viernes, 24 de abril de 2015

POR UNA CABEZA

Dispara el tiro para LA CORRIDA hacia el concello de Cee. Son SIETE los bandos que disputan tan concorrida reyerta del régimen partitocrático. Por si las moscas, no hará mal frotar unas cabezas de ajo y ponerlas en el bolsillo, pues solo así estaremos protegidos contra malas sombras y visitas del diablo. Para espantar el mal agüero, quemar hoja de incienso o tomar baño con sal gruesa puede resolver el problema. En fin, tenemos remedio para todo, aunque para algunas cosas poco remedio hay.

Siete es el número cabalístico de bandos en Cee con representación reconocida por el sistema electoral español, cuya ley 5/1985, en su título III, regula las disposiciones especiales para las elecciones en nuestra querida Cee villa.
Un sistema electoral, en que a uno se le antoje denominar democrático, presupone la existencia, en su núcleo de capacitación formal, de libre expresión del sentimiento humano, manifestada en todas sus posibles formas de comunicación, desde un sonoro y grave rugido animal hasta el dulce, vibrante y agudo sonido de las cuerdas de un bien templado violín.

Cien es el menor número de firmas de electores inscritos en el censo electoral del municipio para poder componer agrupación y estar habilitada para la corrida del 24 mayo. No son muchas firmas. Todas las parroquias del entorno villano poseen número suficiente para componer agrupación y concurrir al ejercicio del poder supremo sin necesidad de recurrir a partidos alienígenas, cuyo objetivo no es otro que el quitarnos del bolsillo algunas perras chicas, que tiramos del mar, del campo y del sufrido trabajo por cuenta propia o ajena.

En cada lista monolíticamente cerrada se esconden trece candidatos a concejal en el concello de nuestra patria villana. Multiplicando siete por trece, ya me diréis cuantos caciques están dispuestos a gobernar tantos pocos indígenas. A cada uno le toca, en términos redondos, 14 % de posibilidades. Nada mal, pero… Considerando la matraca seleccionadora de D’Hont, cada uno de los primeros de la lista arcará, también en números gordos, con 34 % de los beneficios de ser elegido. Siguiendo tan natural raciocinio, después del segundo listiño no habrá posibilidad alguna para los 78 restantes candidatos a ejercer su vocación al  sacerdocio político. A esa grande mayoría democrática de 78 entre 91 ( 86 % ) le es negada el mismo beneficio que se otorga al cabeza del culebrón. Podemos afirmar que en tales circunstancias a todos le es ofrecido la misma oportunidad que la constitución prevé? Hombre, yo pienso que si nada pienso o es porque no soy listo o es porque yo soy tonto. Siendo tonto iría en las listas con una vela en las manos y una venda en los ojos; siendo listo, yo saldría de esa lista para que el cabezón no me considere tonto. Oh, triste dilema! Y todo por una cabeza!

jueves, 9 de abril de 2015

MADURO

Los cuentos margen por todas las carreteras a espera que un par de ojos se fijen en él y, por el embalo de un vehículo veloz, alcancen algún sentido en la voracidad del amigo lector. Muchos son libros de manualidad vacilante, perfectos para los urbanitas en boga por los tiempos presentes, tan ausentes de tiempo aunque el tiempo sea lo único que nos ofrecen por la austeridad del momento. Los viejos educados leímos y leemos el buen lenguaje de Jaimito, entre otros aquel en que Jaimito fue escogido para argumentar el hecho de una pelota haber ido parar en el balcón de una noble señora.
“Mire usted, mis compañeros y yo estábamos practicando el noble deporte del balón pie cuando, en lance fortuito, el esférico describió parábola tan mal afortunada que tuvo por destino el perímetro de su balcón… “
Admirada por el bien hablar, la noble señora reunió el pueblo y, delante de todos, solicito a Jaimito que repitiese su excelente argumento.
“Yo venía a coger la puta  pelota de los cojones, pero  esa maldita vieja … (Censurado)”
MADURO
“Santo que vê muita esmola na sua sacola desconfia e não faz milagres, não. Gosto de Maria Rosa e quem me da prosa é Rosa Maria . Vejam só que confusão.”  Así cantaba el compositor Ataulfo Alves  y en su prosa de carismático estribillo reafirmaba:  “Laranja madura na beira da estrada tá bichada Zé, ou tem maribondo no pé.”
Nuestro espasmo ya no debe ser atribuido al estoico carpevetónico en momentos de reto a ultranza. Estamos en furiosa caída y la gran corrida de los tiempos modernos encoleriza los pies y manos. Amarrados como estamos, nobles en los hechos y marranos en los deshechos, seguimos hacia el reto del abismo. Nos desplomamos, no sabemos  donde y cuando, pero sabemos cómo lo haremos: será de repente, con un instante separando el antes y el después, un ligero viento seguido de un estático movimiento.
No me ofende la libertad sartriana ni me condena el haber admirado el perfil de piernas bien torneadas.  Quizá ya voy maduro y la alegría que a mí afana puede ser causa de sabor amargo.     

miércoles, 8 de abril de 2015

BIOMANIA

Confieso mi ansiedad delante de la expectativa que antecede el descubrimiento de alguna cosa. Saber de la utilidad de un peine no era cosa novedosa en mi fuero personal, recuerdo esa utilidad desde los tiempos que mi madre utilizaba el peine para revelar la presencia de algún piojo infiltrado en la cabellera selva, que entonces dominaba la parte alta de mi joven cuerpo. La ansiedad deriva de la posibilidad de poder abstraer valor de esa vieja herramienta, darle precio y, con técnicas de marketing , estimular su procura partiendo del conocimiento habido por la ley de Say. Toda oferta tiene su correspondiente efecto corrosivo por el valor que representa el dogma de la unión de un partido compuesto por piojos firmemente unidos. El peine tendría el don de dejar transparente ese partido tan unido. Descubierto el insecto más gordo, la etapa siguiente, de todos conocido, es untar la llama digital, copiar el phtirátero y, después de colarla a la uña de un dedo zumbón, dejar que otro cuerpo ungueal  practique,  con leve presión de la queratina que endurece células muertas, el ártabro rock and roll.
Viviendo a la sombra de dos altos montes en la Costa da Morte, no era de recibo leer cualquier manual distinto del catecismo. Las reglas de caballería eran articuladas por el sabor de nuestras consciencias en consonancia con el aquí y aurora momento.  Tenía usted once años cuando,  a la altura de mis quince, una señorita madrileña, estudiante de ballet,  me solicitó el favor de conducirla al monte del son. La guié por la trilla que trazaba el torrente que se desliaba sobre la pendiente en su corrida hacia el mar. A medio camino, el patear sobre la trilla provocaba el rolar de gruesas piedras. Vencer la gravedad del momento exigía prudencia. No tuve la menor duda, puse  la señorita a caminar un paso delante de mí. Como un ángel ella deslizaba sobre las piedras menores. Para subir al altar de piedras ancladas a la tierra yo la suspendía por el talle. Alcanzamos  la piedra de la Paz.

jueves, 2 de abril de 2015

JOGO DA FALA

Eu pecador também confesso vasto entretenimento nas artes de aprisionar as minhas rotineiras impressões nas redes informáticas e também de fazer parte na arte de compor os espetos que espetam troços de saborosos nacos da indústria churrasqueira à beira das estradas. Folgo nas praticas de copia-cola e, aparentemente protegido à sombra do guarda-chuva, atiço saraivada de generosas criticas ao alvedrio do meu particular sentimento. É o que há, e do que há não falta nada.

Ignoro os dejetos da ilustre professora, logo vivo baleiro  da sua farta pedagogia, o que impede promover financiamento de tão ilustre cultura nos montes de Pindoschan. O que não impede, de jeito algum, ipsis litteris rato, atitudes comportamentais orientadas para a crítica inepta e o pleno respeito ao nexo que advêm das relações internecias. Entendo que todos que usam e abusam  da fala pelos mais variados instrumentos estamos submetidos aos dardos da críptica dourada ou dorida. O principio a reger tal entendimento é o da reciprocidade de sentimentos.

ALABADO SEA EL SEÑOR

En condición de temperatura y presión estable, me permito hilar algunos pensamientos sobre el estado del sentimiento melancólico que irradia la españolidad, hoy en estado de ebullición y transbordante, con pérdida irremediable de su nata social.

Somos una generación que se extingue por su propia naturaleza. En tesis, tal extinción no tiene importancia. Somos, los mayores de 65 años, minoría política interpuesta en una mayoría de  menores de 65.  De esa mayoría fuimos participantes durante seis décadas y un lustro. Hicimos lo que hicimos y ahora nos enoja conocer lo que hemos hecho. De lo alto de ese plató de los 65 se puede ver las debilidades y fortalezas de los diferentes niveles que nos anteceden en altura. Es una visión ligeramente turbada, pues a esta altura las cataratas muestras sus vapores, las rodillas se hacen rebeldes y la proximidad a la cumbre nos hace pensar lo que será mejor: el sillón a la izquierda o el que está a la derecha. Ni pensar en el sillón del centro, pues conocemos que está ocupado desde la eternidad y para la eternidad. Si la fe ya no ilumina nuestros pasos por este mundo lagrimoso, porque tener fe cuesta un rabo en diezmos y primicias, ¿qué podemos esperar de la vida austera de los mayores de edad? En el extremo del ciclo del loro poca esperanza nos queda. A cada año que pasa, el peso en carne y huesos muestra su tendencia a mostrarnos que vamos por el camino de la edad de plomo. Sabemos que vendrán ángeles para asegurarnos que el año que viene  nuestro peso será menor; con su ayuda y por lo que nos impongan estos ángeles, en tesis con penas bien menores que las nuestras, el peso será aliviado en vida hasta que no sobre una gota de agua y el polvo sobrante regrese al suelo. En este momento alcanzaremos la paz. Sin revolución, guadañas, cañones y balas, no necesitaremos patrones que nos salven de sus cabronadas; no habrá juegos partidarios, no habrá político mal intencionado,  ni gramática para alabarlos.

!AY, QUE TIEMPOS!

Hay asuntos que se imponen sobre otros; hoy el hecho imponible es el Impuesto, así con I imperial, mayúsculo como corresponde a todo hecho que sabe imponerse. En este ejercicio literario pretendemos calificar  las modalidades en las que podemos encuadrar el ilustre señor Impuesto, don por su particular naturaleza.

Atraco es asalto para robar, y asalto es un hecho repentino y violento que se hace con la intención de robar o de apoderarse de algo. No creo que se pueda atribuir al señor Impuesto el condón de ladrón, no en la primera fase de su evolución impositiva.

Hurto es un delito que consiste en tomar bienes ajenos  sin empleo de violencia o intimidación. En su fase juvenil, el señor Impuesto no es adepto a hechos violentos pero le gusta practicar bravatas con discursos intimidatorios.

En derecho, robo exige ánimo del ladrón para beneficiarse de la cosa robada con uso de la intimidación. Intimidación es instigación al miedo inspirado por un hecho imponible: ¡la bolsa o tu vida!

En nuestro estado de transfusión liquidataria, armoniosamente “confuso, profuso difuso y delicuescente” vivimos momentos de franco iluminismo, semejante a aquellos tiempos en que se pagaba tributo  en función del tamaño de puertas y ventanas. Eran tiempos en el que el sol no entraba en la cabeza de los ilustres dones, y el ombligo era el centro sobre el que giraba todos los bienes del mundo. El estado soy yo y todos vivís por la gracia del gratis estado.

Se hace necesario penalizar el el rey sol por su tenaz resistencia a la idea de que el ombligo es el centro del mundo, gestionado por las lumbreras de la unión por el desempleo, a favor de la miseria, frio y hambre, que la austeridad, monolítica  en inteligencia creativa,   provoca en el alma humana. El castigo se hará por la ofensa que hace a la gente que quiera hacer uso de su fuerza por la alegría que un modesto villano tendrá por salir de la recesión y con su inteligencia expansiva producir calor y brillo en los hogares de España. ! Ay, qué tiempos!


viernes, 27 de marzo de 2015

TRAGADOS

Mis buenos días y filantrópicos deuschopague a todos mis amigos y a todos los que tanto no lo son en la misantrópica, por nublosa y hoy fría, tierra aldeana de contorno global. En este otro trópico, también nublado y ligeramente frio en sus 22 grados de tiempo otoñal, soy acordado por el canto de dos pajaritos que milagrosamente me recuerda las mañanitas que cantaba el rey David. Ambos, con sus penas distintas, pero igualmente  hermosas en la soledad de especies cativas, me miran con su bondad acrisolada por una mirada que se pierde en las alturas de un dios que nos contempla. Nos esforzamos para el entendimiento entre nosotros. Es de mi incumbencia prepararles la pila para su esponjoso baño. No niego que soy uno de aquellos que estira la cabeza en movimiento circular sobre los hombros para decirles que soy hombre; ellos me responden picoteando sus penas para decirme que son pájaros. De este modo, entre grillos y ladridos, vamos remando en este lujoso valle de lágrimas.

Son sentimientos que pueden producir vanidad y desbocar en pecios de rancio altruismo o en el egoísmo de las glicinias que se revientan en malvas desajustadas por los años de soleada vida. Somos soldados desarmados a quien nos reclaman el ejercicio de la incontención en tiempos propios de la incontinencia descontrolada. Oh! triste misión esta nuestra de mantener la cabeza erguida en suelo fértil, arañado por el desasosiego material de mucha cobra a cobrar de la cabra su mala leche en tiempo de farta escasez. Nos cubrimos con divagaciones extrañas y, como Moisés, subimos al monte para arrancar agua de la piedra y con ella labrar la tabla de los mandamientos. Por el correo las enviamos a doquiera para quien quiera lo mande, no en su nombre y si en nombre del sosiego espiritual. Poetas y filósofos son lados opuestos de una misma moneda. Filósofo es la razón de lo lógico estimulado por la transcendencia ilógica del mundo espiritual. Con calma y firme disposición, el político traga a los dos.
Son qual nave ch’agitata da piu scogli in mezzo all’onde si confonde, e spaventata, va solcando in alto mar, va solcando, in alto mar.

jueves, 26 de marzo de 2015

AMIGO

Concuerdo con el amigo Lelo en su definición de amigo: “amigo es amigo y punto”. El gran problema en tan supimba definición radica en lo grueso del punto, cuando él nos  aparece en el espacio o en el diámetro que ocupa o por el radio de la atracción de su influencia. Consultando el internecio, leo que la palabra amigo deriva del griego ‘aego”, esto es, “a” = sin, “ego” = yo, lo que está en mi. Luego, ruego que el rego no me abandone en presencia de mi nombre.

Vivimos tiempos de ábregos vientos, prestes a traernos las mil lluvias de abril; conveniente es no olvidar la intimidad de un paraguas e invocar su presencia en momentos de duro granizo. Es en estos momentos que la construcción demuestra la solidez de su estructura. Hay amigos que son convenientes y hay amigos que son muy inconvenientes. La literatura, en su sagrada exposición, muestra la inconveniencia que para Pedro era ser amigo de Jesús. En acto anterior, escribe la inconveniencia que fue para Jesús el abrazo amigo de un fiel discípulo.

Por apofonía surge la presencia del enemigo, por quien la oración ruega a Dios para que de ellos nos libre. En mi particular caso, yo de él no consigo librarme, pues muestra su presencia en críticos momentos. Cuando me lavo la cara, él muestra la suya. A veces me agrada su dulce mirada, otras veces aparece para decirme que ya voy viejo y pinta mi imagen con tintas que se me figuran decadentes.  Replico en ton severo que él ahora es mi enemigo y le digo que si no le quiebro la cara es por aquello de la súper estación de los siete años raros.

Poco puede hacer un amigo que se calla, pero el otro, que ofrece la cara del amigo al enemigo que le busca, poca gracia le hace.  Quizá, por eso, siempre que me pregunto qué, cuándo, cómo y dónde, yo de cara al espejo me respondo: quizá, quizá, quizá. Y así paso los días con morriña definida por la casiña pequeniña donde meu amor naceu; tiña un amigo do lado, que coitado, xa morreu.

Renace la primavera y con ella vuelven los amigos, aquellos amigos que lo fueron en la infancia y hoy se albergan en los dulces recuerdos de un renglón que se aproxima de su punto final.

lunes, 23 de marzo de 2015

LENGUA GENIOSA

Eu, Genio Cándido Ingenuo, por alcuña Imposible y otras cositas Mas, humildemente me boto a sus pies en asuntos de la lengua.
 Es con extraordinario placer que recuerdo ledicias de la  lengua mía, reportadas por el ollo de mi infancia pueril.  Jamás olvidaré la satisfacción que provocaba coger una crostra de brona , apaciguarla en leche fresca y remoerla en la boca dándole vueltas con la lengua y, así, hablandarla antes de clavarle el diente. ¡Cosas de tierno chiquillo!

Nada era prohibido en mi huerto geográfico ¿Nonsi? No todo era alegría, recuerdo cierta envidia que me causaba Manolete cuando mis amigos se referían a su extraordinaria fama de buen torero. Yo alegaba que mi fame a veces era más grande y nadie de mi falaba. La risa irónica de mi amigo Ares revienta mis oídos al recordarla. Hay martirios incansables y este fue un martillo de fuerte tonalidad,  muy capaz  para amargar el sonido que “por flebe se esmodenga o deshace , como leña floja, que es la rama”.

Eran tiempos, mi buen amigo conde, del acó y acolá, de lo longo para diferenciarlo del estrecho y monótono fungar, era un falar del sabio celta en contraoposición del rudo godo de la mesonera planicie. Vivimos una desértica cruzada por la hegemonía de cabellos sedientos, puestos al viento en desdeñable ademan. Libres como la liebre, nos impedimos de escribir livre como ordenaba la norma portuguesa y, por tan gramatical modo, evitamos chumbo grosso de la cazada estéril. Por haber del dever luso nos ilusionamos con fartas palabras de  idiosincrasia portuguesa, y con el enfado de un buen fado hicimos oposiciones al antónimo de Nebrija. No fue otro el camino que se diseñaba  para chegar a san Cetano y tornar nuestro el palacio de Raxoi. Extraña ironía, pues como clavijas puestas en la antesala de la lengua de quien mucho manda hoy, sometido a un rigoroso examen de lingua e modos, jamás le sería permitida la entrada en su palacio. Ao allo que non fede non se lle mira o dente.

SOCIEDAD DEVALUADA

Fue la de ayer una pregunta pertinente a aquellos comprendidos entre los menos de treinta. A los más poco puede interesar lo que venga a ocurrir a la vuelta de cuarenta años. Bueno, es un decir, pues un cierto sentimiento de preservación de la humanidad domina el humano de cualquier edad.

Pese a todas las dificultades, la empresa de sociedad anónima española oscila en números como cualquier otra sociedad  del mundo. La pirámide demográfica se ha debilitado en la base, pero se ensancha en la barriga como consecuencia de los fértiles años pasados. Con más algunos años, toda esa grasa de la gracia generacional se irá derritiendo para mostrar un tronco cilíndrico, sin diferencias diametrales entre la base y la cumbre. La igualdad entre todos los estamentos sociales quedará igualmente valuada y el mundo morirá de envidia. Con todas las luces apagadas a nuestro alrededor, discutiremos la rectitud del árbol genealógico  por la virtud de las perdices que se pendieren en los gallos.

Para conformar su forma al tamaño de los pies podríamos recordar las labores de un buen zapatero. Si el árbol resulta en la calidad de un fino palito, recordaremos con bastante obviedad el cincel y martillo que le ha retirado todas las capas periféricas a golpe de rajatabla. De momento, y al albur de futuras encuestas, vamos recordando el azar de  un pasado que por muy infeliz se aproxima a la infelicidad del momento presente. Lo hacemos con el gran salto el vacío que nos separa de las desdichas de un rey avasallado por la lujuria de Versalles y las locuras inventivas de Joseph Ignace Guillotin, nombre muy apto en la competencia de producir grandes espectáculos con extrema economía en mano de obra. Recordamos tiempos que precedían la gran industrialización, recordamos  el romancista Chateaubriand, partidario de Napoleón y de la monarquía constitucional, mentor de la Santa Alianza y restaurador del absolutismo español tras el Trienio Liberal. Recordamos nuestra devaluación social.


SARTA DE RESPUESTAS

No sé de usted, pero sí sé de mí que he tenido  la honra de ser agraciado por los correspondientes diplomas de buena conducta, emitidos por el párroco y el excelentísimo teniente de la guardia civil. No fuera poco, el notario que todo lo nota certificaba, para que el Mundo lo supiera, que yo había mostrado mis dotes laborales durante más de tres años de duro trabajo. Hubo omisión de dieciocho, pero lo que se restaba en aquel momento podría ser suma en la cuenta de retornación. Alegre gloria, pues al jurar bandera en el Sanedrin de San Pablo, vi como los del consulado disfrutaban, con agrado y risitas contenidas, mi postura marcial de cara roja, quemada  por el constreñimiento del momento, y  amarilla por el color de bananas comidas. Agobiaba la expectativa  de quedar irremediablemente soldado a la forja del acero cañón.


“Una nación no se cambia en dos días, se necesita de una generación para promover el cambio”

Algo parecido lo escuché por la voz, franca por la agudeza del tono e imperial en su postura marcial, de Paquito, el mismo genio a quien usted se refiere en su misiva de hoy. Fue un pronunciamiento hecho en Coruña, cuando Coruña se cantaba en La mayor y en España brillaba un Sol sostenido por la fuerza de lo que ya no es necesario explicar.  Los padres de los nietos del abuelo Paco poco pitamos en el juego de la nueva generación. Ahora nosotros son ellos, y ellos, como es sabido, tiran de lo nuestro para un siniestro y modesto requiescat in pace. Ora pro nobis fue el ruego que salió de mi pecho delante de la amargura de un medio (por la mitad  o menos) mileurista, en tiempos que reinaba el negro chapapote en las arenas de Pindoschan. Imagínese usted, iba todo en un único gasto corriente: habitación en la  Costa Morta como presagio para una vida austera. Para el IVA, por alimentación, higiene y transporte, no quedaba nada. Sobraba crédito de la naturaleza por cuenta de magostos, sardinadas y algún pequeño ahorro habido en el pasado. Con crédito a cuenta de su doble partido, el débito, la esperanza patinaba pero conseguía dar algunos pasos.  Hoy, locamente parados ya no creemos en nada, ni en la ristra de preguntas ni en la sarta de respuestas.

viernes, 20 de marzo de 2015

SÓLO ANTE EL PELIGRO

Hollar con los pies o manos no es razón suficiente para preocupación de quien quiera que practique  u observe actitud de quien la practica. Quebrantar ley o principio puede ser causa para sensaciones peligrosas. Someter a una persona, a una nación, a un pueblo, a una familia, a una persona, vejándolos, humillándolos o tiranizándolos, constituye clara acción que inculca presión sobre la vida de los humildes mortales.  No lo dice Chateaubriand, lo dice el diccionario que sin exigencia de pago llega a mis ojos para que yo dé una ojeada a la palabra conculcar.

La propiedad es enemiga de la libertad. Ambas, libertad y propiedad no se entienden, aún cuando se deseen mutuamente uno al otro. La libertad inculca un sentimiento de poder muy capaz de dejarte solo en presencia del peligro. La propiedad esclaviza su propietario, arrebatándole toda libertad que creía tener al poseerla. Por el camino que idealiza la libertad de ser propietarios de alguna cosa no se llega a lugar alguno.

“La mirada desbocada, el reflejo de los sueños, vigilantes  acechantes, de bajada a los infiernos, más que sólo ante el peligro, gritando contra corriente, a todos juntos nos será más fácil ser igual y diferentes”. Lo ha dicho Tioinkin, nacido en estado  propiedad de nadie y murió apropiado por la libertad de exigir  un duelo con el sol.

No es necesario viajar a Cuba para ver cosas que despierten sentimientos contrapuestos. Es suficiente ver el reflejo del entorno sobre una cuba con agua parada. Y no hablo de lechugas, pienso en el peligro que puede representar aprovechar el sol para asuntos privados. Habida multa, pagarla será un infierno, y no habrá libertad al raciocinio que quiera evitarla. Sabido es y claro está que el arte mejor desarrollado en el milenio del desespero es el arte de querer cobrar lo que no debes, o debes por el arte de quien te roba y da fe de que te ha dado crédito con todo que te ha robado. El peligro nos deja solos a espera de la libertad.

martes, 17 de marzo de 2015

SABIA IGNORANCIA

Escribió, ayer, Xosé Neira Vilas para fundamentar concepto de ignorancia y auto desprecio: “TODOS os que amamos a lingua galega estamos preocupados  porque merma o uso da mesma”.  Al analizar tal periodo compuesto de tres oraciones, vemos que todas las palabras están registradas en el diccionario de la Real Lengua Española y la Real Lengua Gallega.  Por licencia poética, el señor Neira se ha permitido cometer algunos vicios de lenguaje. Sanados TODOS los vicios del léxico español o galego, salvo engaño, el enunciado quedaría así: “Todos los que amamos la lengua gallega estamos preocupados porque merma el uso de la misma”. Observemos que la única diferencia entre los dos idiomas  esta en los vocablos “os -los”, “a-la” , “lingua-lengua ‘y “galego-gallego” los cuales han sufrido vulgarismo por omisión, substitución o adicción de fonemas.
Indicio de auto desprecio, data venia, lo encuentro en la substitución de la” J “por la “X” en el nombre del autor, pero eso es tema para otro cuento.
No creo probable que en los registros de nacimiento y bautismo conste el nombre Xosé.

MANSENIÑO


Manseniño , manseniño vamos beirando o estado da beleza da alma. É un trunfo na manga, boa para arexar os pulmoes do coelho e lhe dar asas para exhibir a vellez dos contos ensacados na chistera.

Hoje dame por recordar os vinte e un aniños da minha primeira infancia, cando no solpor do mundo tropical depareime con a vírgula picotando a primeira letra do abecedario portugués. Eu non era técnico en análise sintática, entrementes eu sabia distinguir as preposicións e os artigos como parte de un todo morfológico. Habia en min un problema de conexión entre as palabras para lhe arrancar o verdadeiro significado na composición de unha oración. Por eJemplo:

“El amor al saber es virtud”.

Sabia que “al” era un ayuntamiento de preposición a con artículo el, con omisión de la e. En outro exemplo:  en “ O amor “à” mae” aparecia un señal sobre la “a” provocando en mi cierta disonancia cognitiva. Mi curiosidad aguzaba el interés del saber por qué ocurría tal fenómeno. La normativa portuguesa lo explicaba con sobeja razón: se trata de la CRASE.

Crase es un fenómeno gramatical que se produce cuando dos vocales idénticas se juntan y se fusionan en una única vocal. Caso típico es la fusión de la preposición “a” con el artículo definido femenino portugués “a”. La normativa portuguesa reza que este tipo de fusión debe ser identificado con acento grave (a+ a = à : amor à mae). 

Por algún medio no explicado, el gallego adopta la fusión acentuado dos vocales distintas con acento agudo y, así, la  cualifica como función diacrÍtica que no existe, ni en la fusión de la preposición “a” más articulo femenino “a”, ni mucho menos cuando en la fusión (crase) interviene el masculino artículo.

Creo que estamos delante de un caso gramatical a ser definido por el salomónico Megalofes  con sus famosas cruzadas de afilados cuchillos en forma de Xis, Equis o Xe.

lunes, 16 de marzo de 2015

FALAZ NORMALIDADE

Levantei-me agás para atender o artigo de hoje escrito, agás, todo ele fora das normativas impostas pelos gramaticistas galegos. Em tal tema, todos, bardante eu, estamos de acordo. Entrementes, cando o peito do poeta peta aquela cousinha da teimosa incordaliedade, aforo pelo direito de botar a minha língua a falar acordes com o seu particular salero.  Y olé! Que venga el toro!, pero bien planchado y sin cuernos, ya que sin pinchos su investida duele menos.

Eu non aprendin a escribir o galego. Aprendin desde moi neno a facer o pan nuestro de todos los dias, todos os dias antes de ir para a escola. Na escola, o maestro puña a nosa cachola em entredicho, pois o lerolero dele era diferente ao lerolero dos nenos  que ali estábamos para aprender outra língua e quedar preso a ela. Aos dez anos estábamos doutrinados no catecismo e preparados  para escalar a montaña dos bacheayeres, que para alguns outra cousa no era agás um abismo no que caian sem volta ao imperial mundo da letra viva.

Por real decreto español, expuesto em aras de ser bueno para la salud articulatória de la lengua y adjacências bucales, devíamos conocer, para mostrar saber, las declinaciones latinas. Por tan real conocimiento ya podíamos distinguir el gênero, número y casos da vila, que todos sabian sin necesidad de alas para velas vir ni minaretes para otros oir. No contentos com tanto real conocimiento, sobre el velloso cabello sembraban gérmenes del frances rival. No duraria mucho tal intento, pues se fraguaba chulear el buen sentido ofrenciendo, sombrero em mano, buenas venidas al Mister Marshal. Eran momentos de gloria y em esse momento aparece usted dando cuerda a asuntos de su futura biografia. Nacia el primer intento real de dar fuero general a la voz que todo quisque gallego hablaba.” Epístolas ao meu pai” podia ser título capitular.

Em tiempos de êxito de Domenico Modugno, incorporamos Ciau ciau bambino como "chao" substituto de adios y olvidamos que adeus seria su correspondiende sinónimo. En "adios rios, adios montes", al recordar los pequeños regos, Rosalia fue acometida del mismo olvido.



















', al recordar los riegos pequeños

domingo, 15 de marzo de 2015

RESPUESTA

Con mil perdones sobre la expresión, quiero decirle que usted hoy se “carga” sobre nosotros, sus ingenuos y cándidos genios de la respetuosa palabra. Lo ha hecho por intermedio de la mesóclise, ese fenómeno gramatical que degüella un fonema  para simplificar el resultado de mucho lerolelo y poco trabajo.
Nos tolea a todos entre los limites de los años históricos que han ahogado la humanidad. Ayer eran dos mil, hoy los ha rebajado a los dos últimos y en ellos ha sincronizada la guillotina francesa, el franco garrote vil y el alfanje del machote soldado.

Conoce usted el destino cruel e inmediato de los desahuciados  a quien previamente les han retirado toda posibilidad de, con trabajo, pagar sus obligaciones? Por qué ninguno se revela? Los considera cabras o cabrones? Corderos no son para que se les degüelle como a tales.


Por el código de Talión, nos anima a todos poner una visera potrera y trotar con los ojos focados en el centro del sol y así salir a la sombra de un estado glacial.

REVOLVIENDO LA HISTORIA

Lo que yo sé, lo sé. Lo que no sé, yo lo imagino. Si resta alguna duda, prevalece el dicho que dicen ha sido habla de Sócrates, pues, al creer que sé algo, mi cabeza lo imagino todo. ¡Aúuu, o dixen!

A mi ya no irrita lo que me duele ni me alegra lo que me irrita. Es virtud de quien ha doblado la edad de Cristo y sabe contar, por la cuenta de los diez dedos de la mano y uno del pie, el sobrepremio a la doble edad.

Esto de Juicio Final es algo preocupante y recuerda los buenos juicios que los malos jueces hacían en nombre de la pura verdad. Habrá que preguntar si aquellos han sido purificados por el calor del fuego o siguen fríos como las laminas de espada del invierno histórico. Yo no sé la respuesta, pero me la imagino. La imaginación es el principal don para escribir un cuento. Y, así, vamos de cuento en cuento caminando hacia el epilogo de nuestra historia. A esta altura, rezar cansa menos que discutir. Rezar suaviza la voz y mejora el destino de las epístolas.

Epístolas a los Galatas son cartas que el correo de la historia hace llegar a mi pensamiento, el de hoy, por fuerza de palo sugerido por Alfredo.
Galicia era una región del extremo occidente a quien Pablo de Tarso ubicó equivocadamente en el extremo oriente. Con tan craso equívoco, los demás son mera consecuencia. ¡Oh, gallegos insensatos! Quien os tolea, a vos, a cuyos ojos fue expuesto la cruz? Solo esto quiero saber de vosotros: ¿fue por la ley que habéis recibido el alma que afirma o niega la fe? Sois tan insensatos que habiendo empezado por el espíritu, queréis, ahora, por la carne alcanzar la perfección?


La imagen del Nazareno era para mí un verdadero terror cuando por mí venia. Todo en él se asociaba al miedo que provocaba: corona de espinos clavados en la corteza del cráneo, sangre escurriendo como lágrimas de llanto, pesada cruz de bruta madera, mirada sufrida dirigida al suelo y un lúgubre manto, púrpura locura. Me abstengo decir si siete decenios después continúo con miedo.






EJÉRCITO REBUSCADO

Recuerdo esos otros días pasados cuando el escondite era un juego cándido. Nos escondíamos atrás de los ojos y el ingenioso ingenuo del amigo que debía encontrarnos no nos veía, salvo si la mano que servía  de anteojos se distraía o nos traicionaba. Cuentos lindos los de otros días. Los de hoy también lo son, pero suenan ligeramente amargos por influencia de circunstancias de esporulación política. Aunque a todos nos agrade montar a caballo, cuando nos sirven de mulas y clavan las espuelas  en nuestros fundillos reaccionamos ante el correspondiente dolor y, aunque por la distancia digan que el picor fue virtual, sufrimos la angustia real que ya va siendo endémica en el paraíso de Adam. Creo que es por eso y no por lo otro que crece el ejército antisistema. Crece por germación o geme-paridad, que como todos sabemos constituyen una forma irregular del núcleo al que permanece unido temporalmente, fabricando levaduras y algunos ciliados sargentos.

Decía yo que lo ha dicho un pseudónimo armado de Nick, que a efectos de lo mismo da igual, pues parece que el nombre verdadero se insinúa como embustero y no presenta la retranca capaz de aguantar embate directo en una contienda literaria. Entre nosotros, del ejército rebuscado, cruzamos sopapos al estilo de un buen papo. Somos gatos bien comportados  y nada nos incomoda si es para pasar el rato. Pero también podíamos sacar conejos de la chistera y por tan mágico evento todos viviríamos contentos. Infelizmente la vida no es fácil a un ejército literario; necesita facilidades. Hoy por hoy todo son dificultades  y aunque a rajatabla nos digan que ya estamos mejor, a la menor distracción de la mano que opaca la vista veremos como el gato maula zarpa el ratón.
Por montañas flambadas  y cabos de buena esperanza desfila arrogante un joven guerrero del ejército literario. Se llama Qué Se Yo, pues no importa su nombre ya que en materia de cruzada y tiempos obscuros  todos los gatos son pardos y si salen de la chistera les llamamos conejos.

jueves, 5 de marzo de 2015

LINGUA MORTIS

A BOCA DO POVO
Pois a mín pasoume o que pasou a Aznar cando eu quería reproducir a fala portuguesa e non conseguía porque os meus amigos non me entendían. Dician que eu parecía tolo. Eu no era tolo, non, se cadra, sí o era, mais tamen se cadra non o era. Vai un a saber. Eiqui por estas rias todos somos xenios da fala e non precisamos pito na boca para tocar calquerer partido, sexa o do seseo, o do jejeo, o do ceeceo; sexa do sexo ou calquerer outro que mande o noso sexto sentido ou, coma daquela era común, o que prefería la santa madre iglesia: o latin embrullado por dominus bobisco e cú espíritu tamen.

As doce mil palabras do lexico registradas no dicionario que vostede fala son como os sete días que mencionan o traballo da creación, moito pouco para explicar tamaña barbaridade feita polos feitos que se atribuen a un deus feito a cara e semellanza do bicho homen. En canto nos curramos a vida inteira, ele vive descansando cos réditos do investimento. Ten sintaxe propia e fonética enriquecida con moita esmola.


OS OLLOS DO POVO
Nos vivimos c’o choro a refletir a ansia que nos dan as gotas d’gua a rolar polo corpo para sudar o castigo, que continua tan fiero coma antes da redención. En fin, como principio é o que temos. Se moito choramos é para amolecer a terra dura e lle tirar algunhas patacas, berzas e un bocado de graons de millo. C´as forzas restauradas e o adubo posto no seu sitio, o ciclo se repete baixo o comando do ano solar. O ano solar faime refletir a sola dos zapatos grabada no traseiro. E xá vou farto de tantas patadas. Agora dou coices con peidos da mina lingua, pois, ora pois, a normativa do galego non me convence para creer que sexa dogma para coisa boa. O idioma, idiosincrasia de un povo, é un estado endemico que se transmite, pola lengua e polas mans, a golpe de sonido sobre o yunque dos oidos o a golpe de trazos para gravalos na retina dos ollos. Da mestura do que fala a boca e do que ven os oios, nace o galego. Deixemos crecer as meninas sen esquecer as cataratas que danan o cristalino.

miércoles, 4 de marzo de 2015

A UN NOTARIO CON LUCIDEZ

Toda idea o pensamiento puede ser expresa en verso y prosa. Lo más común es la prosa.

La frase, oración y periodo son factores constituyentes de cualquier escrito. Son dichos de la lengua que pueden ser codificados en símbolos escritos y se componen de una secuencia lógica de ideas bien organizadas y expuestas en parágrafos.

Frase es un dicho del habla, capaz de transmitir idea clara y precisa a quien la oye o/y a quien la lea. Distinguimos la frase nominal de la frase verbal por ausencia o presencia de un verbo.

Oración es un enunciado del habla dotado de sentido y que exige la presencia de un verbo o de un a locación verbal para extender o completar su sentido.

Periodo es un enunciado del habla que se constituye por una o más oraciones. Si viene formada por una única oración, el periodo es dicho simple. Si viene compuesta por dos o más oraciones, el periodo es dicho compuesto.

Para entender lo que se dice y a quien lo dice, es indispensable conocer las reglas de los códigos que transmiten las ideas.

Veamos la intención de lo expuesto en el siguiente dicho por la pluma de un notario:
MARIA LEGA A JULIETA, LA PARTE QUE LE CORRESPONDE EN LA CASA EN QUE HABITA CON TODO CUANTO SE HALLE EN SU INTERIOR.

Sin conocer las reglas del debido comportamiento de la lengua española, cualquier buena voluntad por querer entender la voluntad del testador resulta un bocado difícil. Es bien cierto que a buenos entendedores sobran razones, pero por este valle caemos en la tentación de clasificar lo malo como bueno y viceversa. Para uno, lo bueno es hacerse rico, para otro, lo malo es que el otro se haga rico a su cuenta.

Lo dicho por la lengua es dicho por medio de sonidos. Transitemos del oído a lo que se puede ver para sentir lo que puede haber por intención de lo dicho:

MARIALEGAAJULIETALAPARTEQUELECORRESPONDEENLACASAENQUEHABITACONTODOCUANTOSE HALLEENSUINTERIOR.

Escribirlo así, como suena, sería una locura, verdad? Pero más locura seria querer extraer cualquier significado de los significantes escritos.

Como buen y lúcido notario, yo solicito que el testador repita su deseo, y él me atiende con respecto y diligencia:

“Yo lego a Julieta la parte que le corresponde en la casa en que habita con todo cuanto en ella se halle. El remanente… ¿Lo ha entendido usted, señor notario interino?”

La señora Maria no entendía de las regulaciones del orden sintáctico. Se expresaba como a ella la boca mandaba.

Pero el notario lúcido, por deber de oficio, era obligado a transmitir los deseos del testador sin la menor posibilidad de duda delante de lo escrito. Era su deber. Cobran polpudos intereses por tal menester.