnica capaz de reproducir vibraciones
sonoras, la fonografía se encarga de plasmar, en buen sentido, la idea que
transporta una palabra. Para no ser prolijo y para evitar que alguien, en mal
intencionada ponencia, me tire del medio para ponerme en medio de un altar,
posicionado en la cumbre de un montículo de lixo regido por Sogama, me voy
concentrar en el ritmo que marque la batuta de dos palabras, medianas en la
jerga castellana, Estas dos palabras son: “Como me gustas”. No, perdón, esas
son las tres palabras de mis angustias. Las dos palabras de quien ellas quieren
hablar son: como más.
“Como” puede ser lo que es. Lo que
es, por esencia de algo explicado en un libro de religión, es Dios. Y dios es
el verbo en forma de hombre y, también, en forma de costilla arrancada de su
pecho bajo el aullido en una clara noche de luna nueva. Sobre su génesis, busco
el pelo que quiero poner sobre la o. ¿Cómo? ¿No existe, en todo que yo como, un
pelo sobre el huevo de la segunda o? ¿Me queréis negar el sentido que a mis orejas ofrece la palabra “comó”? Mas, “quemó” vosotros
la identificáis como tercera persona del verbo que todo transforma en cenizas.
Muy bien, señores, si “comó” no existe
y como es una palabra paroxítona, en su gravedad ortográfica el acento se ubica
en la penúltima silaba. Luego, es menester obedecer a la regla que nos impide
acentuarla gráficamente en todos los casos en que la palabra paroxítona no sea
finalizada con “n” o “s”.
Pero ahora nos llegan las voces de la
correcta ortografía para echar retos sobre la fonografía y poner guindas al
pavo e impedir que yo los ponga en la pava.
Como el heno y su sabor me sabe a
mierda. ¿Cómo? ¿Cómo la caca puede saber como el heno? Eso bien lo explica
Refoxo, y yo os remito a él.
La otra palabra del unísono canto
gregoriano es el oxítono más. Mas es una palabra muy mona, monosílaba por
excelencia. En calidad de adverbio cuantitativo representa mucho, mas, en su
acepción adversa, se descojana en la conjunción y pierde el pinto que la
pintaba más grande. La ortografía en sus dictámenes ortográficos determina
acento gráfico para diferenciar monosílabos de igual forma, mas de sentido
diverso. Ahora, me digan los terroristas del idioma ¿cómo se acentúa
fonéticamente mas para distinguirla de su homónimo mas, mas, con sinónimos
diferentes? Definitivamente, mas es un nombre complicado, muy agitador en la
expresión catalana y muy conclusiva cuando se escribe con erre dobrado y ese a
la gallega: Marx.
Mi
muy dilecto amigo Ramón, es un verdadero placer el poder gozar de su verbo ágil
y ecuménico en esta página dedicada a los horrores de la gramática aplicada al
ilustre menester de soltar por boca de asno patadas de burro. Hoy, por suerte o
por desgracia,
no ve veo con ganas de contestar, “polo miudiño”, a nuestro amigo Manuel Pérez
Rial que, por lo que se intuye entre la procaz niebla de sus aseveraciones
erróneas y pretendidamente ofensivas, aúna ignorancia política y gramatical a
partes iguales. Eso sí, siempre me pone una sonrisa en los labios lo mucho que
tarda en contestar para lo poco que tiene que decir y para lo nada que vale
aquello que dice este “ignorante informado”. Analicemos la sarta de sandeces de
nuestro amigo: “Muchas gracias, amigo Refoxo, por la magistral clase de
gramática , cada vez me sorprendo mas, siendo una persona tan preparada , Como
sigue haciendo la pelota de una forma tan asquerosa? No sabe el Sr Alcalde la
desgracia que le ha caído , al tenerlo a Vd de su parte , y la suerte que tiene
el partido Popular al deshacerse de Vd , se ve la inteligencia de la ex
alcaldesa”. Veamos,
faltan puntos, comas, acentos, mayúsculas, no hay puntos y aparte, escribe
atropelladamente y confunde -“Oh là là!”- mas con más (“cada vez me sorprendo mas”).
Querido amigo, le aconsejo que, para poder insultar (intentarlo, al menos) sea
Ud. conocedor que Más
(de maes), es un adverbio comparativo que usted puede usar para dar idea de
comparación (“soy más bonita que tú”), aumento (“quiero más dinero”), exceso
indeterminado (“murieron más de cien personas en el choque”) y ampliación (“aún
hay más”) o superlación (“es lo más seguro”, “Soledad es la más bella mujer de
la ciudad”). Se tilda cuando se usa con la conjunción que (“Más que nada,
acostumbro correr”). Por el contrario, Mas (forma átona de más) es una
conjunción adversativa, un sinónimo de: pero, sino, sin embargo, adempero, no
obstante. “Nadie
es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo”. –Goethe “…Se
apagó el esplendor de aquella noche de verano, mas yo sí me enamoré”. –Huey
Dunbar En
su caso, debería haber utilizado el adverbio comparativo “más”, y no la
conjunción adversativa “mas” en el intento de plasmación de su rebuzno de modo
escrito. Así, la frase habría sido “cada vez me sorprende más” y no “cada vez
me sorprende mas”. De haber usado el adverbio comparativo Ud., querido amigo,
habría puesto de manifiesto su creciente pasmo ante mi “lameculismo” y no, como
hizo al usar la conjunción adversativa, indicar que cada vez le sorprende pero/sino/sin
embargo ¿? No llegamos a entender qué le sorprende ni, lamentablemente, el
porqué de su sorpresa. Ahora
pasemos al apartado de “Como sigue haciendo la pelota”. Amigo Pérez Rial (si es
que así se llama), excepto que “Como” sea el nombre de una persona que aquí
hace función de sujeto de la oración, creo que, una vez más, ha vuelto a “mear
fuera del tiesto” confundiendo “como” y “cómo”. Le explico:
El
"cómo" con tilde puede ser: •
Un adverbio interrogativo, intercambiable por "de qué manera". Ejemplo:
¿Cómo se escribe esta palabra? •
Un adverbio exclamativo cuando denota sorpresa o admiración. Ejemplo: ¡Cómo
llueve! Por
lo que únicamente deberemos acentuar "cómo" si forma parte de una
oración interrogativa o exclamativa, ya sea directa o indirecta. Ejemplo: ¿Cómo
irás hasta Madrid? / Pregunta cómo irás hasta Madrid. El
término "como" puede ser: •
Un adverbio de comparación que "denota idea de equivalencia, semejanza o
igualdad, y significa generalmente el modo o la manera que, o a modo o manera
de.", tal como afirma el diccionario de la RAE. Ejemplo: Ella era rubia
como su madre. •
Una conjunción causal. Ejemplo: Como no llegabas, nos hemos ido. •
Una conjunción condicional reemplazable por "si". Ejemplo: Como lo
rompas, me comprarás otro. •
La primera persona del singular del presente de indicativo del verbo
"comer". Ejemplo: Hoy como judías con patatas.
Y
ahora te propongo unos ejercicios: Ejercicios:
'cómo' y 'como'
Vamos
a practicar con estos ejercicios la diferencia entre cómo y como. Tienes que
poner tilde donde sea necesario e indicar si hay alguna oración en la que sea
posible la doble grafía con tilde y sin tilde (de ser así, explica además si se
produce alguna diferencia de significado). 1.
Mira, como no me apetece discutir, lo vamos a dejar así. 2.
¡Como sigas portándote así, te quedas castigado! 3.
Tenemos que averiguar como se hace la tortilla de patatas sin patatas. 4.
Lo importante ahora no es el como. De lo que se trata es de saber adónde
queremos llegar. 5.
No hay como librarse para siempre del jefe. 6.
Desde luego… como estáis disfrutando… 7.
Te ofrecemos una tarifa para que hables como, cuando y donde quieras. 8.
¿Y como quieres que lo sepa si no me lo dices? 9.
Se ha quedado como tonto. 10.
No hay nada como unos buenos ejercicios si quieres aprender a acentuar.
A esta altura del juego que dicen
llamarse democrático yo creo que ya se puede felicitar a los 13 futuros
concejales de la villa de Cée. Por el orden determinado por el método D’hondt,
expongo a seguir sus nombres:
1.Ramón Ramiro Vigo Sambade
2.Zaira Roidriguez Perez
3.Margarita Lamela Louzan
4. Juan Bautista Areas Leston
5.Pedro Loureiro Lema
6.Mariua Yolanda Garcia Leal
7.Serxio Dominguez Louro
8.Emilia Maria Trillo Lojo
9.Modesto Rivas Romero
10.Maria del Pilar Rivas Lema
11.Ruben Villar Agulleiro
12.Marias del Carmen Diaz Freire
13.Placido Garcia Insusa
Mas una vez ha imperado la fuerza de las
agrupaciones tradicionales, en clara demonstración de que las
organizaciones políticas son como clubes
de futbol. Dos bandos han quedado fuera de la liga porque no pertenecían a la
primera división. Un nuevo bando se incorpora al juego de la política gallega
como base para acciones futuras en la política de España.
La formula en este momento, prestes a
modelarse con combinaciones, es la siguiente:
5 I x Cee + 4PP +2 PSOE + 1 BNG + 1 C’s = 13
Una posible combinación sería (5 IxCee +
2 PSOE) = 7
El PP solo tiene el C’s como posibilidad
para asociarse, lo que dejaría a Zaira con cinco concejales, insuficientes para
tirar la alcaldía a Vigo.
Hoy se me ocurre una nueva visión para
las campañas electorales. Es una visión colorida por los más discursivos matices.
El tiempo no podía ser mejor, la primavera gallega es espectacular, la luz es
intensa, el cielo es más azul, las nubes son más blancas, los prados y montes
se cubren con velo verde, levemente ruborizadas por el amarillo del tojo que se
expone protegido por el espíritu espinoso; las imágenes se ofrecen en perfecta
perspectiva, duplicadas por espejos de lagoas cristalinas; el mar
ondula con serpentinas espumosas, coleándose entre canales de agua fria del
labrador y otras calientes oriundas del golfo.
Es
tiempo de fiestas por doquier y para todos los gustos, de santidad eclesiástica
o de irreverencia atea. Atados por tan lujosa visión, surge de las catacumbas
cuaternarias una centuria de aguerridos combatientes, todos en clara
disposición al pateo de trillas, corredoiras, calles, casas y plazas. Buscan
algo, es verdad, pero también dejan mucho en las tascas, bodegones y
restaurantes. Es el milagro despertado por el régimen electoral, origen de la
erupción de gastos a diestro y siniestro, volcán de pasiones, fuente de
esperanzas, algunas, benditas, otras, malditas en la fe de quienes tienen
opiniones opuestas y se excluyen reciprocamente por particular y personal razón.
Es tiempo de turismo práctico reservado a
la centuria de heroicos combatientes y cándidos postulantes a sinecuras
extraídas de la teta patria. Por el embalo de santas intenciones, no solo las
parroquias tomarán conocimiento de la existencia personal del ejército de la
salvación, también serán ungidos, por tan esplendoroso grupo, los nenos y nenas
de alejadas aldeas. Fadibón y Raso son
casi desconocidos para la mayoría de los postulantes. A Grixa es más visitada gracias
a su igrexa y a las fiestas que en su entorno se hacen. Xallas es una aldea
bien cuidada, merece hacerle una visita. En tierras fértiles de Codesos yacen
enterradas toneladas y mas toneldas de escoria retiradas del fondo que alberga
el supermercado Finisterrae. Salir de toba a pie y seguir hacia Lires, serpenteando
el monte hasta Sembra, continuar por a Carbaliza, pasar por Tedin, alcanzar los
campos da Canosa, todavía con residuos da cultura medieval, y desviarse un poquitín para observar la
grandeza infinita del Atlantico es una experiencia inolvidable. Finalmente, al
llegar a los pies de San Estevo y saber como fue torpemente acusado y juzgado
por el Sanedrin con falsos testimonios, el postulante cae en profunda reflexión
al imaginar que ellos, en el ejercicio de su fe salvadora también podrán ser
apedreados.
Hoy amanece con tiempo hermoso, cielo
azulado con intervalos nublados por la mañana. La temperatura está moderada, ligeramente fría por
efectos de la humedad típica de la comarca y vientos que soplan del norte.
Seguirá así, prolongándose por el 24,
para regocijo y felicidad de todos los villanos, parroquianos y aldeanos y un pellizco de envidia por
parte de los ciudadanos. Aleluya!
Como diría Aristóteles, referenciado
por Alvaro Fernandez, toleanme todos
estos tolos. Outros tolos non se mostran, as razón son diversas: unha xa había avisado
que non participaría ao debater; un vai a Barcelona para prestar contas ao seu
financiador; outro está estresado no hospital; outra, escorrediza coma as angulas no antigo rio Madriñan, di que non
se mostra por problemas persoais.
Con tantos problemas, que non lles
permiten discutir asuntos da vila en un momento que todo debe ser discutido,
parece moito difícil que lles reste tempo para discutilos nos momentos en que
apoderados da vila sexan autoridades impositivas.
Non significa que os debatentes, que no
caso do debater de hoxe non debateran cousa alguma, mostraran a menor
conocimiento das dicultades e facilidades na administración de unha entidade
dotada con seis millons e permanece continuamente deficitaria por gastos que non
se explican.
Se queren facer o que din que van facer,
que o fagan por conta e riesgo propio. Para montar unha cuadra con unha cabra,
un cabrón e unha ducia de cabritiños mordendo toxos pelos montes non fai falla
ser alcalde; nin para un criadouro de caracois, nin para facer cousas prácticas
como é natural nos cachorros que paseian pelas ruas ou beber unha taza de viño
acompañada de cayos para non calar a boca os que somos tímidos da fala . Para
ser alcalde é necesario saber moito de alcaldía, moito de finanzas, moito de
direito, moito de problemas sociales, moito de todo e mais un monte de outro
tanto e non esquecer a bondade para, sin ser burro, ser honesto consigo mesmo e
con todas persoas da vila, evitando salir salir contando mentiras a diestro e
siniestro. Temo que vivimos tempos oscuros e o cambio ben devaneando
a pasaxen da noite para o dia en plena estación ártica do verán antártico.
Xa moito choveu. Xa non se collen
anguilas no rio Madriñan, nin se matan becerros na desembocadura do Toba. Na
fonte Fial xa non nacen hortigas, nin lampreas buscan casa nas rocas da Fenya.
Todo foi contaminado e a descontaminación fai parte do guión de un programa que
o nominado sabe que non podera realizalo, pois non entra no cabildo das suas
competencias. Como ben di Alvaro, con a candidez de quen sirve pinchos de jamón
ben curtido, ¡hay que ser realistas!
Na
cartucheira levamos sete balas mezcladas, todas sin chumbo; seis ten polvora
mollada e unha é de festin. No derradeiro vintecatro, trabucados co’a col da
dixestiva berza, apuntaremos c’o ollo mirando as sete listas. Listo o trabuco,
disparatamos o orgullo de botar alguen en algún lugar. Gritaremos ¡fogo! tantas veces como nos imponga o silencio da polvora mollada,
observando con rigor que cada lista apuntada é carta descartada; cesaremos a
cazada ao escoitar o trueno da bala de festin. Nese momento gritaremos ¡Viva el
Rey, somos realistas!
Felizmente existen principios para un
buen gobierno, que deberán ser seguidos bajo riesgo de severas complicaciones.
Lo digo yo a mi modo y por copia de lo
que dice la ley.
Los ediles (el alcalde también es un
edil) en el ejercicio de sus funciones debe promover el respecto a los derechos
fundamentales y a las libertades públicas.
Los ediles deben actuar con transparencia
en la gestión de los asuntos públicos, de acuerdo con los principios de
eficacia, economía y eficiencia y con el objetivo de satisfacer el interés
general.
Los ediles ejercerán sus funciones con
dedicación al servicio público, absteniéndose de cualquier conducta que sea contraria a
estos principios.
Los ediles respetarán el principio de
imparcialidad, de modo que mantengan un criterio independiente y ajeno a todo
interés particular.
Los ediles asegurarán un trato igual y
sin discriminaciones de ningún tipo en el ejercicio de sus funciones.
Los ediles actuarán con la diligencia
debida en el cumplimiento de sus obligaciones y fomentarán la calidad en la
prestación de servicios públicos.
Los ediles mantendrán una conducta digna
y tratarán a los ciudadanos con esmerada corrección.
Los ediles asumirán la responsabilidad de
las decisiones y actuaciones propias y de los organismos que dirigen, sin
perjuicio de otras que fueran exigibles legalmente.
Los ediles desempeñarán su actividad con
plena dedicación y con pleno respeto a la normativa reguladora de las
incompatibilidades y los conflictos de intereses.
Los ediles guardarán la debida reserva
respecto a los hechos o informaciones conocidos con motivo u ocasión del
ejercicio de sus competencias.
Los ediles pondrán en conocimiento de los
órganos competentes cualquier actuación irregular de la cual tengan
conocimiento.
Los ediles ejercerán los poderes que les
atribuye la normativa vigente con la finalidad exclusiva para la que fueron
otorgados y evitarán toda acción que pueda poner en riesgo el interés público o
el patrimonio de las Administraciones.
Los ediles no se implicarán en
situaciones, actividades o intereses incompatibles con sus funciones y se
abstendrán de intervenir en los asuntos en que concurra alguna causa que pueda
afectar a su objetividad.
Los ediles no aceptarán para sí regalos
que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni favores o servicios
en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus
funciones. En el caso de obsequios de una mayor relevancia institucional se
procederá a su incorporación al patrimonio de la Administración Pública
correspondiente.
Los ediles desempeñarán sus funciones con
transparencia.
Los ediles gestionarán, protegerán y
conservarán adecuadamente los recursos públicos, que no podrán ser utilizados
para actividades que no sean las permitidas por la normativa que sea de
aplicación.
Los ediles no se valdrán de su posición
en la Administración para obtener ventajas personales o materiales.
Los principios establecidos en este
artículo informarán la interpretación y aplicación del régimen sancionador
regulado en este título.
Si los candidatos a ediles entienden lo arriba
expuesto, no tendrán gran problema en entender otros asuntos de administración
pública. Les bastará tomar conocimiento y tenerlos en cuenta en la hora de la
hora que ejerzan el poder. Les será tan fácil como rozar las cuerdas de un violín
con las cerdas presas a una vara y dejarse llevar por la fantasía de Carmen, tocado
al estilo de Pablo Sarasate.
Hoy, víspera del gran debate entre
fuerzas políticas que pretenden tomar de asalto los cofres de Cée Villa, es un
buen día para que hagamos correspondiente reflexión sobre los medios posibles y
capaces de reducir los estragos que estas fuerzas puedan causar.
Los estragos ya son bastante grandes,
muchos corazones pulsan agitadamente delante de expectativas adversas. Toda
tomada de poder, como lo fue Granada, exige grandes inversiones en tropas y
armas. Las inversiones deberán ser amortizadas en tiempo que suceda a la tomada
exitosa del trono que se desea ocupar.
Las coaliciones son medios que justifican un
fin. Fin este, que por sugerencia de Maquiavelo y las técnicas del arte de la
guerra, descrito con toda la simpatía del chino Sun Tzu, se fundamenta en
estrategias de engaño para someter el enemigo sin darle palo. Después del
asalto y para consolidar lo conquistado, Maquiavelo sugiere actuar contra la fe
del villano, contra la religión del parroquiano y contra la caridad y humanidad
del aldeano. De los consejos de estos dos grandes maestros del arte de la
guerra también se pueden destacar enseñanzas muy útiles para la paz y prosperidad
de la villa. Infelizmente constituyen conocimientos que se encajan en la
reflexión del humano sénior y no entran en el casco moldurado por el energizado
músculo de la fuerza.
Los enemigos son todos, pero el principal
enemigo al que habrá de dar combate es el pueblo. Contra él se dictarán normas
y leyes que se aplicarán a unos (los inútiles) y se ignorarán en otros (los útiles
al partido) Los inútiles podrán ser condecorados como útiles desde que
manifiesten fe ciega en los dogmas del cacique dominante. Y el principal dogma
de la dominación es la “contribución” en bienes y primicias a la gula del
señor.
Felizmente, bogamos por el segundo decenio
del segundo milenio en la era del Señor, donde nada ya es igual a como antes
era. Los cambios son evidentes y, para confirmar tan asertiva opinión, es
suficiente tirar una foto y compararla con la foto de cuatro años antes. Sin
embargo de lo que realmente sucede, para algunos el tiempo parece estático, pero
se engañan al pretendernos engañar con una foto que ponen sobre el espejo para
simular constancia de su esencia muscular, apta al ejercicio de su fuerza
popular. Pero nosotros, humanos inútiles para el ejerció del soberbio poder,
sabemos distinguir las diferencias entre lo gravado en la superficie plana de
un papel y la dimensión tridimensional de la vida real. Los cambios son
continuos y, aunque aparentemente se repitan en ciclos de tiempos semejantes,
el producto generado por el cambio es diferente al producto de ciclos
anteriores. No existe cambio estático. Todo cambio es fruto del movimiento, y
el movimiento es vida. Y la vida es la esencia más preciosa del ser humano.
Preciso es saber dar utilidad a esa vida, en beneficio de esa misma vida que es
lo que compone la esencia de la vida villana, que los trece ediles del
apocalipsis quieren gobernar en un nuevo ciclo de cambio continuo.
Los Presupuestos Generales del Estado, en
que se insiere el concello de Cée, estimulan objetivos para reducción del
déficit público, acordando que para las Corporaciones Locales el déficit sea
cero. Por otro lado, considerando la mala situación de la economía, se hace
necesario efectuar eficiente asignación de los recursos públicos, que, dicho de
otro modo, son los recursos que muchas personas necesitan para sostenerse y el
poder público se los tira para un supuesto beneficio que no consigue entender quien
padece hambre y no le dejan trabajar para obtener el sustento propio y de sus
hijos. Delante de situación tan grave ningún animal en la naturaleza consigue
ser tan pasivo como el hombre.
Entiendo que un candidato a un cargo de
concejal debe tener obligatoriamente un mínimo de conocimiento sobre el asunto
presupuestario, debe saber para qué sirve y que beneficios se puede obtener,
dada su aplicación, a la comunidad que ellos pretenden administrar.
No es lo que observo en ninguno de los 84
candidatos al concello de Cée. Talvez, sí, alguno tenga conocimiento de cómo se
elabora un presupuesto y conoce las técnicas de los elementos que lo componen.
No se trata de llenar un rollo de papel con valores al arbitrio del candidato,
quien usualmente, como argumento de su propuesta, vende y después se ve obligado a quemar el cajón
para demostrar el origen de la bocanada. El papel acepta todo que sobre él se
escriba, concuerdo con Zaira. Pero los lectores electores no obligatoriamente
serán impelidos a dar crédito a todo que en el papel se expone, ni tampoco a la
voz que lea lo que el papel dicta. Están lejos los tiempos en que el único
argumento para convencer el inteligente analfabeto era decir que lo dicho
estaba escrito. Cayendo sobre el papiro una o más gotas de tinta no inteligible,
el mata-borrón está ahí para ocultar el
deslice del matiz.
Vivimos momentos en que se pule el caño y
se afila la bayoneta para que de la luz que escupe la escopeta salgan rayos
seguidos de truenos, todos capaces de influir sobre el raciocinio reflexivo de
los que asistan esta magnífica farsa de la falsa democracia. Los actores son 91.
Todos postulan ser concejales de una agrupación cívica compuesta de 13 conselleiros. Lo curioso de esta obra, cuyo autor del guión sería interesante
descubrir para ofrecerle laureles, es que solamente a siete por cien (7,69%) de los
candidatos le es ofrecido el merito de exponer sus ideas (las suyas o las que
le dicte el guión). A los demás, que son amplia mayoría de los 92 %, les cabe
el honor de ser meros coadyuvantes de un bloco insípido y descolorado por la
tibiez de su participación.
Sabemos todos los villanos que el actual
estado de la nación no permite el ejercicio democrático para selección y escoja
del alcalde de nuestra corporación. Ese ejercicio es reservado a 13 de los 91 candidatos. Peor todavía, apenas uno de cada partido, que tenga representación,
estará capacitado a decidir quién será el alcalde de la Villa de Cée. Más peor,
si cabe, el líder representante de su partido estará condicionado a los
intereses de la dirección partidaria. Como vemos, la farsa democrática está
limitada por los intereses de la partitocrácia francamente generalizada y opera en claro
estilo del caudillismo tradicional y monocrático y, una vez levantada las
cortinas, muestra a los electores la rigidez de su textura facial, en clara
demostración de su fascismo ideológico.
Por la frecuencia en el tablado y por los
pasos que cada uno de los siete quiere dar, conocemos el estilo del baile y el
ritmo de la música que ellos quieren tocar. El instrumento es por todos conocido:
el bolsillo de los electores y no-electores del ayuntamiento de Cée, por acción
y devoción de la partitocracia, actuante en el remedio amargo del tributo
impuesto.
Profesionalmente tenemos oferta para
todos los gustos. Dos abogados, una licenciada en asuntos sociales, un
tabernero, un médico, un técnico en aguas residuales y un naviero jubilado. Estamos
bien representados. Si yo tuviera el derecho a siete votos, daría un voto a
cada uno de ellos. Como en el trono solo caben 13 coronados, suponiendo que
cada uno debe llevar un guardaespaldas, los siete deberán reunirse para anular
el resultado de un voto. La pregunta que mi buena lengua no quiere callar es:
¿a quién de los catorce los siete excluirían?
Dispara el tiro para LA CORRIDA hacia el
concello de Cee. Son SIETE los bandos que disputan tan concorrida reyerta del
régimen partitocrático. Por si las moscas, no hará mal frotar unas cabezas de
ajo y ponerlas en el bolsillo, pues solo así estaremos protegidos contra malas
sombras y visitas del diablo. Para espantar el mal agüero, quemar hoja de
incienso o tomar baño con sal gruesa puede resolver el problema. En fin,
tenemos remedio para todo, aunque para algunas cosas poco remedio hay.
Siete es el número cabalístico de bandos
en Cee con representación reconocida por el sistema electoral español, cuya ley
5/1985, en su título III, regula las disposiciones especiales para las
elecciones en nuestra querida Cee villa.
Un sistema electoral, en que a uno se le
antoje denominar democrático, presupone la existencia, en su núcleo de
capacitación formal, de libre expresión del sentimiento humano, manifestada en
todas sus posibles formas de comunicación, desde un sonoro y grave rugido animal
hasta el dulce, vibrante y agudo sonido de las cuerdas de un bien templado violín.
Cien es el menor número de firmas de
electores inscritos en el censo electoral del municipio para poder componer
agrupación y estar habilitada para la corrida del 24 mayo. No son muchas
firmas. Todas las parroquias del entorno villano poseen número suficiente para
componer agrupación y concurrir al ejercicio del poder supremo sin necesidad de
recurrir a partidos alienígenas, cuyo objetivo no es otro que el quitarnos del bolsillo
algunas perras chicas, que tiramos del mar, del campo y del sufrido trabajo por
cuenta propia o ajena.
En cada lista monolíticamente cerrada se
esconden trece candidatos a concejal en el concello de nuestra patria villana.
Multiplicando siete por trece, ya me diréis cuantos caciques están dispuestos a
gobernar tantos pocos indígenas. A cada uno le toca, en términos redondos, 14 %
de posibilidades. Nada mal, pero… Considerando la matraca seleccionadora de
D’Hont, cada uno de los primeros de la lista arcará, también en números gordos,
con 34 % de los beneficios de ser elegido. Siguiendo tan natural raciocinio,
después del segundo listiño no habrá posibilidad alguna para los 78 restantes
candidatos a ejercer su vocación al
sacerdocio político. A esa grande mayoría democrática de 78 entre 91 (
86 % ) le es negada el mismo beneficio que se otorga al cabeza del culebrón.
Podemos afirmar que en tales circunstancias a todos le es ofrecido la misma
oportunidad que la constitución prevé? Hombre, yo pienso que si nada pienso o
es porque no soy listo o es porque yo soy tonto. Siendo tonto iría en las
listas con una vela en las manos y una venda en los ojos; siendo listo, yo saldría
de esa lista para que el cabezón no me considere tonto. Oh, triste dilema! Y
todo por una cabeza!
Los cuentos margen por todas las
carreteras a espera que un par de ojos se fijen en él y, por el embalo de un
vehículo veloz, alcancen algún sentido en la voracidad del amigo lector. Muchos
son libros de manualidad vacilante, perfectos para los urbanitas en boga por
los tiempos presentes, tan ausentes de tiempo aunque el tiempo sea lo único que
nos ofrecen por la austeridad del momento. Los viejos educados leímos y leemos
el buen lenguaje de Jaimito, entre otros aquel en que Jaimito fue escogido para
argumentar el hecho de una pelota haber ido parar en el balcón de una noble
señora.
“Mire usted, mis compañeros y yo
estábamos practicando el noble deporte del balón pie cuando, en lance fortuito,
el esférico describió parábola tan mal afortunada que tuvo por destino el
perímetro de su balcón… “
Admirada por el bien hablar, la noble
señora reunió el pueblo y, delante de todos, solicito a Jaimito que repitiese su
excelente argumento.
“Yo venía a coger la puta pelota de los cojones, pero esa maldita vieja … (Censurado)”
MADURO
“Santo que vê muita esmola na sua sacola
desconfia e não faz milagres, não. Gosto de Maria Rosa e quem me da prosa é
Rosa Maria . Vejam só que confusão.” Así
cantaba el compositor Ataulfo Alves y en
su prosa de carismático estribillo reafirmaba:
“Laranja madura na beira da estrada tá bichada Zé, ou tem maribondo no
pé.”
Nuestro espasmo ya no debe ser atribuido
al estoico carpevetónico en momentos de reto a ultranza. Estamos en furiosa
caída y la gran corrida de los tiempos modernos encoleriza los pies y manos.
Amarrados como estamos, nobles en los hechos y marranos en los deshechos,
seguimos hacia el reto del abismo. Nos desplomamos, no sabemos donde y cuando, pero sabemos cómo lo haremos:
será de repente, con un instante separando el antes y el después, un ligero
viento seguido de un estático movimiento.
Confieso mi ansiedad delante de la
expectativa que antecede el descubrimiento de alguna cosa. Saber
de la utilidad de un peine no era cosa novedosa en mi fuero personal,
recuerdo esa utilidad desde los tiempos que mi madre utilizaba el peine para
revelar la presencia de algún piojo infiltrado en la cabellera selva, que
entonces dominaba la parte alta de mi joven cuerpo. La ansiedad deriva de la
posibilidad de poder abstraer valor de esa vieja herramienta, darle precio y,
con técnicas de marketing , estimular su procura partiendo del conocimiento
habido por la ley de Say. Toda oferta tiene su correspondiente efecto corrosivo
por el valor que representa el dogma de la unión de un partido compuesto por
piojos firmemente unidos. El peine tendría el don de dejar transparente ese
partido tan unido. Descubierto el insecto más gordo, la etapa siguiente, de
todos conocido, es untar la llama digital, copiar el phtirátero y, después de
colarla a la uña de un dedo zumbón, dejar que otro cuerpo ungueal practique,
con leve presión de la queratina que endurece células muertas, el
ártabro rock and roll.
Viviendo a la sombra de dos altos montes
en la Costa da Morte, no era de recibo leer cualquier manual distinto del
catecismo. Las reglas de caballería eran articuladas por el sabor de nuestras
consciencias en consonancia con el aquí y aurora momento. Tenía usted once años cuando, a la altura de mis quince, una señorita
madrileña, estudiante de ballet, me
solicitó el favor de conducirla al monte del son. La guié por la trilla que
trazaba el torrente que se desliaba sobre la pendiente en su corrida hacia el
mar. A medio camino, el patear sobre la trilla provocaba el rolar de gruesas
piedras. Vencer la gravedad del momento exigía prudencia. No tuve la menor
duda, puse la señorita a caminar un paso
delante de mí. Como un ángel ella deslizaba sobre las piedras menores. Para
subir al altar de piedras ancladas a la tierra yo la suspendía por el talle.
Alcanzamos la piedra de la Paz.